Brevísima historia de las universidades municipales en nuestro continente

Escribir una historia de las universidades municipales en nuestro continente es una tarea pendiente. Dicha tarea no es fácil de realizar por lo disperso de la documentación. También se dificulta el estudio de dicha historia por el afán por la novedad que caracteriza a muchos educadores, lo cual no les permite ver hacia atrás y reconocer que muchas ideas en educación que son presentadas como innovaciones son en realidad nada nuevas. Como en otros casos, con este artículo pretendo llamar la atención sobre el tema e invitar a las y los interesados en la historia de la educación a estudiar este tema. Lo que escribo en este artículo está basado exclusivamente en material encontrado mediante búsquedas en la red digital. Por tanto, tiene que ser considerado de manera crítica y sólo como referencia para un estudio más serio.

La Universidad Municipal de Bogotá (UMB), fundada el 6 de agosto de 1950, es la primera universidad de este tipo de Colombia. Los primeros programas que ofreció la UMB fueron: Ciencias Radiotécnicas, Ciencias Topográficas y Ciencias Forestales. Esta universidad fue más tarde convertida en la Universidad de Francisco José de Caldas. En tiempos recientes, a partir de ley de educación de 1989, se inicia un proceso de municipalización de la educación desde el enfoque neoliberal. En otro artículo me dedicaré a analizar el rechazo a la municipalización de la educación por parte de los gremios de educadores a lo largo y ancho de Nuestra América.

En Brasil, fue fundada la primera universidad municipal en 1956. Se trata de la Universidad de Taubaté (UNITAU), una institución pública creada en 1956 por el gobierno municipal de la ciudad brasileña de Tabauté.

En México, abre sus puertas, en 1999, la Universidad Municipal de Ecatepec (UNIME), única en su tipo en ese país, esto es, que es financiada con recursos del gobierno local. La UNIME cuenta con 750 alumnos inscritos en cuatro licenciaturas (Administración, Derecho, Pedagogía y Contaduría). Esta universidad es totalmente gratuita y ofrece clases en las tardes, porque funciona en la edificación de una escuela primaria. Una experiencia previa en México es la la Universidad Pública Municipal (UPM), creada por el alcalde de Cuautitlán Izcalli, David Ulises Guzmán Palma, del Partido Acción Nacional. Dicha universidad operaría con planes de estudio de la Universidad Oberta de Cataluña, España. Pero esta institución sólo ofrece clases de computación e inglés a la ciudadanía, y cursos de formación policial, ninguno de estos programas conduce a título de licenciatura o similar.

La más nueva de las universidades municipales de Nuestra América es la Universidad Municipal de los Olivos (UMO), ubicada en el distrito de Lima, Perú, con ese mismo nombre. La UMO ofrecerá las carreras de Ingeniería Electrónica con mención en Telecomunicaciones, Ingeniería de Software, Ingeniería Electrónica con mención en Mecatrónica, Ingeniería Administrativa e Ingeniería Electrónica con mención en Biomédica. Según sus promotores, esta universidad “También promoverá el desarrollo tecnológico y científico de forma sostenible, mediante capacitación y desarrollo de proyectos por parte de los estudiantes. Además, establecerá convenios con diferentes entidades para contribuir al desarrollo de Los Olivos.” (Fuente: http://www.andina.com.pe/espanol/Noticia.aspx?id=dyipTPGAEU8=). Refiriéndose al proceso de municipalización de toda la educación, el ministro de educación José Antonio Chang Escobedo afirmó, en el 2009, que: “A través de los Consejos Educativos Municipales (CEM), la Municipalización no sólo ha mejorado los servicios educativos en las escuelas y colegios que regentan, sino que ha demostrado tener respuestas favorables a problemas que difícilmente pueden ser solucionados por la burocracia tradicional” (Fuente: http://noticias.universia.edu.pe/en-portada/noticia/2009/10/29/708901/municipalizacion-educacion.html). Sabemos que este ministro se refiere a la municipalización desde la perspectiva neoliberal.

En el caso de los Estados Unidos, donde las primeras universidades municipales surgieron en el siglo XIX,se considera como universidad municipal a las instituciones educativas que otorgan títulos de pre-grado controladas por un consejo en el cual los ciudadanos están representados de manera importante y son financiadas total o parcialmente con recursos provenientes de impuestos locales. Knepper (1980) reporta que han existido unas 14 universidades en los Estados Unidos que cumplen con esta caracterización, las cuales no aparecieron en ningún período cronológico determinado ni en ningún espacio geográfico privilegiado, sin embargo, todas comparten los dos criterios señalados anteriormente: a) control local y b) soporte financiero con impuestos locales. La creación de estas instituciones de educación universitaria en el ámbito municipal eran motivadas por un conjunto de razones: los jóvenes se mantendrían viviendo en la localidad, la disminución de los costos por vivir en casa y las modestas matrículas ampliarían las oportunidades de estudio, los graduados contribuirían con mano de obra preparada para la ciudad, las universidades traerían dinero y poder adquisitivo a la ciudad, y la universidad serviría como un centro para la cultura cívica. Continúa Knepper (1980) señalando que, a pesar de todos estos beneficios, el movimiento de las universidades municipales nunca gozó de gran popularidad debido a la necesidad de tener una mayor población y la base de impuestos necesaria para sostener tales instituciones. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, según Knepper (1980), las universidades municipales comenzaron a ser incorporadas al sistema educativo estadal por no poder cumplir con las exigencias en materia de educación que le planteaban los veteranos de la guerra. Otras instituciones surgieron en el ámbito local, los llamados colegios comunitarios (community colleges), los cuales comparten muchas de las características de la universidad municipal aunque son diferentes en muchos otros aspectos, como afirma Knepper (1980); estas instituciones heredaron de las universidades municipales el compromiso de ofrecer más oportunidades de ingreso a la educación universitaria (Knepper, 1980). Todo ésto claro está, en el marco del capitalismo y a favor de su reproducción. Dedicaré otro artículo a los colegios comunitarios estadounidenses.

En nuestro país no tenemos una historia documentada de universidades municipales. Sin embargo, puedo aventurarme a decir que en cierta forma nuestras primeras universidades fueron municipales. Por ejemplo, el 21 de septiembre de 1810, la Junta Superior Gubernativa de Mérida, elevó al Seminario e San Buenaventura al rango de universidad y pasó denominarse Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros. Este acto daría inicio a la Universidad de Mérida. Las gestiones, según Rojas (s/a), las inicia el Cabildo Eclesiástico de la ciudad en 1800, posteriormente apoyadas por el ayuntamiento merideño en 1802. Lo cual indica el carácter local de la iniciativa. Por otro lado tenemos, que el financiamiento provenía de las rentas de la parroquia. En esta universidad, afirma Rojas (s/a), coinciden dos modelos de universidad imperantes en la península: el modelo colegio-universidad de Alcalá de Henares, una universidad municipal, y el modelo corporativo claustral de la Universidad de Salamanca . Nuestras primeras universidades llevaron el nombre de las ciudades donde funcionaban, resaltando su carácter local. Es con la reforma universitaria liderada por Vargas que se instituye la universidad republicana. No debe confundirse la municipalización de la educación universitaria, como estrategia de universalización de la educación a ese nivel, con la creación de universidades municipales. Como vimos anteriormente, no siempre se crean universidades municipales para garantizar el acceso a todas y todos a la educación universitaria. En nuestro país, por ahora no está propuesto crear instituciones públicas de educación universitaria bajo control local, municipal, y financiadas total o parcialmente con fondos locales. Tomando en cuenta que en materia de gobierno local la Iglesia Católica tenía una enorme influencia.

Como vimos arriba, la universidad municipal puede ser vista desde las dos perspectivas que en este momento se enfrentan, aquellos que buscan perpetuar el capitalismo y aquellos que buscan su superación y la construcción de un mundo mejor. En la batalla de las ideas, expresión de la lucha de clases, se debate en torno a distintos modelos de educación universitaria desplegada a lo largo y ancho del país, con base en los municipios. Mantener en cuenta esta lucha es necesario para guiar correctamente el gran esfuerzo por municipalizar la educación, llevado adelante por el Gobierno Bolivariano, como estrategia para la universalización de la educación universitaria, alejada del modelo neoliberal.


REFERENCIAS


Knepper, G. W. (1980). A model for the community college? The municipal university movement. Trabajo presentado en la Annual Conference of the Eastern Community College Social Science Association, Baltimore, MD, del 10 al 12 de abril.


Rojas, R. (s/a). Historia de la universidad en Venezuela. Disponible en: ecotropicos.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/.../articulo2.pdf



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Julio Mosquera


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