EE UU el común denominador de Colombia y Afganistán

United Nations Office on Droug and Crime (ONUDC) dice: “Afganistán es el mayor productor de heroína y Colombia de cocaína del mundo”. Los dos países se encuentran ocupados por los
EE UU.

La invasión norteamericana a las dos naciones más o menos por la misma época (2000-2002) no supuso el final de las FARC ni de los Talivan, en ese entonces, el objetivo de la administración Bush era controlar el negocio del narcotráfico combatiendo a los grupos de insurgentes que buscan en la droga fuentes de financiación para sus operaciones. Sin embargo, la lucha contra el narcotráfico no es total, porque deja de lado a los gobiernos de Karzai y Uribe, cuyas relaciones coinciden con los narcotraficantes por los mismos objetivos políticos, la reelección. Los dos se encuentran coordinando acciones para sostener operaciones de lavado de dólares que benefician a los tres gobiernos.

Esta convergencia de intereses los ha llevado a elaborar nuevos proyectos militares con respaldo norteamericano lo que influencia la cúpula de esos gobiernos narco-parapolíticos. 10 Años después del plan Colombia, EEUU se adueñó de todo el país, y en Afganistán, Obama promueve a gran escala la penetración para controlar esa parte del mundo con 40000 soldados mas que el pueblo estadounidense y el propio embajador en Kabul se oponen. Pero este incremento de tropas persigue presionar a Irán con ayuda de la OTAN, algo parecido como lo está haciendo con Venezuela desde Colombia. Y, ante la crisis económica, el negocio del narcotráfico, el segundo mayor después de los gastos de defensa, entre 600 mil millones y 1.2 billones de dólares se lavan anualmente según el FMI, casi el PIB de Canadá, representa el soporte económico para financiar las guerras del Pentágono y de la OTAN.

La droga también es utilizada por la CIA como un arma de guerra, en su paso hacia los mercados europeos y norteamericano deja enormes cantidades de adictos y cómplices de los que se valen las operaciones encubiertas militares y para militares de EEUU. La agencia de importación de cocaína (CIA) desde la guerra de Vietnam viene construyendo rutas para el narcotráfico, lo hizo en Centro América y el Caribe para financiar y armar a la contra nicaragüense con cocaína colombiana. Desde Afganistán ayudo a la UCK de Kosovo a establecer la “ruta balcánica” que, desde 1996 suministra el 80% de la heroína que se consume en Europa por un valor estimado en unos 400000 millones de dólares. En su viaje, la heroína enferma a gente de Turkmenistán, Uzbekistán, Kirguiz tan, Tayikistán, naciones fronterizas con Rusia, que tampoco se salva, en estas naciones, los EEUU tienen cierta presencia militar por el petróleo y el uranio que por allí existe.

Irán, es otro de los países gravemente afectado por la heroína de la CIA, se triplico el consumo solo en los últimos 10 años, dinero que también se utilizo para las protestas de mediados de año tras la reelección de Ahmadinejad, lo mismo hace con Pakistán, en donde, con la ayuda del servicio de inteligencia pakistaní (ISI) monto cientos de laboratorios para financiar a las guerrillas Mujahidin en su lucha contra los soviéticos, dinero que también sirvió para que Pakistán construya su bomba atómica detonada con éxito en el desierto de Rajas tan en 1998, en los actuales momentos Pakistán tiene una gran presencia de hectáreas de opio cultivadas y laboratorios para convertir el opio.

Colombia y Afganistán repiten gobiernos lacayos de EEUU, con esa protección militar seguirán conservando los primeros lugares como productores de cocaína y heroína del mundo, además, esos gobiernos continuaran con la guerra sucia contra naciones vecinas, como lo vienen haciendo con Pakistán, Irán, Venezuela, Ecuador, exportando masacres a esas fronteras. La guerra sucia de la CIA siempre ha estado financiada con dinero del narcotráfico para desestabilizar gobiernos “peligrosos para su seguridad nacional”.

En Afganistán, 16 o 14 provincias están inmersas en las 130000 hectáreas de opio cultivadas, extensión que involucra a 1.5 millones de personas fuera de las 800000 que dejaron este cultivo según Costa, director contra las drogas de la ONU, números muy polémicos los manejados por esta dirección si consideramos que la “ayuda” norteamericana es solo militar, no hay alternativas para el desarrollo social, y cuyo pueblo es permanentemente bombardeado por aire con bombas inteligentes que se equivocan a cada rato, sin apoyo jurídico o policial, sin fuentes de trabajo, en donde una hectárea de trigo cuesta 1000 dólares y la hectárea de opio 3000, hablar de una reducción de amapola sembrada es un engaño, mas aun, cuando estas cantidades son suministradas por el ejercito invasor. Estas cantidades contrastan con las 74000 hectáreas cultivadas en el 2002 en la época Taliban. Cuando aparecieron las tropas estadounidenses las hectáreas de opio cultivadas se incrementaron, es cuestión de ver el cuadro de la ONU para darse cuenta que no quieren erradicar los cultivos para elaborar droga.

Algo similar ocurre con Colombia donde el plan para combatir el narcotráfico es otro “fracaso” anunciado desde el 2004. Hoy, con el aumento de tropas estadounidenses las 81000 hectáreas de coca sembradas según la ONUDC, requerirán ser incrementadas o pedir ayuda a Perú que, con sus 56000 hectáreas de arbusto de coca se convierte en otro aliado de los EEUU a más del ALCA, el otro en discordia es Bolivia con algo mas de 30000 hectáreas, pero, con una gran diferencia, la coca es un sembrío ancestral que es masticado como medicina por los indígenas, poco o nada se transforma en cocaína. Estos datos son de la ONUDC con sede en Viena, en su informe del 2009 manifiesta: “Se han erradicado manualmente en el Putumayo 70834 hectáreas, en Antioquia 19366”, mas las 81000 existentes suman 171000 hectáreas, casi 40000 más que las sembradas antes que llegue el plan Colombia.

En todo esto hay una contradicción, porque siguen fumigando 133000 ha, en 14 departamentos, solo en Nariño se fumigaron 54000 hectáreas. La misma organización de la ONU dice: “se elaboraron 430 toneladas métricas a un valor de 2300 dólares el Kg en las ciudades colombianas, cada año se capturan mas o menos 200 toneladas, las restantes son permitidas para satisfacer los mas de 40 millones de adictos que tienen las ciudades norteamericanas y que satisfacen la economía subterránea norteamericana. Lo que no concuerda es la misma cantidad, 200 toneladas de cocaína introducía la agencia de importación de cocaína (CIA) allá por los años 80 del siglo pasado para nutrir a la contra que luchaba contra Daniel Ortega, en esa época según la misma ONU y la DEA existían unos 20 millones de adictos, ¿será, que con el incremento de consumidores al doble se consuma la misma cantidad de cocaína? Falsedad absoluta como los falsos positivos del gobierno colombiano y el doble discurso de Washington.


rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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