Las expectativas de vida en el mundo (I)

Estados Unidos ocupa actualmente el puesto 49° en la clasificación mundial de esperanza de vida. Hace tan sólo diez años ocupaba el lugar 24°.  ¿Qué está sucediendo en la nación más grande económica, militar y tecnológicamente más poderosa de la actualidad? Según estudios separados por la Universidad de Columbia y la Organización Mundial de la Salud, los sobrinos del Tío Sam viven 4,5 años menos que los japoneses, 2,2 menos que los italianos y ¡11 meses menos que los cubanos!, cuya esperanza de vida, en 2008, era de 78,7 por 77,8 de los estadounidenses http://www.gennarocarotenuto.it/14222-il-crollo-dellaspettativa-di-vita-negli-stati-uniti-dal-24-al-49-posto-al-mondo-in-dieci-anni/.

Diversas fuentes consultamos para obtener los datos que alimentan estas notas. Algo que nos llamó poderosamente la atención, es el estudio que habla de la precariedad del vínculo familiar en EE.UU. Es que a la competitividad, la movilidad e inseguridades varias se añade el venir a menos de grandes ideales religiosos y civiles, de un gran valor hace 50 y 40 años, lo cual hace que haya menos matrimonios y haya más separaciones. Es alarmante que en la sociedad americana, la tasa de divorcios respecto a los matrimonios ha pasado del 3,9 al 7,7%, mientras que en países como Italia, por caso, dicha tasa es del 0,12%. Las consecuencias son devastadoras: los jóvenes crecen sin certezas afectivas y se llenan de inseguridades; los viejos se quedan solos, las personas frágiles carecen de referencias seguras, hombre y mujer se encuentran desarraigados, aunque hayan llegado a la cumbre en la vida social y económica. Esta disgregación de la familia es una de las grandes causas de desigualdad.

El desarraigo familiar lleva a la disgregación de la familia y esto a situaciones que afectan la calidad de vida, entre cuyas causas figuran la obesidad, el tabaquismo, el alcoholismo, la mala alimentación, las enfermedades mal curadas, la violencia y otros problemas típicos de países que tienen un índice de desarrollo humano mucho peor.

Ello explica, en parte, el porqué si en 1960, los ciudadanos de EE.UU. se encontraban en el quinto lugar entre los países con mejor calidad de vida, sólo detrás de dos países escandinavos y de Holanda y Australia, tardaron 40 años en perder 19 puestos y sólo otros 10 en descender otros 25. Diarios como el The New York Times The Wall Street Journal, hablan abiertamente de la decadencia de su país, que está en su noveno año de guerra en Afganistán, llegando incluso en algunos casos a describir la situación nada menos que como "el colapso del imperio estadounidense." Las noticias censuradas o “autocensuradas” en los principales medios, algunas de ellas que avergonzarían al más pusilánime de los gringos, hacen mucho más trágico el drama social de la sociedad estadounidense.

Diversas estadísticas, análogas a las citadas de la esperanza de vida, confirman un empeoramiento aparentemente imparable de la calidad de vida: a finales de 2009, el  Centro nacional de estadísticas sanitarias de EE.UU. colocó al país en el puesto 30 o del mundo en materia de mortalidad infantil, uno de los parámetros básicos del desarrollo. Los recién nacidos estadounidenses mueren por razones similares a las de los adultos, debido a un inadecuado modo de vida “de pobres”. Véasehttp://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20361522?dopt=Abstract). El número de nacidos prematuros, una de las principales causas de mortalidad infantil, es de más de dos veces el de Finlandia. Pero lo malo del asunto es que si las Naciones Unidas coinciden, en términos generales, y colocan a EE.UU. en el lugar 33 o, los cálculos de la propia Agencia Central de Inteligencia (CIA), lo relegan a la 46 o posición, en cualquier caso, detrás de Cuba, situado en torno al 28 ° puesto, casi a la par con Italia. Además, todas las estadísticas o estimaciones relativas a 2009 ó 2010 fueron significativamente peores que las de sólo una o dos décadas atrás y, a pesar de que la crisis es un hecho global, no hay ningún otro país que registre un descenso tan acusado en los indicadores de calidad de la vida.

Incluso después de sobrevivir los primeros doce meses, los niños y los adolescentes de EE.UU. no están a salvo. Según UNICEF, entre los veinte países más ricos del mundo, Estados Unidos es el segundo peor en lo que se refiere al bienestar infantil. Sólo precede al Reino Unido, último de una liga que contempla a los Países Bajos en el primer lugar y a Italia en el octavo. En la escuela las cosas van también de mal en peor: los estudiantes estadounidenses ocupan el puesto 27 o entre 33 o países de la OCDE en cuanto a resultados en humanidades, y el 22 o en asignaturas científicas. Esto significa que, para mantener el liderazgo, ya no basta con sus prestigiosas universidades y la abundancia de premios Nobel, si las masas tienen una educación muy pobre.

Mientras eso sucede en EE.UU., los datos de Cuba asombran al mundo; así tenemos que las expectativas de vida en 1969-71 eran de 70,04 años; en 1982-1983 de 74,23 años; en 1994-95 de 74,83 años; en 2002-2003 de 77,00 años, y en 2010 de 78,7 años.

cepo39@gmail.com



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César Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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