Triste suerte la de las universidades "autónomas", de trincheras de la revolución a cubiles de la reacción

El Proceso

EL PROCESO – Nº 14 – APORREA – FERNANDO KEY DOMÍNGUEZ

 

TRISTE SUERTE LA DE LAS UNIVERSIDADES “AUTÓNOMAS”, DE TRINCHERAS DE LA REVOLUCIÓN A CUBILES DE LA REACCIÓN. Es algo que produce ira y vergüenza, cuando se recuerdan aquellos duros años de las décadas del sesenta y sesenta, tiempos en que las máximas casas de estudio se erguían dignas y heroicas frente a los desgobiernos adecos y copeyanos. Eran tiempos de allanamientos de verdad, y de luchas y dirigentes de verdad, no de falsos “allanamientos” montados a través de las manipulaciones de las cloacas mediáticas como ocurre ahora. Eran tiempos en que la autonomía universitaria era un auténtico valor férreamente anclado a la lucha revolucionaria, muy diferente del bodrio que hoy utilizan los sectores que en las casas de estudio detentan el poder para encubrir sus manejos y cuidar sus intereses. Existía en aquel entonces un movimiento estudiantil que con su civismo y su firmeza revolucionaria enfrentaba las balas de los sicarios de la Digepol y la Disip posadacarrilera, porque en esa época había cuerpos verdaderamente represivos que arremetían contra los universitarios disparando directamente contra ellos, era un movimiento estudiantil que ni remotamente se planteaba el uso de pistolas, revólveres y ametralladoras para intimidar a los miembros de la comunidad universitaria. En aquellos sangrientos años sesenta y setenta no se llegaba a un diciembre sin que varias universidades fueran allanadas de verdad una o varias veces al año, hasta el extremo a que llegó el calderato al meter los tanques de guerra en la UCV para sacar al Rector Jesús María Bianco de su cargo. Esas universidades eran trincheras de la Revolución.

 

EL IMPERIO Y SUS LACAYOS NO PODÍAN TOLERAR QUE LAS UNIVERSIDADES FUERAN TRINCHERAS DE LA REVOLUCIÓN, Y DECIDIERON SOMETERLAS A SANGRE Y FUEGO… Y A PUNTA DE BILLETES. Y salió la orden desde los cenáculos de la Casa Blanca, para que raudos y veloces corrieran a cumplirlas los lacayos genocidas que detentaban la presidencia en Latinoamérica. En 1968 Díaz Ordaz ordenó el genocidio de Tlatelolco, en 1970 Caldera metió los tanques en la UCV, en 1973 Pinochet ahogó en sangre a los universitarios chilenos, en 1974, 75, 76 y años siguientes, Videla y otros gorilas suramericanos desaparecieron decenas de miles de revolucionarios. Y a partir de entonces se cumplió toda una secuencia de perversión universitaria, de búsqueda del poder por el poder, de aprovechamiento de éste en beneficio de quienes lograban alcanzarlo, de aplicación de políticas excluyentes dirigidas a justificar la privatización de las casas de estudio cerrar las posibilidades de ingreso de los bachilleres de ideas progresistas. Bajo la aplicación de estas políticas transcurren las décadas del ochenta y noventa del siglo pasado, y el primer lustro del siglo XXI, para encontrarnos hoy en día con unas universidades convertidas en cubiles de la contrarrevolución enfrentados al Proceso Bolivariano, en cenáculos del escualidismo en permanente conspiración contra el Gobierno legítimo del Presidente Chávez y contra la institucionalidad democrática venezolana.

 

TRES AÑOS GUABINEANDO, HASTA QUITARSE LA CARETA EN EL GOLPE CARMONERO. Después de una primera etapa donde le presentaban fingidas sonrisas al Proceso Bolivariano y organizaban algunas jornadas dirigidas al debate y la discusión de las políticas revolucionarias, incluidos eventos relacionados con el trabajo de la ANC como lo fue el importante “Foro Constituyente Regional de Carabobo”, los detentadores del poder intrauniversitario no tardaron en bajarse la careta “academicista” para mostrar su verdadero rostro reaccionario. La oportunidad se las brindó el carmonazo, cuando los rectores Gianetto (UCV) y Maldonado (UC) corrieron raudos, veloces y genuflexos a ofrecer las casas de estudio al tiranuelo empresarial y a llamar a las clases que habían suspendido en acatamiento al paro “cívico” de CTV-Fedecámaras. No conformes con esta vergonzosa acción, convertida en ridículo fracaso por la grandiosa respuesta popular que echó a la canalla de Miraflores, se volvieron a empatar con la conspiración en diciembre 2002 y hasta febrero 2003 al suspender las clases en acatamiento al paro sabotaje de CTV-Fedecámaras-Gentuza del Petróleo. Ya los detentadores del poder intrauniversitario decididamente rodaban por el despeñadero de la conspiración desestabilizadora, rumbo al estercolero de la derecha fascista y de los lacayos vendepatrias al servicio del imperio yanqui.

 

Y CONTINUARON EN LA RUTA DE LA DERECHIZACIÓN DE LAS UNIVERSIDADES, Y PARA ELLO SIGUIERON CON LA EXCLUSIÓN EN NOMBRE DE “LA EXCELENCIA ACADÉMICA”. Buen pretexto este para justificar mecanismos dirigidos a excluir a los sectores de la población que les resultan incómodos a los detentadores del poder intrauniversitario. En la lógica reaccionaria oligárquica y pequeño burguesa de ellos y sus cortesanos está claro que “hay que impedir la entrada a las universidades de los cabezas calientes”, los social y económicamente insatisfechos, los críticos, los que quieren cambiar al Mundo, y hay que darle paso a quienes aceptan y justifican el sistema de desigualdades imperante, a los acríticos y carentes de sensibilidad social, a los que sólo pensarán en un cargo de alto sueldo, que les permita tener una abultada cuenta bancaria, un apartamento en zona lujosa, un carro nuevo cada dos años, una tarjeta de crédito y, “muy importante”, la visa gringa para ir a Disneyworld. Claro, muchas veces se equivocaban, quizás porque hay más estudiantes críticos de los que ellos creen, pero la intención de bloquearlos era bien clara. Esa política de exclusión, además de cerrarle el paso a los adversarios del sistema producía buenas ganancias al “cobrar por la esperanza”, por cuanto cada aspirante “se tenía que bajar de la mula” con unos 30 mil bolívares para que lo dejaran presentar la prueba de admisión, sólo las esperanzas, pero de esperanzas no se vive…… ni se ingresa a la universidad. Y por detrás la corrupción, afincada en la insuficiencia de la oferta, qué mejor negocio que subastar los pocos cupos existentes a ver quién da más; igualito ocurría con los 300 números diarios que se daban para sacar la cédula en una ciudad de dos millones de habitantes, como Valencia. Al ingreso del personal docente le aplicaban una cartilla, cerrarle el camino a los potenciales “revoltosos” y facilitarles las cosas a los mansos y acríticos. Resultados, un estudiantado generalmente indiferente y carente de sensibilidad social, “agradecido” por el sólo hecho de ser beneficiados con el cupo, y un profesorado en buena parte contratado, sumiso ante la intimidación de los detentadores del poder, indefenso frente a las manipulaciones relacionadas con circunstancias tan apremiantes como los concursos de oposición, los cambios de dedicación y los ascensos. En ese caldo de cultivo fueron pergeñados los aparatos universitarios que hoy se han convertido en irreductibles cubiles de la derecha contrarrevolucionaria y los lacayos del imperialismo.

 

LA CREACIÓN DE UN SISTEMA PARALELO DE EDUCACIÓN SUPERIOR, CON LA UBV Y LA MISIÓN SUCRE, SUMADO A LA EXPANSIÓN DE LAS UNIVERSIDADES EXPERIMENTALES, ACLARA LAS PERSPECTIVAS DE INGRESO PARA TODOS LOS BACHILLERES DEL PAÍS Y GOLPEA DURAMENTE A LOS DETENTADORES DEL PODER EN LAS LLAMADAS “AUTÓNOMAS”. Tal vez creían que arropados con la farsa de la autonomía iban a seguir indefinidamente con “la fiesta” de la exclusión y el manejo discrecional de las universidades, pero comenzaron a encontrarse de frente con una Revolución Bolivariana emergía triunfante de las duras pruebas superadas en 2002, 2003 y 2004. Cuando el 29 de julio de 2003 el Presidente Chávez inauguró la Universidad Bolivariana de Venezuela y lanzó la Misión Sucre, de inmediato brincaron detentadores del poder en “las autónomas”, cortesanos prebendarios, analistas, expertos y palangreros de oficio, a cuestionar las iniciativas del Gobierno Revolucionario, en una supuesta defensa de “la excelencia” y aduciendo que “no todo el mundo puede entrar en la universidad”. Los recordamos aprovechando iracundos las graduaciones, los actos de bienvenida a los nuevos estudiantes y cualquier otro evento que se atravesara, y también declarando a diestra y siniestra en los medios escuálidos para soltar todo un pestilente y venenoso arsenal infundios contra la Misión Sucre y la UBV, “en nombre de la excelencia” solían decir, pero lo que en realidad les preocupaba horriblemente era la posibilidad real y cierta de ver posiciones de poder y prebendas amenazados por un sistema paralelo de educación superior capaz de ofrecer a todos los bachilleres lo que ellos le negaban o condicionaban, el cupo. Y siguen en el mismo plan, hace pocas semanas la rectora de la UC se permitió nuevamente arremeter contra la Misión Sucre, pero ya eso resulta irrelevante, la Misión Sucre está ahí y nadie la para, y junto con ella están las universidades experimentales al servicio del Pueblo: UNEFA, UNELLEZ, UNERG, UNESR, UMC, UNAY, UNERB, y muchas otras. El escenario universitario dejó de ser un coto exclusivo de los detentadores del poder en “las autónomas”, ahora la educación superior es un derecho de todos.

 

SIGUiENDO EN LA RUTA DE LA DESTABILIZACIÓN, LOS RECTORES DE LA UCV, USB Y UCAB, CEÑIDOS A UNA CLARA LÍNEA SUMATERA, UTILIZAN UNA SUPUESTA “AUDITORÍA” COMO PUNTA DE LANZA PARA ARREMETER  CONTRA EL CNE. Llevan semanas en un guabineo con la manipulación de una tal oferta de “auditar” el Registro Electoral Permanente. Inicialmente pretendían que la “auditoría” fuera hecha sólo por personal de sus universidades, pero el CNE, en una decisión justa y respetuosa de la igualdad de derechos aceptó la participación de otras universidades. El organismo electoral, actuando de manera equitativa y mesurada, solicitó a las diversas casas de estudio que se reunieran para acordar orientaciones y metodologías en común, respetando la Constitución  Esto, al parecer, le complicó las cosas….. o las intenciones a los rectores de la UCV, USB y UCAB, y ahí comenzó el peloteo; que si participan, que si no participan, que la propuesta original, que si esto, que si aquello, pero lo único que parece estar claro es que “si las cosas no se hacen como ellos dicen, no participan”. Lo que en realidad  estaban buscando era deslegitimar el REP y generar un gran escándalo días antes de las elecciones presidenciales, valiéndose de opiniones subjetivas sobre las direcciones de los votantes, la mayoría dadas por ellos hace años, sin más garantía que su buena fe y sin obligación de participar el cambio de la misma, aparte que dadas las características de los sectores socioeconómicamente desfavorecidos, unas direcciones pudieran ser, por ejemplo, “Juan Francisco Pérez: Al final de la segunda escalera, del Barrio Páez””, “María Teresa Díaz: Calle José Félix Ribas, Barrio El Trébol, casa sin número”, o “Jefferson Andrés del Nogal-Ponce de León Walker, Residencias Coconut Beach, Pent-house, Av. Texas, Urb. Monroe”. Si se aplican los criterios de Naime, Oscar Pérez y Ledezma, Juan Francisco y María Teresa ¿perderían su derecho a votar por tener direcciones incompletas?  en tanto Jefferson Andrés (con todo su cartapacio de apellidos) con su dirección completa ¿sí tendría pleno derecho?. Las intenciones de los rectores de las universidades escuálidas se muestran orientadas en este sentido, en coincidencia con Naime, Ledezma y Pérez, formar un escándalo por las direcciones que ellos subjetivamente “decidan que son incompletas” y tratar de desbancar del REP a la mayor cantidad de personas de los sectores desfavorecidos para restarle votos a Chávez. Por otra parte, cualquier parecido con la exclusión de millones de votantes afrodescendientes del Padrón Electoral de Florida State ordenada por Jeb Bush para quitarle votos a Al Gore, “es pura coincidencia”. Están claras las intenciones de los tres rectores involucrados, el que dijo que “en ¿su? Universidad no entra la Misión Sucre”, el que le levantó la mano a Carmona y Ortega en la Quinta Esmeralda en marzo de 2002, y el que dirige la universidad más excluyente del país, y más clara aun está su adscripción a la línea política de $úmate, fiel representante y ejecutor de las órdenes del capo imperialista Bush en Venezuela. Vamos a ver, nomás, si los venezolanos que carecen de una dirección acorde con el gusto y los intereses de Bush, $úmate y los otros lacayos locales, se van a calar que un grupito de rectores y tecnócratas escuálidos los saquen del REP, y vamos a ver si el CNE lo va a permitir.   

 

HA DICHO EL PRESIDENTE CHÁVEZ: “LAS RELACIONES CON PERÚ ESTÁN EN EL MÁS PROFUNDO REFRIGERADOR EN QUE PODAMOS METERLAS.” No puede ser de otra manera, porque el capo politiquero que a punta de chantajes, ollas mediáticas y amenazas imperiales de impedir las remesas, que resultó extrañamente “electo” en ese país, en unos “comicios” manuales (al gusto de $úmate y los escuálidos locales) donde hubo más de un millón de votos anulados, fue asquerosamente ofensivo contra el primer mandatario y contra el Pueblo venezolano. Alan García, artífice de la mentira y practicante de la característica demagogia aprista heredada aquí por los adecos, acusó al Presidente Chávez de “imperialista, injerencista, tirano, reyezuelo del Caribe, militarista” y mil infundios más, con el fin de mostrársele al imperio como un lacayo absolutamente confiable y lograr su venia, y a la vez meterle miedo a los sectores clasemedieros pequeño-burgueses que se creen a mitad de camino entre la pobreza y la riqueza, y ven en cualquier movimiento, gobierno o dirigente progresista “una amenaza que les impedirá alcanzar la tan anhelada opulencia”. Estos sectores, fácilmente manipulables por las cloacas mediáticas reaccionarias, suman a su miedo a los cambios sociales un grado de desideologización y estupidez política que les impide percibir que con la imposición del neoliberalismo no van camino de ninguna opulencia, sino en la ruta de la movilidad social descendente, es decir, hacia la pobreza, como una consecuencia lógica de la concentración del capital en poder de las elites financieras y empresariales. Alan García, como buen adeco, digo, aprista, se valió de los más bajos recursos para llegar a la presidencia del Perú, y entre estos incluyó las ofensas a Chávez y al Pueblo venezolano, mal puede entonces ahora pretender que los incidentes se olviden sólo porque consiguió una pírrica “victoria” electoral. Lo único que le queda ahora al aprista es tratar de responder a las exigencias del Pueblo peruano

 

Y ALAN GARCÍA SE ATREVIÓ A ACUSAR AL PRESIDENTE CHÁVEZ DE TENER UN “PROYECTO MILITARISTA”; REVISEMOS ENTONCES LA HISTORIA. Una característica fundamental de la historia militar venezolana consiste en que nuestros soldados sólo han salido de nuestras fronteras para liberar otras naciones y para llevar ayuda humanitaria. Eso, evidentemente, no corresponde a un “proyecto militarista”. Desde 1999, con la llegada de la Revolución Bolivariana, la Fuerza Armada venezolana, con sus cuatro componentes, de acuerdo con la Constitución, se ha incorporado intensamente a un conjunto de actividades relacionadas con el progreso de la Nación, con los programas sociales y con las diversas Misiones, entre otras, en total confraternidad con la población civil, lo cual, por supuesto, tampoco es un “proyecto militarista”. En la actualidad, ante los ataques verbales y mediáticos, y las amenazas provenientes del imperio y sus lacayos, nuestra Fuerza Armada ha creado una Doctrina Militar Nacionalista y se está preparando conjuntamente con el Pueblo para llevar a cabo una guerra asimétrica, de total y efectiva resistencia, con el fin de enfrentar una eventual agresión armada por parte de los Estados Unidos y algunos gobiernos lacayos que se le pudieran sumar en una invasión como las de Irak y Afganistán. Esto último, claro, tampoco es un “proyecto militarista”, es simple y sencillamente, asumir la defensa de nuestra soberanía y nuestro territorio.

 

PERÚ, CINCO CONFLICTOS ARMADOS CON SUS VECINOS EN EL SIGLO XX.  Comencemos por destacar que en los 195 años de existencia de Venezuela como Nación independiente no se ha producido ninguna guerra con otro Estado, a pesar de los muy especiales “esfuerzos” desarrollados por algunos personeros oficiales de cierto país vecino. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo del país del Sr. Alan García, que durante el pasado siglo XX se involucró en cinco conflictos bélicos internacionales, comenzando en 1911, cuando la cañonera América atacó al ejército colombiano en La Pedrera, sobre el Río Putumayo. Años después, en 1932, tropas peruanas invadieron el puerto de Leticia, capital del Departamento del Amazonas, y luego, ante la reacción colombiana enviaron una escuadra al Mar Caribe con el objetivos de hostigar los departamentos del Atlántico y La Costa e impedir el comercio en la zona; finalmente ese conflicto se resolvió a través de un arbitraje acordado en Río de Janeiro. Con Ecuador los enfrentamientos han sido aun mayores como consecuencia de problemas relacionados con los límites entre ambos países en el Amazonas.En 1941 se produjo un conflicto que se caracterizó por la ocupación de gran parte del territorio ecuatoriano por tropas peruanas, las cuales se retiraron luego de la firma del Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro. Cuarenta años después, en 1981 ocurren nuevos enfrentamientos armados con Ecuador, con intensos combates en la región amazónica. Y finalmente, en 1995 se repiten las acciones bélicas entre ambos países, en la zona de la Cordillera del Cóndor. Con el debido respeto al Pueblo peruano y sin la menor intención ofensiva, creemos oportuno sugerirle al Sr. García que refresque sus conocimientos de historia antes de lanzar acusaciones ligeras contra Venezuela y contra el Presidente Chávez. Sin que nos quede nada por dentro, si hablamos de “proyectos militaristas” ¿Qué más militarista que el genocida imperio yanqui?

 

Y POR SI ACASO, VENEZUELA SE ARMA PARA DEFENDER SU SOBERANÍA, NO POR MILITARISTA. Ya los treinta mil fusiles Kalashnikoff AK-103 están en manos de nuestros soldados, entregados por el Presidente Chávez. Y más atrás vienen más helicópteros, y decenas de aviones Shukoi. Es la decisión de un Pueblo y un Gobierno patriotas decididos a no ser más nunca una colonia, porque si alguien se atreve, imperio, subimperio o cipayos, arde el continente y mucho más.

 

PARA LA OPOSICIÓN GOLPISTA LOS CIUDADANOS SE DIVIDEN EN DOS CATEGORÍAS, LOS INTOCABLES Y LOS OTROS. Por supuesto, los intocables son los opositores “preñados con las mejores intenciones de sacar a Chávez”, a los cuales pretenden revestir de una aureola de supralegalidad y supraconstitucionalidad. Tal es el caso de los escuálidos imputados, enjuiciados,  condenados o presos. Invariablemente alegarán que son presos políticos, y lo harán a toda voz o más bien, a plena cloaca mediática. En los últimos días hemos sabido de los casos de Eduardo Lapi, Nixon Moreno, Henrique Capriles Radonsky y Leopoldo López, el primero preso y con un amplio expediente sobre presunta corrupción, el segundo con una orden de captura por presuntos intento de violación, porte y uso ilegal de armas de guerra y agresión contra la Fuerza Pública, el tercero enjuiciado por estar incurso en la presunta violación de las más elementales normas del derecho internacional al pretender requisar la Embajada de Cuba y permitir la acción vandálica de las hordas fascistas que la asediaban el 12-04-2002 y el cuarto, inhabilitado políticamente por tráfico de influencias al conseguir que PDVSA le “donara” 60 millones de bolívares para “primero Justicia”, gracias a los buenos oficios de mamá “meritócrata”   Según los esquemas de la oposición, nunca un escuálido podría ser sancionado, quedando deslegitimados los Poderes Públicos del Estado Bolivariano y facilitándose su sustitución por entes al servicio de las elites. Ante tal amenaza hay que asumir la defensa de los Poderes Públicos como una tarea revolucionaria prioritaria y acatar sus decisiones, a fin de evitar el caos que busca generar la oposición fascista.



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Fernando Key Domínguez


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