Aberraciones, tarjetas de crédito y "La salida"

La derecha fascista (perdonen la redundancia) criolla, es meliflua, amanerada y pervertida, tanto en sus ademanes, como en el uso lingüístico de las cosas. Por ejemplo, a sus "aberraciones" las llaman "distorsiones", a sus especulaciones, sobreprecios, robo y usura, les asignan el sintagma "sincerar precios", como eufemismo que sirva de vaselina, para que una clase parasitaria, goce las mieses de la fortuna, a costa de una mayoría de pendejos, a los que se les explota y se les roba, mejor que en la época de la colonia.

     En este orden de castas, por debajo de esa burguesía parasitaria e igual de fascista, existe eso que dan en llamar "clase media",  o sea, la media clase que odia que le digan trabajadora, porque ella sueña utópicamente ser burgués (pero jamás la dejarán serlo o desaparecería la burguesía) y es la que media en las relaciones de producción la explotación del resto de los trabajadores, es decir, de los de su propia clase, para hacer más rico al rico, a su burguesía (patrón, dueño de los medios y los modos de producción) a la que le sirve, con la fantasía de "autosuperación" o "emprendimiento".

     A esa clase la conocemos también, como "pequeña burguesía", dado el remedo o parodia de lo que pretenden fallidamente ser, simulando su pena étnica o de clase.

     A esta autodenominada "clase media", en este Estado cuyas bases aún son capitalistas, le arrecha (no le irrita, ni le molesta) que al pobre le aumenten su sueldo y se aproxime al suyo, porque los mediaclase dicen que se han jodido mucho "estudeando" (sic), para terminar ganando igual que un jediondo obrero.

     Pero, a esta tarada clase media (incluyendo la llamada "en positivo"), desde el sistema capitalista le es permitido ciertas licencias, que estimulen su servilismo, la ilusionen, la hipotequen, la empreñen y obliguen a cuidar el trabajito explotador que le abre posibilidades de acceso a un conjunto de beneficios y servicios, que a la masa amorfa obrera le estan vedados.

     Uno de esos beneficios es la tarjeta de Crédito. Con este valioso plástico, los tarjetahabientes pueden acceder a compras electrónicas, hasta por cuatrocientos dólares de EEUU ($ 400,oo), entre otras bondades, a una tasa de cambio oficial, la del SICAD I, que al cambio oficial, son cuatro mil cuatrocientos bolos (Bs. 4.400,oo).

     Resulta que, por ejemplo, un ciudadano, compra electrónicamente, para el chamo, un PS3, más el video blue ray, unos perfumes, una lencería femenina (hilos dentales, toppless, etc.) por solo esta cantidad, por aquello de los monopolios comerciales electrónicos, en comercios ubicados en EEUU (porque aunque ellos se dediquen a fuñirnos la vida, le compramos hasta basura), a través de otro monopolio comercial electrónico, por ejemplo, Mámazon, sinque haya otra opción, rusa o china, latinoamericana y caribeña, (de donde salen fabricados esos productos que nos vende en EEUU, gracias a la maquila).
     Y, junto con el monopolio electrónico, se suma el otro gran negocio, como lo es, el de la empresa de envío o reparto de la mercancía, que como no ha sido auditado cuánto y qué es lo que cobra, llamémosla, Slave Softly (por aquello de que los nombres de negocios en inglés dan más prestancia), terminan cobrando por el paquetico de apenas unos ocho kilos (con una pesa aliñada), más de lo que le costó el producto transportado al tarjetahabiente (con los dólares SICAD), es decir unos cuatro mil ochocientos bolívares (bs. 4.800,00), lo que deriva en un total de unos nueve mil doscientos bolívares (Bs. 9.200,oo), por dicha compra, hasta que llega a sus manos.

     Por supuesto, esa empresa de envíos, asociada con la de compras han contemplado el pago de alcabala a los aduaneros, que terminan pechando al cliente. Pero, esa bondad del Estado y del gobierno con la autodenominada clase media, es recibida con sumo desprecio hacia ese gobierno chavista, pero el cupo siempre será raspado, aunque el Pueblo llano, de a pie, no se puede beneficiar, porque su ingreso (aunque la chillen los media clase) jamás alcanzará como para que un banco le otorgue su Tarjeta de Crédito, con suficiente monto de consumo, como para financiarse estos gastos.

     Pero, todo beneficio trae su guiso. Ahora también, sumado a los otros vicios y aberraciones, se suma el de las mulas electrónicas.

     Éstas, son personas sin capacidad de compra y cazadores de oportunidades de hacerse de tres lochas, quienes venden a sus patrones, a sus amos y a cuanto parásito le pague el cupo, por la compra de cosas que ni conocen, para beneficiar a este parásito depredador, desangrando al Estado con este tipo de fraude.

     Las aberraciones no terminan allí, sino que se hacen más lacerantes cuando el comprador electrónico sale a las calles de la bella Venezuela y ve que con total impunidad, en los comercios venden ese PS3 en treinta mil bolívares (Bs. 30.000,oo), el blue ray del juego en siete mil (Bs. 7.000,oo), y en X tienda (llamémosla Trenza o El Palacio del Babedoll), una pantaletica e hilo dental valen cada una, dos mil bolívares (Bs. 2.000,oo), cuando en EEUU o USA (como marca la etiqueta) apenas cuestan centavos de dólar.

     La aberración está en que aún siendo guisado y robado con usura el tarjetahabiente por esa compra electrónica, termina sintiendo (erróneamente, cual consuelo de bobo), que es mejor ese guiso, que caer en manos de los comercios criollos, que también reciben dólares SICAD para importar, razón por la cual nada justifica el que revendan impunemente, a precios leoninos, que terminan pagando los más pendejos, es decir, ese Pueblo de a pie, que no tiene la tarjetica de crédito, que pone todo su bono aguinaldero y vacacional para regalar el juguete al hijo o comprar el artefacto que requiere para sí o para su madre.

    Pero, si el Estado revolucionario y la Superintendencia de Precios Justos actúan en tales o cuales comercios, esa mediaclase se ofende, sin darse cuenta de que esta especulación, usura y esconder los productos para desabastecer de manera programada, afecta a todos los venezolanos, chavistas y antichavistas, tirios y troyanos, niníes y nonoes.

     Es entonces, cuando la familia se irrita y como no tiene conciencia de este desangre bien orquestado por esa derecha fascista y parasitaria, termina atribuyéndole la culpa al Presidente de la República, Nicolás Maduro, al Presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, al Ministro de la Defensa, J/J Padrino López y, sobre todo, a Andrés Eloy Mendez, del que quieren hacer papilla.

     Mientras tanto, los que han comprado esos cupos de dólares electrónicos, los traídos por los falsos turistas o viajeros, los que pidieron dólares para importar insumos o cualquier vagatela y los han desviado, se dan el lujo de ir al Imperio (EEUU), en donde llenan containners o furgones, con camionetas, Lencería, whiskey 21 años, caviar, queso azul y golosinas exóticas, para mandarlas a Venezuela, pagando en aduanas el respectivo soborno para que le nacionalicen su mercancía de primeritos, mientras la de insumos médicos, alimentos y artefactos importados por el Estado, deben esperar, hacer cola y si se descuidan en los ministerios, se empichan los pollos y carnes, se vencen las medicinas y pagan por cada día o semana de retardo en la aduana respectiva.

    Ahora bien, no se trata solo del desangre al Estado y la hiperinflación generalizada, que causan los parásitos del sector privado, ayudados por los cretinos de la mediaclase desclasados, sino que este es uno de los instrumentos de lucha de ese oposicionismo fascista y melifluo, para crear una conmoción social, rogando además, que el petróleo venezolano baje en la cesta de la OPEP a niveles de ruindad,  tal y como ellos dejaron al país en la IV República. Por eso, hablan con tanta seguridad de "La salida". Olvidan que hay Pueblo y subestiman al Presidente Nicolás Maduro.

     Por ahora, la única salida en el horizontes podría ser que:

1. Los bancos entreguen tarjetas de crédito masivamente a sus clientes y si la banca privada no lo hace, que lo hagan los bancos del Estado con todos los trabajadores, los jubilados, pensionados y estudiantes;

2. El gobierno nacional, con todos los medios del sistema SiBCI, apoyado por los gobiernos de la hermana Federación Rusa, la República Comunista de China, los países miembros de la ALBA-TCP, la UNASUR y la CELAC, amén de los medios televisivos internacionales, China Today, Rusia today y Telesur, promuevan portales que sean otra opción alternativa de compra electrónica, que liberen de cualquier monopolio como Mámazon (este último, le da la exclusividad al comercio de los gringos, como si fuésemos esclavos del ALCA y con nuestro agradecimiento);

3. El gobierno nacional, con las embarcaciones de PDVSA y la flota aérea como CONVIASA, abrieran un servicio internacional de encomiendas, que liquide el monopolio de empresas, como la graficada con Slave Softly, que es acuñada al otro monopolio de comercio electrónico y;

4. Finalmente, la Superintendencia de Precios Justos, en concordancia con toda la FANB y los partidos del Gran Polo Patriótico (GPP), comiencen una gran jornada, que peine todo el territorio nacional y que además de sancionar los comercios y servicios que venden con sobreprecio o esconden mercancía o la ralentizan, pierdan el acceso a los dólares SICAD pierdan la patente de comercio y servicio y porcentualmente, eso sirva para estimular el comercio electrónico del Pueblo, de los obreros y trabajadores, como parte de los incentivos por producción y rendimiento laboral, hasta que el comercio nacional deje de aplicarnos sus aberraciones a las que los melifluos llaman "distorsiones". Es bueno que el parasitarismo pruebe "La salida". Esto es posible. Claro, no faltarán los restauradores que peguen su respectivo berrinche.



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Luis Alexander Pino Araque


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