¿Por qué el Ser Humano contamina a su planeta Tierra?

Hasta el año 2022 del siglo XXI, sabemos que el planeta Tierra es el único refugio natural de vida, donde el Ser Humano puede vivir seguro, libre y confiado, sin miedo de ser tragado por galácticos enemigos del infinito Universo.

Recientemente, yo leí un interesante artículo científico sobre Europa, el sexto satélite natural de Júpiter, y el más pequeño de los cuatro satélites galileanos, que fueron descubiertos en el año de 1610, por el telescópico ojo de Galileo Galilei.

Me sorprendió descubrir los tremendos esfuerzos científicos, conllevados por las principales agencias espaciales del Mundo, para evitar cualquier posibilidad de contaminación en Europa, pues dicho satélite de Júpiter podría albergar formas complejas de vidas, que se ocultan en las profundidades de sus misteriosas aguas.

Incluso, Europa podría haber tenido una evolución biológica independiente a nuestra Tierra, por lo que la astronomía moderna viene protegiendo la virginidad de Europa, para que los microorganismos terrestres no ensucien la génesis del bendito satélite galileano.

Pero irónicamente, resulta asombroso observar cómo el Ser Humano, es capaz de respetar y de evitar cualquier rastro de contaminación ambiental en un lejano satélite de Júpiter, mientras todos los días ese mismo Ser Humano, es capaz de destruir y de contaminar con toneladas de basura a su polucionado planeta Tierra.

El Ser Humano incapaz de violar a la virginal superficie de Europa, es el mismo Ser Humano capaz de penetrar y de prostituir a la superficie de la Tierra, porque el Ser Humano siempre es perfecta alegría para la gente de afuera, y el Ser Humano siempre es perfecta amargura, para la gente que vive adentro de su casa.

Es como si el sábado por la noche, el varonil Ser Humano fue a la Iglesia y se casó con la bellísima Tierra.

Como siempre, el matrimonio comienza muy bien, porque hay amor, hay respeto, hay tolerancia, pero con el paso de los largos años, el varonil Ser Humano se cansó de vivir con la envejecida Tierra, porque la costumbre de ver la misma arrugada cara durmiendo sobre la almohada, hizo que el Ser Humano se enamorara de una nueva mujer, más juvenil, más linda de piernas, más sensual.

Ahora el fornicario y adúltero Ser Humano, está hastiado de vivir con la vieja Tierra. Por eso el Ser Humano maltrata físicamente a la Tierra, y no le pide disculpas por tantos ensangrentados golpes, no le pide perdón por tirarle tanta basura a su rostro, no se arrodilla de vergüenza por asesinar a sus flores, y el Ser Humano tan solo espera que su tonta y vieja esposa, se muera en un santiamén.

La costumbre termina marchitando el amor, por eso el Ser Humano cambió a la vieja señora Tierra por la joven muchacha Europa, y aunque el Ser Humano y la Tierra siguen compartiendo la misma fría cama por la noche, todos sabemos que ya no hay amor de pareja, que ya no hay orgasmo ecológico, que ya no hay nada.

Cuando amanece y sale el sol por la mañana, el Ser Humano vuelve a eyacular precozmente en las piernas de su secretaria europea, mientras sigue castigando el cuerpo y el alma de su vieja esposa Tierra, contaminando su melancólico corazón con lluvia de metano, con lluvia de dióxido de carbono, con lluvia de ecocidio.

Y es que el Ser Humano quiere asesinar prontamente a su Tierra, porque enviudar es mejor que divorciarse, y seguro que el Ser Humano quiere heredar todos los infinitos tesoros naturales de su esposa Tierra, para que Europa no siga siendo la amante del Ser Humano, para que Odiseo no siga siendo el amante de Europa, y para que el Universo no siga vomitando la traición de su vil pueblo.

Somos tan hipócritas, somos tan cínicos, somos tan humanos.

Si nuestra Humanidad llevara miles de milenios viviendo en Júpiter, si en Júpiter tuviéramos agencias espaciales con grandes desarrollos científicos, y si un día el Hombre joviano, quisiera emprender una misión espacial con destino al planeta Tierra, muy probablemente, el Hombre joviano será extremadamente delicado en su contacto con la Tierra, evitando contaminarla, evitando ensuciarla, evitando mancharla de pecado, porque la Tierra será un nuevo horizonte por descubrir, será un nuevo sueño por cumplir, será una esterilizada ambición por conquistar.

El planeta Tierra recibiría el mismo buen trato que hoy recibe el satélite Europa, pero por desgracia, el Ser Humano ya nació y ya pobló su Tierra, por lo que no hay horizonte por descubrir, no hay sueño por cumplir, no hay nada por nadar.

Y somos tan tontos, que todavía nos ahogamos en los océanos de la Tierra, pero queremos colonizar las dunas marcianas de Marte, y somos tan promiscuos que deseamos conseguir vida en Europa, mientras buscamos olor a semen en Venus.

Pero la Tierra sigue llorando, sigue jadeando, sigue muriendo en el eterno valle de las tres lágrimas. No se divorcia del Ser Humano, porque la Tierra nació para ser monógama, no se da por vencida porque es mujer valiente, no tira la toalla porque es toda una dama, no mata con una pistola, pero mata con tres palabras.

Y solo Dios sabe cuán dolorosas son mis tres balas, pero el Ser Humano se olvidó de Dios porque nunca supo ni su nombre ni su apellido, y si en la Tierra no tienes un buen nombre para poder presumir, y si no tienes un buen apellido para poder prejuzgar a los demás, entonces serás talado, serás deforestado y serás desertificado, sin oportunidad de juicio justo, sin fiscal, sin abogado, sin credo.

Tal vez si pensáramos que la vieja Tierra es la nueva Europa, quizás podríamos salvar el matrimonio, pero lamentablemente, el capitalista Ser Humano ya no tiene voluntad para pensar, solo puede una y otra vez comprar, comer y defecar.

Dicen que somos reyes y sacerdotes, y es por culpa de la corona y de la sotana, que el Ser Humano se siente con derecho de contaminar a su planeta Tierra, porque blasfemar en contra del Espíritu Santo, es diversión para la Humanidad.

Cuando todos seamos testigos de Lactómeda, ya no habrá ni un cigarrillo de fuego prendido en la Tierra, y aunque no tendremos alas, seguiremos volando al olvido.

 

 

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 399 veces.



Carlos Ruperto Fermín

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, LUZ. Ekologia.com.ve es su cibermedio ecológico en la Web.

 carlosfermin123@hotmail.com      @ecocidios

Visite el perfil de Carlos Ruperto Fermín para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas