El capitalismo revoluciona más que los procesos de izquierda

Un proceso revolucionario cuenta la existencia de una creación o de una recreación absoluta en el que una parte de la sociedad echa todo abajo para cambiarlo o regenerarlo, en el que se destruye todo o parte de las formas de la sociedad; esto es lo que hace constantemente el capitalismo y lo hará una y otra vez con todo lo que dispone a su alcance. Algo de tradicional e incluso de resistencia agrupa en su empresa histórica.

El mito revolucionario es un cuento del capitalismo desde la época medieval, el valor de uso, la forma natural, la cristalización de la energía fósil en la industria, el valor económico y el plus valor, son procesos que constantemente se conectan con el mundo donde rige la economía mercantil de corte capitalista.

Revolución capitalista resulta del esfuerzo y sacrificio que hace la humanidad romántica para vivir la realidad capitalista con el desarrollo de la ciencia y la tecnología; se formula a partir de la experiencia de la globalización, un proceso todavía inacabado de creación, que percibe al ser humano individualizado en un compromiso con el capital y en empatía con ese desarrollo.

El paradigma de esta actitud revolucionaria burguesa-capitalista se encuentra en la primera época de la revolución francesa cuando los revolucionarios llegaron a pensar, incluso, que podían trasladar la tierra a otro lugar de la galaxia, el origen del romanticismo surge desde esos tiempos, cuando el mundo era visto como la creación en proceso y el hombre y la mujer como rivales de Dios, tiempos apocalípticos y mesiánicos en lo que absolutamente todo fenece y todo renace.

En ese contexto puede entenderse que el mito revolucionario incluye toda actividad humana, con ello a los capitalistas porque en el concepto comunista o socialista de revolución siempre ha existido una ambigüedad, por un lado la radicalidad pedida en la transformación de la producción que busca eliminar la explotación en esas relaciones, sin embargo, la desigualdad del sueldo y los salarios es un pacto que garantiza cierta cohesión de la comunidad que no ha logrado inventar nuevas formas de socialidad o nuevos pactos para las relaciones de producción.

Con esta idea de revolución el comunismo y el socialismo han empleado otra que plantea un problema que hasta hoy no se ha concretado cuando queremos sustituir la sociedad tradicional por otra sociedad diseñada de acuerdo al desarrollo de las fuerzas productivas. La sustitución de la mujer y hombre tradicional por el hombre y mujer nuevos moldeados por los nuevos medios de producción para la sucesión de las revoluciones industriales, con ello marchar hacia el progreso.

Pretensión de la mujer y hombre nuevo apareció en la época del renacimiento, después del ascesis cristiano de la edad media, ciudadano de la época renacentista, el contemporáneo del triunfo de las nuevas formas productivas capaz de inventar todo un nuevo sistema para los valores de uso.

Es una creencia para las revoluciones de izquierda que cae en la inocencia porque ven en su creación una recomposición y no una creación. El mundo moderno burgués capitalista es el mundo de la revolución permanente, un mundo que desprecia al ser humano en nombre del súper hombre o súper mujer de las clases altas, concepto compartido por las revoluciones de izquierda sutilmente oculto en el deseo del nuevo hombre y mujer.

Deseo difícil de concretar desde la época de los socialismos comunitarios de Fourier, Proudom, Owen, Saint Simón, pero el alemán Carlos Marx y el ingles Federico Engels sumaron la filosofía, economía, religión y la naciente sociología a sus ensayos, empezaron con columnas de pensamiento político que luego que posteriormente se llamo ideología comunista en la cual se abolía la propiedad privada por parte del estado.

El manifiesto comunista surgió después de varias décadas de observar y analizar las economías capitalistas. Lenin puso en práctica la tesis en su Rusia desde octubre de 1917, país feudal, cambio sus costumbres por la dictadura del proletario extendiéndolas a otros países europeos bajo la estructura de la primer internacional comunista. Desde 1924 José Stalin le sucedió y continúo el proyecto socialista en 17 Repúblicas bajo el nombre de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Después de la segunda guerra mundial EEUU, Inglaterra, Francia y Rusia, lograron el control político de Alemania dividiéndose Berlín; la URSS se quedo con Polonia, Hungría, Bulgaria, Rumania, Albania, Checoslovaquia, Yugoslavia. Por su parte y a su manera Mao Tse Tung revolucionaba China, lo propio hacia en Corea del Norte Kim II Sung, más al sur en Vietnam Ho Chi Ming implementaba el comunismo con formas de socialismo puntualmente geográfico.

En esos mismos tiempos Cuba consolido su proceso socialista, después Chile, luego Nicaragua, El Salvador en los años 80 con revoluciones armadas, hoy, Daniel Ortega lleva hacia una transición a los nicaragüenses, lo mismo hacen Ecuador, Venezuela y Bolivia, con revoluciones pacificas que han mejorado en mucho la situación social en sus pueblos pero sin llegar a los cambios radicales que busca un proceso revolucionario por la globalización económica, la más grande revolución capitalista que busca hacerse con el control planetario.

rcpuma061@yahoo.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2509 veces.



Raúl Crespo


Visite el perfil de Raul Crespo para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: