Mujeres, paz, unidad y lucha contra la dominación que todavía nos invisibiliza

El 8 de marzo es el día en que se conmemora el "Día Internacional de la Mujer Trabajadora y Luchadora", el cual se inicia producto de las conquistas y batallas sostenidas por la fuerza unitaria de los movimientos de mujeres desde la acción colectiva y militancia política frente a las diferentes formas de opresión y discriminación.

Para este año 2022 la consigna es, "Igualdad de género hoy para un mañana sostenible". Para entender ¿por qué un día Internacional de la mujer? haremos un breve recuento de la historia:

La Mujer en la Revolución Francesa (1789)

  • En los tiempos de la Revolución francesa, las mujeres marcharon hacia Versalles al lado de los hombres, donde exigían igualdad social bajo la consigna "libertad, igualdad y fraternidad". Pero, lo que relata la historia oficial es que fueron sólo los hombres quienes hicieron esta revolución.

  • La lucha de clases no contemplaba su género, lo cual conllevo a replantearse las luchas de las mujeres por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres; en 1791 Olympe de Gouges (1748-1793), propone en la "Declaración de los Derechos de la Mujer", la emancipación femenina para la igualdad de derechos en todos los aspectos de la vida pública y privada, especialmente en la equiparación jurídica con respecto al hombre, así como el derecho al voto femenino. Este es uno de los documentos históricos publicado el 26 de agosto de 1789.

Hacia el Feminismo Socialista: "La reivindicación de la igualdad de la mujer y el movimiento obrero":

  • A finales del siglo XVIII y los inicios del siglo XIX, el movimiento obrero era de corte patriarcal con una visión androcéntrica, que sostenía una posición radical en relación con las mujeres, de no igualdad, pues se percibía a las mujeres en una situación de inferioridad y subordinación, por lo cual no apoyaban sus reivindicaciones laborales. Sin embargo, los movimientos de mujeres comienzan a tener fuerza a mediados del siglo XIX, en su lucha por el sufragio femenino, por la igualdad de derechos y contra la opresión social, lo cual da origen a la conformación de diversos movimientos feministas a favor del sufragio femenino, siendo una de las figuras más destacadas de este movimiento, la escritora, pensadora socialista y feminista Flora Tristán (1803-1844), quién sostenía que la emancipación de las mujeres debía ser articulada con la lucha de los obreros, una de sus obras más relevantes que dibuja los principios del feminismo socialista es "La Emancipación de la Mujer" o el Testamento de una Paria (1846).

  • Los movimientos feministas de la clase obrera se apoyarán en las ideas de la obra de Friedrich Engels, desde lo plasmado en su libro: "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, publicado en 1884", este texto conduce las ideas y riqueza teórica para comprender las desigualdades sociales a partir de la apropiación del modo de producción de los bienes materiales por parte de la clase económicamente dominante, convertida en explotadora de la clase obrera, sumida y oprimida. Por tanto, en este libro se presenta un análisis sobre el origen de las relaciones sociales de poder y el control de los recursos materiales, así como el origen de la familia para comprender el desarrollo de la civilización humana y la sociedad.

  • En el año de 1910, en la "II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas", que se realizó en Copenhague (Dinamarca), donde asistieron representantes de más de 17 países, se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer. La propuesta la realizó la dirigente Clara Zetkin (1857-1933), para promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio femenino y la emancipación política de las mujeres.

  • El 19 de marzo 1911, se conmemoró el primer "Día Internacional de la Mujer", en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza con una gran concentración de mujeres y hombres que apoyaban la causa; se realizaron mítines para reclamar que las mujeres tuvieran derecho al voto y el derecho de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, la formación profesional y a la no discriminación laboral.

  • El 25 de marzo de 1911, se produjo un incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Las trabajadoras no pudieron escapar del fuego porque los patronos bloquearon las puertas. Murieron más de 120 mujeres, muchas de las cuales eran migrantes jóvenes. Después de esta masacre, las protestas públicas y los movimientos de mujeres propiciaron importantes cambios en la legislación laboral e industrial de Estados Unidos.

  • En el año de 1929, se hacen visible los países que se niegan a otorgar el derecho a las mujeres a elegir a sus gobernantes y tener participación en el ámbito político, tales como; Albania, Chipre, Francia, Japón, Macedonia, Portugal, Taiwán y regiones tan grandes como América Latina, casi toda África, Oriente Medio y el Sudeste Asiático, siendo todos reaccionarios a aceptar el ingreso de la mujer en la vida política (fuente: https://www.unesco.org/en).

  • Finalmente, en 1972 la Asamblea General de las Naciones Unidas, declara el "Año Internacional de la Mujer" (1975), fijando el 8 de Marzo de 1977, como el "Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional", traspasando así las fronteras de los países y diversificando la lucha de las mujeres para el logro de la igualdad, la equidad y la justicia en todos los ámbitos de la vida social, económica y política.

Mujer y Paz

  • La Plataforma de Acción en Beijing en 1995 se convirtió en el primer documento de carácter político que vinculó asuntos de género y construcción de la paz y que asoció el logro de la paz con el avance de la mujer, ya que el conflicto armado casi siempre conlleva a violaciones de los derechos humanos, ataques y abusos a mujeres, desplazamientos masivos, aumento de la carga de trabajo para las mujeres (cuidando a otras personas), privación de bienes y servicios e inseguridad general.

  • La conexión entre los asuntos de género y la construcción de la paz se vio reforzada por la Conferencia del Llamamiento de La Haya por la Paz en 1990, en esta ocasión se reunieron mujeres activistas por la paz de todo el mundo para intercambiar sus experiencias y estrategias para elaborar una Agenda de la Mujer por la Paz. Esta agenda identificó tres (3) amplias áreas prioritarias:

  • Mujer y construcción de la Paz,

  • Mujer y conflicto Armado y

  • Mujer y toma de decisiones.

  • Posteriormente, las preocupaciones por la paz y las agendas de respeto, fueron discutidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Octubre del 2000, donde se estipula una mayor participación de las mujeres en los niveles de toma de decisiones dentro de las instituciones nacionales e internacionales para la prevención, manejo y resolución de conflictos, como apoyo a la paz en el terreno; una perspectiva de género en las operaciones de mantenimiento de la paz, en las negociones, entre otras.

Frente a los acontecimientos recientes, creemos importante resaltar el sentido genuino y sensible del "Día Internacional de la Mujer", que recoge la relevancia de caminar los principios que encierra la justicia e igualdad armonizada con la paz de las naciones. Sin duda, la participación cabal de las mujeres en los esfuerzos para la prevención y resolución de conflictos es esencial para la paz, ya que a menudo las mujeres tratan de preservar el orden social, son hacedoras de la paz, como responsables de acrecentarla o defenderla, actúan de mediadoras entre adversarios y aportan importantes habilidades para la resolución de conflictos, pues son educadoras importantes en sus familias y en la sociedad y pueden actuar como educadoras por la paz y fomentar la justicia y la tolerancia.

Las mujeres hemos luchado por la igualdad, equidad y justicia social desde tiempos inmemoriales, muchas de nosotras han dado su vida para que un mundo mejor sea posible, se han obtenido logros significativos a través de las luchas de los movimientos de mujeres, si echamos un vistazo a 150 años atrás vemos los avances obtenidos, ni las fronteras, ni la lengua distinta han podido frenar las luchas a nivel mundial y hemos demostrados que podemos comunicarnos a pesar de las diferentes culturas y creencias, que unidas y organizadas somos un poder, que podemos hacer girar el mundo con mirada de mujer en la defensa del planeta, que somos unidad y paz, porque somos la mitad del mundo que le damos vida a la otra mitad.

La dominación que nos Invisibiliza

A pesar de los avances falta mucho camino por recorrer para lograr los cambios en el ámbito cultural desde la formación y sensibilización con perspectiva de género. Todavía hoy percibimos con preocupación, como muchas mujeres permeadas bajo el sistema patriarcal, les cuesta defender sus derechos logrados y reivindicados en la Constitución Bolivariana en Venezuela (1999), la cual de forma transversal respeta el lenguaje inclusivo y no sexista. Siendo este lenguaje muchas veces despreciado y burlado. Por ejemplo, una presidenta de una institución u organismo del gobierno bolivariano, se hace llamar "presidente", argumentando que no es "presidenta" de una "enta", sino de un "ente" y sus documentos y comunicaciones van firmados como presidente, invisibilizando la tarea y presencia femenina en los espacios institucionales, asumiendo las justificaciones teórico-lingüísticas de la impronta patriarcal y desconociendo la importancia de un lenguaje que valora, respeta, incluye y visibiliza a las mujeres en los espacios públicos y políticos.

Hemos demostrado que los movimientos de mujeres tienen poder, pero están muy marcados por lo cultural, las mujeres seguimos sufriendo el poder de la dominación de la sociedad patriarcal. Es por ello, que las oportunidades de desarrollo disminuyen y sus funciones sociales se determinan a partir de su clase, etnia, ciclo de vida, posición en el sistema familiar, educación y producción económica.

Es por ello, que debemos profundizar en los procesos de formación y sensibilización, descolonizar y despatriarcalizar el pensamiento, para seguir avanzando en la construcción de un mundo sin violencia. Es imprescindible una ética y práctica educativa, en la cual mujeres y hombres puedan reconstruirse a sí mismos de sus vivencias y prácticas socio-culturales, donde se asuman responsabilidades desde los derechos humanos, tolerancia, inclusión e igualdad, se considera así la educación como referente de cambio, como teoría y acción para la democracia de género. Esta reconstrucción de la convivencia y armonía pasa por asumir la Educación para la Paz y los Derechos Humanos desde una visión de género.

¡La lucha de la mujer no es contra el hombre, sino a su lado en contra del Patriarcado, el Capitalismo y por la Paz!

 

*Movimiento de Mujeres “Argelia Velásquez Carrizales”

 

Avcmov.mujeres@gmail.com



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