¿Cuál imperialismo?

Puede haber alguien que todavía no discierna ¿Qué es imperialismo? Con pelos y señales ha sido definido, por tantos autores, que los textos pueden llenar bibliotecas con miles de ejemplares. El imperialismo por sobre toda otra caracterización es la explotación capitalista colonialista sobre las riquezas agrícolas, forestales, marinas, mineras y de toda índole, en cualquier territorio del planeta donde estén ubicadas. Explotación que se realiza por los bancos, el capital financiero y la exportación de capital.

La mejor descripción del imperialismo está en la obra escrita por Lenin: Imperialismo fase superior del capitalismo. Allí el autor describe el imperialismo, como, instrumento de dominación, explotación, apropiación y acumulación de capital. De manera muy breve Lenin lo define: imperialismo es la fase monopolista del capitalismo. Luego amplía el concepto y le atribuye cinco rasgos fundamentales: 1.- Concentración de la producción. 2.- Fusión del capital bancario con el industrial y la creación de la oligarquía financiera sobre la base del capital financiero. 3.- La exportación del capital. 4 - La formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas. 5.- Reparto territorial del mundo.

El capital es el medio de explotación; el imperialismo el de dominación. Imperialismo y capital están íntimamente ligados. Los viejos imperios esclavistas fueron sustituidos por los nuevos imperios capitalistas/monopolistas. El viejo como el nuevo imperialismo se ejerce por medio de las armas que han sido instrumento: en la antigüedad (asirio/caldeo, egipcio, ateniense, macedonio, persa, romano); en los tiempos modernos (español, portugués, anglosajón, francés, alemán, holandés, belga, danés, sueco). Los países europeos han ejercido el dominio imperialista sobre África durante 500 años y mantienen la férula para realizar el saqueo y rapiña de sus riquezas y de su mano de obra sometida a los grados de esclavitud más horrendos de pobreza, miseria, ignorancia, en nombre de la civilización cristiana y del malvado Dios de la Biblia. Este imperialismo que tiene su máximo ejecutor en los Estados Unidos, con bases militares en casi todos los países del mundo (800), para defenderse de un enemigo ¡Imaginario! Por cuanto ¿Existe en el planeta amenaza de agresión de un país contra otro? Para impedirlo se creó la ONU. Pero resulta que la ONU terminó por ser la encargada de ordenar la agresión contra los países que no son del agrado del Consejo de Seguridad, dominado por cinco potencias militares capitalistas (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China). Entonces, las bases militares ¿Para qué? ¿Por qué una base militar en Honduras, Costa Rica, Aruba o Curazao? ¿Por qué nueve bases militares en Colombia? ¿Por qué debe regresar la base militar de Manta, en Ecuador, que había conquistado su soberanía al expulsarla? ¿Qué amenaza se cierne sobre el Ecuador para que vuelva la base militar estadounidense de Manta? ¿Por qué una base militar en Paraguay? ¿Por qué bases militares en Brasil? ¿El poder económico y militar del Brasil no tiene la capacidad para garantizar su soberanía? La pregunta clave ¿Quién amenaza la soberanía de los países? ¿Será la ilusoria invasión de alienígenas? ¿Que otra amenaza se cierne sobre el planeta y de manera directa contra los países del Tercer Mundo para ser defendidos por bases militares de Estados Unidos? El poderío militar atómico de las potencias económicas es la mejor garantía de no agresión. Se cumple la Ley de los contrarios, la paz garantizada por el poderío nuclear, por la amenaza de guerra: la armonía de la tensión del arco y de la lira. Aun cuando el hombre ha inventado tres grandes imbecilidades: Dios, la propiedad y la guerra ¿Será posible cometa la imbecilidad de autodestruirse por la guerra nuclear? Si existe el poderío nuclear ¿Para qué bases militares en cada país?

La amenaza que existe no es de agresión de una potencia militar contra otra ni de los empobrecidos países del Tercer Mundo contra los Estados Unidos. La amenaza está en que la mayoría proletaria (99%) se rebele contra la explotación capitalista que realiza el 1% (dueños de los medios de producción). Las bases militares están para impedir esa rebelión y el imperialismo, para mantener la férula sobre los obreros explotados y alienados por el capital.

El imperialismo de la fuerza de las armas es el que hemos conocido desde siempre. Pero, está surgiendo una nueva forma de imperialismo que, en lugar de imponerse por las armas, lo hace por el poder que da la acumulación capitalista. Ese imperialismo de nuevo cuño está emergiendo en China. En lugar de las armas, utiliza el crédito, instrumento de alienación del individuo y de los países, y sirve para los mismos fines de dominación imperialista ya conocidos: deuda externa, FMI y Banco Mundial.

El crédito es el instrumento de dominación que se instauró en el mundo desde que los conventos estaban encargados de realizar la acumulación capitalista, eran dueños de la riqueza. Hacían préstamos a los reyes y señores feudales para financiar guerras y luego esa guerra era sucedida por otra para cobrar el crédito. Es la historia de 2000 años de guerras religiosas. A Carlomagno y la creación del Sacro Imperio Romano cristiano de Occidente, lo sucedieron Las Cruzadas, durante 200 años, contra el islam en el Medio Oriente (idéntico pretexto a las guerras actuales). Luego ocurrieron Las Cruzadas a las regiones que se habían rebelado (herejes: albigenses, husitas y otros grupos de ideas comunistas), contra el dominio imperialista del Papado y la sodomía que, al igual de hoy, carcome a las sectas cristianas (pederastia). Vino luego la guerra de conquista de América dirigida por el Papado y su instrumento de dominación, La Inquisición (La CIA de nuestros días), contra los indefensos aborígenes herejes (terroristas de hoy). El cobro de deudas y el dominio de los territorios traía una guerra tras otra. Dios, propiedad y guerra, las tres grandes imbecilidades inventadas por el hombre.

El imperialismo que China está imponiendo sobre los países del Tercer Mundo, por medio del crédito, no se diferencia del capitalismo que se impone por la fuerza de las armas. En China hay 300 millones de millonarios que explotan a 1000 millones de proletarios, de los cuales, 200 millones forman un ejército de nómadas desempleados que deambulan por el territorio en busca de las migas que caen de la mesa capitalista. En China está el 40% del campesinado mundial y viven en condiciones miserables por el sistema chino de explotación capitalista que, elevado al clímax, ha destruido el medio ambiente y contaminado suelos, aguas, bosques, paisaje. Las ciudades chinas presentan las mayores concentraciones de contaminación del aire por el humo de las chimeneas y el monóxido de carbono. La clase obrera china, recibe salarios de miseria, lo cual constituye el incentivo para la instalación de empresas trasnacionales, con gran afluencia de capital extranjero, desarrollo productivo y explotación capitalista.

Hoy China es primera potencia económica mundial y esa posición conquistada, la utiliza para extender su explotación capitalista sobre África por el desalojo de la población nativa, la compra de las mejores tierras para la agricultura, el desarrollo de vías férreas para el transporte de minerales y productos agrícolas, construcción de puertos para el embarque de la rapiña y saqueo que realiza en los países africanos, similar a la que realizó Europa durante 500 años. El plan de inversión de China en África, en los próximos años, será de 200 mil millones de dólares, que los africanos deberán pagar con sangre, hambre, miseria y saqueo de sus recursos. El capital, sea cualquiera su gentilicio, es el capital y su objetivo es la ganancia, por medio de la explotación y alienación de la masa obrera.

En América Latina, también ha incursionado el capital chino. El modelo de explotación China en Sudamérica se realiza en Surinam, donde empresas madereras chinas desbrozan las selvas vírgenes, con árboles gigantescos de 600 o más años, para reducirlos a tablones y vigas transportados a China y al mercado mundial de la madera. A Surinam le quedan la pobreza de sus 500 mil habitantes; la destrucción de sus selvas milenarias; el aserrín de los aserraderos; las coimas que pagan las empresas chinas a los funcionarios públicos para que autoricen, permitan el saqueo de la riqueza forestal de Surinam; el salario miserable que recibe el obrero por derribar los colosos arbóreos y trabajar en los aserraderos. La empresa China paga la mitad del salario establecido como "ayuda socialista" al desarrollo de Surinam. No pagan impuestos. El saqueo es total. ¿De que imperialismo estamos hablando? ¿Del estadounidense y europeo que se imponen por la fuerza de las armas o del capitalismo "socialista" chino que se impone por la "zanahoria" de la inversión y el crédito? ¿Cuál es la diferencia?

A China viajó el presidente Maduro con su séquito para firmar acuerdos que transforman a Venezuela en otro Surinam. Allá por la riqueza forestal, aquí por la riqueza petrolera y variedad de minerales preciosos y estratégicos. Durante 18 años el chavismo cumplió el plan de desarticular la economía e institucionalidad que teníamos, para imponer la ruina y desastre nacional que padecemos. De esa manera abre las puertas para la entrega de las riquezas del país a la explotación capitalista de quien llegue primero. Por ahora es China, en lista de espera están las transnacionales estadounidenses y europeas. ¿De qué imperialismo estamos hablando?



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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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