Binóculo N° 463

Las redes sociales son como Dios

Atendiendo a los rigores de los nuevos tiempos, el último miembro de la familia de la comunicación, es, no solo más osado, sino más arriesgado, más violento, más mentiroso, más maquiavélico y con una extraordinaria capacidad de destruir o de repartir culpas a diestra y siniestra. Y, además, es admirable el poder que ha acumulado en tan poco tiempo. Más aún, las redes sociales se salieron de la familia de la comunicación, se escaparon de los propietarios, se mezclaron con la multitud, y terminaron teniendo tal nivel de influencia, que hoy juegan un papel clave en la escena mundial, sea económica, política, social, cultural o de cualquier tipo. Se convirtió en juez y jurado; y no ocurre nada en el mapa del planeta que no tenga el permiso o la autorización de las redes sociales. Las redes sociales son plataformas digitales formadas por comunidades de individuos con intereses, actividades o relaciones en común (amistad, parentesco, trabajo). Permiten el contacto entre personas y funcionan como un medio para comunicarse e intercambiar información. Los individuos no necesariamente se tienen que conocer antes de entrar en contacto a través de una red social, sino que pueden hacerlo a través de ella, y ese es uno de los mayores beneficios de las comunidades virtuales.

Es increíble. Cuando en 1961 se comenzaron los estudios y el desarrollo de las primeras estructuras sobre la tecnología a venir, es decir, la computación, nadie imagino su poder de alcance. El filósofo coreano Byung-Chul Han, dijo: "vivimos en el mundo de la hipercultura. Hoy miramos el presente por medio de ventanas que nos asoman a conocimiento, cultura, nuevos escenarios que nunca imaginamos conocer, a recuperar amistades que creíamos perdidas, a un desarrollo inusitado de la medicina, a negocios —tenemos al alcance de un clic decenas de opciones— y a la comunicación misma —si tiene familiares en el extranjero entenderá de lo que hablamos". Gracias a la autopista de la información y a las redes que genera, estamos ahora en posibilidad de ser una sociedad más madura y libre. La primera víctima fue la comunicación, porque la verdad ya era cadáver.

Por eso es tan importante entender por qué el suprapoder de las redes sociales. Por dos razones fundamentales: 1) por su poder de maleabilidad. Sirve para cualquiera que la quiera utilizar, sin pruritos ni ideologías. Simplemente cumple su papel de dictador del mundo, y todos le hacen reverencia. 2) Nada hubiera sido posible sin esa alianza con la tecnología. Una tecnología con la capacidad de matizarse en algo llamado aplicaciones o apps, cuya expansión es de tal rapidez, que es imposible echar atrás todo lo que se publica. No existe una forma de revertir lo que las redes sociales publican, a menos que sean por desmentidos. Pero quien sabe de comunicación, sabe que cuando el daño está hecho, es muy improbable que se logre recoger lo publicado. Aquí cabe el señalamiento de que todo el mundo está en las redes, de alguna manera, con algún app, pero está. Una con más influencia que otra, porque mientras más adeptos tenga, más poder le consagra, porque es más amplio su radio de influencia. Aquí vale la pena recordar al impase entre Donald Trump cuando era presidente de Estados Unidos y China por una de esas aplicaciones: Tik-Tok. Es una red que ofreció a las nuevas generaciones, posibilidades que no les ofrecieron las otras. Ella se sustenta en videos y los puedes hacer hasta de 2.5 minutos. Y también puedes hacerle modificaciones, trucos, trampas y adaptaciones que nadie puede imaginar. Esa increíble atracción, hizo que, en tan solo tres meses, 800 millones de personas en todo el mundo, ya estaban utilizando tik tok. Hoy se calcula que unos 1.400 millones de personas usan tik tok. Cuando Trump intentó sacarla de los Estados Unidos, se encontró una generación de jóvenes usuarios que de inmediato manifestó su rechazo. Tal es el poder de una red social. Tan importante es que, por su inmediatez superó el efecto del poderoso Facebook, en cuanto a la inmediatez.

Ya existen estudios muy importantes del poderoso efecto de la computación y del daño que puede hacer, sobretodo la adicción. Pues ese efecto debe multiplicarse por diez cuando se trata de las redes sociales. La persona siente como si se estuviera perdiendo de algo. Más que un adicto, se vuelve un enfermo de las redes sociales.

Una vez que se entendió el gran poder de las redes sociales, el siguiente paso fue su utilización para efectos comerciales y su aprovechamiento por parte de las empresas que vieron su enorme potencial. De hecho, las redes hoy día forman parte de la estructura comercial y financiera del mundo. Más aún, también pasaron a formar parte del laboratorio de la comunicación de todos los países del mundo. Es difícil creer que exista alguna nación, cuyo gobierno no tenga una importante estructura comunicacional en donde las redes jueguen un papel clave.

Sobre la base del análisis de las dos guerras anteriores, suponíamos que el tiroteo iba a ser intenso y la mortandad brutal en este reciente conflicto entre Rusia y Ucrania. Pues la Tercera Guerra ya estalló, aunque aún los disparos han sido quirúrgicos y las bajas pocas, es posible que los enfrentamientos reales y sangrientos se produzcan una vez que la escasez comience a conflictuar a los ciudadanos, sobretodo los europeos, que serán las primeras víctimas, seguidos muy de cerca por los africanos, pues ambas regiones dependen en un porcentaje muy alto del petróleo y los derivados, además del trigo y el sorgo ruso. La guerra real comenzó primero por los teléfonos, y fue una guerra de mentiras en donde ya se creó a un demonio, quien se enfrenta a los superhéroes salvadores del planeta. Las redes se han encargado de decir todo y de calificar a todos. Basta que alguien en el mundo exprese una opinión, para ser -de inmediato- aplaudido o maldecido, según el bando en el que se encuentre. Al final, no sabemos con exactitud qué está pasando en Ucrania, porque las redes sociales controlan la verdad. Esas son las redes sociales. Son como Dios, están en todas partes.

Caminito de hormigas…

Una amiga me preguntó porqué no estaban repartiendo las bolsas clap, si Nicolás había ordenado que se entregaran quincenalmente… Pregunta: Es cierto que la entrega de bolsas ahora va a correr por cuenta de las alcaldías. Será por eso que Alimca parece un aeropuerto de lo vacío que está.



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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