Breve análisis de la victoria del NO

Se abre una Nueva Etapa en Grecia: Constituyente y anti-austeridad

Grecia y el mundo deben llenarse de júbilo. El pueblo griego ha demostrado que con democracia todo se puede. Presionaron a sus dirigentes. Optaron por una jugada audaz, arriesgada y que ni el mismo Nostradamus hubiese podido predecir. Salieron a la calle a jugarse el futuro y consiguieron la victoria más importante de los pueblos europeos en los últimos 20 años. Solo los pueblos pueden hacer cosas tan extraordinarias, como lo que acaba de ocurrir este 5 de Julio de 2015.

El referéndum llevado a cabo en el país heleno es el rescate más genuino de la clave constituyente que se expresó en Venezuela en el año 1999, cuando el pueblo bolivariano discutió, hizo propuestas y voto el contrato social que ha regido su destino durante más de una década, "La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela". Tanto impacto generó aquella victoria, que hoy el pueblo venezolano defiende la constitución, y hasta los dirigentes de los podridos partidos de oposición la han reconocido y se contemplan dentro de ella. Aquella victoria dio paso para dos revoluciones en Venezuela:

1) un cambio de régimen, que rompía con las llamadas cúpulas podridas de la 4ta república, e instalaba una nueva forma de participación del pueblo y del funcionamiento de todas las instituciones del estado; y

2) la formación de un fenómeno democrático en el pensamiento de la gente, donde todo el pueblo quería participar y votar todo.

Una cultura política que aunque parece haberse esfumado por el desánimo y molestia que existe en la mayoría de los venezolanos por la crisis política y económica que atraviesa el país, y por la actitud de los actuales dirigentes del gobierno y la oposición, en realidad está muy lejos de desaparecer. Este tipo de fenómenos no desaparece de un día para otro. Está dormido y en algún momento despertará para darle salida a esta encrucijada que estamos atravesando, como ya ocurrió: el 4 y 7 de octubre de 2012, el 13 de abril de 2002, en la derrota del paro petrolero, en la victoria de los trabajadores de las empresas básicas ante las transnacionales, etc.

Este triunfo es de David contra Goliat, sin embargo todavía no se ha ganado la guerra. Esta es una de las muchas batallas que tendrán los trabajadores griegos y europeos contra la Troika. Se ha roto un primer eslabón, no toda la cadena. Pero me arriesgo a decir que esta victoria en definitiva representa el inicio de una nueva etapa en la vida política del viejo Continente y tiene varios elementos que hay que tomar en cuenta:

1. Se empieza a concretar un sentimiento (masivo) contra los centros de poder en Europa, que se empezó a desarrollar con el inicio de la crisis en el 2008, y que ahora adquiere un rumbo más claro en la lucha política. El movimiento pasa de la consigna de "somos el 99%, contra el 1%", a adquirir un nombre de carácter programático y anti capitalista. Es el surgimiento del "Movimiento Anti-austeridad", con una victoria contundente y moralizante, que permite aclarar cuál es el enemigo e incentiva a debatir y diseñar un nuevo modelo productivo y económico, que disminuya la desigualdad a nivel mundial. El movimiento heterogéneo y desorganizado de indignación pasa a tener un horizonte.

2. Se abre la posibilidad, si es que ya no está dada, de establecer una nueva relación del gobierno con el pueblo y se instala la clave constituyente en Grecia, donde el pueblo exige definir y tomar decisiones con respecto al rumbo del país. Es la necesidad de participación y de expresión que se viene reclamando desde hace años, de una verdadera democracia, o de la exigencia de la Juventud indignada por una "Democracia Real YA". No subestimemos la importancia de este referéndum, en este no se estaba votando un derecho civil o una simple reforma, en este, el pueblo griego decidía el rumbo del país. Debatió si quería seguir en la misma dinámica financiera (que viene rigiendo al mundo) o quería romper con ello y buscar algo distinto. No subestimemos los resultados, así como no lo ha hecho el gran capital financiero, expresado en las declaraciones de: Martin Schulz, Marine Le Pen, Donald Tusk, Hollande o Merkel.

3. Se abre una gran oportunidad para la construcción de una nueva izquierda, al instalarse una disputa y debate ideológico en Grecia y Europa. Una nueva izquierda anti-estalinista, anti-capitalista, democrática, participativa y que se deslastre de los viejos vicios de corrupción y clientelismo, en que estuvieron sumergidos los carcamanes de los viejos partidos comunistas durante décadas. Es un escenario extraordinario para llevar a cabo debates como: ¿Quién y cómo se gobierna?, modelo económico y productivo que se debe desarrollar, tipo modelo educativo, derechos civiles y democráticos para el pueblo, ¿Cómo desarrollar una nueva soberanía?, etc. Se abre la oportunidad, y queda de parte de los nuevos liderazgos, que creen en una nueva forma de hacer política, en aprovecharla y darle una dirección correcta que mantenga un principio fundamental: una política a favor del 99% que vive únicamente de su salario, una política a favor del trabajo y contra el capital. Y en esto, debemos colaborar todos aquellos que nos identificamos con esta política.

Es un momento histórico. Y Syriza puede llegar a ser la herramienta que lo concrete. La victoria del NO, abre caminos pero no quiere decir que todo está hecho. Syriza puede llegar a ser el espacio del pueblo para generar estos debates. El espacio de contraloría de las bases sobre los dirigentes, de conexión con todo el pueblo, de sus problemas y de toda su dinámica diaria. El espacio de formación crítica de millones de cuadros políticos, que piensen como quieran, que discutan sobre todo, que alcen la voz cuando mejor le parezca y que contribuyan al avance de procesos revolucionarios en el mundo. Puede ser el espacio de los excluidos, de los pobres, de los trabajadores, de la clase media, de los profesionales, de los estudiantes, de los jóvenes, de las comunidades, y pare usted de contar. Puede ser el espacio de construcción de una nueva herramienta internacional, donde se acepten las diferencias, y se avance en una política contra el capital financiero y la austeridad, que está buscando devorar a todos los continentes.

Que puede serlo, no indica que lo será, pero todo está dado para que lo sea. El pueblo griego ya demostró que está para grandes victorias. No es momento para titubear. Es momento para avanzar, respetando los procesos y los ritmos, en una política revolucionaria que empiece a romper progresivamente los demás eslabones de las cadenas opresoras del capital financiero. En este auge de la lucha de clases, es momento de profundizar la democracia y participación de la gente, y deslastrarnos de la política de manual o de libro que tienen los vanguardistas, y que daban por hecho que en Grecia se iba a entregar el país. Esto es lo que garantizará futuras victorias.

Seamos de América Latina, Estados Unidos, Europa o cualquier región del planeta, debemos solidarizarnos activamente con Grecia y hacer aportes y elaboraciones para garantizar el éxito de dicha experiencia que puede representar el comienzo de una nueva era. Por ello, no me cansaré de gritar:

VIVA EL PUEBLO GRIEGO. ABAJO LA AUSTERIDAD.



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Cesar Romero

Director Ejecutivo de CERLAS (Centro para la Reflexión y Acción Social). Activista de la Plataforma contra el Arco Minero del Orinoco. Ingeniero Metalúrgico. Investigador enfocado en la minería en Venezuela y sus impactos multivariables en los modos de vida.

 elcesar4789@gmail.com      @cesar_JMarea

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