¿Sociedad de cómplices?

“Quien no denuncia las ineficiencias o las irregularidades, quien calla los errores, es cómplice de ellos, no defiende la Revolución”. Lo dijo y dice el Comandante y Jefe de la Revolución, el Presidente Hugo Chávez, quien consciente del inmenso peligro que corre un proceso de cambio si no existe autocrítica, si callan quienes deberían señalar los errores en búsqueda de solución, entonces crece y engorda la sociedad de cómplices, aumentan los plomos en las alas del proceso.

Cuando por errores u omisiones la Revolución se aleja de sus propósitos fundamentales -del hombre nuevo y de la sociedad socialista- debemos junto al Presidente, y tal como él lo hace, reclamar y exigir control. Con insistencia Chávez manifiesta la necesidad de eficientes contralorías sociales, y que los Consejos Comunales sean el verdadero Poder Popular. Por desgracia y con mucha frecuencia vemos que quienes deberían ser cooperadores del Presidente, de los Gobernadores y Alcaldes en el proceso de Revolucionario, se convierten en cuidadores de privilegios, pretendiendo convertirse en los nuevos dueños de la República. Ellos son de aquellos que prefieren conservar la generosa teta que los alimenta, son cuidadores de su “bozal de arepa”. Los verdaderos enemigos del Socialismo y la Revolución que queremos, son quienes integran la sociedad de cómplices, y no necesariamente los llamados escuálidos, que sólo existen para recordar el pasado, que nunca más regresará.

Los cuidadores de su “bozal de arepa” los hay en todos los niveles sociales, económicos y culturales. Según el sexo hay cuidadoras y cuidadores de bozales de arepa; existen por igual en la administración nacional, como en los gobiernos regionales y municipales; los hay -si bien en menor grado- en los sectores humildes, en los barrios y hasta en algunos Consejos Comunales, pero donde más abundan es en la burocracia, fundamentalmente en las cúpulas, donde se escucha decir “yo no me meto en problemas”, “ese no es mi asunto”, en definitiva “que otro se ocupe de eso”.

¿Quién podría dudar de la más sana y clara voluntad del Presidente para hacer bien las cosas, camino al cambio?. Que se equivoque es humano, es perfectamente comprensible. Lo inaceptable sería -que no es el caso- que no quisiera rectificar al percatarse del error, como es inaceptable que aquellos en quienes el Presidente ha depositado su confianza, no le digan la verdad, callen o, peor aún, para adularle lo aplauden y dicen adelante, “así es que se gobierna”. A continuación doy ejemplos, porque estos dicen más que mil palabras.

Porque admiro la inteligencia, y condición de académico y constitucionalista del compatriota Diputado Carlos Escarrá, lamento mucho su error; conociendo él el strike que le habían pasado al Presidente Chávez, cuando promulgó el Decreto-Ley sobre Inteligencia y Contrainteligencia, sostenía el constitucionalista Escarrá, que ese Decreto-Ley no sólo era constitucional, sino necesario. Escarrá a consciencia aplaudía el error, del cual se percata el propio Presidente, quien con honestidad y valentía reconoció que era un grave error, que era inconstitucional y que “no puede defenderse lo indefendible”. El Presidente revocó su propio Decreto- Ley. Eso es lo correcto. No a la sociedad de cómplices.

Lo mismo ocurre con Diputados Regionales de los Consejos Legislativos en referencia al Gobernador, y con concejales que no ven. De nuevo un ejemplo: la Línea Dura del PSUV en Guarenas, y yo como integrante de ella, solicitamos a los Concejales declarar en emergencia a nuestro Municipio, con detallada exposición de los males que aquejan a la ciudad, a partir de errores y omisiones del Alcalde. Mencionamos hechos concretos, tal como la reconducción delictual del Presupuesto Municipal 2007, vigente ahora en 2008. Muchos de los Concejales están callados, son victimas del “bozalismo de arepa”, no defienden ni sus propios fueros como representantes del pueblo del Municipio Plaza. Nada han dicho del reclamo que desde la Línea Dura le hemos hecho. Quienes así actúan, desde el Concejo, la Alcaldía, la Contraloría Municipal, o incluso desde fuera de las estructuras del gobierno, cuidando su “bozal de arepa”, antes que al pueblo y al cambio al cual nos debemos, se convierten en miembros de la sociedad de cómplices. Como dice el Presidente Chávez, se hacen cómplice de las ineficiencias y errores, “no defienden la Revolución”.

* Municipalista

cesar_dorta@hotmail.com


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César Dorta *

Luchador social y municipalista

 cesar.dorta62@gmail.com

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