¿Es Jaime Bayly más patético que Trump?

No le recomiendo a nadie que tenga uso de razón que lo vea vía YouTube: sino quiere vomitar de emergencia que, algún malestar de resistencia le causará si le presta atención que, aunque tenga escasa audiencia, se la da de importante que no sé si como hombre o como la cosa que es y, más ahora que su país Perú como patio trasero de los Estados Unidos y colonia de la OEA: se mantiene en Miami entre tantos pillos: disfrutando de la prepotencia de ser machista de verdad que, cuando habla del "dictador" las hemorroides se le salen por la boca y da grima verlo perorar cuando trata de herir a quien le preocupe o se le guinde de los cabellos que, por gracia del Espíritu Santos: él y Vargas Llosa son las grandes personalidades encubiertas que le dan respiro "boca a boca" a que Perú se conozca en el mundo.

Cuando de lo más tranquilo estaba en casa, no de ocioso: corregía una novela sin ganas de escribir para Aporrea, me llegó través del móvil huawei, además afiliado a Google, el programa televisivo del día siete de este mes de marzo: de ese patán que se llama Jaime Bayly que, trata de ser agradable, importante, clase fuera de orden impreciso, don cojones de los arreboles marcianos y de tantas vainas que no es ni se asemeja con un afán de Quijote sin Pancho Panza que, siempre se lo busca como cultor político de envergadura encomiable que persiste en venderse como gringo sin bolas que enseñar y que, no es y, sin apostillar el cerebro de viral: ataca sin reptar y suelta el veneno que lo cubre que cree además, que Estados Unidos es el centro del Universo y que Trump es el padre de la humanidad y, como muchos pueblos del mundo se le arrodillan no a él sino a Trump y directamente países como, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Ecuador y otros que mencionarlos es delito de por sí de traición ve, ahora sí él, a los venezolanos con rabia de flatulencia de idioteces que no son bien vista por más que se disfrace de cobarde, pero él como tramposo las disfruta y nos tilda de "dictadura" que, ojala en su país Perú la tuvieran, aunque se mantuvieran trajeados de dignidad que no cabe a su peculiar padecer como peruanos hambrientos que huyen por el mundo y que a Venezuela muchos de ellos llegaron y no nos dimos cuenta que existían acá como migrantes.

Me condolió cuando dijo cara gacha: Estoy triste, para después soltar toda la porquería que sale de su boca. Estoy triste, pero ¿será verdad? Por qué estás triste pues, porque la mujer que lo parió a quien llamó su madre como un escape de vergüenza: se mostró tierno como en su soledad amándose a sí mismo y lo dijo, por no poder viajar al Perú a, abrazarla, a besarla, y a verse en unos ojos que 80 años después, lo deben ver con bastante misericordia, porque ser madre de Jaime Bayly no debe ser una ofensa, sino un acto de pesares con pesadilla alargadas que un corazón débil debe latir de rabia en el presente: ¿Ese eres tú y quién eres tú? ¿Acaso yo te parí dormida? ¿Qué se sentirá -por Dios- qué se sentirá pues, los males no se paren se incuban. Y por más que Jaime Bayly se haga valer sigue siendo un feto y, por eso y más, madre es madre, que lo más seguro si lo hubiera abortado más feliz estaría. Trato de comprenderla: ¿Madre de quién? ¿Yo tu madre, acaso lo soñaste?

A veces nos abstraemos y quizás con un egoísmo no pendeciero sino más bien imparcial: vemos como el coronavirus ataca y va dejando su estrago de enfermos y muertos. Y así como anda por el mundo: el Perú hoy día dentro de la pandemia que acosa a muchos países del mundo que invadidos e infestados por la enfermedad del coronavirus y, sin mérito ninguno: el primero de Latinoamérica por encima de México y Brasil y, que Jaime Bayly no encuentra como defender por más que quiera encaramarlo con sus palabras por encima de Venezuela como el país de las inconformidades que ha sido y es que, más han sido los presidentes corruptos que, si no están presos están en el cementerio pagando sus deudas.

Una peculiaridad del coronavirus sin descubrir sería que, escoge a sus pacientes y, así de simple no ataca a todo el mundo. Posiblemente tiene un toque de paciencia hacia el sufrimiento y deshecha a los malvados que sino fuera así, Trump y Bayly, fueran cadáveres, aunque lo son isepultos a lo Rómulo, uno en Washington y el otro en Miami sin poder salir a pedirle la bendición a la mamá que hace años perdió esa cruz que bastante falta le hace en esta Semana Santa.



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Esteban Rojas


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