EEUU, vehemente adicción a la violencia

En Estados Unidos la vehemente adicción a las matanzas en escuelas, colegios, universidades cines, calles, me da la impresión de ser la peor característica de su vida intelectual carente de filosofía para nuestra época e indudablemente indigna de un país que pregona una filosofía de paz, libertad, derechos humanos y esplendor democrático.

Nunca he podido ver por qué estos que sienten nauseas por la vida, sin nombrar ningún género de vida, sino de toda clase de vida, son tan temerosos de la muerte cuando su vida familiar está llena de armas en sus armarios y dormitorios.

Las armas deberían impulsar un conocimiento de los usos de la vida y de la muerte que han de encontrarse en las experiencias con un alto contenido de visión y deleite, de amor, integración, respeto, pero como no tienen esa cultura por su visión imperialista son un pueblo, la mayoría de ellos, vulnerables a poderes que ni la casa blanca puede controlar como la FED, economía judía, industrias de armas, pentágono, instituciones que les arrebatan la posibilidad de crear otra filosofía como la que están imponiendo los latinos en las ciudades estadounidenses, en base al trabajo, la economía latina es superior a la de los afro americanos, incide notablemente en la política que ya busca reconocerlos.

Cualquiera que sea consciente de la multitud de infamias que el imperialismo comete, injusticias que los hombres y mujeres sufren, pueblos despedazados con sus mentes torturadas por la crueldad de las guerras, de la política exterior y por la educación que sus hombres y mujeres padecen, establecen una falsa cultura basada exclusivamente en el honor a las armas causantes de múltiples dimensiones de dolor en la que millones viven sobre lechos que son tumbas por sus mentes sumidas en las tinieblas de la violencia desde la educación.

Escuelas, colegios y universidades fueron utilizadas como laboratorios para que los subordinados comiencen a acatar la autoridad y asuman la obediencia, luego pulida en las academias militares y cuarteles, obediencia ciega al honor militar legalmente establecido. Sistema educativo concebido a imagen y semejanza de las cárceles y fábricas para producir en serie hombre y mujeres sumisas y funcionales al orden al poder y a la economía que de vez en cuando se rebelan contra el sistema, motivo por el cual los pistoleros escogen los centros educativos para los tiroteos.

Para la cultura estadounidense la muerte tiene usos propios porque el libertinaje de armas no proporciona seguridad a ningún mal o sufrimiento que con las armas pueda terminar. El último episodio en Boston, atentado con bombas en la maratón cometida supuestamente por los hermanos Tamerian Tsarnaev, movilizo 9.000 efectivos del FBI, fuerzas especiales, SWAT, para atrapar a 2 jóvenes de 26 y 19 años respectivamente, alarde de fuerza bruta sitio un área de más de 1 millón de personas con el toque de queda.

Este tipo de problemas, resuelto por la estupidez movilizo miles de armas en una ciudad del imperio más descomunal que la tierra haya vista jamás, sirve de propaganda para reprimir la paz justicia y los derechos humanos. Toda una película lo ocurrido en Boston ilustra lo que Max Weber dice “un estado a través de la violencia crea orden y seguridad para todos, violencia justificada para la convivencia es legal y legítima”. Mismo cuento de las guerras justas que le valió a Obama el Nobel de la paz 2009.

Dominación de hombres sobre hombres sostenida por la violencia legítima de las guerras justas, represión y penas de muerte, 18 estados de la unión se suman a esta pena mientras en el mundo 192 países excluyen la pena de muerte de sus legislaciones.

Una sociedad socialista es más consciente para frenar un estado abusivo, deslegitima su violencia por medio de la educación libre y laica, forma hombres y mujeres gestoras de sociedades y estados tolerantes y democráticos.

Para algunos pueblos europeos y para parte de la sociedad estadounidense la muerte debe parecerles una liberación por las impagables deudas, hombres y mujeres sin trabajo y bajo un estricto régimen de austeridad impuesto por Alemania, el BCE y el FMI, en ese contexto la violencia de las armas se impone en la cultura capitalista para lavar y purificar la tierra de los males políticos, monarquías que frenan cualquier intento de Republica, siglos de estos males que ellos suponen no puede lavarse de ningún otro modo. Las dos guerras mundiales, los eternos conflictos, las revoluciones en suelo europeo y mucho antes las cruzadas atestiguan los históricos problemas de Europa.

Cansados de las promesas de los inescrupulosos capitalistas de una mejor economía, empleo solo son promesas de horror que no redimen en un ápice la suerte de estos pueblos sometidos a las más espantosas injusticias por el capital privado en los bancos.

Es más noble existir, luchar y morir en un mundo en el que siempre hay una opción entre la vida y la muerte, las revoluciones por los socialismos exige para la vida como par la muerte dignidad, el deseo de vivir mejor hace de los pueblos masas de gente creativa que ayuda en la gestión política de los gobiernos. Este es un mundo en el que la pobreza va desapareciendo por la igualdad de oportunidad gracias al enfrentamiento contra la inequidad.

No han desaparecido las injusticias, angustias y crueldades por la violencia que, en su mayor porcentaje están relacionadas con las drogas, sin embargo, tenemos la posibilidad de alejarnos de ellas, hace de nuestro mundo mejor y más libre y en la medida que mejoremos nuestra revolución mejoramos nuestra participación política y nuestra decisión de construir nuestra democracia alimentada con nuestra responsabilidad histórica por los hechos y acontecimientos libertarios en nuestros países en los que influye nuestra presencia, así, somos capaces de morir sin remordimiento porque somos libres.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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