En la película Avatar se encuentra el plan de destrucción aplicado hoy día sobre Venezuela

"Soy América Latina: un pueblo sin piernas pero que camina…" (Calle 13 & Susana Baca & Totó La Monposina & María Rita. Tema: Latinoamérica).

Estados Unidos hace gala de su arrogancia imperial, hoy por hoy, al desclasificar sus mentiras y manipulaciones ante su audiencia con una irrupción de subjetividad en cada fotograma y elementos puestos cuidadosamente en el encuadre. Hollywood es la industria que expone con mayor afán los postulados imperialistas a nivel propagandístico en el campo del cine, basándose en premisas de la guerra de IV Generación o guerra psicológica. [http://laguaridadeldruida.blogspot.com/2017/06/el-oscar-mas-esperado-la-cia-premida.html#more].

El imperialismo no tiene escrúpulos cuando se trata de defender sus intereses, en tal sentido, es etnocentrista, depredador, saqueador, neo-colonizador, sin moral y manipulador.

Desde el cine hollywodense se proyecta no sólo entretenimiento, avanzados efectos especiales y guiones fílmicos de mucha estética, sino que también es posible la decodificación del mundo, a veces no tan loable, de cómo han sido proyectadas las películas, y las intenciones veladas que despliega el Imperio en las mentes de millones de seres humanos. Por tal motivo, es común observar tramas sobre derrocamientos de gobiernos, socialistas o no, asesinatos de "terroristas" del Medio Oriente, la categorización de héroes a los agentes secretos de la CIA y el MOSSAD, la justificación de guerras en territorio extra-estadounidense o el adelanto de eventuales conflictos promovidos por los gobiernos del concierto imperial; dichos mensajes persiguen bloquear la consciencia de la sociedad para lograr la sumisión, y por tanto, la aceptación frente a las posibles situaciones que en el acontecer real se generen.

Actualmente, Venezuela se encuentra en la agenda imperial capitalista donde su aparato propagandístico no escatima esfuerzos ni recursos para alienar a la opinión pública global. Sobre nuestro país se ciernen grandes peligros y, por tanto, ha sido convertido en un objetivo estratégico del Imperio justificado bajo la manipulación mediática a causa de, fundamentalmente, su posición geopolítica y por la ideología que rige su gobierno: el bolivarianismo, las posturas antiimperialistas y antineoliberales y por sus extraordinarias riquezas naturales.

Este argumento trae a colación a Avatar (Cameron, 2009), film que algunos analistas y críticos lo consideran una fábula ecológica, mientras otros le califican como una aventura clásica fantástica donde el bien vence al mal y cuya temática rompe paradigmas al exaltar magistralmente las rebeliones, la subversión, el mito del héroe y las referencias religiosas.

Atendiendo a las intenciones de dominación del Imperio, más no al enaltecimiento del país subversivo en que se ha convertido Venezuela en las últimas décadas y partiendo del mencionado film, es necesario el planteamiento de las siguientes interrogantes: ¿se puede partir de su guión para descifrar un presunto plan estratégico de intervención del imperialismo en Venezuela? y ¿en qué fase de la agenda intervencionista se encuentra este país, según ese elaborado guión?

En este ensayo, se buscará decodificar las acciones plasmadas en la trama cinematográfica de Avatar, desde la perspectiva de la intervención en los asuntos internos de Venezuela por parte de los precursores de la "doctrina Monroe", para realizar una aproximación a la caracterización de los elementos de dicho plan de saqueo de sus ingentes recursos naturales. Sostenemos que este plan se ha diseñado bajo la doctrina del "Caos Constructivo" [https://www.aporrea.org/tiburon/a244204.html], el cual ha sido acelerado desde el mismo momento en que el Comandante Hugo Chávez entrara en la escena política con el triunfo electoral de 1998

Pese a lo delicado del tema, que no pasaría de ser más que un ejercicio hipotético, se intentará elucubrar en una de las tantas películas producidas por Hollywood, basándose en las evidencias acumuladas en horas de reflexión y de estudio para reconstruir una interpretación semiótica que arroje luces sobre el rumbo que asume la Revolución Bolivariana en estos días aciagos.

Si bien, la generalidad con la que la maquinaria ideológica del cine hollywodense trata sus temáticas y el riesgo que asumimos al plantear este tópico, está sustentado en elementos políticos concretos para Venezuela del pasado y el presente, donde podría ser cualquier país del mundo con extraordinarias riquezas minerales o biodiversidad, sin embargo, es la propia trama plasmada en el guión la que se encarga de evidenciar que se trata de una película sobre un país rico, que encaja perfectamente en la caracterización de Venezuela, más allá de las distracciones que obliguen a desviar la mirada como la supuesta inspiración de paisajes asiáticos para sus locaciones y la raza extraterrestre habitante de un planeta ficticio y muy lejano.

Venezuela en la mira

Es posible afirmar que existen evidencias de la marcha "en pleno desarrollo" (Walter Martínez dixit) de un plan estratégico desestabilizador sobre Venezuela, que tuvo su pico beligerante a partir del año 2002, y se intensificó a partir del año 2013 con la prematura muerte del Comandante Chávez por una extraña enfermedad que truncó el avance de los profundos cambios sociales que enarboló como bandera en su gobierno. Así las cosas, las acciones tendentes al debilitamiento espiritual de la Revolución Bolivariana no han sido improvisadas en ninguno de sus componentes [www.aporrea.org/actualidad/a229346.html].

Los acontecimientos que se narran en el film Avatar arrojan pistas de cómo ha sido implementado este plan, aportando elementos para decodificar sus partes, puesto que intervenciones desestabilizadoras similares ya han sido practicadas en procesos revolucionarios del pasado reciente, tales son los casos de los ataques a la Revolución Cubana, el derrocamiento y asesinato del Presidente de Chile, Salvador Allende, en 1973 y la operación sobre el Frente Sandinista de Liberación de Nicaragua con las acciones de los "Contras nicaragüenses" en 1988, entre otros.

Hoy día, sin ambages, el Imperio norteamericano, a través de un decreto del Presidente Barack Obama y ratificado por el actual Presidente, Donald Trump, acusa a Venezuela de ser una "amenaza inusual y extraordinaria para sus intereses" y arreció sus ataques con la aplicación de un conjunto de sanciones dirigidas a asfixiar económicamente su gobierno, combinado con una Guerra de IV Generación con complejas e inescrupulosas operaciones psicológicas que generan graves consecuencias en la población como: caos social, hiperinflación inducida, desestabilización monetaria, escasez de alimentos, migración masiva de parte de la población y medicinas.

Estas acciones de guerra no convencional empleadas por el Imperio en contra de países no alineados a sus intereses, son motorizadas por poderosos aparatos de dominación que tienen apoyo de un conjunto de instituciones sesgadas hacia los intereses imperiales creados para la expoliación de los pueblos.

A semejanza de la OEA fungiendo como el "ministerio de las colonias", Hollywood es sin duda alguna este agente ideológico, poderoso aparato de difusión imperial o "ministerio de propaganda", que devela los planes intervencionistas de la mayor potencia bélica del planeta en su afán por destruir, "torcerle el brazo" (en la voz de Barack Obama) o disuadir a los países que se resisten a someterse.

Se considera pues, que los planes imperiales de intervenciones políticas allende las fronteras estadounidenses, son declarados a través de guiones y el despliegue técnico y artístico del cine. Allí donde existe un gran interés por apoderarse, por controlar o por destruir bajo indecibles argumentos maquillados por los medios de comunicación, Hollywood, símbolo del imperialismo norteamericano, despliega su ciencia constructora de imágenes y de consciencias enajenadas.

La maquinaria del cine ha sido usada como un arma cultural para iniciar guerras y destruir naciones y el caso venezolano no es la excepción a la norma. Venezuela ocupa un lugar especial en el desesperado interés del Imperio, sobre todo por castigar severamente y eliminar de raíz el "mal ejemplo" que proyecta al mundo sus reivindicaciones sociales y su legítimo sistema político.

En un contexto de agotamiento de la energía fósil, los Estados Unidos desesperan por el control de nuevas reservas seguras y confiables para mantener su nivel de vida nada sustentable. Esta lógica ha conllevado a las distintas guerras por el petróleo en los países del Medio Oriente (como Afganistán, Irak, Libia y Siria) y atizan nuevos conflictos en otros rincones del mundo por el control de las rutas, la distribución del petróleo y los territorios que los albergan.

Pero al parecer no ha sido suficiente. Venezuela, considerada por los Estados Unidos como parte de su "patio trasero", -a solo cuatro días de los puertos petroleros de la costa oeste y apelando a su filosofía del "destino manifiesto" que plantea el derecho providencial para gobernar y servir de policías del mundo, y por tanto, ejercer injerencia en países libres-, se creen con el derecho de hacerse de la primera reserva de hidrocarburos del planeta, la quinta en reservorios gasíferos y sus inmensas reservas de minerales estratégicos entre los que se cuentan: oro, diamantes, coltán, entre otros metales preciosos y tierras raras.

De manera que, en virtud de lo anterior junto al avance de la Revolución Bolivariana y el proceso político que representa desde inicios del siglo XXI, asistimos al despliegue de una de las operaciones propagandísticas más grandes e inescrupulosas de la historia.

Desde la época de Chávez, los consecuentes ataques hacia nuestro país desde el celuloide han sido cada vez más directos, donde ya no se oculta el nombre Venezuela y su gentilicio. En el año 2007, a partir del documental Zeitgeist (Joseph, 2007) se menciona por primera vez y de forma directa los planes de derrocar a Chávez con aquella frase en la voz de uno de los banqueros más poderosos del mundo: «Yeah, we gonna invade Venezuela. You know: the oil».

Las imágenes del Comandante Chávez fueron muy recurrentes para contextualizar situaciones de tensión en películas de distinto tipo. El film La Invasión (Hirschbiegel, 2007) narra un episodio donde se muestra a Chávez en medio de una presunta negociación con George Bush para aplacar tensiones geopolíticas.

El cine estadounidense tiene su público específico, Up: Una Aventura de Altura (Krasinski, 2009) es una película cuyo mensaje subliminal está destinado a las mentes de la sociedad norteamericana, aquella que ha nacido con la idea de ser dueña de los territorios al sur del Río Grande. Allí sutilmente se refiere a Venezuela dibujando el contexto de un lugar paradisíaco con el nombre de Catarata Paraíso, el cual es una representación caricaturesca de un tepuy, que evidentemente hace apología a la maravilla natural del tepuy Churún Merún, también conocido como Salto Ángel, pero pretendiendo fijar en el subconsciente del espectador norteamericano la identificación de ser propietario de dicho territorio.

Más recientemente, con Capitán América y el Soldado del Invierno (Russo, 2014), se buscaría reeditar el guión de endilgar a un país democrático como una nación subversiva, en esta oportunidad se emplea "el nombre de Venezuela, Chávez y la Revolución Bolivariana para hacer referencia a violaciones de derechos humanos, dictaduras y cualquier noción de crisis política… Explica cómo han creado crisis políticas y sociales alrededor del mundo para sembrar en el imaginario de la población la necesidad de tener sistemas de control absolutos y luego acota «…y cuando la historia no quiso colaborar, tuvimos que ejercer un poco más de presión». Ahí es que aparece la figura de Chávez. Y, aunque son milésimas de segundos, el mensaje queda extrañamente claro" [http://supuestonegado.com/web/cameos-de-chavez-en-hollywood/].

Pero el film más revelador es sin duda alguna Avatar, en el que, desde nuestro análisis, se asume como la develación de un plan enteramente enmarcado en la doctrina del "Caos Constructivo" que se presume se aplica sistemáticamente a Venezuela, y que en cuyo guión curiosamente no se oculta el contexto de ubicación del conflicto, otorgando interesantes pistas de sucesos que han ocurrido, haciendo apología de personajes y símil de acontecimientos planificados a suceder en el contexto de la guerra no convencional desatada en nuestro país en la actualidad.

El juego de símbolos: el dios que desciende y la sociedad cercenada

Avatar es un film épico de ciencia ficción, que se convirtió en la película más taquillera de la historia producida con un presupuesto de 237 millones de dólares y con una recaudación de más de 2 mil millones de dólares. En 2010 fue nominada al premio Oscar a la Mejor Película, ganando dicho premio en las categorías de Mejores Efectos Visuales, Mejor Dirección de Arte y Mejor Fotografía. Premios que desde el año 1927, la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas pretende fijar con arrogancia en el imaginario colectivo de su audiencia mundial, una suprema percepción de majestuosidad, imponente despliegue técnico en el que no se escatiman recursos con el fin de lograr los objetivos de dominación. Además que este premio constituye una recompensa envidiada por la industria del cine donde el mercado norteamericano domina con el 85 y 90% de las películas vendidas en el mundo. [Hervé Fischer. 2008. LA DECADENCIA DEL IMPERIO HOLLYWODENSE. Ediciones ICAIC, Amazonia Films, Caracas.].

La sinopsis del film plantea una contextualización en el año 2154 en Pandora, luna del planeta Polifemo, la cual es habitada por la raza extraterrestre Na´vi, en un escenario de guerra de conquista basada en los objetivos de controlar y dominar el territorio del clan Omatikaya, y sus recursos naturales representado por el costoso mineral unobtainium, encontrado en un radio de 200 kilómetros debajo de un árbol gigante que paradójicamente es el hogar del pueblo.

En el marco de una misión cívico-militar que activa el programa Avatar, Jake Sully (Sam Worthington) un ex marine paralítico, hermano gemelo de un científico fallecido, es seleccionado para transportar su mente y personalidad al cuerpo artificial del avatar con el objetivo de infiltrarse en la sociedad y convencerlos de no ofrecer resistencia ante su aparente y acordada reubicación. Ahí, durante su interacción con los Na´vi, Jake Sully establece relaciones con la cultura y la lengua de los pobladores, la flora y la fauna.

El líder militar de la misión, coronel Miles Quaritch (Stephen Lang), convence a Jake Sully, bajo la promesa de retornarle movilidad a sus miembros inferiores, de entregar información sobre los nativos y el Árbol Madre. En ese cometido, Jake Sully se enamora de una nativa, Neytiri (Zoe Saldaña), y entiende que los Na´vi nunca abandonarán su tierra, lo cual conllevará a un conflicto épico entre el bien y el mal.

En la ficción, el avatar es un cuerpo artificial diseñado con el ADN humano mezclado con el de los nativos donde se trasvasa la mente de los mercenarios. Estos cuerpos son infiltrados en la sociedad buscando la convivencia, el empoderamiento inconsciente, la interacción social y el robo de los secretos culturales, para que a partir del usufructo de ese conocimiento coadyuven al cumplimiento de objetivos de dominación y apropiación de las riquezas naturales.

Resulta una inteligente metáfora, donde el avatar, una especie de héroe que conlleva la carga espiritual de la sociedad invasora que planea apropiarse de los recursos ajenos, refuerza la alienación como tema fundamental en la temática abordada por el film.

Pero, sustrayendo el significado enmarcado en la ficción, existe una interpretación que bien pudiera dar posibles respuestas a la tesis aquí planteada, en tal sentido, podemos afirmar que el film Avatar no está desprovisto de interpretaciones y sugerencias religiosas.

Esta connotación que sin duda, lleva imbuida la acepción de la palabra avatar, ha sido tomada del hinduismo, proveniente del sánscrito avatâra, que significa "la manifestación corporal de una deidad", es el "descenso o encarnación de un dios"; se concibe como un "ser divino" que desciende a la tierra con el objetivo de restablecer el "dharma o la ley divina", y "salvar al mundo del desorden y la confusión generada por los demonios".

Es preciso prestar atención aquí a un conjunto de detalles surgidos de este sentido religioso expresado: el mito del Mesías. Consideramos que con esta iconografía, se prefigura al Sionismo, como representación de una élite muy poderosa y que en la historia se ha encontrado tras bastidores, la cual se propone entrar en el juego de los acontecimientos finales que ocurrirán en el mundo. El film Zeitgeist, sugiere esta idea, al exponer al cristianismo como un mito para la dominación de la humanidad, que a través de la propaganda y el adoctrinamiento se puede lograr que la propia población acepte ser controlada en detrimento de sus libertades ciudadanas; ahí se denuncia que este mito "híbrido astrológico-literario", argumenta que Jesucristo es el último dios solar de esta época, un avatar, que le corresponde cerrar un ciclo y dar inicio a una nueva era signada por Acuario.

Es bien conocido, que el pueblo de Israel nunca aceptó a Jesucristo como el Mesías, por lo cual aún lo esperan y en base a esta esperanza, el Sionismo se proyecta al futuro preparando a la humanidad para el advenimiento de una supuesta nueva era, fundamentada en una sociedad reconstruida con lo mejor del ser humano y los animales.

Bajo estas premisas por el carácter del enviado, el hinduismo considera a Jesucristo como un avatar, deidad que se encarnó en un cuerpo humano con un objetivo de redención, de manera que el film recrea la metáfora del "Salvador de la humanidad", el "Superman", el "salvador" y en consecuencia "lo mesiánico, lo que nos salvará de la destrucción" [https://laguaridadeldruida.blogspot.com/2018/04/matrix-viaje-al-mundo-de-la-alienacion.html].

Verbigracia son los falaces argumentos que emplea el Imperio para atacar a Venezuela y su gobierno, en una simplificación maniqueísta de endilgarle todo el mal y el caos a este país.

Hollywood recrea muy recurrentemente a este nuevo revolucionario o subversivo en filmes como The Matrix (Hermanos Washowski, 2000) y Superman (Richard Donner, 1978 y sus remakes), entre otros. Pero el perfil psicológico y espiritual del héroe de Avatar, Jake Sully, tiene otras complejidades.

Muy similar a la forma como se transformó Steve Rogers (Chris Evans), personaje protagonista de El Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johnston, 2011), un enclenque y enfermizo individuo que decide someterse a un experimento que lo transforma en un súper héroe capaz de asombrosas hazañas y provisto de extraordinarios poderes físicos; mientras que en Avatar, se muestra la transformación de Jake Sully, un paralítico y depresivo ex soldado en un locuaz, atrevido y rebelde "nuevo revolucionario", conjugando este juego simbólico de manera inversa.

No obstante, en El Capitán América…, el héroe fue transformado definitivamente en un súper individuo que hasta se le fue otorgada la vida eterna porque sobrevivió al paso del tiempo y despierta en otra época con sus capacidades intactas, pero Jake Sully es obligado a despertar cada día en su cruel y triste realidad de ser un paralítico e incapaz.

Esta imagen, a nuestro juicio, podría endilgársela simbólicamente a América Latina. En muchas representaciones de la literatura y las artes se hace mención a América Latina como un "pueblo sin piernas", lisiado por las sangrientas invasiones, "conquistas" y masacres que ha sufrido desde el siglo XV y en los siglos sucesivos, por tanto, su capacidad natural para desarrollarse ha sido cercenada destinada al subdesarrollo y la dominación perpetua.

Es la imagen de sociedad inútil que interesadamente el Imperio busca proyectar sobre la indomable y rebelde sociedad venezolana desde la época independentista. Cercenar, inutilizar, es por tanto, el objetivo subliminalmente representado en el lisiado protagonista.

En la actualidad América Latina es representada por Hollywood como el "patio trasero" y el "perro faldero" que no da problemas a su amo del norte. Este papel del sumiso y subestimado fue magistralmente representado con el personaje de Burro en el film Shrek (Andrew Adamson, 2004). Es probable que se evoque este concepto sobre el personaje de Jake Sully, desde esta perspectiva donde se exalta el espíritu del vencido siendo éste, en realidad, un representante de los poderes fácticos imperiales, de ahí que emerge nuevamente la manipulación simbólica, un lugar común de Hollywood en sus superproducciones.

La "naturalización" del ataque y el exterminio

Sin lugar a dudas, y atendiendo a las reminiscencias y prefiguraciones que Hollywood realiza sobre acontecimientos futuros en el contexto de los escenarios de dominación, se prepara a la humanidad para asumir el inicio de un nuevo ciclo de vida que comporta: una nueva raza creada por la ciencia, que mezcla ADN humano con el de animales para formar una generación de seres poderosos, el inicio de una nueva era humanoide.

Pero esta nueva raza conlleva un poco de inventiva más allá de las ideas religiosas. En primer lugar, se tienen las facciones animales de los Na´vi, que no trascendería de ser una más del abanico de las ficciones de Hollywood con sus criaturas fantásticas e inverosímiles, pero conociendo que todas las acciones imperiales proyectadas en el celuloide persiguen un fin ideológico, existen otros aspectos que se deben considerar.

Además, estimado lector, como se ha venido argumentando líneas arriba, mantenga en mente a Venezuela y su pueblo como el objetivo de la guerra subliminal proyectada en todo el film.

Aparte del sentido semiológico que se construye alrededor de los nativos al asociarlos con animales (aspectos de gatos: ojos, orejas y nariz, además de poseer cola y reflejos felinos), otro elemento perturbador es el vínculo o Tha´helu, especie de filamentos que sobresalen del cabello de los Na´vi que permite vincularse sensorialmente con la flora y la fauna. El tema de este extraño vínculo con los seres vivos es mucho más complejo de una relación humana con los seres vivos, puesto que la metáfora sugiere escandalosamente su asociación con la zoofilia.

Con ello se intenta deshumanizar la sociedad venezolana al mejor estilo de la forma como lo hicieron los conquistadores europeos durante la invasión de los pueblos aborígenes y territorios de América. Catalogar de salvajes, animales, seres irracionales, con prácticas inhumanas inverosímiles que rayan en la bestialidad, se propone como objetivo denigrar y como fin último, naturalizar su ataque y destrucción para imponer el orden de los invasores, la expulsión de la población y la anulación de toda oposición a los objetivos velados de expoliación.

La destrucción de una sociedad desde adentro

Tomando como perspectiva la psicología de los personajes se deducen claves para decodificar un conjunto de mensajes ocultos. Cuando el coronel Quaritch le expresa a Jake Sully: «Quiero que conozcas esos salvajes desde adentro, que te ganes su confianza», no está haciendo otra cosa que afianzando el germen de la traición e imponiendo la supuesta superioridad del invasor mediante la manipulación psicológica. Bajo esta óptica de la alienación de una sociedad, se puede inferir la destrucción de los hilos biológicos-espirituales y la macroestructura que los mantienen unidos.

Las actitudes de los tránsfugas dentro de los procesos sociales juegan un papel muy singular, y regularmente conllevan muchas veces un contrabando ideológico para dislocar las propuestas del verdadero cambio de estructuras, hacerlas una cáscara vacía, sin contenido que pudiera confundirse sin problemas con la ideología contraria. En la historia de las revoluciones, la traición y la destrucción desde adentro son recurrentes y también es denominada quinta columna [https://www.aporrea.org/tiburon/a243326.html].

En el transcurso del film, el coronel Quaritch, se encarga de poner en su lugar el ímpetu de Jake Sully ante sus arranques desaforados en su afán de identificación con los Na´vi, y por tanto, le recalca su verdadero carácter mercenario: «No te habrás perdido en el bosque, verdad… ¿Has olvidado para qué equipo juegas?». Así, aunque haya cruzado la línea de integración y parecerse a la sociedad en la que se infiltró, la mente y su personalidad siempre será de un extranjero y por tanto responderá a los intereses de estos.

En términos concretos, el carácter traidor de estos individuos hace fácil el trabajo de los dominadores, colaborando con su actuación en la implosión de la sociedad en la que logran infiltrarse. De manera que, el avatar con sus aliados, enceguecidos, alienados y dispuestos a defender el sistema explotador que los domina y expolia, es en realidad un agente extranjero disfrazado con la piel de la sociedad en la que convive y cumple su papel de manera eficiente.

La avanzada invasora para cuidar las formas de ataque a una sociedad en desventaja, recurre a la infiltración, y a partir de la puesta de estrategias de manipulación y confusión, lograr la implosión de las estructuras sociales que impedirían un avance frontal en caso de una guerra convencional [https://www.aporrea.org/imprime/a243326.html]

La dicotomía azul-rojo / héroe-villano

Otro de los rasgos intrigantes de Avatar, es sin duda alguna el tratamiento del color: el característico azul con el que literalmente se pinta todo el film resalta sobre todo en la piel de la sociedad Na´vi. En la tradicional teoría del color aplicada al cine, el color azul representa las profundidades del sentimiento. Otra teoría refiere que el azul está relacionado con la masonería, donde este color primario corresponde a la "orden de la Estrella de Oriente" y representa los "tres primeros grados de la masonería o el linaje del poder".

Pero en realidad, consideramos que el uso del color azul en este film tiene connotaciones políticas.

El uso del color azul, fundamentalmente, corresponde a un dilema político con el que se coloca en el imaginario de las sociedades alienadas un distractor de sus altos objetivos sociales. [https://laguaridadeldruida.blogspot.com/2018/04/matrix-viaje-al-mundo-de-la-alienacion.html].

En todos los film de Hollywood, el azul representa al héroe dentro del relato ideológico norteamericano. Siempre será antepuesto con el rojo, el cual es el símbolo del comunismo, de la barbarie, de lo malo, de lo satánico, verbigracia el film Hell Boy (Del Toro, 2004), donde el héroe rojo es representado como un demonio testarudo y gruñón. Es muy recurrente el uso de este recurso del cual existen muchos ejemplos: Los Pitufos (Gosnell, 2011), las pastillas roja y azul de The Matrix, la criatura anfibia azul y el demonio humanizado rojo de la mencionada Hell Boy.

Sobran las pruebas para ilustrar esta dicotomía, sin embargo, poniendo énfasis en la película Avatar, se pone de relieve esta relación de amor-odio construida en torno a los colores: azul-rojo. El azul representa a los buenos, el rojo claramente reflejado en la vestimenta de Eytukan y Mo´ah, los líderes Na´vi, y específicamente en la criatura Toruk que aquí representa la "última sombra", una referencia a los peligros de la ideología socialista, el comunismo, la "amenaza del fantasma" que recorre el mundo [http://laguaridadeldruida.blogspot.com/2018/04/un-fantasma-que-no-muere.html].

La imagen es paradójica, el Toruk, la ideología socialista, es vencida por el avatar (quinta columna que implosiona las revoluciones desde adentro), bajo su tutela lo cabalga y lo hace suyo hasta la batalla final donde es liberado por no hacer ya falta para los combates futuros.

La caja de Pandora

El conocido mito griego de Pandora es el seleccionado para representar el contexto del conflicto planteado en el guión. En primera instancia parece inocuo y hasta un lugar común en la filmografía hollywodense el uso de referencias a la mitología griega.

Pero el paralelismo es intencional y un tanto perverso si afirmamos que Pandora, una luna del planeta Polifemo (criatura mitológica de un solo ojo o Cíclope, hijo de Poseidón) representa a Venezuela. Más allá de la historia referida en el mito, -donde Pandora, primera mujer hecha por Hefesto por orden de Zeus después de que Prometeo le otorgara el don del fuego a la humanidad yendo en contra de su voluntad-, el significado etimológico del vocablo es aún más determinante. Un primer significado dado es "el regalo de todos"; otros autores exponen que significa "la que da todo". Hesíodo clasifica a Pandora como "mal bello" y además otorga varios significados: "panta dôra (que tiene todos los dones) o pantôn dôra (que tiene dones de todos los dioses)".

Como ya se habrán dado cuenta, Pandora la "que tiene todos los dones", "la que tiene dones de todos los dioses" (riqueza divina inconmensurable, se interpreta por riquezas naturales, tierra de gracia según los conquistadores europeos), está llamada a ser "la que da todo" (el regalo de todos, acusa una especie de licencia para el saqueo por parte de pueblos y naciones): es una interpretación muy perturbadora del destino escogido para nuestro país según el guión del film.

Para sustentar el argumento de que Pandora presuntamente es Venezuela, sin lugar a dudas, la referencia directa se presenta en la escena cuando el coronel Quaritch, quien sermoneando al soldado Jake Sully le expresa: «La falta de gravedad te pone más blando, ¡te ablandas! Pandora te cocina entero sin advertencia, he leído su expediente, cabo. Venezuela, ese bosque te va a parecer de arbustos, ¡nada que ver con esto! tienes valor para andar en este vecindario».

Nombrar a nuestro país en una historia ficticia y remotamente lejana de la realidad actual, da mucho para imaginar las extrañas intenciones del porqué hacerlo. El diálogo antes citado da como un hecho que Pandora había sido invadida militarmente por fuerzas mercenarias, que desencadenó una cruenta guerra en su territorio incomparable con un pasado conflicto en Venezuela y del que quedó esa anécdota. Sin duda, un juego de palabras que parece fijar en el subconsciente del espectador el desenlace de una guerra en territorio abiertamente expresado, venezolano.

La segunda referencia y la más clara imagen semiótica en el film, lo representa el paisaje del bosque de piedras, el parque de Zhangjiajie, otros sitios web refieren que es el Bosque de Piedras de Shilin, ambas locaciones ubicadas en China, que en términos mediáticos serían la inspiración oficial de las Hallelujah Mountains. [http://www.dailymail.co.uk/news/article-1246457/China-renames-mountain-Avatar-movie-Avatar-Hallelujah-Mountain.html]. Sin embargo, la aparición de caídas de agua a similitud del antiquísimo paisaje de la Gran Sabana (parque nacional ubicado en territorio del estado Bolívar, Venezuela, considerado uno de los territorios más hermosos y de más antigüedad del planeta), deja abierta la posibilidad de que es una estrategia para encubrir la verdadera inspiración de dicho paraje natural.

Detrás de estas poderosas imágenes naturales se esconde la manipulación más refinada del guión de Avatar: encubrir los antiguos y ricos territorios de la Gran Sabana detrás de otro paisaje natural que proyecta una ilusión óptica de estar separada del suelo, para así afianzar un delicado mensaje al subconsciente de la opinión pública mundial que la Gran Sabana, representada por las legendarias montañas flotantes de Pandora, no serán afectadas por la vorágine extractivista producida en tierra firme y que se seguirán conservando más allá del período postcolonialista proyectado en el film y que se estima será el destino de este territorio venezolano a futuro.

De manera que, consideramos que la Gran Sabana y su símbolo natural por antonomasia: la catarata Salto Ángel (una caída de agua de 979 metros considerada la más alta del mundo), son empleados en el guión para remarcar el contexto de ubicación de forma subliminal.

Por otro lado, y una tercera referencia semiótica en la trama, se manifiesta en la atmósfera de Pandora la cual es tóxica para los humanos, debido a su alta concentración de ácido sulfhídrico, gas venenoso más pesado que el aire, inflamable, incoloro y su olor es el de materia orgánica en descomposición, como de huevos podridos. Paradójicamente, el mismo gas derivado del proceso de explotación petrolera. La digresión apunta a la caracterización de un país petrolero por excelencia, además que al inicio del film, sin lograr descifrar las razones, se pueden observar actividades de petroquímica y petrolera, a pesar que el film no se trata en ningún momento sobre el tema de los hidrocarburos.

Bajo estas pistas, la denominación del planeta ficticio del guión de Avatar con el nombre de Pandora, no parece para nada inocente.

Venezuela en la perspectiva intervencionista del imperio norteamericano

"Tú no puedes comprar el viento, tú no puedes comprar el sol. Tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el calor. Tú no puedes comprar las nubes, tú no puedes comprar las flores. Tú no puedes comprar mi alegría, tú no puedes comprar mis dolores". (Calle 13 & Susana Baca & Totó La Momposina & María Rita. Tema: Latinoamérica)

Hemos partido de la tesis de que a partir de los sucesos de las tramas del guión de Avatar se pueden decodificar los acontecimientos que en Venezuela han sucedido en los últimos años y se tienen previstos que ocurrirían próximamente en un soterrado contexto de apropiación y saqueo de los extraordinarios recursos naturales que guarda en su subsuelo. Estos hechos configurarían un presunto plan estratégico de intervención por parte del imperialismo en Venezuela, el cual estaría trazado desde la geoestrategia de los Estados Unidos de "dominio de las fuentes energéticas, manejo de nuestras reservas hídricas y control de nuestras reservas de genes". [Luís Bigott. 2005. "ESTRATEGIA DE LOS EEUU PARA AMÉRICA LATINA. DOCUMENTOS DE SANTA FE Y PLAN COLOMBIA", Alcaldía de Caracas, pp. 9-10].

Esta tesis de por sí audaz en su formulación pretende ser confirmada con inferencias a ciertas escenas del film basándose en el análisis semiótico de las imágenes, el discurso del guión y de la actuación de los personajes.

A través de un detenido repaso de las tramas del guión del film se pueden distinguir varias fases de un velado plan estratégico, que mediante las evidencias de su puesta en marcha, cada día dejan al desnudo, los objetivos y la descarada e indecible intervención estadounidense en el proceso político de Venezuela.

Primera incursión: una evocación de la vorágine extractivista pasada

La era petrolera en la nación suramericana se inicia tempranamente con el inicio del siglo XX y tuvo su auge con el gobierno dictatorial del General Juan Vicente Gómez (1908-1935). Venezuela para entonces se había convertido en el principal productor y exportador mundial de petróleo sobre el cual se apalancó el desarrollo de los denominados países del primer mundo. Además, que se constituye en la génesis de la conformación del Estado rentístico que hasta hoy signa el destino de la patria.

Consideramos que este hecho bastante estudiado de la historia económica venezolana, es referenciado en el film de forma tangencial y haciendo uso del recurso de la evocación mediante los diálogos de los personajes. Por ejemplo, en las primeras escenas de la trama en la voz en off de Jake Sully, se puede apreciar un recuerdo de éste sobre el pasado del lugar del conflicto: «Adelante estaba Pandora, he crecido escuchando de este lugar, pero nunca pensé que vendría hasta aquí». En este diálogo se proyecta la "doctrina Monroe", al enfatizar el sentir de la sociedad norteamericana de ser dueña de los territorios del sur del continente, falacia con la que generaciones enteras de estadounidenses han crecido.

Otras escenas que remarcan la presencia anterior de tropas trasnacionales en el territorio de Pandora, son sin duda alguna, aquellas donde se aprecian las maquinarias para la explotación de minerales, áreas deforestadas y de desarrollo industrial, del cual se infiere, que el estudio sistemático de las reservas minerales del planeta desembocó en una prospectiva mucho más amplia y tuvo un tiempo de preparación que indudablemente fue parte de una incursión previamente planificada y ejecutada. De manera que se asiste en estas breves imágenes semióticas, a la forma de cómo evolucionó la industria explotadora trasnacional de recursos minerales hacia una gama de minerales estratégicos contenidos en los territorios vírgenes de las selvas húmedas.

La avanzada mercenaria científico-religiosa

En la historia contemporánea de Venezuela, un acontecimiento registrado que puede dar cuenta de un suceso de intervención transnacional mediante grupos mercenarios, ha sido la incursión de las misiones religiosas en los asuntos indígenas durante el siglo XX. Este hecho fue afianzado con la promulgación de la Ley de Misiones en el año 1915, sobre la cual se apuntalaron todas las acciones de explotación territorial y minera del país. En paralelo a la vorágine extractivista de las primeras décadas del siglo XX y con la anuencia del Estado, organizaciones religiosas de distintas denominaciones asumieron el rol delegado para administrar los territorios indígenas, que paradójicamente estaban ubicados en las zonas fronterizas y con mayor riqueza minera del país.

En una visión retrospectiva, es oportuno resaltar el contexto en el que se dieron las operaciones de espionaje sobre los recursos minerales de Venezuela, vinculadas a empresas y organizaciones fundamentalistas religiosas, como la New Tribes Mission (Misión Nuevas Tribus). Esta consistió en la infiltración de individuos norteamericanos bajo una fachada religiosa, científica y de ayuda humanitaria al interior del territorio venezolano. Esta irrupción se realizó durante el gobierno surgido del derrocamiento de Isaías Medina Angarita en 1945.

En el film, este hecho se plantea con las inferencias a la presencia de la misión científica a cargo de la doctora Grace Augustine (Sigourney Weaver), probablemente una elaborada apología a la misión religiosa de las Agustinas Descalzas que expandieron toda una estrategia evangelizadora entre los indígenas amazónicos durante el siglo XX. Aparentemente el guión omite el tema religioso, además que el carácter personal dado al personaje de Grace Augustine (fuma, bebe y dice palabras obscenas), queda claro con su mismo nombre que fue la vanguardia en el plan estratégico de apropiación de las riquezas naturales y genéticas como lo sugiere el film.

La organización norteamericana New Tribes Mission tuvo presencia en nuestro país por más de medio siglo, al final de su estadía legalmente aprobada por la legislación de ese entonces, fueron denunciados por antropólogos y académicos de ser mercenarios y espías. Entre otras actividades denunciadas que esta organización emprendió fueron la realización de patentes de plantas y productos medicinales indígenas, robo de información estratégica sobre minerales y su ubicación en el territorio, espionaje en base a actividades humanitarias y dinámicas burocráticas del gobierno sobre las comunidades indígenas [http://www.voltairenet.org/article129695.html].

Por ejemplo, algunos de sus métodos, entre los indígenas Yanomami, fueron duramente cuestionados y calificados de compulsivos, como la prohibición del chamanismo, ceremonias de difuntos, la utilización del tabaco y el yopo. Además, se prohibió el uso de su lengua para producir vergüenza étnica y con ello lograr la enajenación y el control territorial.

Paradójicamente, el territorio seleccionado por la New Tribes Mission es asombrosamente muy similar al que se delinea en la temática del film Avatar.

El Comandante Hugo Chávez expulsó esta organización mercenaria en el año 2005, pero ya el daño estaba hecho: alcanzó sesenta años de operaciones estratégicas encubiertas en más de 15 comunidades indígenas de cuatro entidades federales fundamentalmente en la amazonía y la región de Guayana.

El guión da cuenta que la misión científica les enseñó a los pobladores Na´vi el idioma inglés, les ofrecieron medicamentos, educación y les construyeron caminos, todo enmarcado en una misión de ayuda humanitaria: el mismo método que esta misión religiosa implementó en nuestro país en el pasado.

En el film, el carácter mercenario de la misión científica queda evidenciado en el siguiente diálogo del personaje Parker Selfridge (Giovanni Ribisi), interpelando a Grace Augustine: «Por esto estamos aquí: unobtainium, porque esta piedrita gris cuesta veinte millones el kilo. Es la única razón. ¡Esto paga la fiesta! ¡Esto paga su ciencia! ¿Comprende? Esos salvajes arriesgan toda la operación. Estamos al borde la guerra. Y se supone que usted logrará una solución diplomática. Por tanto, use lo que tiene. ¡Y tráigame resultados!».

En este contexto del film donde los científicos son movidos por objetivos "loables" del avance de la ciencia, ¿es posible creer en la inocencia de las acciones de los participantes del programa Avatar? o sencillamente, ¿participaron conociendo las consecuencias colaterales que acarrearía a la población y al territorio: aniquilación física de la sociedad, los símbolos y los profundos vínculos que los une con el territorio, la flora y la fauna? Hollywood inteligentemente cubre con un manto ético su actuación y encubre así mismo, los autores intelectuales tras bastidores de la operación.

Apología al genocidio más grande de la historia

En las elaboradas escenas del film que tratan sobre las acciones de los científicos sobre el territorio de Pandora, se puede inferir un trabajo minucioso de estudio de la cultura local y la lengua indígena, plasmada en el texto Los Na´vi presentado brevemente. Allí se desprenden datos y descripciones detalladas de individualidades de la sociedad, conocimiento de la flora, la fauna y los minerales, además deja ver que el estudio previo de las condiciones del territorio se realizó con antelación y exhaustivamente, coincidiendo con lo ya expresado sobre la avanzada científica que se desplegó en el territorio venezolano en el siglo pasado.

Por otro lado, considerando este exhaustivo estudio del contexto, la riqueza descriptiva del guión muestra una composición demográfica de pueblos que conforman clanes, dentro de los cuales destacan poblaciones guerreras llaneras y del mar, que durante la batalla contra las fuerzas militares mercenarias fueron convocadas por Toruk Makto. Curiosamente estos fenotipos demográficos coinciden con los del pueblo venezolano.

Así mismo, se ponen de relieve en casi todo el film, las profundas relaciones espirituales con animales, plantas y territorios, y representaciones simbólicas que son descalificadas grotescamente por los invasores. Se reconoce que esas vinculaciones con plantas y animales, ilegibles para los humanos colonialistas, son el principal obstáculo para alcanzar los objetivos del plan de apropiación de Pandora, así lo expone Jake Sully en el clímax del guión: «No hay nada que tengamos que quieran, desde que me enviaron ha sido una pérdida de tiempo. Nunca van a dejar ese árbol».

Una apología al cruento pasado de las sociedades indígenas americanas, lamentablemente exitoso para las fuerzas invasoras que avasallaron con todo vestigio de esas antiguas civilizaciones, y que se busca con afán imponerlo como un modelo a seguir para los nuevos territorios a conquistar.

La infiltración

El poderoso mensaje hollywodense se proyecta bajo la dialéctica del bien contra el mal, maniqueísmo deseable para potenciar con éxito las intenciones manipuladoras y logros alienantes con una perversidad magistral. En tal sentido, el héroe –totalmente de azul como lo plantea su tradición ideológica-, "…es casto en bondad y sus posibles acciones malévolas están justificadas a plenitud, con las argucias del destino manifiesto con que el capitalismo, a través de la ideología del Departamento de Estado de USA, nos dice que son los salvadores del mundo" [http://laguaridadeldruida.blogspot.com/search/label/Cine].

En este momento del film cuando el invasor pasa a ocupar el lugar del héroe, es entonces cuando se puede decir que se acepta que la ideología de la otra sociedad aliena la cultura local. La enajenación de la población es el objetivo último del proceso de invasión develado en el film y de los ensañados ataques psicológicos sobre Venezuela. En el guión ocurren varios acontecimientos que, en cierta forma, explican que las revoluciones son derrotadas en el plano cultural apreciándose las falencias de los procesos de cambios. Aliarse a los enemigos de las causas sociales es el garrafal error que destruiría las revoluciones desde adentro.

Ahí se delinea un proceso de infiltración en el marco de una historia romántica entre el rebelde mercenario y la hermosa nativa; del análisis de las acciones se pueden distinguir cinco momentos: la Tolerancia, la Aceptación, la Convivencia, el Enamoramiento y la Entrega.

El primer momento tiene que ver con la Tolerancia de una ideología extraña: considérese que el avatar de Jake Sully representa la ideología que resguarda los intereses del colonizador. La escena en cuestión narra que durante una campaña de reconocimiento científico, Jake Sully huye al bosque ante eventos sobrevenidos con la exótica fauna de Pandora. Esa noche en medio de una batalla con animales salvajes se encuentra con Neytiri cuya primera reacción sería asesinarlo, pero que ante una señal de Eywa, deidad local, quien usando las semillas del Árbol Madre, impidió su muerte y transmitió un confuso mensaje que le daría a Neytiri una connotación especial al mercenario en el cuerpo del avatar.

En este primer momento, partiendo de la forma cómo interviene la deidad en los acontecimientos presentes y futuros de la sociedad, deja tácita, desde la mente de los realizadores del film, el accionar de la doctrina del "destino manifiesto", que como ya se dijo, explica que "la providencia" destina a la "América para los americanos", corolario de la "doctrina Monroe" que ha supeditado a los EEUU a imponerse como un imperio. De manera que se justifica de forma "divina" la aparición del mercenario y se concluye que la suerte de esta sociedad es caer bajo las fauces de los invasores.

En el film, Neytiri reacciona llevando a Jake Sully ante sus padres: Eytukan (Wes Studi), padre y líder del clan de los Omaticaya y Mo´at (CCH Pounder), Tsahík, líder espiritual o chamán del clan. Esta última aceptó la permanencia del "extranjero del cielo" bajo dos extravagantes objetivos: aprender de la cultura extraña, cuyo carácter guerrero le pareció interesante; y enseñarle sus formas de vida y secretos culturales. En este momento ocurre la Aceptación.

Una extraña mezcla de entrega y curiosidad por lo ajeno (un filtro cultural de las manifestaciones de la otra sociedad), quizás inconscientemente o influenciado por el "destino manifiesto" (en este caso la deidad Eywa). El imperialismo hipócritamente proyecta el carácter ingenuo de la sociedad latinoamericana de entregarse sin resistir ni siquiera.

A partir de allí, comienza la Convivencia, el viaje del avatar por todas las facetas de vida del pueblo Na´vi, donde experimenta sus costumbres, idioma y las relaciones que tienen los indígenas con el territorio, la fauna y la flora. Este proceso de aprendizaje se lleva a cabo cumpliendo el objetivo velado de proporcionar información estratégica de la sociedad al líder de la misión militar, entre ellos, datos sobre la estructura del Árbol Madre y las relaciones espirituales con el entorno. El coronel Quaritch le expresa solazándose en una oportunidad a Jake Sully: «Me diste información útil sobre estos árboles espirituales».

Edulcorada bajo una historia de amor, el siguiente momento: el Enamoramiento, pasa por la óptica del espectador como un triángulo amoroso, pues Neytiri está comprometida ante la tribu con el joven Tsu´tey (Laz Alonso), audaz guerrero, heredero de Eytukan y dueño legítimo del arco de la autoridad Na´vi. Poco a poco en medio de recursos propios de una historia romántica se desarrollan los eventos de infiltración siempre con la oposición y la contumacia de Tsu´tey.

El último momento de la infiltración es la Entrega, cuando rendida por los sentimientos, Neytiri consuma su amor con Jake Sully a los pies del Árbol de las Almas, a pesar que el guión plantea que el último paso para "hacerse hombre" es pasar por una especie de ritual al final de su aprendizaje donde se impondría su pertenencia al pueblo Na´vi. Según una escena eliminada del film, a Jake Sully se le da de comer una especie de animal semejante a una lombriz y se le expone ante la picadura de un insecto venenoso cuyos efectos le hacen alucinar del dolor [https://www.youtube.com/watch?v=0CQyUSu_tzg].

Paradójicamente, estas escenas parecen mostrar las evidencias de un macabro escenario de guerra psicológica sin precedentes aplicado sobre país alguno, y que consideramos hace alusión a los crueles experimentos con drogas, la privación, sobrecarga sensorial y la conducción psíquica, que la CIA puso en marcha durante la guerra fría. No es un secreto que la resistencia y gran resiliencia de la sociedad venezolana en medio del fragor de la Guerra de IV Generación, ha sido paradigmática para los "tanques pensantes" de la intervención imperialista; esto explica la crueldad con la que se aplican las acciones desestabilizadoras sobre la población, cuyo principal objetivo es lograr controlar la mente humana, alterando su percepción sensorial sobre todo de aquellos individuos que ofrecen mayor resistencia.

De manera que, con que Jake Sully pasara esta prueba, se ratifica el momento de la Entrega en un contexto de infiltración profunda de la sociedad.

Es pertinente valorar la actuación entreguista de Neytiri, al colaborar con el invasor para alcanzar sus objetivos. Una digresión a la historia indígena americana durante el período de colonización hispana explicaría esta secuencia semiótica. Los individuos capturados por los invasores, que cegados por el exotismo de las formas de vida venidas de fuera y por tanto, a lo interno trabajan por los intereses del colonialista, tiene su correlato en la historia de Malinche, indígena Nahua, traidora de su pueblo durante la conquista del imperio mexica.

Esta mujer es el estereotipo de la traición que sin duda es la madre simbólica de la nueva cultura mestiza forjada por el choque cultural. Neytiri acciona bajo fascinación y manipulación y se convierte en un elemento esencial de la operación de dominación llevada a cabo por los mercenarios.

Ya infiltrada la ideología extraña y herida la ideología propia, el derrumbe final del sistema estaría profetizado. La desestimación de la filosofía socialista en la resolución del conflicto de clases es la causa fundamental de la derrota interna, en el que se es derrotado sin más batallas que la psicológica, en el plano de las emociones y los sentimientos. Abandonar las razones espirituales por las que se lucha, repetimos, es un grave error.

En el convulso contexto político venezolano, este momento de la infiltración puede identificarse, espacial-temporalmente en la Venezuela post golpe de Estado de 2002, cuando la Revolución Bolivariana sintiéndose segura del avance con los triunfos electorales, no blindaron el aspecto espiritual-ideológico del proceso político venezolano, dejando un flanco abierto que indudablemente fue explotado por los enemigos, que siempre diligentes y con enormes recursos de todo tipo, supieron trabajar la mente de los dirigentes y de la masa, mediante la infiltración del avatar (ideología capitalista basada en los antivalores de individualismo, egoísmo, consumismo) en su cotidianidad.

Fue un trabajo muy minucioso, de aprendizajes sistemáticos, donde se pudo reconocer, aprehender, determinar actitudes, develar secretos profundos de la sociedad, para que a partir del uso de ese conocimiento se intentara quebrar los símbolos revolucionarios que son los pilares sobre los que se sostiene el proceso venezolano y que se constituyen en el principal objeto de la preocupación de las "mentes" de los invasores.

Segunda incursión: el contraataque imperial

Como segunda incursión denominamos aquí el momento exacto cuando la Revolución Bolivariana sufre el peligro de aniquilamiento que tiene su hito fundamental en la extraña muerte del Comandante Chávez en el año 2013. Se podría inferir, según el plan estratégico develado en el guión del film, que a estas alturas ya el proceso político habría sido infiltrado y por tanto, entregado simbólicamente a los factores enemigos que desde adentro intentarían dar un golpe que debilitaría los cimientos espirituales de la lucha de clases continuada durante los quince años del gobierno de Chávez.

La solicitud expresa sobre informar las debilidades de la defensa del Árbol Madre forma parte del momento álgido del pre-ataque o segunda incursión. Se considera que esta parte del plan fue cumplida sistemáticamente y a cabalidad con gran cantidad de asombrosas coincidencias y sin ningún tipo de escrúpulos del profundo daño ocasionado a la población. Estos ataques claramente serían llevados a cabo mediante una estrategia de guerra psicológica en todos los ámbitos de la sociedad venezolana.

De los dos herederos del poder espiritual y político de la sociedad Na´vi, Neytiri, heredera espiritual de Mo´ah, representaba el lado más débil, no por el hecho de ser mujer, sino por ser la más propensa a caer en las fauces del enemigo por su convicción no tan radical e impetuosa, más que su contraparte Tsu´tey, contumaz y radicalmente patriota. De manera que ella se convirtió en el objetivo primario de la avanzada: al garantizar la anuencia de la heredera, los objetivos de implosión serían más fáciles de alcanzar y al lograr liquidar al líder actual e impedir la iniciativa espiritual y lógicamente previsible de empoderar al guerrero Tsu´tey. Sin lugar a dudas se dibuja en esta trama que el enemigo conoce quien es el líder y sus posibles herederos, por tal motivo, la cauterización de sus mentes va a ser el principal objetivo a alcanzar.

El ataque al territorio va a ser justificado bajo el engaño, esto se deduce cuando el coronel Quaritch expone en una escena sin tapujos: «Cuando el pueblo tiene lo que quieres, hazlo tu enemigo, eso justifica el ataque», de manera que esto fue configurando las condiciones necesarias para la agresión.

Primero se reconoce que un obstáculo a superar para lograr el objetivo es el pueblo que conscientemente participa en la defensa de su territorio y sus recursos; y segundo, se fueron agregando los elementos del expediente "criminal" para justificar su agresión en el marco de una campaña de defensa de la "libertad". Las mentiras de que los Na´vi son un pueblo agresivo, que asesina a los soldados humanos y se «come sus ojos como caramelos», además, de que interfieren en las operaciones de la propiedad privada de empresarios que trabajan legalmente en esos territorios, configuraron las acciones para atacarlos y expulsarlos de sus ancestrales territorios propensos a la explotación. Paradójicamente, un escalofriante paralelismo con la situación actual de Venezuela.

Derribamiento del Árbol Madre

En este contexto de guerra psicológica, las acciones tendentes al debilitamiento espiritual de la Revolución Bolivariana no han sido improvisadas [www.aporrea.org/actualidad/a229346.html].

En el film, los objetivos del invasor genocida serían, uno, la expulsión territorial del pueblo; o dos, la eliminación física de la población que hace vida en el entorno del Árbol Madre. Dependiendo de la resistencia de los mismos ante estos escenarios, sucedería una u otra forma. Según la trama, este gigantesco árbol, se encuentra sobre una inmensa veta del mineral unobtainium, y destaca no solo por su impresionante belleza, riqueza de flora y fauna que cobija, sino por su invaluable conexión espiritual con la población y con todo lo que en él se encuentra.

Aquí podemos ver una apología al mito piaroa del "árbol de la vida" o Wahari-Kuawai, haciendo alusión al cerro Autana que para este pueblo indígena representa "el tocón de el árbol sagrado de los frutos del universo". Esta mitología "indica que el tope del árbol era tan alto como el infinito, y sus ramas estaban llenas de frutos que cayeron y dieron vida a la Amazonía"; este árbol fue cortado por una deidad con ayuda de su sobrino, para obtener los frutos de una vez. De manera que, audazmente vemos el empleo de los mitos locales para enmarcar una historia inocua, universal, aparentemente plagada de lugares comunes.

Pero, paradójicamente, esta imagen desde el análisis semiótico, concuerda con los pilares fundamentales de la Revolución Bolivariana: la ideología del Árbol de las Tres Raíces que hace referencia al pensamiento de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora en la conformación del cuerpo político que da inicio al proceso de cambios del país suramericano, y el gran yacimiento es probable que haga alusión a las inmensas reservas minerales cuantificadas en el macizo guayanés en el estado Bolívar hacia el sur del país.

Así, con la destrucción del Árbol Madre se estaría enviando un mensaje subliminal a la opinión pública, que el debilitamiento espiritual del proceso político venezolano sería posible al derrumbar sus pilares simbólicos con extrema saña, una apología a la guerra que tras bastidores se aplica sobre Venezuela.

La reubicación forzada de la población sería buscada, en primera instancia, mediante las acciones de infiltración de los mercenarios (avatar) y las estrategias diplomáticas para "…poder negociar las condiciones para su reubicación", al fallar este método inicial, como fue previsible, ante la negativa de los Na´vi de no querer aceptar nada de los invasores, el ataque y destrucción del Árbol Madre ya era un hecho.

Es probable que este momento del film se pueda identificar como el producto del proceso de infiltración de sus propias filas sufrido en un período de tiempo suficiente para lograr la falsificación, así mismo, la anulación de la ideología fundamental del proceso venezolano. Estimado lector, valgan sus aportes para inferir los elementos específicos sobre esta imagen semiótica de anulación de la ideología y el derribamiento del Árbol de las Tres Raíces a partir de la realidad actual del proceso venezolano.

Asesinato del líder

En medio del fragor del combate de la segunda incursión y del violento ataque de la artillería de armas altamente sofisticadas y letalmente destructivas (aeronaves, robots, y armas de destrucción masiva), sucede un acontecimiento que produce un punto de inflexión irreversible en los hechos narrados: la caída en batalla de Eytukan: líder del clan de los Omatikaya.

En este impactante acontecimiento podemos apreciar una metáfora clara y precisa de la muerte del Comandante Hugo Chávez. Ya desde el mismo año 2009 con este film, el Imperio prefiguraba su muerte y por consiguiente, daba por descontado el debilitamiento espiritual del proceso revolucionario tal como se ha dado casi al pie de la letra.

Las acciones para eliminar de la historia el legado del Comandante Chávez permitirían al Imperio y sus lacayos emprender "acciones en contra de la paz, la vida, la salud y la economía del pueblo venezolano; para luego responsabilizar al gobierno del Comandante, del caos y la quiebra del país" [www.aporrea.org/actualidad/a229346.html]. Aunque sutilmente no se mencionan detalles de los aspectos que giraron en torno a la relación del líder caído en batalla y el pueblo Na´vi, se puede inferir que la intemperancia de Eytukan con respecto a la intervención mercenaria conllevó al ataque ante su negativa de negociar con el invasor la reubicación forzosa de su pueblo y la entrega de las concesiones de explotación.

La muerte del líder se da en este contexto de entrega, cuando Neytiri, quien representa a los cooptados por el enemigo, fascinada por el avatar decide entregar los secretos de la espiritualidad Na´vi al extranjero invasor y con ella las llaves de acceso a los extraordinarios recursos del territorio.

Obviamente, el Imperio en la ficción, arrogantemente no se cuida en encubrir el asesinato del Comandante Chávez, así lo muestran abiertamente como una caída en batalla. En los últimos tiempos se han hecho públicas las denuncias de sospecha de que el Comandante Chávez fue víctima de una inoculación de un tipo de cáncer por nanotecnología, esta hipótesis con la evocación que se hace desde la trama del film parece cobrar mucha más fuerza.

Usurpación de la autoridad

En este momento de la trama, ya Neytiri había sido cooptada bajo fascinación y manipulación por parte del poder invasor, y he aquí donde se encuentra la clave para entender los acontecimientos que están ocurriendo en Venezuela hoy en día.

Durante la muerte de Eytukan, éste hace entrega del arco, símbolo de la autoridad y legado espiritual de su pueblo a su hija Neytiri.

Al inicio de este ensayo, se ha llamado la atención sobre la asociación que se hace del territorio de Pandora con el territorio venezolano, específicamente con la zona del macizo guayanés o la Gran Sabana, sitio donde se emplaza una de las mayores reservas de minerales estratégicos del mundo. De manera que es probable, que la extraordinaria riqueza del macizo guayanés estaría encubriéndose en esta elaborada semiología, bajo una historia repleta de intrigas, entregas, traiciones y fundamentalmente dominación subliminal.

Ante esta alegoría: la entrega del "arco", podría asociarse con todas aquellas acciones jurídicas o reformas que han facilitado la incursión de las empresas explotadoras transnacionales. Aquí también dejamos a la opinión de nuestros lectores, la valoración de los acontecimientos que han sucedido y que se pueden señalar como parte de este complejo rompecabezas que significa el plan estratégico detrás de la trama del guión de Avatar, tendentes a la entrega de las concesiones mineras [https://www.aporrea.org/actualidad/a261961.html].

En este orden de ideas, se puede deducir dados los acontecimientos, que esta entrega del "arco" a una mujer por encima de lo establecido en las leyes culturales de los Na´vi, ya que el heredero legítimo era sin duda alguna Tsu´tey, remarca la profunda transgresión de las leyes del pueblo y significando lamentables errores políticos de los líderes.

Una escena extendida y no mostrada en la versión comercial del film refiere la derrota política expresada en el carácter derrotista de Tsutey, que baleado y en su lecho de muerte a raíz del combate y su caída mortal desde una nave enemiga, le pide a Jake Sully ya convertido en Toruk Makto, y empoderado de facto del liderazgo guerrero del pueblo, que lo asesine como lo haría con un animal cazado [https://www.youtube.com/watch?v=6XuFg0aVt6o], prefigurando la muerte del espíritu guerrerista, un hecho muy buscado por los poderes imperiales con respecto a sociedades con tradición guerrera y particularmente la venezolana. Aquí se proyecta como un hecho deseado, la sumisión de los Na´vi a los designios indecibles del avatar y de los intereses de los invasores genocidas.

Efectos colaterales deseados y alcanzados

Uno de los acontecimientos posteriores a la destrucción del Árbol Madre y la muerte de Eytukan fue sin duda, el traslado forzoso o expulsión territorial de los sobrevivientes del conflicto armado. Se deduce que esta planificada migración es requerida para limpiar todo tipo de resistencia y protestas ante la inminente destrucción del territorio, la fauna y la flora del lugar, juntamente con toda la carga espiritual y cultural que poseen.

Aquí se puede hacer un paralelo con la Venezuela actual, en la dramática realidad de la migración masiva que experimenta una parte de la sociedad, especialmente jóvenes y profesionales, agobiados por los ataques inclementes a su economía que ha trastocado la cotidianidad y ha dificultado cubrir las más elementales necesidades básicas, como consecuencia de una manipulación cambiaria donde la moneda ha sido devaluada intencionalmente con saña a extremos muy inferiores con respecto a otras monedas de países vecinos. De manera que, la migración inducida lleva implícita un componente falaz para lograr sus objetivos del silenciamiento y pasividad de la sociedad a las acciones terrófagas y la crítica a los planes para el territorio capturado. [https://www.aporrea.org/actualidad/a263133.html]

Muchos son los cabos sueltos dejados por la trama de este film, como por ejemplo el destino del pueblo Na´vi posterior a la incursión militar mercenaria, además que el final abierto permite proyectar lo que podría ser una secuela de este film y una extensión del plan intervencionista sobre el país. Además que, posterior a la batalla final, no se evidencia la destrucción de las maquinarias mineras que se encontraban en el planeta en plena explotación, tampoco se muestra qué sucede con los miembros sobrevivientes de la misión cívico-militar, solo se muestra como se expulsan los mercenarios promotores, pero las mentes detrás de la invasión ni se mencionan quedando en la oscuridad y en la absoluta impunidad.

"Derrota estratégica" manipulada

Al final del film, se representa un presunto triunfo muy doloroso para el pueblo Na´vi, que probablemente encubre una colosal derrota estratégica, puesto que a pesar de que las máquinas de guerra de los invasores fueron destruidas y muchos mercenarios fueron liquidados en el combate, la entrega de Neytiri, la destrucción del Árbol Madre, la muerte de Eytukan, el ecocidio y exterminio de animales y plantas, además de la expulsión territorial del pueblo Na´vi abandonando su hogar en el Árbol Madre, lo demuestra.

No se puede decir, que los Na´vi vencieron la invasión. Es más, parece ser que se complica mucho más el cuadro dejado por el conflicto, pues tendrán que lidiar con una infiltración sui géneris cuyas consecuencias no han sido medidas. En términos semióticos, la victoria de los seres azules, paradójicamente hace referencia a la victoria del espíritu norteamericano del "Destino Manifiesto" sobre la sociedad dominada.

La escena final del rito de paso, biológico-espiritual, de extraer el alma del cuerpo humano de Jake Sully y colocarlo en el avatar, plantea el éxito de la dominación sobre el espíritu de la sociedad dominada. Dantesca situación que da contexto a la segunda parte de la ficción que permite vislumbrar los acontecimientos sobre la actuación del recién convertido, "traidor" de su pueblo y coyunturalmente "líder" de facto de la sociedad Na´vi.

Otro elemento a tomar en cuenta es la liberación del Toruk, la última sombra (la amenaza fantasma del Socialismo como ya se hizo referencia) posterior a la batalla: con arrogancia el imperialismo dibuja la extinción de la ideología socialista y su definitiva muerte o expulsión de la humanidad por el capitalismo mundial.

La película cierra con una declaración de la finalización de la guerra, pero con el elemento perturbador de que Jake Sully, ahora convertido en un miembro de la sociedad, abre sus ojos entre ellos.

Conclusiones

En las líneas anteriores, se aportaron pistas sobre el presunto plan estratégico de intervención en Venezuela a partir de una refinada estrategia que, consideramos, se encuentra en su última fase de ejecución, y que en la actualidad busca un desenlace que va a depender del carácter bravío, la determinación y el nivel de conciencia alcanzada en los últimos años por parte del pueblo venezolano.

Secuencialmente, han sido cumplidas un conjunto de fases de este plan. En primer lugar, es muy atrevida la idea del director del film, al develar el contexto de ubicación del conflicto como un planeta ficticio denominado Pandora, que en sentido semiótico y etimológico representaría a Venezuela por su exacta caracterización y coincidencia de elementos culturales, su historia, naturaleza y geografía humana.

Se pudo constatar con una mirada a las tramas del film la ejecución de una invasión cívico-militar sobre un territorio extraordinariamente rico en minerales y biodiversidad, una invasión territorial de hecho, preparada con muchísima anterioridad sobre el estudio del contexto natural y demográfico. Logrando ser, de cierta forma, exitosa y altamente destructiva con el uso de una avanzada tecnología promotora de genocidios.

La primera incursión (representada por los hechos de la entrega de las concesiones petroleras a las transnacionales ocurridas en el siglo XX) y la avanzada mercenaria científica (las acciones de la New Tribes Mission) sobre el territorio venezolano ya han sido cumplidas. El minucioso trabajo de infiltración ideológica logrando que el avatar hiciera su trabajo alienante en medio de la sociedad, la Aceptación, la Convivencia, el Enamoramiento de la ideología extraña y la Entrega, y por tanto, la implosión del legítimo sistema político dado para sí por Venezuela, también ha sido cumplido.

En estos últimos años hemos sido testigos de la segunda incursión y el ataque sin cuartel del Imperialismo a los símbolos y los fundamentos de la Revolución Bolivariana, se osó y se permitió la destrucción de los emblemas de la Venezuela profunda: el gentilicio venezolano, la moneda (con la efigie de El Libertador Simón Bolívar) a lo sumo devaluada por una paridad cambiaria manipulada electrónicamente; la paralización y destrucción de la industria petrolera nacional (PDVSA) irremediablemente sometida a todo tipo de corrupción; los sueños de millones de jóvenes que emigran a otras tierras en busca de un mejor futuro; el legado del Comandante Chávez, claramente explícito en su Plan de la Patria con líneas programáticas para avanzar en la transición a una patria justa y mejor para todos y la destrucción moral de la sociedad al permitir y tolerar un conjunto de prácticas de corrupción en todos los niveles exacerbadas al grado máximo.

En ese orden de ideas, y sin lugar a dudas, el suceso más impactante ocurrido en la Venezuela de inicios de siglo ha sido la muerte del Comandante Chávez, a la cual asistimos con consternación, como epílogo doloroso, conjuntamente con la presunta anulación de la ideología que dio nacimiento a la Revolución Bolivariana, el Árbol de las Tres Raíces, en una operación encubierta ya empleada en otro momento y contexto por el imperialismo, y sin levantar sospechas de sus ejecutores tras bastidores, dejando huérfano y debilitado, a lo sumo, el proyecto político de liberación adelantado. Estos últimos años han sido un gran laboratorio de neutralización de las fuerzas que llevaron a Chávez al poder político, hábilmente acotado por una combinación de represión, infiltración y cooptación.

El escenario resultante del "Caos Constructivo": los ataques, la muerte, el hambre y la expulsión forzada de la población la experimentamos en este preciso momento, cuando miles de jóvenes, hombres y mujeres migran bajo el engaño y la manipulación hacia otros países, como preámbulo a una planificada destrucción "definitiva" que está en proceso de ejecución por los poderes fácticos imperiales y sus lacayos internos. Lamentablemente, es triste decirlo, pero de este momento a la entrega definitiva del sueño de millones de venezolanos y venezolanas podría estar a solo un paso. Ojalá así no sea.

Los hechos referidos en Avatar quedan inconclusos, no narran el desenlace del conflicto, sin embargo, muchas preguntas se tejen en torno a lo sucedido en Pandora, y en el argot cinematográfico, el final abierto deja muchas claves por develar además permiten ubicar las piezas del complejo rompecabezas de los acontecimientos en pleno desarrollo.

Podemos decir sin ambages, que en este momento dramático del año 2018, se ha avanzado mucho en la completación de este plan intervencionista en Venezuela para la apropiación de sus recursos energéticos, minerales, agua y genes, además, la destrucción de la Revolución Bolivariana y la aniquilación de las luchas sociales que históricamente se han aglutinado en torno al movimiento bolivariano, y que en el Comandante Hugo Chávez confluyeron y tuvieron una valiosa oportunidad de iniciar la definitiva independencia nacional y ser la última esperanza de los pueblos del mundo.

Sobre Venezuela se ciernen grandes peligros que solo podrán ser conjurados, como ya se dijo, por el carácter bravío, el espíritu Revolucionario, rebelde, insurgente y humanista del pueblo bolivariano, que confiamos no se dejará arrebatar las grandes conquistas obtenidas durante este período de la historia patria, y por una verdadera dirigencia patriota, no entreguista, revolucionaria, consciente del papel estelar que jugarán en esta era post-Chávez.

ajmorillo25@outlook.es

 

 



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