Tiempos Modernos de Charles Chaplin

Una verdadera obra de arte del genio de la cinematografía Charles Chaplin, quien tratando problemas sociales es capaz de fusionar la comedia, el drama y el amor. Ambientada en los años 30 en conjunción con el triunfo del capitalismo y la revolución industrial, exaltando el papel de los obreros, quienes representan una suerte de partes del engranajes de formidables maquinarias, que ha todas cuentas, guardan relación con el portentoso deterioro de la psique humana, así como la pérdida de valores, el advenimiento de la desaparición de la conciencia y destrucción de su identidad. Quedando entonces en evidencia, el auge implacable e indetenible del neoliberalismo salvaje, que tanto daño ha hecho y continúa haciendo a la humanidad.

En el film Charles Chaplin personifica a un hombre que poco tiene que ver con su entorno, por lo disparatado, divertido e irreverente, llevándolo esa actitud a un despeñadero que lo enfrenta a la cárcel, el estado en esa acción perpetua de acallar a quienes levantan su voz, ejerce toda la presión disuasiva posible hasta quebrantar su espíritu, logrando sirva al sistema opresor para recuperar su libertad a cambio de reverencias. Tal como advertía Michael Foucault en su libro "Vigilar y castigar", quien analiza de manera extraordinaria "El poder", concluyendo que las sociedades son disciplinarias, esto es "El poder de la razón" que: controla, observa, domina e instrumenta a los hombres (los deshumaniza convirtiéndolos en sujetos), por otra parte dice: "Donde hay poder, hay resistencia al poder", para fundamentar estos conceptos Michael Foucault se basa en el texto de Adorno Horkheimer "Dialéctica de la ilustración".

Un momento más tardío en la trama, reproduce a Charles Chaplin con problemas mentales producto de la explotación, esta vez conducido a un centro asistencial para personas con problemas mentales, una vez recuperado vuelve a la calle para continuar atado al rebaño servil de la masa obrera. Michael Foucault también discierne sobre la materia al escribir: "Historia de la locura en la época clásica" la sociedad racional utiliza el manicomio para dominar a los hombres, apartando la razón de la locura, constituyéndose la locura en el mayor cuestionamiento de la razón. En "Vigilar y castigar", la sociedad civil cede su voluntad al estado para organizar, lo que viene a respaldar el sistema carcelario, Jeremy Bentham en su libro "Panóptico" habla de "ver y no ser visto, el que vé al otro hace del hombre un objeto y no un ser humano", "el guardia hace al tipo que está en la cárcel una cosa a vigilar", una verdadera relación de exclusión lo que representa la barbarie es su máxima expresión.

Otro aspecto que se debe resaltar, es el papel cómplice del estado (carcelarios), para introducir y/o permitir el uso de sustancias estupefacientes y psicotrópicas (drogas) en los recintos penitenciarios o reclusorios, a objeto de alienar las mentes de los internos, visto que en estado de enajenación poco pueden hacer para reflexionar sobre su situación, mucho menos tomar acciones libertarias, en cuyo caso no solo le sirven al sistema sino también, son doblegados a obedientes cabizbajos, auto aniquilando cualquier vestigio de cordura, ecuanimidad e irreverencia.

Allanado el camino al esclavismo, la mesa está servida para el fin último de las elites burguesas, donde los seres humanos son llevados a producir sin cesar y convertirse en objetos de consumo, presos en su incapacidad de defenderse y sepultos en la negación del problema. Haciéndose imperioso el despertar para romper con el modelo asfixiante e inconsulto, que solo obedece al oligarca, dando la espalda al proletariado, allí la sinrazón gobierna y continúa el rumbo hacia la perpetuidad silenciosa de la riqueza obscena.

Charles Chaplin termina sus días inmerso entre las desesperanza del cautivo y la seudolibertad del oprimido, mientras que Charlot (su pareja) es arrastrada por la dinámica social explotadora, estereotipada y transculturizante, a la desolación de la prostitución, el libertinaje y el desapego moral, venciendo el modelo capitalista para erguirse sobre las cenizas de la edad media, dando paso a la canalla de la edad moderna. El dominio de las elites mundiales sobre el pensamiento colectivo es tan abominable, que termina por desintegrar la capacidad creadora, enviando al ser humano a un recóndito apartado de desolación y muerte.



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Wilman Bernal

Lcdo. Administración, organización y sistemas. Profesor universitario

 wilmansanz@gmail.com

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