Correa sometido a gran presión

Estados Unidos en Ecuador no esta cometiendo el mismo error que en Bolivia y Venezuela, donde la desestabilización proyectada por parte del imperio es publica. En Ecuador la presión es tan fuerte o más que en Bolivia, utilizando los mismos métodos, terrorismo mediático, separatismo, alianzas, pero lo más silenciosamente que sea posible.

Ecuador tiene un crecimiento parecido al de Haití, 2.6%, el año pasado la inversión privada no superó los 600 millones de dólares, tiene una población emigrante que oscila entre 3 y 4 millones repartidos en EEUU y Europa. El mayor recurso del PIB ecuatoriano es el petróleo, con una producción estatal y privada de 500 mil barriles día, con la cual financia el 35% del presupuesto general del estado. El 15 de enero del 2007, cuando Correa asumió el mandato, la producción de petróleo se encontraba en 255 mil B/D, en diciembre de ese mismo año estuvo en 260 mil B/D por parte de Petro Ecuador. Las promesas del gobierno son aumentar la producción hasta finales del 2008 en 310 B/D, para lograr incrementar el crecimiento del país del 3 al 4% en este año, y poder controlar la inflación del 3.77% con la que cerró el año 2007, esperando una inversión en el sector petrolero de 700 millones de dólares, para el ofrecimiento del crecimiento país, por ahora esa es la expectativa.

El segundo rubro después del petróleo, son las remesas enviadas por los emigrantes aproximadamente 3-4 mil millones en dólares y euros, que llegan de manera directa a los familiares, esa es otra preocupación de la ley de emigrantes de EEUU y Europa, el gobierno ecuatoriano no se puede dar el lujo de recibir a esos compatriotas, cuando en el país hay un faltante de empleo de 70 a 100 mil plazas. Después el banano y las flores completan los productos de exportación, la agricultura en un 95% es para consumo interno. Ecuador participa con el biocombustible desde 2002, mezclándolo con la gasolina extra la de mayor venta en el país. Si bien es cierto la caída del dólar permitió diversificar los mercados con Europa y Asia, desafectando la pérdida de las exportaciones ecuatorianas, y dando un respiro al gobierno ecuatoriano.

Con Colombia el congelamiento de las relaciones pasa por la base de Manta, al no ser renovada se pierde el interés porque ya no presta el soporte militar al plan Colombia, y la ruptura de relaciones es beneficiosa para el gobierno de Uribe, por los problemas que atraviesa por la para política y el referéndum que pretende convocar, nada extraño sería que quiera agredir al Ecuador, para unir al pueblo colombiano en una causa común y así acceder a la tercera reelección. Por lo tanto esa es una de las razones de la guerra sucia por parte de Colombia, la ecuatoriana no es una economía a considerar en el ámbito hemisférico, de tal manera que la reanudación de las relaciones entre Colombia y Ecuador no pasa por el interés económico, ahora el político, tal ves si el diplomático, por la CAN y la presión de los demás países.

En esas circunstancias la población está a la expectativa, es una bomba social, los indígenas se encuentran divididos y distanciados del gobierno, desde el momento que se instaló la asamblea. Los indígenas en las elecciones pasadas no superaron el 3% de las votaciones, producto del individualismo, el sectarismo de las organizaciones de ese sector, y esa separación no es solo política es antropológica. La CONAIE, confederación de nacionalidades indígenas del Ecuador, dejo de ser una organización de bases, y su brazo político Pachacutik, ya no es un brazo, lo mismo ocurre con la ECUARUNARI, los indígenas evangélicos y los pueblos Amazónicos, sus lideres Luís Macas, Blanca Chancoso, Miguel Lluco, Rafael Pandam y otros se niegan a perder el reconocimiento y el espacio ganado, destruyendo lo conquistado en 1992 y 1998 donde gracias a ellos en una gran parte, se convocó la asamblea constituyente de esa época. El pueblo ecuatoriano vió con agrado esa nueva fuerza política, revitalizada en el 2002 cuando juntos con varios coroneles derrocaron al agente de la CIA Jamil Mahuad, al frente de esa revuelta estaba el tristemente celebre Lucio Gutiérrez. Convirtiéndose en una fuerza poderosa en la política ecuatoriana, últimamente echada a menos por sus propios intereses mezquinos a la realidad de su pueblo.

En abril del 2005 el traidor Lucio Gutiérrez fue derrocado por los forajidos quiteños, cuando el comando conjunto de las fuerzas armadas le retiro su apoyo, dos días antes el general Luís Aguas, paracaidista, conocido como el loco, con gran incidencia en la tropa y oficialidad del ejercito retiró su influencia, ahora es el hombre clave, para la presión militar a Correa, junto a Paco Moncayo, alcalde de Quito. Si están presionando los militares, estan presionando el gobierno de los EEUU, esa es una lastimosa verdad.


Hace dos meces cuando el compañero denunció públicamente la infiltración de la inteligencia militar y policial por parte de los EEUU, nada cambió excepto el ministro de defensa, que se topó con una barrera infranqueable en el comando conjunto de las fuerzas armadas, donde los militares en retiro tienen gran influencia sobre la oficialidad actual. Los militares ecuatorianos controlan un gran pedazo de la industria nacional, las empresas mas relevantes son TAME transportes aéreos nacionales, controlados por la fuerza aérea junto a la DAC, dirección de aviación civil. FLOPEC flota petrolera ecuatoriana a cargo de la marina mercante y esta a su vez manejada por la marina de guerra, administran los puertos, especialmente el de Guayaquil por donde ingresa mas del 70% de las exportaciones, bastión de la oligarquía nacional, cuyo representante político León Febres Cordero es el propietario del partido social cristiano, donde milita el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot Saadi, quien lidera la oposición en el sector costa, a raíz de la conformación de la provincia Nº 23 Sta. Elena, exclusivo balneario de la oligarquía guayaquileña, con su ciudad insigne Salinas, donde están las escuelas de cadetes de la fuerza aérea y naval.

Los militares en sus cabezas, en su ideología, asumen que están cumpliendo fines nacionales, piensan que están acrecentando el poder de la nación. El resultado de su práctica concreta es la acumulación del capital en grandes empresas que se transformaron en monopolios industriales. Es una tremenda concentración de poder y es parte de la historia política de América Latina, dominada por el concepto de oligarquías y por la burocracia militar, aprovechada para la desestabilización, planteando movilizaciones desde arriba, promoviendo alianzas difundidas por las fuerzas mediáticas, transformándolas en fuerzas de influencia social. No nos olvidemos que el compañero Correa accedió al poder, sin el apoyo del congreso, alcaldías, prefecturas y eso con el paso del tiempo pesa cuando los cambios se dilatan, y la constitución se atrasa. Los municipios permanecen allí, y tarde o temprano la influencia de esa gente en sus sectores origina malestar, porque están unidos a la desestabilización.

La central de inteligencia nacional de la policía choca con la UIES, unidad de investigaciones especiales, al servicio de la embajada de los EEUU, y sus organismos, CIA, NSA, DEA, prácticamente lo mismo ocurre con los servicios de inteligencia de las tres ramas militares, con la inteligencia del comando conjunto de las fuerzas armadas del ministerio de la defensa en el parque de la recoleta en Quito. Incluso el GOE del ejército, grupo de operaciones especiales, preparado en lucha contra guerrilla y terrorismo, encargado de proteger al compañero Correa, antes de este, era entrenado, alimentado, vestido y pagado por los Estados Unidos. Es tanta la presión militar, que Correa tuvo que serrar el caso del “ACCIDENTE” de la ministra de defensa, a pesar de los cabos sueltos, que continúan oscilando por ahí.

La renuncia del presidente de la asamblea constituyente Alberto Acosta, se debe en gran medida al reloj del apuro, por aprobar la constitución, pero también por la ruptura con los indígenas, de la cual Acosta es uno de sus ideólogos, Lucio Gutiérrez ha venido ganando terreno en algunas provincias del oriente ecuatoriano de donde es oriundo, y en la asamblea por medio de su partido capitaneado por su hermano, en alianzas con los otros partidos, los militares siempre al asecho unidos con la oligarquía nacional, ejercen una tremenda presión contra el gobierno Alfarista en Ecuador, De continuar así Correa tiene la alternativa de poner el cargo a disposición del pueblo en el referéndum aprobatorio de la constitución, para volver ha ganar legitimidad social y política, para revitalizado enfrentar las fuerzas oscuras que amenazan su gobierno legítimo.

La presión es por todos lados, el deterioro de su gobierno por la crisis económica, los problemas de protestas internas por el nuevo presidente de la asamblea, Cordero, empiezan a crear otro malestar no previsto, se dio de comer a la oposición, hay temas fundamentales de la constitución, que pretenden ser pasados dentro de un paquete manifiestan, esos problemas de continuar o de profundizarse, el gobierno de Correa entraría en FASE de deslegitimizacion, por la crisis institucional que se ve venir. Los partidos políticos de la oposición ya conformaron sus alianzas para el referéndum constitucional abonando la historia de inestabilidad del país, eso lo demuestra la renuncia de la asambleísta Tatiana Hidrovo de la mesa 4, para promover las autonomías, igual que en Bolivia, la guerra sucia es fuerte contra el gobierno del compañero Correa, que requiere urgentemente nuestra solidaridad.

Interna y externamente tiene nuestro apoyo compañero.

rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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