Inventamos o nos siguen jodiendo

Energía solar o fotovoltaica para construir corrientes eléctricas

Fragmentos de la realidad.

La mayoría de los habitantes de la República Bolivariana de Venezuela hemos sufrido las cada vez más graves fallas del suministro de electricidad, situación que viene desde la década de 1980 y en los últimos 15 años se han intensificado éstas fallas del suministro de Energía Eléctrica. En nuestro país ese recurso que forma parte de los servicios públicos administrados por funcionarios que dirigen éstas instituciones nacionales y regionales especializadas, lo obtienen por la fuerza que liberan grandes corrientes de agua represadas y con la aplicación de combustibles asociados al petróleo y el gas. Las fallas recurrentes en el suministro de electricidad afectan directamente el suministro de aguas potables, la extracción electromecánica de las aguas de desechos domésticas e industriales, el funcionamiento de los sistemas de tuberías de petróleo y gas, el servicio de las estaciones de servicio y surtido de combustibles, las actividades domésticas, comerciales, como también el funcionamiento de las instituciones públicas e industriales. Los servicios telemáticos de conexiones en línea para realizar las más diversas operaciones de compras/ventas, pagos y comunicaciones regularmente se caen/cortan/suspenden. Estas y muchas más actividades como los servicios de salud y educación se afectan de manera severa como consecuencia de las recurrentes, extendidas y prolongadas fallas en el suministro de electricidad.

Por ello nos resulta extraño, insólito y hasta misterioso que Venezuela, con una presencia intensa y permanente de energía solar, no ha sido posible que las élites y burocracias que han dirigido las instituciones del Estado y Gobierno en estos últimos 50 años, no avanzaran en la conformación de un gran Instituto, Centro o Escuela de Tecnología, con un mínimo de burocracias (clientelismo) dedicado exclusivamente a la investigación, adaptación y aplicación de las tecnologías para la captación, transformación, acumulación y distribución de Energía Solar. En este 2021, en medio de la dura recesión económica mundial, la prolongada aplicación de severas medidas de bloqueos, sanciones y despojos de bienes/activos contra la Nación Venezolana y la inmensa mayoría de sus habitantes, por parte de funcionarios de Estados y Gobiernos de los EEUU, Unión Europea, Reino Unido y de un importantes número de naciones que actúan en condiciones de súbditas o subsumidas de esas otras naciones referidas, así como la presencia destructiva y paralizante de una enfermedad viral con características de pandemia global, no se concreten este tipo de alternativas para lograr proveer energías baratas, sustentables y con posibilidades de usos masivos, para dar cobertura a una buena parte de las demandas desde las poblaciones rurales, urbanas y los establecimientos industriales y de servicios, ubicados en los más diversos y distantes espacios que conforman nuestra territorialidad como Estado Nacional Venezolano.

La energía solar o fotovoltaica convertid en corriente eléctrica es más fácil y más barata en sus procesos de mantenimiento (incluso que la eólica, que requiere un mantenimiento más complejo, arriesgado y costoso) así como la reposición de sus partes o repuestos. Muchas comunidades rurales y urbanas podrían acceder desde sus espacios, resolviendo las graves fallas y carencias actuales, logrando así reducir grandes gastos y liberar el uso de otras energías para su comercialización internacional. El sol está allí permanente, esplendoroso, caluroso, ofreciéndonos TODOS los días su gratuita energía. No es casualidad que las avanzadas culturas que desde hace miles de años lograron dejarnos grandes y aún desconocidos aportes culturales para hacer nuestra vida menos difícil que la de ellos, como es el caso de los Egipcios, Mayas, Chinos, Asiáticos en general, Persas, Incas, Yemenitas, Griegos, Árabes, Africanos, Visigodos, Griegos, Romanos, Aztecas, Arawacos/Tainos y otras etnias o grupos culturales, ubicaban el SOL como el centro de sus cosmovisiones y además estudiaban e interpretaban sus amplias utilidades para sustentar la vida en comunidad.

En las difíciles, duras y agobiantes circunstancias económicas, salariales, sanitarias, sociales y psicológicas que afectan a las mayorías sociales de Venezuela, es indispensable agruparse, asociarse, encontrarse, organizarse con otras personas, con la finalidad de soñar, pensar, imaginar, diseñar e INVENTAR proyectos capaces de resolver problemas, superar carencias, aportar beneficios a muchas personas/comunidades y por supuesto también a los promotores, ejecutores y administradores de estas iniciativas. Es pertinente y de vida o muerte inventar, errar/equivocarse, persistir, corregir, probar, ajustar y aplicar los resultados. La recomendación del Gran Maestro Venezolano y Educador Universal Simón Rodríguez es hoy un IMPERATIVO para sobrevivir.



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Germán Yépez Colmenares

Historiador - Profesor de la UCV

 germilio.yeco@gmail.com

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