En el marco de los 14 años del Golpe de Estado contra el Comandante Chávez

Del Discurso De Angostura A La Venezuela Comunal

En el marco de un nuevo aniversario que rememoran las aciagas horas de Abril del 2002, es necesario sumergirnos en el ideal y la doctrina Bolivariana, esa misma que nos inculcó como saber de libertad nuestro Comandante Chávez, victima principal de las intenciones imperiales; no solo por lo sufrido en el 2002 sino porque la maldad aplicada por el imperialismo norteamericano en la acción de las instituciones del gobierno de los Estados Unidos lograron asesinarlo según las últimas investigaciones.

Hoy nuestro país atraviesa una profunda crisis y durante estos análisis inspirados en Bolívar trataremos incluyendo a ustedes apreciados lectores, recoger las citas más destacadas del discurso de Angostura de nuestro padre Libertador Simón Bolívar y que nos sirvan de insumo para la reflexión necesaria, así como para hacer una propuesta alternativa de democracia popular adaptada a nuestro tiempo.

El discurso de Angostura es la intervención que hizo Simón Bolívar en la provincia de Guayana, el 15 de febrero de 1819 en el recién instalado Congreso de Angostura en el contexto de la independencia de Venezuela y Colombia. El discurso fue publicado en el Correo del Orinoco, números 19, 20, 21 y 22 del 20 de febrero al 13 de marzo de 1819.

Cada uno de los textos será reflexionado y tomado en cuenta para que la Patria pueda ir sacando lo malo y difundiendo lo bueno, desde el pueblo organizado y para todo el pueblo en su conjunto. Tal vez este ensayo le falten muchas otras cosas, la idea es que se le puedan ir sumando en un gran debate nacional que debe profundizar el espíritu que Bolívar nos transmite en este gran documento histórico. 

Comencemos nuestro paseo por la historia y adentrémonos en el rico conocimiento Bolivariano:

Dice Simón Bolívar:

“No ha sido la época de la República, que he presidido, una mera tempestad política, ni una guerra sangrienta, ni una anarquía popular, ha sido, sí, el desarrollo de todos los elementos desorganizadores; ha sido la inundación de un torrente infernal que ha sumergido la tierra de Venezuela. Un hombre, ¡y un hombre como yo!, ¿qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones? En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal; fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos; atribuírmelos no sería justo y sería darme una importancia que no merezco”.

Que gran parecido con nuestra realidad actual, la República de Venezuela actual también ha sufrido la combinación de todos los elementos desorganizadores, un torrente infernal también nos ha invadido, y es que nosotros no hemos logrado golpear las bases fundamentales que sustentan a la burguesía en su poder económico, el que usan para irse contra el pueblo. Chávez con su legado y Maduro hoy en día como presidente no son culpables de lo que hoy vive la patria, es la falta de una fuerza mayor venida del pueblo la que debe derrotar el infierno burgués que hoy nos somete desde el Estado Capitalista y desde la economía con el yugo del mercado.

Continuemos con Bolívar:

“¿Queréis conocer los autores de los acontecimientos pasados y del orden actual? Consultad los anales de España, de América, de Venezuela; examinad las

Leyes de Indias, el régimen de los antiguos mandatarios, la influencia de la religión y del dominio extranjero; observad los primeros actos del gobierno republicano, la ferocidad de nuestros enemigos y el carácter nacional. No me preguntéis sobre los efectos de estos trastornos para siempre lamentables; apenas se me puede suponer simple instrumento de los grandes móviles que han obrado sobre Venezuela; sin embargo, mi vida, mi conducta, todas mis acciones públicas y privadas están sujetas a la censura del pueblo. ¡Representantes! Vosotros debéis juzgarlas. Yo someto la historia de mi mando a vuestra imparcial decisión; nada añadiré para excusarla; ya he dicho cuanto puede hacer mi apología. Si merezco vuestra aprobación, habré alcanzado el sublime título de buen ciudadano, preferible para mí al de Libertador que me dio Venezuela, al de Pacificador que me dio Cundinamarca, y a los que el mundo entero puede dar.”

Siempre la historia nos ayudará a despertar en una nueva mañana de nuestra patria. No olvidemos de dónde venimos, a lo mejor lo más importante no sea quienes nos gobernaron. Lo vital de la historia es darnos cuenta que hoy los problemas nos encuentran con una situación en la cual se han cometido errores que también se cometieron en el pasado; por ejemplo la corrupción, el burocratismo, la ineficiencia siguen azotando al gobierno y el pueblo continúa sufriendo las consecuencias. Hoy es la hora de la patria en donde nuestros líderes deben someter su mando a nuestra decisión como pueblo organizado, es sano que organicemos un debate nacional sobre la importancia de que hoy nuestra patria profundice su carácter democrático a través de las nuevas instituciones populares que se están fundando, las comunas, las asambleas, los consejos. No es la renuncia de Maduro al gobierno, a él le decimos ¡No te rindas Muchacho! pero no tomes más decisiones a favor de la burguesía que nos oprime a través de un sistema destructor como lo es el capitalismo. Renuncia Maduro pero a aquellas políticas que de una u otra forma fortalecen las bases que sustentan el Estado Burgués.

El llamado de Bolívar:

“¡Legisladores!

Yo deposito en vuestras manos el mando supremo de Venezuela. Vuestro es ahora el augusto deber de consagraros a la felicidad de la República; en vuestras manos está la balanza de nuestros destinos, la medida de nuestra gloria, ellas sellarán los decretos que fijen nuestra libertad. En este momento el Jefe Supremo de la República no es más que un simple ciudadano; y tal quiere quedar hasta la muerte. Serviré, sin embargo, en la carrera de las armas mientras haya enemigos en Venezuela. Multitud de beneméritos hijos tiene la patria capaces de dirigirla, talentos, virtudes, experiencia y cuanto se requiere para mandar a hombres libres, son el patrimonio de muchos de los que aquí representan el pueblo; y fuera de este Soberano Cuerpo se encuentran ciudadanos que en todas épocas han mostrado valor para arrostrar los peligros, prudencia para evitarlos, y el arte, en fin, de gobernarse y de gobernar a otros. Estos ilustres varones merecerán, sin duda, los sufragios del Congreso y a ellos se encargará del gobierno, que tan cordial y sinceramente acabo de renunciar para siempre.”

No es la responsabilidad de todo el país del Presidente. Hoy a 1 años más de aquella fatídica fecha en donde la burguesía derrotó a nuestro Comandante Chávez, nosotros el pueblo de Venezuela debemos traer el espíritu de este discurso de Bolívar en conjugación con las acciones libertarias del pueblo en ese 2002. Nuestro país merece por su historia y hazañas vivir en paz, esa paz solo la tendremos al derrotar los enemigos de la patria y cuando se invoquen a todos esos hombres y mujeres del pueblo que como dice Bolívar beneméritos hijos e hijas de la patria capaces de dirigirla pero no desde las mismas instituciones que podridas solo reproducen el poder del capital, sino desde las nuevas instituciones que aunque incipientes tienen el gran espíritu indómito de nuestros libertadores y razón total de querer ser libres.

El padre Bolívar nos sigue diciendo:

“La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.”

Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir, ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia, de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo; la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos”.

Recuerdan todas y todos, esta parte. Fue usado por la contra-revolución para llamar a Chávez dictador. Su gran ignorancia hoy todavía la vemos cuando desde la Asamblea Nacional pretenden llamar dictador a Nicolás Maduro. Aquí resaltamos que Bolívar nos llama a constituir un sistema popular de múltiples elecciones, esto nos debe servir para apuntar hacia el poder popular como alternativa a la democracia burguesa, no son las elecciones del sistema electoral que conocemos las que nos van a dar un nivel profundo de decisión para todo el pueblo. El Poder, el saber y la virtud son grandes atributos que nuestro pueblo debe ir adquiriendo en la medida que se lanza en el mar del conocimiento y en la valentía de acciones que rompan el cielo nublado del sistema capitalista mundial. Hoy el sistema liberal burgués nos esclaviza, la modernidad es una gran mentira que nos amarra y aturde en la esfera infernal del consumo indiscriminado de cosas que no necesitamos. La ignorancia a la que le somete el sistema capitalista, nos sumerge en un gran engaño del que debemos despertar. Hoy en nuestro país muchos creen ser patriotas mientras destruyen nuestra economía por ambición propia, estoy hablando de poderosos con toda la intención de dominar a las clases desposeídas, pero también estoy hablando de desposeídos que en su ignorancia capitalista se sumergen en la vorágine de la muerte y la destrucción de un sueño libertario, en donde ellos también están incluidos.

Simón nos alerta:

“Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad”

La lucha por la libertad es de todos los días, muy fácil puede perderse ese fin supremo. Hoy que hemos avanzado en la obtención de algunas libertades, no podemos perderlas. Al contrario debemos seguir avanzando hacia otras que aún no están presentes, es por esto que el llamado a todos los patriotas a reflexionar. Un nuevo 13 de Abril debe estar en cada uno de nosotros. Hoy el debate nacional debemos centrarlo en la constitución de un sistema nacional del poder popular que vaya en todas direcciones.

Bolívar y la libertad:

«La libertad-dice Rousseau es un alimento suculento, pero de difícil digestión». Nuestros débiles conciudadanos tendrán que enrobustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad. Entumidos sus miembros por las cadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por las pestilencias serviles, ¿eran capaces de marchar con pasos firmes hacia el augusto templo de la libertad? ¿Serán capaces de admirar de cerca sus espléndidos rayos y respirar sin opresión el éter puro que allí reina?

Hoy nosotros en la Venezuela Comunal debemos crear y fortalecer los músculos del cuerpo nacional que aún no aprende a caminar. Para conformar una nación distinta a las del resto del mundo con un metabolismo propio debemos imaginar de una vez la soberanía en todos los aspectos, combinar el sueño con la acción y crear un espíritu nacional que nos libere de todos los grandes y pesados grilletes que nos han atado hasta el sol de hoy. Si no accionamos en la creación de sistemas populares políticos en combinación con la ciencia y tecnología patriota, libertaria y nuestra, con nuestros patrones, adaptada a nuestras realidades entonces siempre tendremos encima la dictatorial dependencia extranjera del capital que nos aniquila. A tomar todas los medios de producción y a conformar las grandes asambleas populares que intervengan el sistema capitalista. Marchemos con paso firme a nuestra liberación.

Bolívar nos sigue guiando:

“Meditad bien vuestra elección, legisladores. No olvidéis que vais a echar los fundamentos a un pueblo naciente que podrá elevarse a la grandeza que la naturaleza le ha señalado, si vosotros proporcionáis su base al eminente rango que le espera. Si vuestra elección no está presidida por el genio tutelar de Venezuela que debe inspiraros el acierto de escoger la naturaleza y la forma de gobierno que vais a adoptar para la felicidad del pueblo; si no acertáis, repito, la esclavitud será el término de nuestra transformación”.

Hoy Bolívar le habla a todos aquellos que tienen cargos de poder, aquellos de buena fe que sabemos que son muchos, es necesario unirse al soberano. Jamás pensar que revolucionario es colocar las instituciones al servicio del pueblo, sino que lo realmente necesario es hacer que las instituciones públicas sean intervenidas, revolucionadas y dirigidas por el pueblo organizado en todos los sectores, he allí la insistencia por ejemplo de que la clase obrera dirija la producción, a través de los consejos de fábricas. Eso definitivamente llevaría las acciones hacia sumar felicidad a nuestro pueblo. Seguir por la vía del capitalismo es continuar por la vía de la esclavitud y acabar con nuestra transformación.

Bolívar nos sigue hablando de la libertad:

“más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía

Muchas naciones antiguas y modernas han sacudido la opresión; pero son rarísimas las que han sabido gozar de algunos preciosos momentos de libertad; muy luego han recaído en sus antiguos vicios políticos; porque son los pueblos, más bien que los gobiernos, los que arrastran tras sí la tiranía. El hábito de la dominación, los hace insensibles a los encantos del honor y de la prosperidad nacional; y miran con indolencia la gloria de vivir en el movimiento de la libertad, bajo la tutela de leyes dictadas por su propia voluntad. Los fastos del universo proclaman esta espantosa verdad”

Hoy Venezuela no ha podido superar los antiguos vicios políticos, no quisiéramos admitir la razón de Bolívar acá, cuando nos habla del hábito de la dominación, hoy podemos decir que el capitalismo ha logrado hacer natural que unos pocos gestionando oligarcamente los excedentes producidos por la fuerza de trabajo obrera han acostumbrado al pueblo a ser esclavo, hoy la liberación que necesitamos sigue siendo profundamente política porque nos manda a hacer justicia por sobre el robo que se genera en el trabajo asalariado.

Bolívar y la democracia:

“Sólo la democracia, en mi concepto, es susceptible de una absoluta libertad; pero ¿cuál es el gobierno democrático que ha reunido a un tiempo, poder, prosperidad y permanencia? ¿Y no se ha visto por el contrario la aristocracia, la monarquía cimentar grandes y poderosos imperios por siglos y siglos? ¿Qué gobierno más antiguo que el de

China? ¿Qué República ha excedido en duración a la de Esparta, a la de Venecia? ¿El

Imperio Romano no conquistó la tierra? ¿No tiene Francia catorce siglos de monarquía?

¿Quién es más grande que Inglaterra? Estas naciones, sin embargo, han sido o son aristocracias y monarquías”.

Nuestra preciada democracia debemos profundizarla, de lo contrario corremos el riesgo de caer en una gran perversión, en un sistema violatorio de la libertad. El pueblo venezolano ya lo vivió. Hoy se corre el riesgo de un retorno a la dictadura. Hoy en nuestro país debemos sumar esfuerzos para construir una nación donde todo el pueblo pueda decidir sobre todo, pero por sobre todas las cosas donde el gobierno se constituya desde el poder originario del pueblo, construyendo un nuevo cuerpo nacional que defienda y mantenga nuestra democracia.

Bolívar y los avances Repúblicanos:

“A pesar de tan crueles reflexiones, yo me siento arrebatado de gozo por los grandes pasos que ha dado nuestra República al entrar en su noble carrera. Amando lo más útil, animada de lo más justo, y aspirando a lo más perfecto al separarse Venezuela de la nación española, ha recobrado su independencia, su libertad, su igualdad, su soberanía nacional. Constituyéndose en una República democrática, proscribió la monarquía, las distinciones, la nobleza, los fueros, los privilegios; declaró los derechos del hombre, la libertad de obrar, de pensar, de hablar y de escribir”.

Con nuestro Comandante Chávez sentimos el gozo de recobrar la libertad, ya no somos el patio trasero de los Estados Unidos de Norteamérica. Los objetivos libertarios deben avanzar hacia lo más supremo, derrotar al capitalismo en nuestra patria. La independencia, libertad, igualdad y soberanía nacional es fundamental profundizarlas en lo popular. No podremos construir una patria soberana dando privilegios a los poderosos pensando que ellos nos darán la libertad.

El llamado de Bolívar:

¡Representantes del Pueblo! Vosotros estáis llamados para consagrar, o suprimir cuanto os parezca digno de ser conservado, reformado, o desechado en nuestro pacto social. A vosotros pertenece el corregir la obra de nuestros primeros legisladores; yo querría decir, que a vosotros toca cubrir una parte de la belleza que contiene nuestro Código político; porque no todos los corazones están formados para amar a todas las beldades; ni todos los ojos, son capaces de soportar la luz celestial de la perfección.

Hoy en día los el mandato del pueblo se debe expresar en una forma obedencial de ejercer el poder por parte de los representantes. Chávez nos lo decía ¡Yo mando obedeciendo! Es hora de leer a Bolívar, esta es una reflexión desde lo más profundo de nuestra historia republicana, las correcciones deben seguirse haciendo. Hoy vemos con preocupación cómo los mismos delitos se siguen cometiendo dentro de las instituciones del gobierno. Que dura ha sido esta lucha. Es necesario entonces que desde el pueblo se organice Venezuela en un gran centro de formación nacional para los retos que tenemos por delante. Hay que limpiar todo lo que sea necesario para alcanzar la eficiencia política y la justicia revolucionaria.

Bolívar y la identidad nacional:

“Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de Europa, pues que hasta España misma, deja de ser Europa por su sangre africana, por sus instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis; esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”

La identidad nacional hemos de rescatarla hacia la nueva institución comunitaria, hacia el sujeto venezolano libre de vicios y antivalores del capitalismo. Somos como dice Bolívar un compuesto entre África y América, que gran visión la de nuestro Bolívar recogida en aquel gran encuentro de la ASA, la unión SUR-SUR. No es Europa el centro, hoy somos nosotros el centro de una nueva revolución mundial para derrotar el capitalismo, para conseguir una nueva forma democrática que desplace el muy crítico sistema liberal burgués que está lleno de procesos electorales comprados con dinero sucio en todo el mundo entero. Asumamos el reto que trasciende los anales de la historia.

Bolívar y la República:

“Un gobierno republicano ha sido, es, y debe ser el de Venezuela; sus bases deben ser la soberanía del pueblo, la división de los poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía y de los privilegios. Necesitamos de la igualdad para refundir, digámoslo así, en un todo, la especie de los hombres, las opiniones políticas y las costumbres públicas”.

Un gobierno popular debe ser el de Venezuela, aún siguen intactos aquel mandato del libertador. Hoy la esclavitud moderna es la que debemos abolir. Esa que nos ata y nos convierte en objetos de consumo. No deben seguir habiendo privilegios para los poderosos en nuestra patria y sólo Nicolás puede dar ese paso si nosotros desde el pueblo dibujamos claramente el camino responsable hacia la toma de decisiones trascendentales en todos los planos de la política.

Bolívar y la grandeza de nuestro continente:

“Aquí es el lugar de repetiros, legisladores, lo que os dice el elocuente Volney en la dedicatoria de su Ruinas de Palmira: «A los pueblos nacientes de las Indias Castellanas, a los jefes generosos que los guían a la libertad: que los errores e infortunios del mundo antiguo enseñen la sabiduría y la felicidad al mundo nuevo». Que no se pierdan, pues, las lecciones de la experiencia; y que las secuelas de Grecia, de Roma, de Francia, de

Inglaterra y de América nos instruyan en la difícil ciencia de crear y conservar las naciones con leyes propias, justas, legítimas, y sobre todo útiles. No olvidando jamás que la excelencia de un gobierno no consiste en su teórica, en su forma, ni en su mecanismo, sino en ser apropiado a la naturaleza y al carácter de la nación para quien se instituye”.

Hoy es hora de seguir afirmando que nuestro continente es el llamado a fundar nuevas Repúblicas populares. Somos nosotros los pueblos, responsables de abrir nuestros brazos para unir las luchas de todo el continente. Bolívar y nuestros libertadores siguen siendo inspiración. Hemos de comprender cada situación política en cada rincón del mundo, aprender de las realidades continentales, no somos nadie para decir que sistema es bueno o es malo, lo que si podemos es saber qué sistema es popular y cual es oligarca. Miremos nuestra naturaleza humana, no la naturaleza del mal, la destrucción y la muerte impuesta por el capitalismo, recordemos que nuestra nación siempre se ha caracterizado por luchar contra la opresión imperial. Es hora de seguir luchando, esta vez no basta con solo conformarnos con el confort de la modernidad, hay que avanzar hacia la derrota integral del metabolismo del capital.

Bolívar en la actualidad:

“En las repúblicas el Ejecutivo debe ser el más fuerte, porque todo conspira contra él; en tanto que en las monarquías el más fuerte debe ser el Legislativo, porque todo conspira en favor del monarca”.

En nuestra República el ejecutivo debe ser más fuerte que el legislativo, que gran claridad la de nuestro padre libertador en este momento en el que la burguesía ha encontrado en la Asamblea Nacional una forma de conspirar contra la tranquilidad de nuestra patria. ¿Pero cómo hacer más fuerte al ejecutivo? Logrando que la Venezuela Comunal crezca, para que las políticas construidas desde el pueblo para lo nacional logren convertirse en agenda nacional, integras, sinceras, honestas, completas, sin manipulaciones y dobles caras. Logremos que este sistema del Pueblo Presidente no muera. Hoy se ve amenazado por el reformismo que sigue campante ocupando cargos importantes dentro del gobierno nacional.

Bolívar y el ejecutivo:

“Ya disfruta el pueblo de Venezuela de los derechos que legítima y fácilmente puede gozar; moderemos ahora el ímpetu de las pretensiones excesivas que quizás le suscitaría la forma de un gobierno incompetente para él. Abandonemos las formas federales que no nos convienen; abandonemos el triunvirato del Poder Ejecutivo; y concentrándolo en un presidente, confiémosle la autoridad suficiente para que logre mantenerse luchando contra los inconvenientes anexos a nuestra reciente situación, al estado de guerra que sufrimos, y a la especie de los enemigos externos y domésticos, contra quienes tendremos largo tiempo que combatir. Que el Poder Legislativo se desprenda de las atribuciones que corresponden al Ejecutivo; y adquiera no obstante nueva consistencia, nueva influencia en el equilibrio de las autoridades. Que los tribunales sean reforzados por la estabilidad, y la independencia de los jueces; por el establecimiento de jurados; de códigos civiles y criminales que no sean dictados por la antigüedad, ni por reyes conquistadores, sino por la voz de la naturaleza, por el grito de la justicia y por el genio de la sabiduría”

Nuestra Patria amenazada necesita hoy que el Presidente Nicolás Maduro tome decisiones fuertes que puedan golpear al capitalismo. Las decisiones deben salir del debate popular, no de grandes expertos con dudosas posiciones que coquetean con el peligroso escenario de afectar a las y los trabajadores.  Autoridad suficiente tiene hoy nuestro Presidente Obrero para nacionalizar la banca, el comercio exterior, recomponer el sistema financiero a favor de las inversiones nacionales, industrializar el país y proteger nuestra naturaleza. Ante el circo que se tiene en el poder legislativo es necesario que el pueblo legislador siga activo, en la calle, en el parlamento comunal, tomando decisiones que puedan golpear las bases fundamentales que sustentan al Estado Burgués. No es el legislativo actual el que necesita el momento histórico, nuestra patria necesita ya un poder legislativo netamente popular que tenga múltiples núcleos de acción en todo el territorio nacional. Así mismo se debe ir construyendo un sistema de justicia revolucionaria que nos ayude a ir depurando nuestra sociedad de los vicios del capitalismo, en un nuevo orden nacional el que necesitamos construir a través de la disciplina, el estudio y la sabiduría popular.

Bolívar y la estabilidad del gobierno:

“Para formar un gobierno estable se requiere la base de un espíritu nacional, que tenga por objeto una inclinación uniforme hacia dos puntos capitales: moderar la voluntad general, y limitar la autoridad pública. Los términos que fijan teóricamente estos dos puntos son de una difícil asignación, pero se puede concebir que la regla que debe dirigirlos, es la restricción, y la concentración recíproca a fin de que haya la menos frotación posible entre la voluntad y el poder legítimo. Esta ciencia se adquiere insensiblemente por la práctica y por el estudio. El progreso de las luces es el que ensancha el progreso de la práctica, y la rectitud del espíritu es la que ensancha el progreso de las luces”

Nuestros gobernantes deben dejar que nuestro pueblo tome las riendas de los procesos de gobierno. Resistirse a tan anhelado objetivo popular sería causar fricciones innecesarias para la salud de la República y la democracia. La conformación de una nueva institucionalidad popular es una obligación si queremos derrotar todos los vicios que existen en nuestra sociedad y que por una naturaleza absurda son adjudicados al gobierno. La verdadera naturaleza es aquella que se adquiere a través del progreso de las luces, es decir sumergirnos en el vasto conocimiento universal para construir una realidad que sea asumida de manera inteligente por nuestro pueblo.

Bolívar y cómo salir de la crisis:

“Para sacar de este caos nuestra naciente república, todas nuestras facultades morales no serán bastantes, si no fundimos la masa del pueblo en un todo; la composición del gobierno en un todo; la legislación en un todo, y el espíritu nacional en un todo. Unidad, unidad, unidad, debe ser nuestra divisa. La sangre de nuestros ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla; nuestra Constitución ha dividido los poderes, enlacémoslos para unirlos; nuestras leyes son funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos, que este edificio monstruoso se derribe, caiga y apartando hasta sus ruinas, elevemos un templo a la justicia; y bajo los auspicios de su santa inspiración dictemos un Código de leyes venezolanas”

¿Cuántas veces escuchamos al Comandante Chávez repetirnos este párrafo? ¿Sería menester de nuestro Comandante hacerlo? Hoy Bolívar y Chávez nos siguen convocando a deponer los intereses personales para construir otorgando todo lo que tenemos la tan anhelada UNIDAD. El gran cuerpo nacional comunal, obrero, campesino, estudiantil, profesional debe acelerar la marcha hacia el todo. Somos los oprimidos por el sistema capitalista los llamados a constituir la unidad estratégica del pueblo, la unidad productiva del pueblo. Que la mega estructura burocrática del estado logremos derrumbarla, que se aparten los escombros y logremos con un nuevo rostro nacional de color popular normar la vida en comunidad. El gran reto actual es derribar con la sabiduría ancestral las columnas que sustentan el egoísmo, la mercancía, la competencia. Es un llamado a la activación de la nueva hora nacional, contra la muerte, contra los enemigos.

Bolívar y la educación popular:

“La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso.

Moral y luces son los polos de una república; moral y luces son nuestras primeras Necesidades”

El sistema ideológico del capitalismo es poderoso, se sustenta en la educación, la cultura, el deporte, la religión, el consumo, el mercadeo, la violencia, etc… Es desde el pueblo organizado que se debe fundar las nuevas instituciones de educación que desnuden la mentira y transmitan la verdad, esa que está oculta bajo la fachada de lo estético, del poder económico. La acumulación originaria es uno de los grandes enemigos a derrotar. Somos ante todo los llamados a que nuestro pueblo tenga la sed del conocimiento para que se abran las nuevas alamedas. Despertemos esa sed y demos de beber del manantial del saber.

Bolívar y la educación:

“demos a nuestra República una cuarta potestad cuyo dominio sea la infancia y el corazón de los hombres, el espíritu público, las buenas costumbres y la moral republicana. Constituyamos este areópago para que vele sobre la educación de los niños, sobre la instrucción nacional; para que purifique lo que se haya corrompido en la República; que acuse la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos; que juzgue de los principios de corrupción, de los ejemplos perniciosos; debiendo corregir las costumbres con penas morales, como las leyes castigan los delitos con penas aflictivas, y no solamente lo que choca contra ellas, sino lo que las burla; no solamente lo que las ataca, sino lo que las debilita; no solamente lo que viola la Constitución, sino lo que viola el respeto público”.

Es este el momento para soñar la Patria que queremos, construyamos juntos el concepto del poder popular en Venezuela, transmitamos toda esta nueva vida a nuestros hijos, no esperemos que venga nadie a hacerlo por nosotros, entendamos que la vida es solo un instante en este mágico universo. Los niños y niñas de nuestra patria hoy han sido atacados por el conocimiento poco profundo de lo moderno que no es necesario. Mas la indolencia de quienes somos adultos ha hecho que hoy pongamos en peligro la generación de Oro de Venezuela. Que la naturaleza viva sea la gran maestra de nuestros niños y niñas, que logremos enseñar de dónde venimos para sembrar en la inocencia un futuro cargado de responsabilidad por la patria y por el mundo entero.

Bolívar y la esclavitud:

“La atroz e impía esclavitud cubría con su negro manto la tierra de Venezuela, y nuestro cielo se hallaba recargado de tempestuosas nubes, que amenazaban un diluvio de fuego.

Yo imploré la protección del Dios de la humanidad, y luego la redención disipó las tempestades. La esclavitud rompió sus grillos, y Venezuela se ha visto rodeada de nuevos hijos, de hijos agradecidos que han convertido los instrumentos de su cautiverio en armas de libertad. Sí, los que antes eran esclavos, ya son libres; los que antes eran enemigos de una madrastra, ya son defensores de una patria. Encareceros la justicia, la necesidad y la beneficencia de esta medida, es superfluo cuando vosotros sabéis la historia de los ilotas, de Espartaco y de Haití; cuando vosotros sabéis que no se puede ser libre y esclavo a la vez, sino violando a la vez las leyes naturales, las leyes políticas y las leyes civiles. Yo abandono a vuestra soberana decisión la reforma o la revocación de todos mis estatutos y decretos; pero yo imploro la confirmación de la libertad absoluta de los esclavos, como imploraría mi vida y la vida de la República”.

La ausencia de libertad en la hoy sociedad moderna es natural. El socialismo que debemos construir debe tener como principal objetivo la liberación del mundo entero de la esclavitud moderna del capital. La gran mentira que se llama sociedad es experta en hacernos creer que para vivir es necesario estar rodeados de tecnología basura que entra a nuestro cerebro a través del mercado y de las balas. Acudamos a cada rincón de nuestra patria para desnudar la realidad del capitalismo en nuestra sociedad. Sean usted camarada Presidente Nicolás Maduro el primero obrero que le hable a los obreros, desde una disciplina militante sobre cómo es que se reproduce el capitalismo en la fábrica, reflexione usted sobre el sistema estatal venezolano y como también un estado dueño de los medios de producción explota al trabajador por que no paga lo que este produce como riqueza, explique usted también que el manejo de los excedente producidos por las empresas estatales es oligarca, porque se limita a unos pocos. Explique usted camarada presidente Nicolás la importancia de la propiedad social de los medios de producción, y no tenga miedo en traer a la vida aquel embrión de socialismo que usted mismo conoció en Barquisimeto cuando visitó la fábrica Comunal Alfareros del Gress.

Bolívar sobre la unidad continental:

“La reunión de Nueva Granada y Venezuela en un grande Estado ha sido el voto uniforme de los pueblos y gobiernos de estas Repúblicas. La suerte de la guerra ha verificado este enlace tan anhelado por todos los colombianos; de hecho estamos incorporados. Estos pueblos hermanos ya os han confiado sus intereses, sus derechos, sus destinos. Al contemplar la reunión de esta inmensa comarca, mi alma se remonta a la eminencia que exige la perspectiva colosal, que ofrece un cuadro tan asombroso. Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros, y observando desde allá, con admiración y pasmo, la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siendo arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas, entre esos océanos, que la naturaleza había separado, y que nuestra patria reúne con prolongados y anchurosos canales. Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana; ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y de oro; ya la veo distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del antiguo universo; ya la veo comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuan superior es la suma de las luces, a la suma de las riquezas, que le ha prodigado la naturaleza. Ya la veo sentada sobre el trono de la libertad, empuñando el cetro de la justicia, coronada por la gloria, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo moderno”.

En cada rincón de nuestro continente Venezuela sigue siendo una esperanza, no somos una amenaza para ninguno de los pueblos que conforman nuestro inmenso territorio continental, estas frases que conocimos la mayoría de los venezolanos con el Comandante Chávez sigue siendo una guía infinita para jamás abandonar el camino de seguir siendo libertadores de estas tierras benditas del mundo. Nuestra meta sigue siendo la de servir al mundo entero, pero esta vez para llevar la verdad sobre cuál es el sistema a construir. Es nuestra labor recorrer cada rincón de nuestro continente venciendo los obstáculos que presenta hoy el poder de las armas y del dinero que corrompe al ser humano. La visión es de cortar amarras y adentrarnos en un mar de relaciones de pueblo a pueblo. Este sitial de honor que nos ha dado la vida nos debe servir para trascender la diplomacia que es ciega del dolor humano para ubicarnos en un continente sin fronteras donde la lucha contra el capitalismo es de todas y todos los oprimidos.

Bolívar sobre el que hacer:

“Dignaos, legisladores, acoger con indulgencias la profesión de mi conciencia política, los últimos votos de mi corazón y los ruegos fervorosos que a nombre del pueblo me atrevo a dirigiros. Dignaos conceder a Venezuela un Gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un Gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un Gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad”.

“Señor, empezad vuestras funciones; yo he terminado las mías”.

Aprendamos hoy que la fuerza creadora del pueblo es el conocimiento acumulado que debemos hacer que nazca, se disemine y transforme a nuestro país en la nación ejemplo para todo el mundo. No es un fetichismo andar repitiendo que somos los hijos de Bolívar. Es una realidad que vemos plasmada acá en el discurso de Angostura.

Que esta reflexión llegue profundamente al corazón independentista de cada venezolano y venezolana que ama la patria. Si es posible que nosotros borremos para siempre las nubes que nos apartan de la tranquilidad. Un nuevo amanecer vendrá luego de la tempestad.

Presidente Nicolás Maduro sepa usted que puede dar los pasos que sean necesarios contra la burguesía. Jamás ellos podrán contra los hijos e hijas de Bolívar.

 



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José Miguel Gómez

Comunero de la Comuna José Pio Tamayo. Productor radial comunitario. Radio comunitaria Antena Libre 96.3 Fm (AMCLA) Barquisimeto, Estado Lara

 josegomezvet@gmail.com      @chemiguelgomez

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