La devoradora de dólares

    Si al personaje principal Doña Bárbara, Don Rómulo Gallegos la llamó “la devoradora de hombres”, a la corrupción golpista podríamos atribuirle el calificativo de “la devoradora de hombres”, porque de eso se trata la táctica golpista en Venezuela: desequilibrar la paridad cambiaria, desangrar al Estado y fortalecer por este medio al sector parasitario, autodenominado “productivo”, que nuclea a Fedecámaras-Venamcham, a banqueros timadores y a funcionarios disfrazados de revolucionarios que sueñan con ingresar al selecto grupo de burgueses y protegidos del gobierno estadounidense.

     El caso es que la guerra económica que están profundizando en Venezuela para derrocar al Presidente Nicolás Maduro y liquidar al chavismo,  no es nueva, pues con el Comandante Hugo Chávez fue una constante, aunque ahora, han refinado sus tácticas, para su beneficio, incluso, más exitoso que la guerra aplicada contra el Pueblo chileno que llevó al derrocamiento y asesinato de Salvador Allende. La plutocracia venezolana -apoyada por el gobierno de EEUU y sus aliados- se está jugando todas sus cartas, sin dar marcha atrás.

     El sector plutocrático, es decir, la parasitaria burguesía criolla planificó y coordinó el Desabastecimiento Programado. Paralelamente, armó toda una estructura piramidal para captar ilegalmente las divisas aportadas por el Estado (bachaqueo de dólares, mediante raspacupos y raspatarjetas); a la par, dicho sector montó una plataforma de mercado ilegal de dólares, llamada Dólar Today, la que ha impuesto un precio arbitrario e irreal sobre la base de la difusión mediática, la escasez de divisas provocada por su acaparamiento, para luego lanzarla al mercado al precio que les diera la gana, enriqueciendo a quienes invirtieron en este mercado ilegal que hoy genera más recursos que el narcotráfico y la industria petrolera.

     Toda esta estructura delictual, devoradora de dólares del Estado venezolano, está estrictamente coordinada con el gobierno de Barak Hussein Obama, puesto que éste ha permitido y aupado que: a) desde suelo estadounidense funcione la estructura del Dólar inflacionario, es decir, Dólar Today; b) los delincuentes artífices del boicot económico y sus socios del narcotráfico, se refugien en su territorio y ahorren la masa de dólares robados al Estado y al pueblo venezolano, en sus bancos estadounidenses; el boicot petrolero por la vía del fracking se profundice, para alcanzar la caída del precio del crudo en el mercado internacional, de manera que las economía de Rusia y Venezuela caigan en default, para promover crisis económico-sociales del las que el gobierno estadounidense se beneficiaría a corto y mediano plazo.

     Por otra parte, el gobierno que preside Nicolás Maduro ha venido actuando frente a cada mutación y reacomodo de la guerra económica y  de la devoradora de dólares, aunque la audacia e inmoralidad de quienes son artífices del boicot han superado todo cálculo para conjurarlo. A esto podemos añadir que se ha cometido uno de los más graves y peores errores tácticos, en lo económico y político, para enfrentar el desangre económico y es el de abrir un Sistema Marginal de Divisas (SIMADI), cuya iniciativa fue excelente y la manera como se aplicó fue pésima, pues partió la primera subasta, alrededor de los ciento noventa bolívares por dólar (Bs. 190, oo, por $ 1,oo), legitimando al Dólar Today, lo que significó reconocer como real la inflación artificial o inducida, se protegió a quienes invirtieron en esta estafa de empresas de maletín, a las compras irregulares al Banco Central de Venezuela (BCV) y el bachaqueo con los raspacupos y raspatarjetas, además de garantizarle la riqueza súbita a los falsos chavistas funcionarios que montaron este guiso con Fedecámaras-Venamcham y la banca privada, hechos graves que han derivado en la fortaleza de este mercado negro de divisas que al día de hoy impone un precio que hasta el BCV les acata, por encima de los trescientos bolívares por dólar.

     Esa gracia o maldición económica la estamos pagando al detal todos y cada uno de los venezolanos con la hiperinflación actual, mientras que los ricos se hicieron pluscuammillonarios y la clase trabajadora está  empobrecida, con salarios que no alcanzan, ni alcanzarán, así el ejecutivo nacional aumente los sueldos al trescientos por ciento (300%) o más, si esta aberración económica no se detiene enérgicamente y en correspondencia con el discurso de soberanía nacional.

     A pesar de las pérdidas milmillonarias, esta situación se puede revertir y se puede conjurar. Hay maneras afortunadas que, seguramente, el gobierno revolucionario estará considerando. Pero, valdría la pena que en lo inmediato posible, el Presidente Nicolás Maduro y su equipo más cercano de confianza: a) Detenga y abra juicios contra banqueros, pseudoempresarios y no solo a funcionarios corruptos, que están comprometidos en el desangre con la plataforma del Dólar Today y se les confisque tobo bien o propiedad, declarándose en Emergencia junto con al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM) y todo el Poder Moral Republicano  presidido por la Defensoría del Pueblo (DP); b) Remueva, releve y cambie a todo gabinete económico, inmediatamente, evitando los viciados enroques y dando un profundo revolcón con los informes que los fiscales anticorrupción de la Presidencia de la República pudieron detectar; c) Fortalezca las facultades de los fiscales voluntarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socio-Económicos (SUNDDE), a través de un Decreto-Ley, dentro de las facultades conferidas al presidente Nicolás Maduro, vía habilitante; d) Estatice y entregue todas las aduanas a los Consejos de Trabajadores, no a funcionario alguno, ni a ninguna Junta Liquidadora; e) Túmbenle el negocio a los parásitos inversores del Dólar Today, ofertando con la tasa SIMADI, a una paridad de noventa bolívares por dólar (Bs. 90,oo por $ 1,oo), manteniendo una oferta en una banda de flotación mínima, que se estabilizará con la estabilización del precio petrolero al que teme Barak Hussein Obama; f) Atosigue el mercado nacional con todos los alimentos, productos, automóviles, repuestos y servicios, hasta que obligue a los productores nacionales y de servicios a abastecer o los lleve a abandonar o quebrar si persisten en su boicot, lo que podría en manos de la mayoría de los trabajadores todo el aparato productivo nacional; g) Estimule y acelera la conversión monetaria en el comercio internacional y nacional, con Sucres, Yuanes y Rublos, además de activar por la vía del ALBA-TCP, la UNASUR, la CELAC y PetroCaribe, una moneda común en la mayoría de los países que forman parte de estas organizaciones, promover tratados y transacciones comerciales a corto plazo e inmediatamente en esta dirección, con Rusia y China, como principales aliados, de manera que ante el boicot con dólares y la ofensiva de Barak Hussein Obama, los conjuremos con otro signo monetario, en mejores condiciones que las actuales. Si esto no fuese posible, entonces estaríamos liquidando, por la vía de los hechos, a la ALBA-TCP, la UNASUR, la CELAC y PetroCaribe, además de que el Comandante Hugo Chávez habría arado en el mar, como llegó a sentirlo en su legado el Libertador Simón Bolívar.

     Por la vía de los hechos, a la guerra declarada y sin cuartel que mantiene el sector plutocrático contra el Pueblo y para derrocar en cualquier momento, a la menor posibilidad, al Presidente Nicolás Maduro, el gobierno está obligado a declarar la guerra a este sector golpista, sin concesiones, sin acuerdos y sin negociaciones, porque lo que nos queda como Pueblo es luchar y vencer al golpismo y a su guerra económica, o morir en el intento. No podemos dar ni un paso atrás.

 

Prof. Luis Pino

@l2pino2



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Luis Alexander Pino Araque


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