Una Aproximación al debate: la crítica y autocritica necesaria

Se ha convertido en un lugar común, decir que vivimos momentos difíciles, angustiantes para la mayoría de la población, que ha visto trastocada su rutina cotidiana, como consecuencia del despliegue de un intenso operativo económico.politico-psicologico-mediatico como instrumentos de desestabilización y arma de destrucción utilizados por los sectores que hegemonizan la estructura productiva de la sociedad venezolana. El objetivo es evidente, desmoralizar a las fuerzas revolucionarias, erosionar la base de sustentación social y popular del Gobierno Bolivariano, generar el caos y la desesperanza en amplios sectores de la clase media, que sometidos a una intensa exposición mediática de desinformación, tergiversación y manipulación de la vida social y cotidiana, exacerba lo más primitivo del sentimiento humano como es el egoísmo y el individualismo propios de la sociedad del presente.

A la par de ello, es necesario haces un balance autocrítico de las acciones y políticas públicas desarrolladas en los años transcurridos del siglo XXI, el cual estuvo precedido de una profunda crisis del modelo social, político y económico dominante durante los últimos cincuenta años del siglo XX, en consecuencia, la narrativa sobre la que se configuró el discurso ideológico de las clases dominantes entre en decadencia, las referencias simbólicas más relevantes sobre la democracia, el desarrollo, la igualdad y la justicia social se vaciaron de referentes y contenido, asistimos al agotamiento de unas formas de hacer política.

Insurgiendo el Comandante Chávez con un discurso cargado de emocionalidad que trastoca la estética discursiva a la que los dispositivos comunicacionales y culturales nos tenían acostumbrados y sobre las cuales se desarrolló la hegemonía política instrumentalizada en Acción Democrática (AD), COPEI y los sectores económicas asociados a FEDECAMARA en contubernio con las transnacionales

Iniciamos el siglo XXI con un nuevo marco constitucional apoyado en un discurso contrahegemónico, revolucionario, que se identifica con los sectores y clases sociales excluidas y subalternizadas, invisibilizadas por la dominación y la explotación social, Surge Chavez con toda esa carga esperanzadora y utópica donde se reconocen en sus potencialidades, se redescubre en sus vitalidades, apoyadas en una retorica lleno de emocionalidad, contestataria, y libertaria. El discurso apoyado en la ´práctica, en la sencillez del Comandante Chávez, en su credibilidad, y en su fortaleza como líder nos incorpora al nuevo siglo.

Transcurrido diecisiete años de esa gesta, y tres de la pérdida irreparable del Comandante Chávez, la situación es caótica, si bien es cierto que la burguesía rentista y parasitaria ha activado todos sus mecanismos conspirativos, no es menos cierto que estos prosperan por la inercia e ineficacia del gobierno nacional. Hay ausencia de la crítica, la autocrítica, la supervisión y evaluación de la gestión pública, no se toman los correctivos a tiempo para estructurar un nuevo modelo socioeconómico que trascienda el modelo rentista, el cual se estimuló y apoyó desde las máximas instancias gubernamentales, a tal punto que no se rompió con la estructura monopólica y oligopólica que dominan áreas estratégicas como el sector agroalimentario, por otra parte, la burocracia, y la corrupción contribuyen a la inercia de un estado que, por momentos, se ve desbordado e incapaz de atender las múltiples demandas del conjunto de la sociedad.

La crítica sincera desde posiciones revolucionarias, supone el reconocimiento de los avances y logros alcanzados en el ámbito político, social, cultural y económico, en los procesos de inclusión social y visibilización de sectores marginados históricamente, como los indígenas, los afrodescendientes, las mujeres, los y las compañeras con alguna diversidad funcional, las políticas de inclusión de género y el reconocimiento de la diversidad sexual, no obstante, esto no implica negar la realidad del presente, amenazada con una vuelta al pasado con todas las implicaciones que esto supone, retroceso que significaría una estrepitosa derrota para sectores populares.

De manera que es tarea de las organizaciones sociales, populares y patrióticas, profundizar en el debate sobre el modelo socioeconómico y político que necesitamos construir para avanzar en la democratización de la sociedad venezolana, reivindicando el legado del Comandante Chavez, y es responsabilidad de la dirigencia del PSUV ponerse al frente de la discusión sin prejuicios, con sinceridad, sin sectarismo, para corregir y rectificar para evitar el retorno y la vuelta a etapas que creíamos superada..

Es la hora de trascender la discursividad sustentada en una épica descontextualizada y vaciada de contenido significante para la mayoría de la población venezolana, es hora de volvernos a conectar con las emociones y sentimientos del conjunto de la sociedad a los fines de construir una nueva hegemonía que garantice la construcción de un modelo inclusivo y participativo para avanzar en el diseño de una sociedad donde impere la justicia y la equidad social: El socialismo. El cual no se decreta, se construye, estamos a tiempo


*Sociólogo. Dr. Antropología Social, Profesor Universidad de Carabobo


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Armando Álvarez Lugo

Dr. Antropología Social. Universidad de Barcelona/España. Sociólogo/UCV, Docente Doctorado de Ciencias Sociales /UC, Profesor Titular /Universidad de Carabobo

 sociologo44@gmail.com      @rusudosky

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