La respuesta es bien simple: porque ante el nuevo cuadro político abierto por la elección de Humala los especuladores que se dan cita en todas las bolsas del mundo (y la de Lima no es una excepción) decidieron enviarle un mensaje mafioso al presidente electo haciendo una pequeña demostración de su poderío y su musculatura financiera. En suma, una especie de “golpe de mercado” preventivo, una advertencia y un recordatorio de lo que podría llegar a pasarle en caso de que optara por abandonar el camino trazado por sus predecesores. El capital no descansa y vota todos los días, y sus estratagemas pueden maniatar a cualquier gobierno. Humala declaró que será respetuoso de la economía de mercado; al mismo tiempo dijo que quiere acabar con la pobreza y la exclusión social. Pero si mantiene la economía de mercado, tal cual hoy existe en el Perú, lo seguro será que la pobreza y la exclusión social crezcan al ritmo desmesurado en que lo hace la tasa de ganancia de las empresas. Tendrá que optar, y en la pulseada con los mercados su arma principal, tal vez la única, será su capacidad para promover la organización y concientización del campo popular. A escasas veinticuatro horas de las elecciones el mercado le arrojó el guante a Humala y se constituyó como su enemigo. Habrá que ver como éste reacciona ante la inveterada afición de aquél por las prácticas extorsivas a las que apela para defender los intereses del capital.
*Director del PLEDPrograma Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales
Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini"
Corrientes 1543 – C1042AAB Buenos Aires, Argentina
Teléfonos (54-11) 5077-8021/22/24
www.centrocultural.coop/pled
Visita mi blog www.atilioboron.com