Pasado, presente y futuro

Miseria humana

Muchas experiencias parecen indicar que la sociedad venezolana ha venido sufriendo ciertos cambios en la conducta de sus habitantes. ¿Qué estará pasando que las relaciones interpersonales se están viendo cada día más corrompidas?

Hoy día, gracias a los medios de comunicación, la conducta de los individuos se está viendo cargada de una especie de estado de nihilismo, es decir, para muchos, parece que nada tiene sentido, que no existe una verdad o que el valor moral y ético de nada sirven.

Las relaciones humanas en estos tiempos parecen, con sus honrosas excepciones, estar signadas por la lógica del individualismo, el egoísmo, la envidia, la deslealtad, la codicia, el desamor, la desesperanza, etc., lo cual nada tiene que ver con eso que nos enseña Antoine de Saint-Exupéry en su libro "El Principito".

Por ejemplo, en la camionetica por puesto ya no se le cede el asiento a la mujer embarazada, el adulto mayor o a quien más lo necesita. La intolerancia, el irrespeto y la soberbia son una de las emociones que más se ponen en evidencia entre los individuos. Hoy priva la ley del más bravo.

En el hogar, en la escuela o en la calle el mensaje que se le transmite al niño a través de la palabra y los hechos, poco tienen que ver con la moral y las luces de la que nos habló Bolívar.

Cuando hablamos de corrupción, delincuencia, violencia en todas sus formas, bachaqueo, especulación, etc., a pesar de que han sido importadas de países "hermanos", son en realidad los reflejos de un individuo ahogado en la copa del más fino licor con aroma capitalista, el cual pone por sobre sus principios éticos y morales la codicia material.

Es lamentable tener que decir que algunos compatriotas aún no han empezado a practicar, aunque sea de forma ligera, el verdadero socialismo, y contrariamente se mueven como cual pez en el agua bajo los patrones conductuales de la más aberrante lógica capitalista, a pesar de que nuestro Cmdte. Hugo Chávez hizo un gran esfuerzo por inculcarnos eso; tanto, que hasta perdió su vida en el intento.

Como bien lo decía Alí Primera, ciertamente el capitalismo es el causante de todos los males que sufren los pueblos. Todo esto nos dice que estamos en presencia de la más genuina y autentica miseria humana.

Sin embargo, pocos somos los que aún, y lo decimos con nuestra frente en alto, nos relacionamos con nuestros semejantes bajo los principios de ese socialismo cristianos del que Chávez nos hablaba. Pocos somos los que a diario seguimos y seguiremos haciendo el bien sin esperar nada a cambio.

hectorabache@gmail.com



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1305 veces.



Héctor Abache

Escritor. Trabajador socio-comunitario.

 hectorabache@gmail.com

Visite el perfil de Héctor Abache para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: