Socialismo científico

Captar y elaborar todo lo que tenga valor epistemológico de sesgo económico y científico, independientemente de si se acepta o no la posición revolucionaria, porque las metas revolucionarias contempla superar el empobrecimiento y la explotación de las masas de trabajadores. Así con el tiempo, el pueblo desposeído crecería fuertemente, mientras que los explotadores capitalistas se irían encogiendo hasta formar apenas un puñado. Esta es la base de la conciencia revolucionaria.

En un mundo donde las guerras, las represiones, las invasiones imperiales, globalizan el hambre y la pobreza, trastruecan las sociedades y deforman las conciencias, donde el hartazgo de pocos es la peor afrenta a la miseria de muchos, donde la alienación señorea, hombres de izquierda por convicción escasean. En un mundo donde estructuras feudales aparentemente inmutables, se codean con industriales y medios de comunicación en manos de la oligarquía burguesa. Las cosas y sobre todo las masas del pueblo se presentan en estado de contraste y de desconciertos sorprendentes. En tierras latinoamericanas se destaca como en pocas partes una situación socioeconómica y sociocultural más destructiva de la condición humana como la pobreza y el hambre endémica que atraviesa de México a Chile sin perdonar ninguno de los países. En Suramérica aproximadamente somos 380 millones de personas, de las cuales 120 millones están en pobreza y 70 millones sobreviven la indigencia, esto representa la destrucción intelectual, moral y física. Este sistema capitalista culpable después de años de saqueo, representa que la riqueza material se concentra en menos del 9% de la población y, el bienestar bajo la forma de existencia tolerable alcanza apenas a unas 40 millones de personas.

En este Edén donde las soluciones están por verse, Venezuela representa la opción más valedera para que con una reingeniería social revolucionaria, económica socialista, los hechos de un conocimiento técnico y científico, la acción en las cuales la producción del provecho ocupa el puesto de lo humano. Por lo tanto no esta insertada en las necesidades de producción capitalista. La miseria física acrecienta la miseria moral y cultural. El hombre queda convertido en simple conciencia metafísica.

Para una revolución socialista que no superó la alineación, la situación de pobreza mental es un obstáculo absoluto, una frontera última y determinante que debe ser derribada con conocimiento, para establecer empresas de producción social en base y a partir de la conciencia reflexiva para un desarrollo de adentro hacia el sur. Con conciencia e ideología socialista, más el conocimiento, el deseo, la honestidad, la integración, la inventiva, el trueque comercial, crearemos modelos asociativos de producción con retorno social para una igualdad de oportunidades en los proyectos públicos. La elaboración del presupuesto para el pueblo y por el pueblo, las cooperativas que minimizan el desempleo, la idea es reinventar la empresa de propiedad colectiva, orientada desde un principio, a satisfacer necesidades comunitarias con contraloría social. Entonces hablaremos de un socialismo científico que unido a la integración Sur- Sur permitirá desarrollar el nuevo socialismo del siglo XXI.

El poder del hombre, será entonces el poder del pueblo, porque se le da una educación y una oportunidad producida en un estado socialista para desarrollar una cultura que tiene como blanco, la actividad práctica, con un nuevo pensamiento socialista. Será así como los hombres y mujeres venezolanos, hombres y mujeres latinoamericanos harán posible un crecimiento endógeno Sur-Sur y hacia la izquierda, con una conciencia individual y colectiva para multiplicar el socialismo en base a acontecimientos vividos para acceder a una cosmovisión y cultura liberadora para oponerse integralmente a los neocapitacolonialismo.

Los estudios sociales emparentados con el socialismo, señalan no postular ningún hombre económico y hombre político unilateral y simplificado. El socialismo se ocupa de los hombres y de sus relaciones en toda la complejidad real. El hombre de izquierda es una mezcla de hombre-económico-político-religioso-social colectivo y así sucesivamente. Los datos suministrados por cada una de estas ciencias de manera individual son insuficientes para descubrir la verdadera naturaleza del hombre, sus relaciones y conductas, que escapan al alcance de estas ciencias al no ligarlas con el pueblo, ahí surge el socialismo que promueve la igualdad y la integración, llenando los vacíos de estas ciencias, pero dando paso a otras reacciones emocionales conjuntas, asociadas con la colectividad.

Esta visión de la revolución socialista con producción del conocimiento, implica desde sentido común hasta ciencia en los procedimientos aplicados con uniformidad, con criterios objetivos, con pasos sistematizados de una planificación coherente, demandando evidencia para justificar al conocimiento. Ósea trabajar con conciencia ideológica para mejorar la eficiencia, eficacia de la práctica revolucionaria hacia el socialismo.

El Socialismo científico es una actividad que permite solucionar problemas, ofreciendo cambios, variantes e ideas socioculturales-económico-políticas, para ser ejecutadas con conocimiento ideológico de la conducta humana.

En este contexto la imagen Marxista del pueblo no es solo la representación de una avanzada teórica concienzuda de la clase trabajadora, sino que contiene a la par el presupuesto de que los miembros de la revolución son hombres y mujeres que solo luchan por los intereses del socialismo, que están entregados del todo a la causa de la igualdad, que anteponen sus intereses de toda la clase a los suyos propios, aunque esto no es formulado expresamente, se trata de una exigencia moral socialista muy peculiar que se debe formular a los miembros que componen los diferentes organismos políticos del estado y que va anexa a la idea de que se trata de una gente “éticamente perfecta de la clase obrera y la sociedad”. Entregados a la causa, a la revolución y al socialismo sin restricciones, reflejando lo que es un principio del socialismo científico, del socialismo cultural, del socialismo humanista ó de cualquier clase de socialismo. Pues la esencia del socialismo es la asociación de las relaciones sociales con el pueblo para el pueblo.

La base de este convencimiento es distinta según las personas y sus clases mentales y, con más frecuencia es más emotiva que racional, en muchos es un fanatismo ciego, es distinta según las posibilidades intelectuales y conocimientos del marxismo socialista, hasta las masas que solo esgrimen lemas, sobre explotación, miseria, están más claras, por vivirlas diariamente, que los políticos que las representan. De un modo u otro, la mayoría de los líderes o funcionarios, verán en las metas asumidas, no solo una salida de su propia posición social, sino la liberación de todos aquellos con los que se encuentra vinculados interesadamente, porque ocupan la misma posición y situación.

El conocimiento exacto de esta situación intelectual, NO es socialismo científico sino incluimos, la concientización, la ética, la moral, la justicia y la razón del pueblo, caracterológico desde los altruistas a los egoístas utilitarios, faltos de escrúpulos, trabajando para la sociedad en acciones que tienen consecuencias políticas y sociales. Pero este conocimiento de valores y principios tampoco es socialismo científico ni ningún otro tipo de socialismo, si dejamos de lado las emociones, reacciones a los sentimientos producidos y que uno elije tener como el odio, la envidia, el afán de poder, la venganza, o el de pretender vivir igual que los opresores capitalistas. Solo una parte muy pequeña de funcionarios con sentimiento social ha comprendido en si la problemática del cambio hacia el socialismo permanente, necesario, para llegar a la sociedad compartiendo conocimiento, acción, experiencia, con el ejemplo, para solucionar en parte los problemas reales, actuando políticamente en pro de los intereses del pueblo. Solo así nos acercaremos hacia el socialismo del camarada presidente Hugo Rafael Chávez Frías, que es el socialismo científico que busca el nuevo socialismo del siglo XXI.

La relación entre las capacidades intelectuales y las capacidades éticas es de importancia profesional en sociología y psicología, en especial el de los funcionarios dirigentes del país. En gran medida los hombres no actúan por consideraciones egoístas, sino por convencimiento ideológico y profundo, más el arrastre histórico de las masas que sufren como ellos la explotación, opresión y persecución del modelo neoliberal capitalista. Cuanto más se ve llevada a una teoría por sus propios intereses y emociones, donde descubre su nexo con los intereses del pueblo, mucho más se altera el interés que en un principio fue puramente emotivo, en interés político superior por convicción. La propia unión política, el partido y su lucha son el interés mas importante, independiente o no, de concretar las metas políticas. Así esta no sea atractiva para los miembros del partido en general o de sus funciones que desempeñan dentro del sistema, lejos de perseguir metas egoístas, tampoco se contentarán con los requerimientos éticos generales ya proclamados. Como la psiquis del hombre, su carácter, su moral, son complicados y rebuscados, no hay partido político que tenga una autentica probabilidad de no tener en sus filas, miembros egoístas, petulantes y mal intencionados, habrá muchos persiguiendo su satisfacción personal, con el reconocimiento, la admiración, el interés por alcanzar el poder a cualquier costo, esto ocurre cuando se alcanza el poder político sin estar convencido de la política a seguir, será inevitable que con tal crecimiento aumente el numero de hombres y mujeres egoístas individualistas y advenedizos. No hay control, ni depuración, ni pruebas que logre salvar al sistema político de esas personas. En un partido político en el poder se engrosa los hipócritas, oportunistas que adquieren mas puestos y empiezan a liberarse de los idealistas que son de otro genero y forma de pensar, arrinconando a esos miembros altruistas dispuestos a trabajar por las necesidades auténticas de las masas, les quitan los puestos claves y acaban por borrarles su influjo esencial de la ideología del cambio. En toda preparación ideológica del socialismo, jamás se sopeso la posibilidad de tal diferenciación, entre interés y poder y, los intereses de la mayoría, que jamás se busco un mecanismo, ni garantías para implantar intereses reales para las masas, ya que se confió en la proclama de la ética del partido. No solo es una ingenuidad teórica, sino que hoy es una hipocresía redomada, quien niegue este hecho o no lo quiera aceptar en la práctica, quien en las relaciones sociales colectivas, solo contemple mecanismos pesados y torpes, solo resaltando la capacidad de acción revolucionaria de las elites directivas, en realidad no se preocupa por los intereses del pueblo, de abajo, y sus necesidades autenticas, sino que solo implanta algunas ideas que quieren hacer pasar por soluciones para las masas. Propias o ajenas estas ideas a menudo inspiran y entusiasman porque les hablan a lo recóndito del pensamiento, a lo emotivo, ahora bien, si para colmo esas argumentaciones poseen alguna lógica y pincelada científica serán aceptadas con mayor rapidez.

El conocimiento exacto del socialismo permite conocer que no hay ideas concretas y que la autocrítica es necesaria para ensamblar un socialismo a la medida de tu país que se ajuste eso si, a la autonomía y la recuperación cultural, permitiendo un manejo soberano de las capacidades productivas. Lenin tuvo razón con la teoría (en ese entonces) que el capitalismo conduciría a una revolución mundial en los países explotados por su alarmante pobreza de la cadena capitalista. En esos países explotados es donde se encuentran los revolucionarios, hoy llamados terroristas pidiendo paz y pan, tierra y libertad para todos, esa es la clave en la práctica de un socialismo científico.

Trabajar con el desarrollo social que por ley del Gobierno Bolivariano Socialista y que en la contraposición de clases se refleja antes que nada la contradicción, que no conduce a la transformación revolucionaria de las relaciones sociales. Descubrir la base de las contraposiciones crecientes. La esencia de la explotación capitalista, implica un análisis muy profundo de las tendencias de desarrollo a impulsar, para lograr la liberación social de los trabajadores. Mediante tal análisis queda al descubierto científicamente cuales son las opciones para derrotar al capitalismo, especialmente en el aspecto socioeconómico de ese sistema e impulsar el aspecto humano, tan olvidado con el sistema capitalista neoliberal.

Es un hecho que la mayoría absoluta no le gusta, ni tiene interés en efectuar trabajo para otros, para la sociedad, y que si pudieran elegir, en su misma mayoría optarían por actividades que les proporcionen mayor satisfacción, trabajando de manera rutinaria y, solo lo hacen porque a través del mismo alcanzan los medios de vida, medicina, educación, servicios, etc.

Solo es posible una relación de trueque con países socialmente convencidos para efectivizar el trueque de productos y servicios como Cuba, China, Rusia y últimamente casi toda Sudamérica integrada de a poco con gobiernos de izquierda hacia el socialismo, producto de la convicción de Chávez, de algunos gobiernos, de los pueblos, de integrar a Latinoamérica, en un proyecto sur- sur.

rcpuma061@yahoo.com




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Raúl Crespo


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