El Doctor Silva y los modelos de "solución de conflictos sin la opción militar"

Un modelo de solución de conflicto es una herramienta política y gerencial de dialogo, sin dejar de reconocer el problema, de problematizar la situación, tomando en cuenta los intereses de las partes, en el caso más reciente entre Venezuela y los Estados Unidos, entre sus gobiernos, el conflicto Trump-Maduro se plantea un problema, aunque velado en sus intereses por alguna de las partes, estamos hablando concretamente de la postura del gobierno de los Estados Unidos, por eso existen dos visiones, una agenda que plantea los Estados Unidos, "las exigencias de democracia, de negación de la Asamblea Nacional Constituyente, la violación a los derechos humanos, la crisis humanitaria, la exigencia de elecciones democrática y liberación de presos políticos", en cambio la otra postura del gobierno de Venezuela representado en el gobierno constitucional de Nicolás Maduro y la Asamblea Constituyente, es la postura de defensa de la soberanía, la independencia nacional, el derecho a la autodeterminación y la defensa de la Constitución de 1999.

La confrontación de dos visiones del conflicto

En el fondo la postura de los Estados Unidos al apoyar a la oposición "democrática", a la derecha conservadora venezolana, no hace otra cosa que tener un aliado circunstancial, un aliado geopolítico regional, valerse de ellos para plasmar su doctrina neoglobalista, su visión totalitaria, hegemónica-tecnocrática, neoliberal, supraterritorial donde el conflicto entre Venezuela y los Estados Unidos son el fondo del asunto, los intereses económicos, los intereses por el petróleo venezolano, los recursos mineros y ecológicos del país, el agua, la Amazonía, las costas, en pocas palabras la geopolítica de Venezuela tan apetecible a los intereses de las corporaciones transnacionales a la cual renuncia la derecha venezolana a loa soberanía para alcanzar un concubinato en el poder por el poder, los privilegios económicos despreciando los principios y valores constitucionales, alcanzando la felonía, la traición a la Patria.

Por eso recoge el doctor Jesús Silva en forma resumida no del todo plenamente "las dos visiones que se plantearon en la ANC, una tecnocrática que plantea que el conflicto entre nuestra patria y el gigante estadounidense es netamente petrolero; y otra que advierte que el problema es por la independencia venezolana". Ahora para empeorar la situación Donald Trump planteo antes de agotar el dialogo, la advertencia y amenaza de la opción militar, no sin antes tomar decisiones internas de "sanciones económicas y financieras" que afectan los intereses económicos venezolanos en el exterior, concretamente las operaciones financieras de Venezuela con los bonos de PDVSA y las operaciones de la empresa Citgo, a manera de trancar el juego político, deteriorando las relaciones entre los dos países.

Para el doctor Jesús Silva, "Tecnocráticamente, es harto conocido que en EEUU grandes consorcios económicos pueden influir políticamente en el aparato del Estado (esto ocurre en muchos otros países), que este poder fáctico se interesa por intervenir en naciones con riqueza energética…", esto quiere decir que de hecho, fácticamente el gobierno de los Estados violan la Carta de las Naciones Unidos, los principios del derecho a la autodeterminación, la soberanía y la independencia nacional a nombre de la libertad, los derechos humanos y la democracia, principios que colocan por encima de los derechos de los pueblos reconocidos en las Naciones Unidas, actuando con arrogancia y supremacía en las relaciones internacionales.

Pero hay un planteamiento interesante que apunta el doctor Jesús Silva, dice: "…no es verdad que todo Estado petrolero tenga pleitos con el gigante del norte pues Arabia Saudita, que produce más de diez millones de barriles de petróleo diario (Venezuela produce casi tres millones), mantiene excelente relaciones con Washington y hacen grandes negocios (obviamente sacrificando la independencia saudita)". Surge la pregunta como un sistema político, el de los Estados Unidos tenga la ética política para negociar con Arabia Saudita de un lado y para exigir a Venezuela el cumplimiento de los derechos humanos, la democracia, la separación de los poderes públicos, la libertad cuando sostiene relaciones muy amistosa, sin pleitos ni conflictos alguno con el régimen de Arabia Saudita, siendo un país contrario a las exigencia de los Estados Unidos con respecto a Venezuela en materia de democracia y derechos humanos?.

Arabia Saudita

¿Cómo resuelven el conflicto político los Estados Unidos y la monarquía saudita y el gobierno "democrático" de los Estados Unidos?, vale decir el conflicto o la ausencia de él, entre un gobierno no republicano, monárquico, teológico que no reconoce la soberanía popular, que se basa en la ley de sharia, ley islámica, donde "El rey es el jefe de Estado y del gobierno, así como la máxima autoridad religiosa (su título oficial es "guardián de los santos lugares" o "custodio de las santa mezquitas" de La Meca y Medina) de Arabia Saudí", "Normalmente el rey también ejerce como primer ministro del país. La familia real y algunas otras familias importantes controlan la mayor parte de los altos cargos gubernativos". Además no existe la división de los poderes públicos, "La sucesión de este cargo no es hereditaria, y el príncipe heredero es elegido entre la familia real Saudí por miembros de esta misma familia, en consulta con los dirigentes religiosos y gubernamentales", sin participación del pueblo, sin constitución ni poder originario constituyente.

La única explicación en que se congracian los Estados Unidos y Arabia Saudita, no importan la democracia y los derechos humanos, están por encima los intereses económicos, se imponen intereses corporativos por encima de los políticos, de los derechos de los pueblos, de las Naciones Unidas, así es como resuelven sus problemas al gobierno de Trump y el Monarca Saudí, no le interesa si el pueblo goza de soberanía política, derechos sociales o humanos, si no goza de derechos políticos constitucionales, pero si le interesa que se cumpla en Venezuela a manera de excusa, de chantaje político, para torcer el brazo económico de Venezuela, por eso abre el grifo de petróleo, tumba los precios el gobierno monárquico de Arabia Saudita, que importa para la monarquía un recursos agotable si no cree en la soberanía popular, si no le interesa las generaciones futuras, que importa el agotamiento de los recursos si su gobierno no respeta los principios del desarrollo sustentable, la soberanía, pero es el tipo de gobierno que le interesa a los Estados Unidos, una monarquía apátrida, donde el pueblo está reprimido, amordazado, sometido a un puñado de usurpadores, farsantes a nombre de los principios del islamismo, este es el islamismo que le agrada a Trump y su gobierno, un islamismo terrorista con su pueblo, represor.

Se escapó el genio democrático e irreverente venezolano

Agrego más aún; la causa del conflicto con el gobierno de los Estados Unidos es que ellos sienten que la democracia venezolana se le escapó, el genio de la botella, el pueblo, se le escapó de su dominio, y esto puede tener consecuencias regionales, por eso apuestan al chantaje económico, a las presiones políticas, desean una democracia la medida del sastre, del hegemón, del policía del mundo, de la principal potencia económica que no se contenta con ver una nación poderosa no tanto por sus riquezas como por su moral y virtudes, un país libre, soberano, participativo, protagónico alcanzando su felicidad social, la unión nacional, la independencia, la soberanía, la paz y la libertad, eso si le preocupa al imperialismo, que se le está zafando del redil del sometimiento un nación muy rica, con un potencial inmenso para lograr el desarrollo, que nada le fala para comparecer al concierto de las potencias mundiales con su estilo, con su civilización, con su poder ciudadano, con su poder popular, a ver eso le angustia, los tiene "preocupados".

Por eso la observación del doctor Silva; "….la decisión política de Venezuela respecto a ser siempre independiente, la real causa de controversia. En efecto, nuestra patria ha roto todos los vínculos de subordinación política que durante dos siglos la ataron a EEUU. En nuestra tierra hay un gobierno revolucionario que no discute ni negocia su autoridad soberana con potencias extranjeras, no privatiza la industria petrolera, ni las básicas, igualmente las decisiones del país las dicta el pueblo y sus servidores elegidos públicos elegidos democráticamente; es resumen, Venezuela es conducida por los venezolanos sin necesidad de aprobación de terceros".

El gobierno y muchas naciones de América Latina, vasallos del imperio como Temer, Macri, Santos, entre otros, aspiran a que el gobierno de los Estados Unidos ponga orden en "Casa", en el patio trasero del imperio, repare la democracia venezolana, antes que el mal ejemplo del país irreverente, de la nación rebelde si expanda en la comarca, antes que los pueblos despierte y pongan sus barbas arder, antes que los pueblos exijan sus derechos soberanos, constituyente, nuevas constituciones, nuevo orden social, económico y políticos, de allí sus exigencia al imperio, la presión económica, las exigencias políticas, que no son más que chantajes, violaciones al derecho internacional al derecho soberano, a los derechos constitucionales que el pueblo venezolano libérrimamente se dio con la pionera constitución de Chávez.

De aquí se desprende la observación pertinente, agregar del doctor Silva, "En resumidas cuentas, el conflicto venezolano estadounidense es mucho más complejo que contabilizar nuestras reservas petroleras en la faja del Orinoco y etc. Eso debería entenderlo cualquier experto petrolero que estudie suficientemente la geopolítica. Esta controversia, para ser resuelta, exige debatir internacionalmente sobre derechos humanos, democracia, separación de poderes y de ese modo elevar la imagen de Venezuela ante el mundo y rechazar acusaciones de EEUU en este ámbito". Claro sobre la mesa de las negociaciones debemos --acudir al dialogo sin opción militar--, dialogo civilizado, sin omisiones, no con doble rasero, un modelo de solución de conflictos con el gobierno de Arabia Saudita omitiendo derechos humanos, democracia, separación de poderes, represión, constitución y constituyentes y otro modelo de solución conflicto sin omitir, los mismos ítems anteriores, resulta falso, cínico, hacerlo así, debemos acudir con una sola posición geopolítica, no puede diferenciar en el tratamiento de los problemas, los principios son únicos, universales e inalienables, la democracia, la separación de los poderes, los derechos humanos, la soberanía y la independencia, los Estados Unidos no pueden ser la excepción ni la exclusividad.

De manera que arribamos a la última observación del doctor Silva, "Ciertamente, mejorar relaciones con el Tío Sam implica desplegar una estrategia multidisciplinaria (diplomática, política, jurídica, mediadora, etc) para lograr la coexistencia pacífica y el respeto entre ambos Estados conforme a los principios del Derecho Internacional y el diálogo constructivo".

Fuentes consultadas:

1.-Silva R., Jesús "Venezuela y EEUU no pelean por petróleo", Aporrea, 01/09/2017

2.- www.voyagesphotosmanu.com/gobierno_arabia_saudi.html Arabia Saudi - Fotografías - 12/08/17

 

 



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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