Caras nuevas en jefatura policial para superar la inseguridad

La baja credibilidad por prácticas de corrupción, es el más severo problema que actualmente confrontan los organismos de seguridad del Estado venezolano. Todos los cuerpos armados (policías regionales y municipales, Disip, Cicpc, vigilantes de transito, Guardia Nacional) lamentablemente no escapan ha este fenómeno. La confianza que la colectividad tuvo en los guardianes del orden publico, esta hoy por el piso, seriamente averiada. La ciudadanía teme por igual tanto de los delincuentes como de los funcionarios policiales

En los crispados años 60, fue celebre la aceptación del diputado comunista Eloy Torres para dejarse practicar una prueba de parafina, a fin de descartar su participación en una balacera durante una asamblea de trabajadores en Caracas. Pudo negarse por su inmunidad parlamentaria, evidenciando con este gesto el prestigio y el respeto de la PTJ de aquella época. De esa confianza policial hoy solo quedan cenizas.

En estos momentos de enorme angustia ciudadana por la inseguridad, el gran reto es justamente levantar esa credibilidad perdida, pero para alcanzar ese objetivo, es indispensable que los Jefes policiales, además de idoneidad y capacidad profesional, sean igualmente ciudadanos probos con alta autoridad moral, cuyo atributos de honestidad los irradien hacia sus subalternos.

Si esa fuese la realidad, seguramente se minimizarían al extremo los numerosos escándalos de extorsión, secuestro y sicariato en que constantemente aparecen involucrados funcionarios policiales, situación que mantiene en zozobra a toda la colectividad.

Bien sabido es que cuando Guardias Nacionales o de cualquier otro cuerpo policial, montan alcabalas para matraquear, no lo hacen aisladamente; una parte de la “pelota” recogida la entregan a sus jefes inmediatos, y estos a su vez, también reparten a su superiores jerárquicos en un verdadero circulo infernal de corrupción.

Utilizando como referencia la máxima de…. “La mujer del emperador Julio Cesar, no solo debe ser honesta, sino igualmente aparentarlo”…, es imposible adelantar un proceso de recuperación de la confianza en los cuerpos policiales con funcionarios ampliamente cuestionados y señalados de tener vínculos con grupos corruptos y mafiosos.

Nuestra preocupación por el tema de la corrupción policial es de vieja data. Para quienes lo duden, recomendamos lee “Los lunes de Díaz Rangel”, Vespertino ” El Mundo “del 06-12-99.

Es inconcebible que personajes súper rayados, que son un mal ejemplo y reproducen en cascadas sus malos comportamientos a lo interno con sus subalternos, continúen en la cresta de la conducción policial del país.

Tal es el caso del Comisario Marcos Chávez, actual Director del CICPC, quien posee serios cuestionamientos éticos desde el año 92, y continua campante en sus funciones policiales. En el Sur del Lago de Maracaibo, es voz populi de su relación de amistad y vínculos con grupos mafiosos de la zona a quienes protege y ampara para que muchos delitos y crimines continúen sin castigo. Lo hemos denunciado públicamente reiteradas veces en diferentes medios impresos. Tan solo mencionemos Ultimas Noticias del 01-08-06, pág. 29 y del 24-02-08, pags.42, 43 y 45) y ante varios Ministros del Interior y Justicia. Extrañamente sigue inmovible.

Las denuncias de hechos de corrupción suelen caerse por estar mal sustentadas o simplemente ser usadas como mecanismos para desacreditar a de determinados funcionarios públicos. Ese no es nuestro caso .También puede ocurrir que el indiciado goce de “Padrinos” gordos de la política y del alto gobierno, retardando la remoción correspondiente. En el caso concreto de este gris personaje policial, nos inclinamos a pensar que esto último es lo que ha estado ocurriendo.

En vista de este peligroso obstáculo y para preservar la integridad física de los miembros de Bastión Moral, hemos elevado igualmente esta denuncia de cuestionamiento, a personalidades e instituciones de Derechos Humanos latinoamericanos, entre ellos los Drs. Martin Almada (Premio Nobel Alternativo del Paraguay, sobreviviente del Plan Condor, gracias a la Intervención de Amnistía Internacional) y Alexis Ponce, Presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos del Ecuador. Conoce asimismo de esta situación el periodista alemán Ingo Niebel, también preocupado por esta materia.

Mientras no haya refrescamiento con caras nuevas en la conducción policial del país, olvidémonos de que mejorara la inseguridad ciudadana, por que la corrupción policial es la principal fuente que da cuerpo a esta tragedia que sufrimos los venezolanos.

alirioalmao@hotmail.com


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Alirio Almao

Abogado Memorialista.

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