Otra para el ministro El Alssaimi

¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos? ¿A quién carajo perjudicamos? ¿Qué…?

¡Qué tal, camarada! Dándole duro para la respaldar una esperanza cierta. La esperanza de dejarle a las futuras generaciones una Patria Nueva. Grande, Hermosa. Sueño que compartimos con el Líder, Chávez, y que no debemos permitir que nos lo destruyan, extraños y propios.

Aunque no sea de interés colectivo, tal vez sí para algunos que medio me conocen por lo que escribimos, estoy escribiendo con una mano fuera (o dentro) del ataúd, o féretro, o cajón, como prefieran. Y es que durante un asalto dentro de mi casa 2 asesinos por poco no me despacharon.

Fracciones de segundo transcurrieron desde el instante desde que nos vimos, el darme la orden de soltar el arma que llevaba sin estar alerta; escuchar una alentadora voz: ¡Mátalo, Mátalo! y lanzarme hacia atrás, fue suficiente para salvar el pellejo. Es que soy un viejo chamo, Ja, ja, con buenos reflejos físicos y mentales. Por ahora….

¿Quiénes eran? ¿Qué hacen?

Nunca había sido víctima de un robo, por ello jamás me han quitado una cadenita (que no uso), un reloj de pulsera, etc., nada. Y mi casa, en una urbanización rural de Puerto La Cruz, no había sido visitada por indeseables –inclusive por funcionarios públicos durante la IV, frecuente invitación que como ingenieros (contratistas o inspectores) muchos (jaladores-vivos) recurrían a la parrillada, etc.–

Ah, tampoco en la V.

Y yo que lo usaba como excelente argumento para acallar voces de la oposición con relación al desbordamiento del hampa, que es de ellos. Su hampa, pues. Porque la marginalidad, el hacinamiento, la pérdida de valores, etcétera, todo eso es de los descuidos del país de la oposición.

Es más, no lo hemos comentado a familiares y amigos de oposición para no darles el gusto a la crítica que el gobierno no hace nada para combatir el hampa, según. Pero, repito, ese fue, entre tantos, el peor regalito que nos dejaron.

Ocurre que por los alrededores de nuestras urbanizaciones y caseríos, por descuido, y como un eterno coletazo al abandono durante la IV del trabajo al campo, cuando no realizaron planes nacionales que permitiesen distribuir la población en este hermoso e inmenso territorio, se han establecido muchas ocupaciones ilegales, y se desconoce quiénes son, qué hacen.

Este breve introito, lo traigo a colación ya que está ligado al tema que quiero someter a tu consideración, camarada.

Voy con otra mirada retrospectiva. Y me disculpan. En una oportunidad fungí como Presidente del Comité de Vivienda del Edo. Anzoátegui, nombrado por decreto de Tarek Saab según la Ley de Vivienda vieja; era una oficina de planificación del sector vivienda que no fue tomada en cuenta aún cuando tratamos de generar planes de vivienda incluyendo a todas las Alcaldías y a las comunidades con asesoramiento, etc., pero…

Pero, lo de siempre, entre la poca conciencia conceptual de la necesidad de planificación, el inmediatismo y, sin duda, por las insuficiencias de vivienda, todos recurrían al organismo de vivienda de la gobernación que aporta los recursos económicos. Y de algún “fenómeno” que apareció como representante del MinViv, ofreciendo inversiones. Billetes, pues.

Y con relación al tema, busqué información sobre quiénes necesitaban vivienda. Terminé recibido por Elías Eljuri, asunto increíble con relación a los cargos elevados en Caracas, un excelente profesional y ciudadano, y revolucionario, presidente el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Le manifesté (2005), con el debido respeto, no estar de acuerdo con el método utilizado para realizar el censo (cada 10 años en número redondo, lo hicimos con un año de atraso, 2001, por adaptaciones a la nueva manera de gobierno), visitados un domingo –acuartelados–por unos jóvenes a quienes les damos la información que nos da la gana, sino que cada comunidad debería autocensarse.

Les comento que la urbanización rural donde vivo no fue censada, y no sé de otras comunidades. Estimo que no debe ser considerado que esté dentro de un margen de error estadístico. Todos, sin exclusión debemos estar censados.

Ninguna información será mas efectiva que la recabada por los propios vecinos, que se conocen todos y bien. En cada edificio, en cada cuadra, etc. En las fincas. No se meterán cuentos, ni omisiones (extranjeros sin documentación a evaluarlos –hay el paramilitar parejo, traficantes de drogas, etc.–, personas con discapacidades extremas que muchas veces se ocultan al censador tradicional)

Para ello me permito sugerir lo que en ese 2005. Realizar un nuevo Censo, que transcurrirá en un mes, nada de un domingo. Se pondrán de acuerdo con los vecinos para saber el día y la hora del censo-evaluación (presentar los baños sin los interiores colgando, ja,ja)

1. Con apoyo del INE, formar los cuadros de censo.
2. Iniciar un proceso de documentación comprobatoria de la actividad que realizamos todos y cada uno. Utilizando un formulario tipo, numerado, seriado, por estados, municipios, parroquias. Inclusive los trabajadores informales con las autorizaciones municipales, y/o de sus comunidades. Igual con todos los estudiantes. Que serán entregados a los grupos censales.

Con ello sabremos quiénes están desempleados para ubicarlos, por ejemplo, en Misiones, en programas nacionales de desarrollo y los diversos planes de trabajo. Los sin oficios, algunos maleados, para los centros de recuperación –que he planteado en anteriores artículos– y para su reinserción social. Los muy dañados para las cárceles dentro del nuevo sistema humanizado.

3. Otra planilla permitirá recabar información sobre las condiciones de propiedad de las viviendas. Documentos de alquiler. Todo previamente avisado para que los preparen y lo muestren a sus amigos-vecinos censadores.

4. También que reflejen las condiciones de las instalaciones de los servicios: botes de agua, filtraciones, instalaciones eléctricas deficientes y peligrosas. En fin, todo lo que permita repararlas para evitar despilfarros.

A esta actividad de reparaciones se les dará un plazo. Seguro que el goteo de unas llaves en un edificio se refiere a unas gomitas dañadas, por ejemplo, y la reparación sería más económica en compras colectivas. Seguro que con plomeros de las mismas comunidades. Y electricistas. (Que he propuesto conformen parte de las cooperativas de mantenimiento en cada comunidad. Empoderamiento popular, creo)

Camaradas, es urgente que averigüemos quiénes somos y todo lo demás. Nos permitirá, entre muchas cosas, descubrir a los delincuentes. Además apoyarse en el plan para el combate contra la delincuencia, especialmente preventiva, que les presenté haciendo un primer llamado al Ministro El Aissaimi.

¡Patria que estamos construyendo, Socialismo abriéndole el camino o Muerte, pero no en manos del hampa, por la Patria!

¡Venceremos!


edopasev@hotmail.com


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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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