Universidad, dogma y poder

En tiempos del Medioevo, los inicios de la universidad se presentan a la consideración histórica, como un intento de superar, en lo posible, el fuerte dominio que el dogma de la Iglesia y la inquisición ejercía frente a los asuntos de este mundo. Como Ser libre pensante, me abocaré a expresar mi postura crítica sobre el intrincado tema actual que está en boga sobre la creación de la universidad de orden religioso. Las religiones desde las politeístas hasta las monoteístas, amalgamadas entre sí con sus dogmas, ritos y sacerdotes (papa, clérigo, pastor, obispos, otros que se erigieron de "derecho divino"), fueron y serán los causantes de todo los males de la humanidad; desde que crearon las tribus; y de estas se originaron las razas; y de éstas las castas; y de ellas las clases sociales: esclavistas y esclavos; Señor Feudal y Siervos, burgueses y proletariado. En otras palabras, una clase opresora y una oprimida. Me pregunto ¿Una universidad religiosa para qué y para quiénes? ¿Cuál es su propósito? ¿Cuáles son sus aportes a la ciencia? ¿Quién o quiénes dirigirán ésta universidad? En sus antífonas, Mario Benedetti, profiere: "Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron las preguntas". Para la fecha 14/09/2018, escribí "La universidad y la anquilosada educación agrícola" (IV Parte) [Disponible en: https://www.aporrea.org/educacion/a269254.html]. Decía que los primeros cimientos de la educación universitaria se sostenía en el dogma de la religión y el poder político (…) En otro momento, también escribí para éste diario digital el artículo "Universidad, Libre pensamiento y Producción, que: "Ya no es la bula papal quien autoriza y dirige los designios de la universidad y mucho menos un claustro de societarios academicistas suprematico que detentan un "absolutismo" del conocimiento científico"(…)Disponible en: https://www.aporrea.org/educacion/a270157.html].A través de los siglos de la humanidad, el dogma de la religión ha sido todo lo opuesto a la conciencia; a la ciencia y la moral. Toda religión tiene error y se acusan unas con otras de sus falsedades; por lo tanto todas son falsas. Exigen fe ciega en sus dogmas y ritos, proscribiendo el derecho de razonar; ni escudriñar en el dogma de la religión en que concurre. Una sumisión ante el dogma. Entonces el sumiso del dogma que le impone la religión, pierde la libertad de pensar y de obrar porque relega sus derechos al mandato de la religión; es convertido en fundamentalista religioso. La religión exige fe ciega por la cual ha de creer lo que no ve, sin razonar, sin investigar y sin comprobar, prueba por todas las leyes humanas, naturales, científica y divinas. Es decir, se impone la supremacía y el acaparamiento, que lleva al Ser a la esclavitud y al pauperismo, por el fanatismo que les indica. Por otra parte, se suprime leyes caduca por vetusta y se renueva la constitución, conforme al progreso que imponen las evoluciones; demostrando así la verdadera moral del pueblo. Volver a ellas es involucionar en el tiempo eterno presente, porque atacan a la moral y a la verdadera libertad del Ser. En nuestra Carta Magna (art. 109), nos propone que la universidad es […] "para la búsqueda de conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica para beneficio espiritual y material de la Nación". Entonces, si la universidad es para generar conocimientos científicos y técnicos que aportan las distintas disciplinas del saber. ¿Cómo sería la producción científica y tecnológica en una universidad basada en el dogma de la religión, cuando la libertad del pensamiento no es libre? ¿Tiene sentido seguir investigando en la ciencia y tecnología como se viene haciendo? ¿Qué beneficios cree que aportarían las investigaciones científicas y tecnológicas que se generarían en una universidad supeditada al dogma de la religión? ¿Por qué? ¿Presentan algún obstáculo? ¿Cuáles? ¿Por qué? Inmanuel Kant nos ilustra sobre el conflicto de la Facultad inferior (filosofía) con las Tres Facultades superiores (teología, medicina y derecho). Kant en su juicio denota la importancia de que el Estado regulara el funcionamiento de las facultades superiores para evitar que fueran sus aditamentos, impidiendo así el peligro de ser utilitarios a su dominación. De igual manera, proponía la filosofía como elemento distintivo de la facultad inferior, como la autoridad para realizar el juicio crítico al funcionamiento de las facultades superiores; vinculado a la verdad como condición natural de la ciencia, su única razón de ser. Por lo tanto Inmanuel Kant entiende la necesidad de fortificar a la universidad con otra Facultad para juzgar por la verdad a todo lo que conciernen a la ciencia. La razón es libre y no acepta imposiciones para tomar por cierta a tal o cual cosa. Donde se imponga el dogma nunca habrá el progreso de la humanidad. Señala Luís Brito García, en su obra ¿Para qué son las universidades?, lo siguiente:

[...] "Las universidades han cumplido una serie de cometidos. Uno de ellos es el de multiplicar y transmitir el conocimiento necesario para que continúe funcionando una sociedad de cierto nivel, un modo de producción y preparar las personas que mantienen funcionando ese medio de producción [...] En segundo lugar, marginalmente en Venezuela hay un papel de garantizar la ascensión social. El credo oficial [...] fue: "Bueno, aquí el que estudia llega y el que no estudia es porque es bruto". Recuerdo que eso me lo repetía Pérez Olivares, quien es ahora rector de una universidad del Opus Dei [...]

¿Nos estamos topando con un dilema de la nueva lógica de producción de conocimiento bajo el dogma religioso? Entonces si es así, estamos involucionando hacia el oscurantismo de la edad media; no estamos enseñando para la libertad. Vale decir, que las formas de producción del conocimiento científico en universidades tutelada bajo el dogma de la religión, se aleja de la idea de producir investigación científica en un contexto del libre pensamiento y emancipador; resurgiendo como en los viejos tiempo inquisitorio un proceso de colonización de la educación. ¿Cuántos Galileo tendrán que abjurar de sus investigaciones por considerarse una herejía por parte del dogma y evitar el tormento y la hoguera de la inquisición?¿A cuántos silenciarán el grito "Eureka", ante sus descubrimiento científico por el dogma que es ignorancia? ¿Cuántos fundamentalistas, fanáticos serán formados en estas universidades religiosa para luego quemar, destruir nuestra Carta Magna en nombre de "deidades y textos sagrados" como en los tiempos inquisitoriales? El dogma, ante la Razón filosófica, es un contrasentido: la filosofía hace Axiomas expuesto eternamente a la libre discusión, al libre examen, incitando al pensamiento a encontrar causa de discusión en el axioma; que si es axioma verdadero, cuanto más se le discuta, más brillará, porque más se pulimenta. Mientras que la ciencia asienta axioma pero no hace dogmas; porque en sí misma es perfecta y no tiene error. Ahora está, que si la ciencia es dogmatizada, no es por la misma ciencia; sino por el científico que ha sido prejuiciado por el fanatismo del dogma religioso. Dudo que una universidad bajo este régimen, pueda dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica. Sería algo así, como una educación universitaria basada en la pedagogía del dogma religioso que tributaría a la fe sin obra. Hoy más que nunca, existe la perentoria necesidad de que definitivamente las universidades en su accionar y calidad de la educación, deberán enrumbarse a su transformación verdadera y sostenerse no en el tradicional trípode; sino en el tetrápodo de la docencia, investigación científica, extensión y producción (masificación de bienes tangibles) para beneficio espiritual y material de la Nación. Sí, una masificación de la producción de bienes tangibles transversalizada en el campo del conocimiento científico y no dogmático religioso, como componente de la verdadera calidad de la educación universitaria que nos emancipará y nos hará libre. La educación es inseparable de la vida, del modelo social y político que queremos construir y defender. Es necesario que los educadores y educadoras críticos pasemos a una praxis crítica y comprometernos a conectar las aulas de clase a los desafíos del pueblo capaz de cuestionar, repensar y re-inmaginar en una verdaderamente educación universitaria emancipadora; que produzca ciencia, tecnología y prosumir bienes tangibles en una sociobiodiversidad pluricultural. Esta propuesta no es sólo para un curriculum específico de una universidad basada en el fundamentalismo religioso; sino para todas las universidades públicas y privadas que deben transcender a la transversalización del campo del conocimiento científico del subsistema nacional de educación universitaria de la República Bolivariana de Venezuela.

Para finalizar, es en el marco de estas antinomias, urge la perentoria necesidad de ir retomando nuevamente el verdadero debate de la universidad y la educación que queremos: ¿productiva o religiosa? ¿emancipadora o esclavista? ; y que al mismo tiempo exigir a todas las universidades (públicas y privadas) del sub sistema de educación universitaria a repensarse a sí mismas y sus lógicas de funcionamiento.

¡Por cierto!, desde las Instituciones Públicas de Educación Universitaria del país, se generan conocimientos científicos y técnicos que aportan las distintas disciplinas del saber; sin embargo existe una crisis de producción para el consumo de alimentos: ¿Qué pasa con ésta producción científica y tecnológica agrícola que requiere el país? ¿Tiene sentido seguir investigando en la ciencia y tecnología como se viene haciendo?

"La verdad no nos hará ricos, pero nos hará libres" Will Durant

Referencia Bibliográfica

Benente, M. (2018).Educación superior y emancipación en el capitalismo cognitivo, pág 53. En: La Universidad se pinta de pueblo. Educación superior, democracia y derechos humanos. Mauro Benente (compilador).

Diez G. Enrique J. (2008).Globalización y educación crítica. Ediciones El perro y la rana, Caracas, Ven.

Sánchez C., Ollantay R. (2018). La universidad y la anquilosada educación agrícola (IV Parte). [Disponible en: https://www.aporrea.org/educación/a269254.html].

Sánchez C., Ollantay R. (2018). Universidad, Libre pensamiento y Producción. Disponible en: https://www.aporrea.org/educacion/a270157.html]

Trincado J. (1920). Filosofía Austera Racional. 2ª edición, Editora Joaquín Trincado Mateo.



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Ollantay Sánchez C.

Productor Agrícola. Delegado-Vocero principal de la Red de Productores Libres y Asociados del Asentamiento Campesino antiguo Safari de Margarita. Ingeniero Agrónomo, Magister en Ciencia Ambiental, Docente universitario. Militante del PSUV.

 ollantays@gmail.com

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