Los EEUU seguirá pensando y actuando como lo ha hecho hasta ahora

Entre los puntos planteados por la presidenta de argentina Cristina Fernández en su intervención de la 70 asamblea de la ONU, para mí el más significativo fue el de la inequidad que existe en estos momentos a escala planetaria, porque dijo que de acuerdo a un informe del Fondo Monetario Internacional FMI, el 1 % de la población mundial domina al 99% del resto de las personas. Ese dato es una atrocidad inescrutable, es una monstruosidad que no garantiza en absoluto la supervivencia de la especie humana bajo ningún precepto ni concepto, su estabilidad, al ritmo que va esta especie privilegiada llamada humanidad, que es y debe ser la razón suprema de esta raza única, irrepetible por su condición pensante sobre cualquier especie, un don, un privilegio que a esta época de la historia ya deberíamos haber pasado la página de los odios, de los egos y de las guerras.

Esta presentación de la mandataria de argentina, me hizo recordar y desempolvar una información de la supervivencia que he manejado desde hace algún tiempo y que utilizo en una charle de petróleo de mi foro "Una ruta hacia la conciencia de hoy". Reconozco que la supervivencia es una condición natural de toda especie –no lo discuto- y es aquí donde acudo a un refrán que dice "en las puertas del cielo primero yo que mi padre" pero como los imperios no tienen padre -mucho menos Dios- por lógica, siempre lanzan al precipicio a quien se le atraviese, porque nadie que no esté loco se permitiría suicidarse, cuando puede acabar más bien con el otro para apropiarse de los recursos que posee, para la supervivencia que hay en estos momentos de crisis planetaria y que ha mantenido preocupado a ese 1% desde los años ´’70 cuando dieron alerta algunos especialistas del imperio.

En los inicios de los ’70, surgió un acontecimiento que obligó al imperio norteamericano a desviar el curso de la historia de la humanidad, su existencia, porque a los EE.UU. se le presentó el momento de decidir quién se salvaba –potencia bélica y económica dominante- en las décadas por venir, ya que se cruzarían tres grandes crisis: la crisis del oro negro, la crisis del oro azul y la crisis de los alimentos, tres recursos vitales para la supervivencia del imperio del norte. Hay estudios al respecto, informes que soportan esta verdad donde la humanidad se sometía al exterminio del imperio norteamericano. Los países que se alinearían a ellos o aceptaran sus mendigas ayudas a cambio de entregar sus riquezas naturales no tendrían "problemas" pero aquellas naciones que decidían defender su soberanía, libertad, independencia y protección de sus recursos, entonces serían sometidos a cualquier tipo de guerra.

El "Informe Kissinger" es uno de ellos, surgió en los días del gobierno de Richard Nixon, quien por cierto tuvo que renunciar en el ’74 a la presidencia de EE.UU. por su famoso caso Watergate –actividades ilegales, robos de documentos, espionaje y mucho más- el informe debela esta realidad que está viviendo la humanidad hoy día. Claro está, el informe Kissinger o llamado también "National Security Study Memorandun 200" refleja en su estudio y análisis el problema de la expansión demografica como mampara para hacer creer al mundo que había que controlar la natalidad y todo lo referente a ella, pero la verdadera razón, el abismo real radicaba en que la economía de los EE.UU. requeriría enormes recursos naturales de los países que tuvieran las materias primas para la continuidad de su desarrollo industrial, tecnológico, científico, armamentista… y justificando el control de la natalidad podrían contar con más posibilidad para su supervivencia en el futuro

Los recursos energéticos, de agua y alimentos son vitales para la supervivencia de la humanidad, las guerras de EE.UU. están justificadas para ellos en este momento donde la crisis se sigue agudizando a niveles alarmantes y preocupantes para los barbaros que gobiernan en ese imperio. El informe de la National Security Study Memorandun 200 fue desclasificado en 1989. los especialistas norteamericanos que han intervenido en los diversos comités que han conformado los informes –hay otros aun no desclasificados- desde aquel entonces, le sugieren a la clase dominante la eliminación 2.500 millones de seres humanos para poder contar con los recursos de esas naciones. El exterminio está en ejecución desde entonces, sino ¿para que las guerras en nombre del terrorismo del 11 de septiembre?

Termino diciendo como dijera en esa intervención de la ONU la presidenta argentina Cristina Fernández, refiriéndose al imperio "no hagas a otro, lo que no quieres que te hagan a ti".



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Iván Méndez


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