Al ciudadano Ministro Rodríguez Chacín

¡Cuidado, Ministro!

¡Qué tal, hermanos camaradas! ¡Un revolucionario saludo del alma!

Cada vez, cada semana, cuando comenzamos a escribir un artículo aporreante, o más que aporreante, proponente, porque siempre tratamos de decir algo, una idea siquiera, para contribuir con nuestra Revolución bonita, nos preocupa la interpretación que puedan darle algunos compatriotas –y algunos escuálidos que también los leen.

Digo esto por mi estilo contestario, sin extremos (que a veces por descuido no describo al detalle o con el sentido que deseo les llegue), que efervesce junto a los criterios más contestarios de ustedes, apreciados lectores. A todos nos duelen los errores y tenemos la piel muy sensible. Ruego me disculpen.

Bien. Debemos agradecer al Ministro Rodríguez Chacín, un marino con bolas policiales, su destaca acción anti-delincuencial callejera. Porque hay muchas maneras de delinquir, que no vamos a analizar. Ésta nos interesa más y se corresponde al clamor nacional sobre el principal problema de todas las comunidades.

También, para variar, tuvo que intervenir el Presidente Chávez.

La alerta se refiere a que con la fuerte arremetida contra los malandros se puede producir un efecto que yo llamo fumigación. Perseguimos y acosamos en Caracas y se van para otras ciudades (como los roedores). Frecuentemente los choros migran, bien por conveniencia, como el caso mencionado, o para buscar otros horizontes, y donde no les estén siguiendo las pistas.

Por ejemplo, en el caso de Margarita es una golilla. Porque puedes pasar lo que te de la gana en armas y drogas, tanto de ida como de vuelta. Por lanchas y peñeros particulares. Por los ferrys, ni se diga. Ni un perrito antidroga.

Me permito sugerir que en los autobuses se coloquen camaritas de filmación y micrófonos en todas las unidades, interconectados y a centrales sectorizadas para respuestas inmediatas Que, además, graben toda la actividad diaria. En especial en los horarios estadísticamente comprobados como críticos. Si se pudiese, unos detectores de metales a las entradas, que aún cuando molesten pueden alertar.

Aprovecho para reiterar otra medida de seguridad, mi propuesta de obligar a los dueños de líneas autobuses para largas distancias a colocar cinturones en cada puesto. Cuando se vuelca uno, hay un desastre. Muertos y heridos.

Agrego, y a manera de resumen, lo que hace algunos meses expresé en otro artículo.

Resumidamente; Evaluación psicológica de todos los detenidos, especialmente de menores.

Atenderlos antes de que progrese su accionar delictivo.

Acondicionar o crear espacios especiales (casas en los sectores, granjas, haciendas, etc.) para recibir en las mejores condiciones ambientales y físicas a los diferentes jóvenes y niños, según su evaluación y su clasificación, para que sean recuperados. Incluso, adultos recuperables.

*Cada comunidad conoce sus antisociales y no son denunciados por esa solidaridad popular con la madre quien generalmente vive sola con ellos. Solidaridad con la abuela que cría a varios; o bien por miedo, o por convenios para no ser agredidos; igualmente son protegidos por sus padres, bien por no tener más remedio o por complicidad, etc.

Con esta solución, parcial, no aparecerían obstáculos, ni de los amigos solidarios, ni de las abnegadas madres, que sí entregarían a los hijos, o parientes delincuentes, a sabiendas de que no serán vejados en los antros carcelarios. Sino que, por el contrario, serán recuperados con afecto, amor y disciplina.

*Evaluación psicológica de todos los policías.
*Preparar un PLAN DE INTELIGENCIA POLICIAL.

*Llenar las calles, los institutos educacionales, los centros nocturnos, las playas, etc. con perros antidrogas (incorruptibles). Es una costosa pero valiosa inversión. Ése, paralelo a la formación de conciencia, trataría de reducir la influencia de ese flagelo.

Y aunque algún general, o varios, por influencia de familiares escuálidos, por supuesto, no quiera nuestro lema de combate porque no concibe el sentido de “Patria” que va siempre, toda la vida, asociado con la “muerte”, en especial si se es militar, y porque hay que defenderla, así como no percibe o desconoce que “Socialismo” es humanismo, aquí voy:

¡Patria, Socialismo o muerte! y si nos unimos, si actuamos con decencia y eficiencia… ¡VENCEREMOS!

(*) Ing. civil, ambientalista y humanista.


edopasev@hotmail.com


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Eduardo Palacios Sevillano(*)

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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