¿Quién le da el cargo a los diputados y diputadas?

Se plantea que los diputados y diputadas puedan regresar a la Asamblea Nacional para reivindicar la voluntad popular; pero, precisamente, en aras de esa misma voluntad del soberano, la norma en el artículo 191 de la CRBV debe ser invertida: se debe prohibir que quienes hayan sido escogidas para cargos de elección popular abandonen dichos cargos, salvo por razones de salud y nunca para ir a cargos administrativos públicos.

El pueblo al elegir a alguien le da un mandato que debe ser obedecido ¿O no es ese pueblo el mandante, no es en quien reside la soberanía? ¿Por qué, ni siquiera el Presidente, quien es "el primer mandatario", es decir, otro "empleado" nuestro, va a "decidir" quitar a alguien electo para ponerlo en un cargo de designación? Nadie abandona su cargo sin autorización de quien lo concede y, en el caso de empleo público, ni siquiera es válida la renuncia, si esta no es aceptada por el empleador y ¿Quién le dio el cargo al diputado o diputada?.

Es una burla poner a alguien de candidato, por su carisma, su trabajo político y sus cualidades, para lograr el voto y el cargo y luego quitarlo y dejar a un suplente por el cual no se vota; no son votaciones separadas; en otras partes pasa a sustituir, en caso de ausencia absoluta, el segundo más votado y ahí sí el panorama es distinto. Por cierto, a tenor del artículo 72 de la CRBV, no hay duda que "diputado" o "diputada" es un cargo.

Lo que digo es válido para todo mandato popular, para todo cargo de elección popular, ¿Se imaginan ustedes un escenario donde el Presidente de la República o un gobernador gana las elecciones y de inmediato deja encargado al Vicepresidente o al Secretario, respectivamente, para irse, por ejemplo, a un cargo en la ONU y, peor aún, regresa a los cuatro años de nuevo a su cargo de elección? ¿Absurdo, verdad?.

Quien renuncia a un cargo, público o privado, no puede venir después reclamando de nuevo su puesto; debe acogerse a que su antiguo empleador, cuando tenga una vacante, tenga a bien disculparlo y volverlo a emplear, si quiere ¿O no? Los diputados que renunciaron, que esperen a ver si el pueblo les vuelve a dar otro cargo de elección.

Si nuestra revolución no tiene gente capaz en cantidad suficiente para cubrir las plazas en la Asamblea Nacional y, aparte, en la Administración Pública, entonces estamos jodidos.

josegpinat@gmail.com



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José Gregorio Piña


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