Ley Antiimperialista, Constitución y "Tit for Tat"

La denominada Ley Habilitante Antiimperialista solicitada por el Presidente Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional es constitucional y políticamente correcta en el contexto geopolítico actual, especialmente como respuesta proporcional a las sanciones hostiles del gobierno de EEUU contra el pueblo venezolano.

Dicha ley antiimperialista es constitucional porque el artículo 203 de la Carta Magna le da al Poder Legislativo la atribución de asignar funciones habilitantes al Jefe del Ejecutivo para que éste legisle sobre diversas materias de interés nacional.

Se trata de una vía rápida o "fast track" para producir leyes urgentes y evidentemente que ante sanciones arbitrarias de una superpotencia extranjera con antecedentes guerreristas, temas como la seguridad y defensa, el sistema económico, el mercado petrolero, los requisitos de inmigración deben ser adaptados jurídicamente por Venezuela a la nueva situación de agresión y peligro que se genera desde EEUU.

La ley antiimperialista es políticamente correcta porque ya el presidente estadounidense Barack Obama ha dictado un decreto ley donde, con total ausencia de pruebas, declara a Venezuela como una amenaza contra la seguridad nacional de su país, de modo que invocando el principio de reciprocidad que caracteriza al Derecho Internacional y que los estadounidenses conocen perfectamente como " Tit for tat" es decir, lo que tú me haces yo te lo hago, Venezuela debe entonces generar un instrumento jurídico de igual rango y eficacia para defenderse velozmente frente a la agresión de EEUU aplicando todas las medidas necesarias para resguardar la vida y la seguridad de sus ciudadanos, la protección de sus bienes, la integridad territorial, el régimen democratico, el orden jurídico así como los intereses de la nación.

Un sólo país no tiene facultad de calificar la situación política o jurídica de otro país, por el contrario el Derecho Internacional que rige a la comunidad de naciones está basado en pluralidad de organismos integrados por muchos Estados y procedimientos fundamentados en preceptos normativos como el Debido Proceso o "Due Process", que procuran establecer la justicia, la igualdad y verdad de los hechos así como promover soluciones pacíficas y equilibradas, es así que construyendo un mundo con seguridad jurídica nació originalmente la ONU, la OEA (ambas hoy extraviadas de la ética), y más recientemente CELAC y UNASUR (empeñadas en defender la independencia nacional).

En este contexto advertimos la ilegalidad y error grotesco que arropa a las sanciones de Washington contra Caracas por supuesta violación de derechos humanos y otras faltas en virtud de que son resultado de actuaciones fuera del marco legal internacional y con claros indicios de intromisión política expansionista. Sólo el diálogo político, la tolerancia, el respeto mutuo y los procedimientos del Derecho Internacional podrán evitar guerras y daños mayores a millones de inocentes.

Hacemos un llamado a los sectores democráticos que hacen vida en Venezuela y en EEUU a manifestar públicamente su rechazo a estas sanciones infundadas que irrespetan los principios de soberanía e independencia además de que propician el indeseable estallido de un grave conflicto entre naciones.



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Jesús Silva R.

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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