Sembrar terror con el 11

En cualquier lugar del mundo se ha entendido lo ocurrido el 11 de Setiembre de 2001 en las Torres Gemelas como un acto terrorista, independientemente de las razones para que ese hecho hubiese acontecido, reconocido como tal en todas partes, incluso por aquellos países a quien el afectado señalaba, donde sufrió tanta gente inocente y dejó en ascuas al resto.

Pero, el once como fecha fatídica y simbolismo de terror no se queda allí. Recuérdese bien otro once y precisamente en el mismo mes, en que es bombardeado el Palacio de La Moneda, provocada la muerte de Salvador Allende, derrumban a un régimen democrático progresista y perdura el terror de Pinochet por años, aún hasta nuestros días.

...... Y hay más fechas, ligadas a actos terroristas con el ONCE a cuestas.

Por cierto, que la autoría del terrorismo no tiene por qué tener signo ideológico aunque por alguna subalterna razón algunos se lo hayan querido dar. Las emociones ligadas al miedo, terror o pánico son reacciones intrínsecas propias de todos los seres humanos, provocadas por un estímulo generador de daño.

Y, la capacidad de producir mal, y no medir las consecuencias, en algunos casos, cuando lo visceral está por encima del raciocinio, también llega a producirse, cualquiera sean las posiciones o ideologías que se puedan tener.

Por eso, una definición de “Terrorismo” bastante acertada es la de “Estrategia política que mediante actos de violencia persigue un estado de inseguridad social para imponer un programa político que modifique la estructura del poder”, como la expone el DRAE. La bandera se la pondrá quien caiga dentro de la definición haciendo uso de ella.

A propósito de la fecha aniversaria de tan lamentables hechos, que no deberían repetirse, no entiende uno, la obsesión que vemos en algunos en nuestra Venezuela, respecto a programar acciones públicas oposicionistas que con un alto grado de probabilidad, cayesen en actos de violencia de nefastas consecuencias y, más allá, celebrando el fatídico once, cuando lo ocurrido el 11-A no fué para celebrar sino más bien para reflexionar y recapacitar, sobre todo a gente que supuestamente debe tener un mayor grado de preparación.

Aún fresca en el Norte la tragedia del 11-S, acá se escoge el 11-A, se hacen los preparativos, no sólo no se evita, sino que connotados protagonistas extralimitan lo pautado e inducen una confrontación de alto riesgo, ocurre lo que todos ya sabemos (que pudo haber sido peor), a seguidas culpabilizan totalmente al sector contrario y festejan los logros, aunque con brevedad no esperada, se produce una huída documentada de esos personajes y luego reaparecen como si nada hubiese pasado.

Lo último mencionado facilita que los mismos sigan actuando y, no conformes con lo acontecido planifican y ejecutan conmemoraciones del ONCE a partir de abril. En estos días a punto de aparecer un SETIEMBRE-11 VENEZOLANO con pretensiones de mayor impacto que el 11-A, en momentos en que tantos lloran en el mundo – Occidental y Oriental-, en su primer año, las consecuencias del SETIEMBRE-11 NEOYORKINO.

Entonces, hay más de un acto que puede encuadrar bastante dentro de la definición citada del DRAE de Terrorismo y si lo que acontece en Venezuela con estos eventos y para colmo, con fecha ONCE, no es factible asociarlos con maquinaciones terroristas de seres fanatizados, habrá que emplear alguna sinonimia, como en el caso de GOLPE DE ESTADO=VACIO DE PODER.

No puede ser que el empecinamiento de un sector contra un gobierno haga perder las perspectivas y provoque más daño a la población venezolana y en general al país que el presunto bien que se quisiera lograr. Aquellos más concientes deberían hacer desaparecer en nuestro país el ominoso ONCE como símbolo de temor para otros , erradicar prácticas que cualquier ser pensante compare con terrorismo y reinsertarse en una lucha democrática, que si el único mal está en el gobierno, más fácil entonces desplazarlo moral y constitucionalmente mediante el voto.

De no ser así, se está destruyendo una nación por acabar con un Presidente antes del término de su mandato.

Jesús Rodríguez Silva
Profesor Universitario
08-09-2002


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Jesús Rodríguez Silva

Médico y Profesor Universitario.


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