Sí, es verdad. Somos pocos quienes entendemos...

Reciente llegó a mi WhatsApp un mensaje que llamó mi atención, porque se trata de un artículo en cuyo texto el autor, nos habla de la actual generación, recordando y comparandola con generaciones pasadas, quizás los nacidos entre la década de los años 45 al 55, quienes iniciarían carreras universitarias y/o comenzarían a reproducirse, entre los 65 a los 75 y quienes se graduarian e iniciarían su labor profesional entre los años 70 a los 80; es decir, los abuelos de hoy, a quienes les tocó criar a los padres de hoy.

Muestro el mensaje tal cómo lo recibí, solo lo destaco en letra cursiva:

_*Somos pocos quienes entenderemos este artículo, es un lujo Interesante.*_

Ruben Dario Gil

Empatía profunda con él y su texto...

Todos los domingos de mis años mancebos, mi padre Enrique Ventura Gil, natural de San juan de Payara, el pueblo originario de Pedro Camejo, inundaba la casa de periódicos. Compraba: "El Universal" "El Nacional" "Últimas Noticias" y el "Siglo" de Maracay.

El piso de la sala se llenaba de cuerpos y cuerpos de diarios que se mezclaban con revistas, libros, folletos de tiendas, encartados culturales y suplementos de comiquitas.

Toda la familia leía y comentaban los acontecimientos nacionales e internacionales y yo, después de leerme de pe a pa, los cuerpos A y C de "El Nacional" me llevaba a mi cuarto el "Papel Literario" y las historias del Fantasma, Mandrake el Mago y Lorenzo y Pepita.

Por eso, mis domingos, siempre fueron mágicos.

Leer era una actividad importante para mi familia, y para mí… quizás… era lo único que poseía.

Los cientos y cientos de fascículos de enciclopedias que se compraban en los quioscos, moldearon mi personalidad y mi arrogancia por el conocimiento.

Ahora soy Profesor (los alumnos prefieren decirlo incompleto "profe" quizás porque el sufijo "sor" es decir, el que hace la acción de profesar, no va acorde con lo que se puede hacer, hoy en día, en el aula).

Ayer le pedí a un grupo de alumnos de un instituto educativo superior que memorizaran un poema para la próxima clase. Sorpresa… una alumna levanta la mano y me pregunta…

---¿qué es un poema?

Les juro que sentí náuseas y me asusté…bueno, le respondí… un poema es un poema. La más lista de la clase, orgullosa, comenzó a recitar:

"Del cielo cayo una rosa

mi madre la recogió

se la puso en su cabeza

y que linda le quedó..."

Desconcertado y con ganas de salir corriendo para otra galaxia, les pregunté a esos estudiantes de "ARTE" si alguna vez habían escuchado hablar de Andrés Eloy Blanco o de Aquiles Nazoa… y lo hice para irme por las esquinas y sin embargo, me miraron como si estuviese hablando en Tagalo. Fui más allá, comencé a leerles el poema de los "Angelitos Negros" para que por lo menos tuvieran una referencia conocida y nadie, absolutamente nadie había escuchado ese poema jamás.

La más joven de grupo, osó en preguntarme si había escuchado:

"Ya me llego" de un tal J Balvin y Bud Bunny, quizás pensando que "eso" era poesía, mientras que el resto de la clase chateaba con sus celulares.

Salí por un rato del aula, pensando que los chicos realmente llegaban a mi clase construyéndose un camino y un sueño para ser famosos, quizás no para ser artistas, pero sí, para ser conocidos.

Créanmelo, trato de entender esta generación que pareciera que les importa un carajo el conocimiento, lo adquieren de otra forma, lo encuentran en google, no tienen por qué tenerlo en la cabeza.

Eso era antes, los que teníamos que ir a las bibliotecas y pasar horas y horas leyendo.Es que hay otra manera de saber…que lo sepan otros y ellos son simples motores de búsqueda, operadores de Internet.

¿Para qué leer una novela tediosa, si la película se baja por la Web y el análisis del libro ya está en "el rincón del vago"? El tiempo hay que aprovecharlo en la carátula, tatuándose, llenándose de fetiches con marcas, zarcillos, piercing, símbolos… para luego volar por las redes y tomarse miles de fotos para Instagram. Lo importante son el número de "Like", los "me gusta" los "corazoncitos" todo lo que indica que esa caratula efímera, es fabulosa.

Es una sociedad hedonista donde el mejor no tiene por qué saber nada, ya que el conocimiento está en el almacén, en la nube, en el ciberespacio… así que lo único que importa es que se vean bonitos, asequibles, ligeramente curiosos de la vida y con buena dentadura par morder donde haya que morder.

No son tampoco una generación de personas curiosas, todo les ladilla… pensar les ladilla. Solo quieren reconocimiento sin esfuerzos. En muchas de mis clases, cuando llegan con esos nombres tan enredados e inútiles que por desgracia les colocaron sus padres, yo les preguntó por qué se llaman así, y nunca tienen una respuesta… les da igual, todo les da igual. Incluso me han dicho que los llame como sea.

La Venezuela del futuro será muy complicada, millones de venezolanos están aprendiendo fuera del país el valor del trabajo y del esfuerzo diario. Están comenzando desde abajo, incluso discriminados e incomprendidos. La arrogancia Caribe les permitirá a muchos de ellos sobrevivir y surgir. Si el país cambia, se encontrarán con esos millones de venezolanos acostumbrados que el Estado les proporcioné casa, comida e ignorancia… será un choque entre la Propiedad Privada, la libertad y los mantenidos con valores socialistas.

Seguramente un encuentro de dos mundos volverá a ocurrir en esta tierra de gracia.

Recuerdo que Edmundo Chirinos, el mismo que terminó convirtiéndose en un monstruo, candidato a la presidencia por el partido comunista, le llamó a mi generación de los 80´s, la generación boba. A lo mejor lo fuimos, fue la primera generación de venezolanos venidos del pueblo, que pudo viajar y educarse en las mejores universidades de Venezuela y el mundo a través de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho. Pero algo pasó en los 90´s, que terminando el siglo 20, se le dio paso a una nueva montonera popular con valores militaristas y marxistas, llena de muchísimo odio y tomaron el poder, pero esta vez se hizo, no para reconstruirlo, sino para aniquilarlo.

En las aulas venezolanas los chicos no saben lo que es la poesía, no les importa un carajo la ética ni la estética. Les vale mierda el conocimiento y el amor por el saber. Supongo que los profesores de Castellano, no sé si se sigue impartiendo gramática y literatura, deben ser unos ignorantes. Me han dicho que Maduro mando a cortar todas las materias. No lo sé… lo único que sé es que Andrés Bello ya no Silva a la Agricultura de la Zona Tórrida y que la Loca Luz Caraballo dejó de contar los luceros, que Doña Bárbara no remonta el Arauca, ni Las Lanzas Coloradas observan las botas del Libertador.

Recuerdo todas esas hojas de imprenta, llenas de información que hacían más bonito los domingos de mi casa…resolver el crucigrama complejo de la Revista Estampa y haber asistido al matrimonio del duende que camina, el Fantasma.

Recuerdo... recuerdo... son tan solo recuerdos.

"El loco Juan Carabina

pasa las noches andando cuando la luna ilumina las noches de San Fernando…"

Gracias Enrique Ventura por todos mis domingos.

Rubén Darío Gil

En los 80´s, el Dr Luis Alberto Machado fue nombrado Ministro de la Inteligencia, en Venezuela... no lo entendimos... ahora sus palabras tienen sentido...

...............

Así las cosas!

Ahora! Sólo me detendré en algunos aspectos que para mí pudieran en parte responder a algunas actuaciones de la actual generación.

Tenemos claro que la responsabilidad de los adultos presentes en cada momento histórico ha sido crucial, como lo es hoy, con respecto a las presentes y futuras generaciones, en sentido estrecho y amplio; es decir, en el ámbito del núcleo familiar y en el social.

En el contenido del mensaje se hacen aseveraciones que según mi opinión, parecieran deducirse solo de apreciaciones subjetivas de alguien, alejadas de la contrastación objetiva con la realidad. No me detendré en esos aspectos.

Yo recuerdo, que en periódicos como el Nacional, el Universal, más leídos por las clases medias, académicas, profesionales y en Panorama, de uso más popular (todos leídos en físico, porque no existían los medios virtuales) aproximadamente a mediados de la década de los 70, expertos en educación y literatura llenaban columnas con sus análisis, muy preocupados por la influencia de la televisión en el comportamiento y la formación de los niños y jóvenes.

También, se convirtió en el tema de moda para los trabajos de investigación entre los estudiantes de los primeros semestres de las carreras Humanistas, en los Estudios Generales de la Universidad del Zulia, por ejemplo.

Una de las mayores preocupaciones de los expertos era el deleite que provocaban las novelas en toda la familia (deleite que no ha desaparecido aún) recibiendo un menú desde horas del medio día, hasta las once de la noche, con sus dramas de odio y venganza, dónde lo más fácil y rápido es sacar del medio a quien molesta a los fines del personaje maloso de la novela, donde la hermana le quita el novio a la otra, dónde la suegra hace todo lo posible por separar al hijo de la nuera, con quién no se la lleva bien y pare de contar.

Otro motivo de preocupación, eran y son, los programas de comiquitas con su carga de violencia y deslealtad, igual, la inducción de otros tipos de violencia, discriminación e imposición de patrones de comportamiento social, cual modelos a seguir.

Recuerdo que algunos de esos expertos estimaron que la generación del 2000 sería " una generación estúpida"

Pero también recuerdo que esos padres de los 80 decían a sus hijos:

"Tu trabajo es estudiar..." y no les asignaban obligaciones en sus hogares.

"Yo le daré a mis hijos lo que no tuve... lo que mis padres no me pudieron dar"... Y entonces, Qué les dieron? Un televisor en su cuarto y luego cada aparato de juego que la moda imponía y todo lo que pudieran, helados, golosinas, gaseosas, creando a la par, la generación de niños y jóvenes obesos, de niños y jóvenes diabéticos e hipertensos.

De paso, muchos de esos padres de los 80 consideraron a la TV y a los juegos, sus mejores aliados, en la tarea de entretener a sus muchachos.

También, muchos de esos padres, comenzaron a dejar por mucho tiempo solos o en compañía de otros, a sus hijos, ésto dado a que duplicaron sus jornadas de trabajo para ofrecerle a sus hijos un mayor confort; lamentablemente, no siempre esas personas con quién dejaron a sus hijos fueron la mejor compañía para ellos.

Hoy, nos damos cuenta que esos padres de los 80 han sido replicados por los padres (o sea sus hijos) de los años 2000, logrando copias en algunos o muchos casos, más borrosas, más desteñidas en cuanto a las creencias y valores apreciados por nuestra sociedad, tan débiles que son fácilmente sustituidos por otros que nos imponen desde la cultura de la globalización, con su afán de desenraizar a las Sociedades de sus propios orígenes, principios y valores.

El rol responsable del padre y de la madre, no lo perdamos; cada generación le corresponde ser vigilante de ello, es una cuestión de corresponsabilidad.

Así tenemos que entenderlo!

Ahora bien, en los 60, 70, 80, sí, porsupuesto, vivimos la grata experiencia de tener familias mas... digamos...más cultas, heredado de círculos muy cultos desde la colonia y más acá, Simón Bolivar, Andrés Bello, Simón Rodríguez, Rafael María Baralt, Udon Pérez, Gallegos, Villanueva muchísimos otros... José Gregorio Hernández, Fernández Moran y hoy también los tenemos, no hemos dejado de tenerlos y muy valiosos.

También, al lado de esa experiencia existía otra, la de aquellos que no tenían oportunidad de tener familias cultas, lectoras, las que no podían comprarse el Nacional, ni el Universal, porque costaban unos churupos más y porque ese tipo de periódicos, más selectos, más caros, en las provincias, solo llegaban a algunos puntos quizás selectos también.

En cambio, los periódicos más sencillos, que traían poco de poesía, literatura y ciencias, pero mucho de clasificados, carreras de caballos, loterías y sucesos, eran más accesibles, los vendedores de Panorama, El Regional (en el caso del Zulia) te los tropezabas por todos lados, muy típico en las esquinas de los semáforos; además sus formatos de pocas hojas te permitía enrollarlo y colocarlo en el bolsillo de la parte de atrás de tu pantalón, en el caso de los hombres, porque el comprador de esos periódicos andaba a pie.

Recordemos también, que en esas décadas el ingreso a las universidades se hacía cuesta arriba, procesos de admisión muy duros, muy pocos cupos para satisfacer la gran demanda de estudiantes. Se aplicaba la Prueba de Aptitud Académica, dónde la mayoría de estudiantes salían muy mal parados en las habilidades matemáticas y en las habilidades verbales. Qué podía estar pasando con estos resultados?

Ah Bueno! Que las Pruebas no estuviesen adaptadas a la población o que los estudiantes presentaban muchos vacíos en el conocimiento, o las dos cosas.

Recuerdo que los Orientadores del momento, organizamos clases extras con los profesores de matemáticas y lengua con el objetivo de actualizar un poco a los estudiantes en esas áreas y con ello mejorar su promedio en las pruebas, o sea, una medida apagafuegos, con poca trascendencia.

Los Orientadores de los planteles públicos veíamos con angustia e impotencia, como cada vez, los estudiantes egresados de los liceos privados, se ganaban más los cupos por tener mejores promedios de notas, nuestros egresados de los liceos públicos, se quedaban sin cupo o tenían que ingresar en carreras menos demandadas.

Recuerdo que existían los famosos "Bachilleres sin Cupo" lista que cada año crecía más. La famosa "Población Flotante" muchísimos se quedaron flotando, así como diríamos hoy, en una nube.

Yo Sinceramente! No anhelo esa época asociada a esa experiencia!

Siendo Orientadora, me afectó ver cómo las alas se le caían a los jóvenes que no lograban el cupo deseado. Me afectó que los cupos en algunas carreras como medicina, en su mayoría, eran ocupados por aspirantes egresados de la Educación Privada, mientras nuestros muchachos egresados de las instituciones públicas, no podían opcionar, en el mejor de los casos, aceptaban ingresar por enfermería, bioanálisis o nutrición, para luego solicitar cambio, el cual no siempre se lograba.

En esas décadas, teníamos buenos maestros, en la presente década deberíamos tener mejores maestros. Es extraño encontrarnos con docentes que no tengan una maestría y otros tantos con un doctorado, hasta con post doctorado. Qué está pasando entonces?

Será que! a pesar de los grados, no somos lectores, ni investigadores, no vamos más allá, del curso, del taller o de los eventos?

Si los maestros no somos nada de eso, ni los padres somos nada de eso. Sí ni unos, ni los otros nos detenemos un poco más (nunca tenemos tiempo!) y los acompañamos más: Cómo entonces le exigimos más a esta generación abarrotada de teléfonos y otros equipos cada vez más inteligentes y que sin oralidad te dicen: Yo hago el trabajo por ti!

Será que esos equipos están arrastrando con la inteligencia de nuestros chicos? La llamada Inteligencia Artificial.

Si hoy no leen las novelas, ni los periódicos en físico, procuremos que lo lean en forma virtual que cultiven el hábito de la lectura, de la investigación. Practiquemos el hábito o el arte de la pregunta sobre lo que leyeron y a la vez cada padre se cultiva un poco más y con ello recordaremos al gran Sócrates.

Hacer éstos ejercicios requieren tiempo, acompañamiento.

El rol de los abuelos, cada vez es más necesario, ante tantas amenazas que nos imponen los nuevos momentos. Quizás los abuelos pudieran completar, lo que quedó incompleto cuando les tocó ser padres.

Así, tenemos que entenderlo!

Lo más fácil! Echarle la culpa a otro o a las circunstancias, a la crisis, a la Pandemia, al Gobierno de turno, a ... y a.... Y así nos descargamos de ese peso.

La responsabilidad de los padres es intransferible! Hoy más que nunca.

Queremos un hijo lector? primero seamos el mejor ejemplo de padre lector y sentémonos con nuestros hijos a leer.

Mucho de lo que nos afectó en décadas pasadas, se ha mejorado, pero no solo eso basta. Mejoremos todos, por el objetivo común: lograr el estado de bienestar general deseado, Aristóteles nos puede aclarar suficiente sobre ello, la eudaimonia.

Así las cosas!

- Yo creo en la autodeterminación de los individuos! y

- Creo en la autodeterminación de las sociedades!

- Creo en los jóvenes y adultos emprendedores! Y

-Creo en la capacidad que tenemos de Ser cada día mejores personas!

Eso creo!

Qué así sea!

Y Sí, Hoy tenemos muchos jóvenes emprendedores, muy preocupados por hacer las cosas bien, por comenzar desde cero, por producir nuevas formas de economía, pero también de producir mejores actuaciones, haciendo muy bien las cosas y cultivandose en alto grado... Entender ésto! también es esperanzador.

Gracias Universo!



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Ruth Cueto


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