El abuso del Banco Provincial a clientes y usuarios

Los bancos en general en Venezuela tienen y mantienen una costosa publicidad en la que se vanaglorian de la atención eficiente, atenta y considerada a los clientes del mismo. Sin embargo, la diferencia entre el discurso, la publicidad y la realidad es abismal. La realidad es que este banco, así como casi todos los demás (Mercantil, Banesco, …………….) maltratan diaria, permanente y sádicamente a los clientes y usuarios que osan entrar en ellos para realizar cualquier tipo de gestión financiera, tanto de retiro, depósito, apertura o cierre de cuentas, reclamos, pago de tarjetas de crédito, etc, etc. Es decir, en dicho banco lo que se encuentra en primer lugar son enormes colas, decenas de personas perdiendo el tiempo cuando podrán estarlo usando en algo mas productivo como no sea estar parados o sentados como robots, pendientes de que un número aparezca en una pantallita y poder gritar 1bingo¡, cual lupanar de mala muerte, ahora elegantemente llamado casino.

Los bancos, y el Provincial, en primer lugar, por reducir los costos para obtener mayores ganancias, en vez de incorporar mas personal para atender un cada vez mayor número de clientes, han reducido la nómina de trabajadores o la han mantenido igual, lo que ha generado el comportamiento perverso de que cuando los trabajadores salen a almorzar, nadie los sustituye, sino que se cierran las cajas, con lo que la cola y el malestar del público se incrementa. No se si será esto competencia de la SUDEBAN, pero algo hay que hacer. De parte de los clientes, se deben constituir comités de usuarios de los bancos para protestar por dicha situación de maltrato y exigir una gerencia eficiente que favorezca a la clientela. El creciente malestar ha estado a punto de generar en algunas partes del país conatos de violencia, pero todo tiene un límite. La gente se está cansando. Murmura, critica, rechina los dientes, rompe papeles, por ahora.

La voracidad capitalista de los bancos por obtener cada vez mayores ganancias sin importarles la clientela cautiva es lo que genera esta situación. Los ciudadanos comunes y corrientes, a los que para obtener créditos o préstamos del gobierno se les obliga a “aperturar” (que palabreja tan fea) cuentas en la banca, o quienes trabajando para organismos privados o públicos, también se les coacciona a recibir sus pagos en la misma, son reos de esta situación.

Este sencillo artículo es un llamado de atención, tanto para el pueblo “bancarizado”, como para quienes tengan capacidad de decisión, a los fines de tomar acciones que conduzcan a superar el calvario al que tienen sometidos los bancos en Venezuela a su clientela


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Cécil Pérez


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