La delincuencia (III)

A raiz del horrible crimen de los hermanitos Fadoul se escucharon voces que pidieron penas mas severas a los delincuentes, e incluso algunos plantearon la necesidad de establecer la pena de muerte para este tipo de crimenes. Porque es verdad, es irracional que asesinos que cuentan hoy con no mas de 20 años de edad salgan en libertad al poco tiempo de cumplir 40 años, despues de haber destruido dos familias, y de dejar viuda, huerfanos y padres sumidos en el dolor.

Ante esa discusion conviene aclarar como se ha establecido la duracion de las penas que establece nuestra legislacion. En realidad, en las ultimas reformas que ha sufrido nuestro Codigo Penal, lo que ha hecho el legislador, en la mayoria de los casos, es copiar, casi automaticamente, las penas fijadas en los Codigos del pasado. (1915, 1964)

Y cabe preguntarse: Por que los legisladores de antaño fueron tan condescendientes con los criminales a la hora de establecer la duracion de las penas? La verdad es que, al contrario, fueron muy severos, ya que para fijar las mismas se basaban en la expectativa de vida al nacer que existia para la epoca. Por ejemplo, la esperanza de vida estimada al nacer en Caracas era de unos 50 años para 1936 (Estudio de Caracas, UCV, Volumen III, 1969, pag. 204) Si lo vemos asi, una pena de unos 25 años en prision significaba en la practica una condena a cadena perpetua, porque la vida adulta, que comenzaba a los 21 años, apenas duraba en promedio unos 29 años, estimado que era mucho menor en las carceles por las condiciones de insalubridad de las mismas. El insigne venezolano Jose Rafael Pocaterra, en su magnifica obra “Memorias de un venezolano de la decadencia” nos da una vision muy certera de las condiciones de las prisiones a principios del siglo XX en nuestro pais.

Pero esas penas, que para el momento en que se fijaron eran fuertes, hoy, con una expectativa de vida que excede los 70 años, las mismas resultan ridiculas como se aprecia en el caso mencionado de los hermanos Fadoul. Si se aumentasen la duracion de ellas en la misma medida en que aumento la expectativa de vida, aproximadamente un 70%, tendriamos, por ejemplo, que en vez de 25 años de condena, un castigo seria de unos 40 años. Eso seria mucho mas justo.

Porque hay que entender que el objetivo que buscaba el legislador de entonces era establecer sanciones rigurosas que sirvieran de freno a cualquiera que deseara cometer un delito. Establecer penas suaves lo que hace en realidad es estimular el crecimiento de la delincuencia. Para que se aprecie mejor esto voy a reproducir la siguiente noticia aparecida en el diario Ultimas Noticias el 5-05-2006, en la pagina 32:

“Explico el juez que Tovar Acuña habia sido condenado a cumplir 15 años de prision, pero con la nueva Ley de Drogas se le rebajo a 9. De estos 9 años, Tovar Acuña lleva cumplidos 6, lo cual representa los dos tercios de la pena, requisito indispensable para otorgar una medida sustitutiva de libertad, de acuerdo a la explicacion del juez Jimenez Contreras.”

Vemos como un narcotraficante, que contribuye a destruir la vida de centenares de personas, la inmensa mayoria jovenes; que convierte a muchos de ellos en delincuentes para conseguir la droga; que sumerge en la angustia y en la desesperacion a miles de sus familiares; y que afecta a toda la sociedad, solo termina purgando, gracias a la “NUEVA LEY DE DROGAS”, 6 años de prision. Eso es, mas que estupido, criminal.

Vistas asi, las penas pierden su efecto inhibidor de la delincuencia, mas bien la estimulan, porque para cualquier delincuente que analice la relacion costo-beneficio entre “resolverse” el resto de la vida ganando millones de dolares traficando con drogas, y pagar, en el peor de los casos solo 6 años de prision, la alternativa es obvia. Lo extraño es que no existan mas traficantes.

Entiendo que los ideologos del imperio, en su afan de destruir los valores morales de nuestro pueblo, hayan logrado influir para que se aprueben tales adefesios juridicos, pero es hora de que nuestros legisladores piensen primero en Venezuela.

ACTUALIZAR LAS PENAS

En este sentido, soy de la opinion que debe modificarse la Constitucion y aumentar el maximo de la pena en la misma medida en que aumento la expectativa de vida adulta, aproximadamente un 70% mas, es decir, en 50 años, y la Asamblea Nacional, o en su defecto alguna organizacion, debe someter a un referendum popular esta cuestion.

Y a partir de ahi, modificar consecuencialmente el largo de las otras penas establecidas en el Codigo Penal, pero no mecanicamente, como irresponsablemente se hizo en el pasado, sino atendiendo a la categoria de cada delito. Para mi, por ejemplo, los delitos de narcotrafico, asesinato durante secuestro, pedofilia, y similares, deberian tener como castigo el maximo permitido. En cambio otros delitos deben ser sancionados en atencion a su contexto. No es lo mismo condenar a un padre de familia por portar ilegalmente un arma, que porta para su defensa, que un delincuente que la utiliza para asaltar y asesinar.

En otras palabras, hay que tomar muy en serio el problema de la delincuencia, y la forma de legislar para combatirla, estableciendo las comparaciones entre las realidades del pasado, en donde por ejemplo, el delito del narcotrafico era marginal y tocaba solo algunos sectores esnobistas, lo que ocasionaba penas no significativas, o el secuestro de personas, que era casi inexistente, (9 homicidios en 1940 en Caracas segun la obra citada) y la tenebrosa realidad que vivimos en el presente (1.871 asesinatos en Caracas en 2005, Diario Ultimas Noticias, 14-05-2006)


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Carlos Enrique Dallmeier


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