Hombres y mujeres de la yuca y del maíz (I)

“He aquí, pues el principio de cuando se dispuso hacer el hombre, y cuando se buscó lo que debía entrar en la carne del hombre. …De Paxil, de Cayalá, así llamados, vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas. …Y así encontraron la comida y ésta fue la que entró en la carne del hombre creado, del hombre formado; ésta fue su sangre, de ésta se hizo la sangre del hombre. …De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres…” Popol Vuh. Tercera parte, Capítulo I.

Sanoja (1997), en su libro de los “Hombres de la yuca y del maíz” nos muestra la visión histórica y orgánica del desarrollo de la agricultura durante el período precolombino donde encontró dos sistemas agrícolas tecnoeconómicos y sociales, dependiendo de sus estrategias y métodos para la producción que mantuviesen ese grupo social: la agricultura de raíces (vegecultura) y la agricultura de semillas (semicultura). Asimismo, nos hace un llamado para integrar la agricultura como un todo cuando nos dice (pag. 15): “La agricultura no es una simple reunión de técnicas para producir alimentos, sino el fundamento de grandes sistemas económicos, sociales y políticos…”, a lo que la autora agrega los sistemas “biológicos, ambientales, culturales, espirituales y cósmicos. La agricultura es vida para la vida” (Polanco, 2003). Esta nueva concepción en primer término inscribe a la agricultura en el paradigma (1) epistemológico denominado por Morin (1984): ‘sistémico o de la complejidad’; en el denominado por Capra (1998) como ‘sistémico-ecológico’ de cooperación y no violencia contra la naturaleza, y en los postulados para el paradigma emergente o postpositivista de Martínez (2003; 2005). Estas tres contribuciones no son excluyentes sino que más bien se complementan. Una síntesis de las mismas se presenta en el cuadro 1. Y en segundo término evidencia la necesidad de abordar la agricultura desde el método científico marxista para el estudio de las ciencias sociales: forma de organización, modo de producción, clase explotada-dominada vs. explotadores-dominadores (Sananes, 2006), emancipación.

La definición operacional de agricultura: “el arte, ciencia e industria que se ocupa de la explotación (2) de plantas y animales para el uso humano. En sentido amplio, la agricultura incluye el cultivo del suelo, el desarrollo y recogida de las cosechas, la cría y desarrollo de ganado, la explotación de la leche y la silvicultura” (Encarta, 2006). O la del diccionario de la Real Academia Española que la define como labranza o cultivo o arte de cultivar la tierra, nos muestra que el llamado al abordaje sistémico de la agricultura está todavía ausente. Obsérvese, que no aparece la agricultura como actividad humana, fueron separados el objeto-agricultura del sujeto-ente decisorio de esa actividad, fue invisibilizado, de allí las condiciones paupérrimas en las que se encuentran la mayoría de nuestros pequeños y medianos productores (educación, salud, vivienda, otro) no sólo en nuestro país sino en América Latina. En ese sentido, el gobierno nacional ha venido haciendo esfuerzos por superar esta histórica situación, los cuales ameritan perentoriamente su respectiva evaluación e impacto. Por su parte el Ministro Elías Jaua (Temas Venezuela, 2007) plantea que la siembra del maíz de este año se tomará “como una bandera para el debate político ideológico”. Todavía no muy clara con esa ‘bandera’ y prácticamente preparando el suelo para la siembra e intentando visualizar lo sistémico-complejo de la agricultura, nos asaltan las siguientes preguntas de orden técnico-socioeconómico-ambiental, veamos:

Con la heterogeneidad en las formas de organización social de la producción que va desde pequeños productores con siembra ‘a coa’ hasta los grandes empresarios con ‘agricultura de precisión’, ¿se tienen las políticas diferenciadas al respecto? ¿Cuál sería la estrategia para su implementación?

¿El financiamiento será suficiente, oportuno y accesible? ¿Cuáles serían las acciones concretas para superar los endémicos males que hasta la saciedad ha referido el Presidente: ineficiencia, corrupción y burocracia de los organismos del Estado?

¿Se continuará con el mismo sistema del monocultivo predominante en el país? ¿O lo justifican nuestras siembras destinadas para la alimentación y no para producir etanol? ¿Qué papel juegan nuestras variedades locales de maíz en esta siembra? ¿Se han realizado programas de rescate y multiplicación de las mismas? ¿O las variedades que se utilizarán para la siembra serán los híbridos recomendados por las trasnacionales? ¿O los producidos por nuestras instituciones? De optar por ésta última: ¿existirá suficiente semilla nacional para el área programada?

Con respecto al manejo: ¿se continuará con el paquete de agro tóxicos existente? ¿O se iniciará una agricultura de mínimos insumos? De ser así, ¿se han seleccionado los productos que causen el menor daño a la salud y ambiente? ¿O se tiene planteado un manejo ecológico del cultivo? ¿Cuál? ¿Las agrotiendas tienen suficiente productos biológicos en sus almacenes para suplir el área programada? ¿O estos productos se importaran? ¿Cuáles? ¿Se ha realizado la respectiva capacitación a los productores y productoras para el manejo de estos productos?

¿Se cuenta con el stop de repuestos para el contingente de tractores entregados? ¿Los productores y productoras tienen ya la capacitación para utilizarlos en la preparación de suelos con ‘mínima labranza’ o se continuará con el laboreo intensivo? ¿Las nuevas áreas de siembra corresponden a las tierras recuperadas? ¿Se les ha realizado el inventario para conocer las que tienen vocación agrícola? ¿O se ampliara la frontera agrícola? Si es así, ¿se han realizado los correspondientes estudios de impacto ambiental?

Dado los históricos conflictos al momento de la cosecha del maíz con el transporte y recepción ¿se tiene previsto cómo evitarlos? ¿El aumento en la superficie sembrada de maíz se corresponde con la capacidad de acopio? Las nuevas plantas de procesamiento para harina de maíz ¿estarán listas para el momento de la cosecha? ¿La capacidad de éstas se corresponde con el tonelaje esperado? ¿La red de distribución mercal tiene todas las previsiones al respecto? Y a propósito, ¿qué ha pasado con la red de almacenamiento en frío? ¿Cómo superará Mercal sus ‘endémicos’ males? ¿Cuáles propuestas alternativas de distribución han presentado los voceros de los Consejos Comunales? ¿Cuáles el Estado? ¿Cuáles formas de intercambio de ‘bienes y servicios’ por ‘bienes y servicios’ se han propuesto? ¿Cuáles se evaluarán en este ciclo? ¿Cómo se manejarán en el contexto de una ‘economía mixta’ en el país?

Nuestra dieta está centrada en la arepa pero también en pan y espaguetis, cuya base es el trigo -que no producimos-, ¿está planificado el programa para incentivar el consumo de alimentos de maíz y desplazar en “x” porcentaje los de trigo?

Reconociendo que la evaluación es efectiva si provee retroalimentación precisa y oportuna, si corrige los errores, si reconoce los méritos, si promueve el máximo desarrollo (Guédez, 1996), ¿Cuál será la estrategia para evaluar los sistemas alimentarios o cadenas de este ciclo de siembra? ¿Cuáles serán los criterios y/o indicadores? ¿Cómo se evaluará la menor dependencia de insumos en la producción (lo endógeno)? (3) ¿Cómo se evaluará la gestión?

¿Cuáles son las alianzas estratégicas reales para abordar la complejidad del sector? Esto es imprescindible, ya que un solo factor puede afectar todas las inter-reacciones del sistema alimenticio. La visión de un sector primario aislado no le permite a la agricultura insertarse efectivamente en la socioeconomía nacional. Bajo el modelo tradicional se continuará con una agricultura desarticulada, parcelada y de baja respuesta. Es necesario entender que en este mundo ‘abierto’ la agricultura deja de ser una operación intrafinca, para convertirse en cadenas enlazadoras de complejas actividades y relaciones entre sus actores, que llevan hasta el consumo final. En lo general, constituye, una nueva perspectiva de vida, unos nuevos valores que debe traducirse en una nueva forma de abordar los problemas, nuevos métodos. Dependiendo de su implementación, así será nuestra agricultura y sus efectos sobre la vida humana y no humana, sobre lo biosicosocial espirtitual de hombres y mujeres, sobre lo técnoeconómico, sobre el ambiente, cultura u otro. Acogerse al nuevo paradigma sistémico-ecológico, tal vez nos salve del desequilibrio políticosociomedioambiental actual.

Pendiente la segunda parte con el cultivo de yuca.


Cuadro 1. Síntesis de los criterios o postulados para el pensamiento del nuevo paradigma, según Morin (1984); Capra (1992) y Martínez (2003) (Fuente: elaboración propia).




Referencias bibliográficas

Encarta. (2006). Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta®. Disponible em Cd-Room

Capra F. (1998). La trama de la vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Traducción de David Sempan. Editorial Anagrama, Barcelona.

Fitz (2007). Consuman como si no hubiera un mañana, [en línea]. Revista Rebelión. Sección: Ecología social. España. 26-04-07. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=50143

Guédez V (1996). Gerencia, cultura y educación. 2ª edición. Fondo Editorial Tropykos/CLACDEC. Caracas, Venezuela.

Martínez M. (2005). El paradigma emergente: hacia una nueva teoría de la racionalidad científica. 2ª edición 1997 (3ª reimpresión, enero 2005). Editorial Trillas, México.

---------. (2003). Un nuevo paradigma para la ciencia del tercer milenio, [en línea]. En Elizalde A. (Ed): Las Nuevas Utopías de la Diversidad. Santiago de Chile: Edit. Universidad Bolivariana. 2003. pp.225-253. Disponible en: http://prof.usb.ve/miguelm/unnuevoparadigma.html

Morin E. (1984). Ciencia con consciencia. Traducción de Ana Sánchez. 1ª edición. Editorial Antropos, Barcelona, España.

Polanco-Loaiza, D. (2003). Agricultura, vida para la vida. Revista Question. Año 2, nº. 13. Venezuela, Julio 2003. pág. 15

Sananes M. (2006). La trampa engaño de la cultura. Cátedra Pío Tamayo/ Centro de Estudios de historia actual/ IIES/ FACES. Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Sanoja M. (1997). Los hombres de la yuca y el maíz. Editorial Monte Ávila Editores Latinoamérica, Caracas Venezuela. Pag. 15

Temas Venezuela. (2007). Elías Jaua: si en un sector se ha enquistado la oligarquía chupándole la sangre al pueblo es en la agricultura. Semanario Temas Venezuela. 20 al 26 de abril. p. 16-17

NOTAS

(1) En epistemología se distingue ‘paradigma epistémico’, de paradigma "disciplinar" (kuhn), paradigma como ‘punto de vista’ y paradigma como ‘modelo’ de algo. En el primero, el ‘epistémico’ (como naturaleza del conocimiento y de la ciencia) cambian las ‘reglas de la lógica usada’; por ello, básicamente hay 4 paradigmas, según que el referente fundamental sea lo que está escrito en la biblia (teológico), lo que dicta la razón (filosófico), lo que se puede verificar experimentalmente (positivista) o lo que resulta de la relación sujeto-objeto (postpositivista). Martínez (2005:Cap. 11).

(2) Explotar, significa utilizar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona, de un suceso o de una circunstancia cualquiera. Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

(3) A medida que los recursos comienzan a escasear como resultado de su agotamiento, de guerras o de acaparamiento, es probable que el futuro traiga una disminución de la capacidad de remendar sistemas interconectados. Aumentar la dependencia de ellos es como pedir que haya colapsos industriales (Fitz, 2007).


(*)Docente Fagro.

polancod@agr.ucv.ve



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Delia Polanco-Loaiza(*)

Militante de CARIACO (Colectivo Ampliado para la Retoma e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria. Docente Fagro-UCV

  polanco.delia@yahoo.es      @deliapolanco

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