Cuando un alcalde aprensa a recoger la basura, ¡Veremos ¡

Otro proceso electoral debería reflejar, en términos de la democracia formal: ampliación de los derechos, estabilidad política, participación plena, consulta permanente a la base de apoyo de un proceso como el nuestro y por supuesto la síntesis concreta de la construcción de un modelo alternativo de poder, en el que las expresiones organizadas del pueblo, ocuparan un lugar igualitario para la disputa sana de los espacios de decisión y de gestión en juego, que diera como resultado la escogencia equilibrada de liderazgos comprometidos cara a cara con sus electores y el proyecto de país plasmado en la constitución bolivariana, y delineado claramente en el plan de la patria

Sin embargo, no es así, estamos saliendo de un nuevo evento electoral, con la impresión de estar atados de pies y manos, condicionados a pedir permiso para ser postulados o aspirar siquiera, al ejercicio de nuestros derechos a elegir y ser elegidos, aunque esas aspiraciones tengan respaldo de otras aspiraciones que se hacen colectivas, que provienen del mismo proceso en que estamos inmersos y que ha producido experiencias positivas de organización, de comprensión del rol, del surgimiento de lo nuevo, de la lucha contra lo viejo que no termina de morir porque algunos se empeñan en revivirlo.

La moral de haber servido y seguir sirviendo a una causa que tiene metas definidas, que ha echado bases en el sentir popular, nos da para interpretar como expresión clara del metabolismo histórico, en el cual, colonizadores, realistas, oligarcas, godos, liberales, latifundistas, monopolistas, transnacionales, ladrones, mercaderes, actores, adecos, copeyanos, conversos, fouchistas, moderados, negociantes, atragantados y otras especies de la microfauna político social venezolana, han recibido constantemente lecciones de un pueblo inconforme, de un pueblo que termina siempre excluido de los procesos en los cuales está en juego el control, de la administración del estado y hace que la lucha por la libertad se prolongue como enfrentamiento perenne contra esas clases deslumbradas de poder, dadas a mandar, que esperan ser obedecidos, sin contrariar sus deseos o caprichos, incluso en un proceso que se dice liberador, que se dice promotor de derechos y se auto atribuye nuevo desde la proclama de valores de la democracia participativa y protagónica como referencial alternativo.

De ese pueblo me siento parte integral, y mi compromiso se convierte en obligación ética, en carga consciente que me lleva a manifestar desde mi propia realidad, la interpretación que considero correcta, con todo y mis limitaciones, con la carga subjetiva que contiene mis emociones, mis sentimientos y mis creencias, eso, estoy seguro, incide directamente en mi acción diaria por contribuir al alcance de metas colectivas, a la discusión permanente de aspectos relacionados con nuestro rol de sujetos, agentes de transformación y de cambios, portadores de una herencia que a lo largo del tiempo, ha dejado huella imborrable en el camino que hoy nos toca transitar para llegar a ese escenario donde la patria libre, soberana e independiente se convierta en realidad ineludible y deje de ser razones para el marketing político y el lobby de grupos que negocian nuestra esencia a cambio de una tajada que lo mantenga en el estatus alcanzado,

Volvemos a ver el mapa rojo rojito, volvemos a ganar las elecciones y nos vamos a estar jactando por muchos días de los resultados, de la maquinaria de ganar que hemos construido, todo eso es positivo desde el punto de vista coyuntural, pero no es suficiente para dar soluciones a los problemas que de manera estructural nos afectan, los distintos niveles de gobierno, tienen funciones específicas que cumplir, tienen responsabilidades que asumir y por eso seguimos eligiendo a los que consideramos "nuestros cuadros", en ese sentido, debe aparecer en escena, el sujeto consciente, que exige de los elegidos, que demanda de los escogidos, acción que demuestre que está en capacidad de interpretar el clamor de sus electores y dispuesto a entrar en contacto con la realidad.

Ese contacto con la realidad, le dará noción exacta de lo que debe hacer en términos de la responsabilidad que le toca asumir para el rescate de la gestión local, los alcaldes de la revolución deben aprender a recoger la basura, deben ser promotores de una ciudad diferente, sacarse el complejo de decoradores que adquieren una vez alcanzado el espacio decisorio, comenzar por diagnosticar cada municipio, sería una buena señal, permitir que el pueblo organizado aporte para la construcción de ese "plan de emergencia" que debe ser puesto en marcha, producto del abandono de asuntos esenciales para el buen funcionamiento de estas instancias, que se deben convertir en plataforma de impulso al autogobierno, las comunas y el poder popular, tan golpeado por la burocracia ineficiente y el clientelismo nominal.

Los alcaldes revolucionarios deben salir a buscar los problemas, la dimensión de sus responsabilidades está muy bien determinada en la constitución nacional, no cumplir, seria violatorio de la carta magna, estos burgomaestres (así le gusta a los acomplejados), deben deslastrarse del circulo de aduladores que terminan secuestrándolo y haciéndolo sentir como un señor feudal,

Los alcaldes revolucionarios deben estudiar a diario, asuntos relacionados con el ejercicio de sus funciones para evitar que los "come viatico" que abundan en la estructura del estado, sigan echando el cuento ante los medios, dedicarse plena y exclusivamente a cumplir sus obligaciones en cuanto a: servicios públicos, agua potable, electricidad, gas doméstico, alcantarillado, protección del ambiente, aseo urbano y domiciliario, salubridad y atención primaria en salud, servicios de protección a la primera y segunda infancia, a la adolescencia y a la tercera edad, servicios de prevención y protección, ordenación territorial y urbanística, justicia de paz, servicio de policía municipal (sin gorilas), canalización de aguas servidas, cementerios y servicios funerarios, transporte público urbano, integración familiar de las personas con discapacidad al desarrollo comunitario, de seguro habrá otras funciones que debe cumplir, por ahora consideramos suficiente lo enumerado, con el fin de combatir la ignorancia que lleva a que tengamos que estar agradeciendo cuando estos servidores hacen lo que deben.

Bien bueno que los resultados electorales favorezcan la propuesta revolucionaria y nos permita hoy, proyectar niveles hegemónicos en términos del control del poder político, eso también representa un compromiso trascendente, si de verdad hay disposición para hacer irreversible el proyecto en marcha, o si por el contrario estamos convirtiéndonos en sepultureros de una posibilidad histórica que sigue agenciando en Venezuela, el surgimiento de una alternativa positiva, eficaz, eficiente, que luche a muerte contra la corrupción, la herencia del cuanto hay pa eso y el antiparabolismo del que se contagian, quienes se desviven por estar en los actos presidenciales y abandonan al pueblo a su suerte.

franco__rivas@hotmail.com



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Henry Franco

Comunicador popular. Miembro del Colectivo Radiofónico de Petare y de la emisora Al son del 23 en Caracas

 ccdresistencia9960@gmail.com

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