El arte de construir conocimiento en ambientes resiliente de educación a distancia en pandemia

En la sociedad del conocimiento la educación se presenta como un asunto de toda la vida, por ello los educadores preferimos llamarla sociedad del aprendizaje permanente, donde los educandos cuentan con las herramientas intelectuales, que les permiten adaptarse a los cambios y las transformaciones, a los variables requerimientos del mundo laboral y a la obsolescencia del conocimiento, característica de la ciencia contemporánea que se renueva en períodos cada vez más cortos. En esta sociedad todo momento, hora y lugar son propicios para aprender y se aprende durante toda la vida. La máxima importancia es "aprender a aprender" y la adquisición de conocimientos no estará relegada a instituciones formales de educación ni a un período concreto de la vida de la persona, sino se aprende durante toda la vida. Sin embargo, la única forma de enseñar y aprender de los ciudadanos no es la educación tradicional en el aula de clases presencial, sino que además la educación a distancia brinda grandes posibilidades a aquellos que quieren estudiar y por razones de tiempo, trabajo y distancia de los centros de educación no pueden hacerlo.

Ahora bien, en la sociedad del aprendizaje permanente se procesa información para construir y gestionar conocimiento, pero ¿qué es el conocimiento? Es información organizada y aplicada a la solución de problemas; información que ha sido organizada y analizada, para hacerla entendible y aplicable a la solución de problemas o a la toma de decisiones; razonamiento acerca de la información y los datos, para permitir la solución de problemas, toma de decisiones, aprendizaje y experiencias; así como, conjunto total de perspicacia, experiencia y procedimientos, que se consideran correctos y verdaderos, que guían los pensamientos, los comportamientos y las comunicaciones entre las personas. (Del Moral y otros1). Son datos procesados y convertidos en información que a su vez es organizada y analizada para hacerla entendible y aplicable a la solución de problemas (Teijero2).

Pero, ¿cómo se construye conocimiento? La construcción de conocimiento, se logra a través de un descubrimiento de la relación sinérgica entre conocimiento tácito y explícito, así como mediante el diseño de procesos sociales, que crean nuevo conocimiento al convertir el conocimiento tácito en conocimiento explícito (Chun3). Sin embargo, en la sociedad del aprendizaje permanente se afianza la construcción del conocimiento partiendo de los postulados de la corriente constructivista del aprendizaje, que promueven el pensamiento crítico, constructivo y creador durante el proceso de enseñanza y aprendizaje, partiendo de una teoría basada en la observación y el estudio científico de cómo el individuo aprende. El ser humano construye su percepción del mundo que lo rodea por medio del reflejo de sus experiencias y al percibir una nueva información, la recibe y la asimila incorporándola a su conocimiento previo o rechazándola, lo que hace del sujeto un elemento activo y creador de su propio conocimiento (Jonassen y Rorher-Murphy4).

Por otra parte, los sujetos aprenden a través de la construcción de una estructura lógica de conocimientos que se superpone a otra, siendo este el principio que le da forma a la fundamentación del concepto de educación constructivista. Nunca como una copia de la realidad, sino una construcción que el ser humano realiza a partir de los conocimientos previos que posee, que depende de la representación inicial y el interés que tenga de la nueva información adquirida y de la actividad externa o interna que desarrolle. No es sólo el nuevo conocimiento adquirido lo que vale, sino la posibilidad de construirlo para adquirir una nueva competencia que permitirá aplicar lo ya conocido a una nueva situación. En tal sentido, el sujeto constructivista filtra lo que le llega del mundo externo para producir su propia realidad, interactúa con el ambiente, rechaza conocer hechos particulares, es racional, espiritual y social, evoluciona a partir de nuevas situaciones, sus representaciones mentales son flexibles y están siempre en evolución, lo que lo conduce a un ser humano integral capaz de vivir en sociedad.

Ahora bien, ¿cómo se lleva a cabo el aprendizaje de un nuevo conocimiento? El aprendizaje de un nuevo conocimiento comienza por conocer primero, cuáles son los conocimientos previos que posee el estudiante al iniciar un nuevo proceso de aprendizaje; segundo, qué disposición tiene para aprender; así como, tercero, cómo influye la ayuda ajustada y personalizada que el docente debe brindarle (Teijero2). En el campo del aprendizaje virtual que realizan los estudiantes en pandemia, es importante que el tutor virtual comience por comprobar qué conocimientos tiene el estudiante, que le permiten enfrentarse a una nueva situación académica-curricular y en qué medida es capaz de relacionarlo con algo nuevo. La disposición para aprender en pandemia del estudiante, el tutor virtual debe relacionarla con los resultados de un proceso donde intervienen factores tales como: el grado de equilibrio personal, su autoestima, sus experiencias anteriores, su capacidad para recibir ayuda de los demás, la representación inicial que tienen del aprendizaje que van a realizar, las expectativas que poseen en relación al tutor virtual y a la comunidad de aprendizaje, así como hasta donde estos elementos les servirán para aprender significativamente. El tutor virtual debe valorar además las condiciones que tiene el estudiante para aprender, la tecnología que dispone y si sabe utilizarla, el tiempo que el estudiante está dispuesto a dedicar a los nuevos aprendizajes, así como el papel que deben jugar los padres, la familia y la comunidad organizada, que rodea al entorno familiar. A partir de aquí, es que el tutor virtual debe planificar la ayuda ajustada y personalizada que brindará al estudiante.

Pero, ¿cuál es el verdadero rol que juega el tutor virtual resiliente al oponerse a escenarios adversos en la construcción de un nuevo conocimiento por parte de los estudiantes en tiempos de pandemia? Primero, el tutor virtual debe interiorizar que el rol que le corresponde jugar en la construcción de conocimiento por parte de los estudiantes, le plantea la adquisición nuevas competencias y habilidades, que le permitan generar un diálogo efectivo con los estudiantes y entre estudiantes, que favorezca el aprendizaje activo y la construcción de nuevos conocimientos hacia el interior de la comunidad virtual de aprendizaje. Debe entender que es él quien recibe al estudiante en el ambiente virtual, guía y anima su participación, facilita el desarrollo de la comunidad de aprendizaje y la construcción de nuevos conocimientos. Por ello, le corresponde trabajar no solo para que el estudiante construya conocimiento y aprenda significativamente, sino estimularlo continuamente a que incremente sus esfuerzos y nunca piense en abandonar la tarea de aprender.

Segundo, el tutor virtual debe entender su nuevo rol desde el ámbito organizativo, social e intelectual. En lo organizativo, debe preparar la actividad académica, estimular la participación y propiciar que los estudiantes participen y conduzcan la discusión. En lo social, debe crear un ambiente amistoso y positivo propicio para el aprendizaje hacia el interior de la comunidad, así como en lo intelectual enfocar el aprendizaje hacia los puntos fundamentales, recapitular, controlar y evaluar las intervenciones. Tercero, estos ámbitos debe enmarcarlos en las categorías pedagógica, técnico y administrativo. En lo pedagógico, se enfoca hacia ser un facilitador que contribuye con su conocimiento, focaliza la discusión en los puntos críticos, hace las preguntas y responde a los estudiantes, le da coherencia a la discusión y destaca lo más importante. En lo técnico, trabaja para que los estudiantes se sientan cómodos en el manejo de los materiales instruccionales y en la utilización de las herramientas tecnológicas, así como en lo administrativo, conoce la plataforma, la administra, genera grupos de trabajo, intercambia mensajes con los estudiantes, organiza sesiones de trabajo en línea, participando activamente.

Finalmente, ¿cuáles son los posibles escenarios de adversidad a los que debe oponerse un tutor virtual resiliente y cómo enfrentarlos? Primero, diseñar los cursos para ambientes virtuales de aprendizaje y nunca querer trasladar diseños presenciales a ambiente virtuales. Segundo, utilizar la tecnología como un medio y no como un fin, evitando rechazo al aprendizaje por no poseer la tecnología idónea para desarrollarlo. Aquí se pone de manifiesto su creatividad y es cuando debe recordar y ejemplificar a sus estudiantes, que las generaciones de educación a distancia no nacieron con la tecnología, que hizo falta una primera generación, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, siendo su principal característica el uso de la correspondencia escrita de carácter asíncrona y horizontal transmitida por correo; una segunda generación, entre finales de los años 60 y los años 70, conocida como la generación de las telecomunicaciones, caracterizada por la enseñanza multimedia apoyada en la radio y la televisión; una tercera generación, entre los años 80 y mediados de los 90, conocida como generación telemática, caracterizada por la integración de las telecomunicaciones con otros medios educativos, donde la comunicación entre el tutor virtual y los estudiantes se producía a través de emisoras de radio y de televisión, así como, audioconferencias y teleconferencias.

Todo lo anterior tuvo que ocurrir para que a partir de mediados de los años 90 apareciera la cuarta generación caracterizada por la utilización del modelo de aprendizaje flexible, donde la comunicación educativa se producía a través de Internet, utilizando redes de conferencia dentro del campus virtual, apoyada en la interacción entre el tutor virtual-estudiantes y entre estudiantes, que permitía apoyar el aprendizaje y utilizar la tecnología disponible para el desarrollo de teleconferencias, audioconferencias, comunicación mediante videos educativos, así como la comunicación mediada por computador. Ahora, estamos en la quinta generación de aprendizaje flexible inteligente, caracterizada por la utilización de los sistemas de respuestas automatizadas y los sistemas de bases de datos manejados a través de Internet. Se desarrolla en un ambiente virtual y utiliza simulaciones, así como las intervenciones de los tutores virtuales y los estudiantes. Es posible que tanto alumnos como tutores virtuales se vean en la virtualidad, utilicen el correo electrónico, chat, foros, videoconferencia, materiales instruccionales digitales del tipo documentos web, bases de datos residentes en Internet, así como todas las ventajas que brinda la virtualidad para la enseñanza y el aprendizaje en línea.

Si todo lo anterior ocurrió entre finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y continua avanzando en el siglo XXI, por qué no utilizarlo como elemento motivacional para influir en el aprendizaje de los estudiantes, aún ante la adversidad e incentivarlos para que manifiesten sus inquietudes, para que le digan al tutor virtual, a sus padres, familia y los miembros de la comunidad organizada, el Internet está intermitente, necesito ayuda para culminar la asignación de esta semana, que me envíen los materiales instruccionales complementarios en un pendrive, a través del jefe o jefa de calle que me lo colocan en la puerta de mi casa. Eso es solo una muestra de cómo oponerse a la adversidad, de cómo ser resiliente garantizando el aprender significativamente desde los hogares en pandemia.

Bibliografía

1Del Moral, A., Pazos, J., Rodríguez, E., Rodríguez-Patón, A., García, M., Pérez, D.; Rocha,

R., Solana, P. y Alonso, M. E-learning: Metodología de enseñanza y aplicación de las TIC

en un campus virtual compartido interuniversitario. Departamento de Administración de

Empresas. Cantabria. Departamento de Administración de Empresas. Universidad de

Cantabria.

2Teijero, Sergio. Entornos de comunicación para la educación a distancia, Alemania, Editorial Americana Española, 2017.

3Chun Wei, Ch. La organización inteligente. El empleo de la información para dar significado, crear conocimiento y tomar decisiones, Guadalajara, OXFORD. 1999.

4 Jonassen, D. y Rorher-Murphy, L. Activity Theory as a framework for designing

constructivist learning environments. En Revista: Educational Technology Research and

Development. Vol. 46. N° 1, 2000.

 



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Sergio Teijero Páez

*Doctor en Educación. Post Doctor en Ciencias Sociales. Profesor e Investigador Titular UCV / UNEXCA

 steijero@gmail.com      @steijero

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