La frontera colombo-venezolana: un espacio estratégico en la lucha de clases

El conflicto de la frontera colombo-venezolana, cuyo epicentro se localiza en el eje Táchira-Norte de Santander, es el producto de una carga histórica de tensiones de signo económico y geopolítico. Las contradicciones dadas en el marco del cierre parcial del paso fronterizo (desde agosto de 2015, hasta agosto de 2016), responden a la presión de factores que expresan intereses transnacionales. A continuación se expone una breve caracterización de las determinaciones sociales, y de los factores clave del conflicto referido:

Determinaciones sociales del conflicto fronterizo colombo-venezolano:

  1. El eje Táchira-Norte de Santander de la frontera colombo-venezolana, es un "espacio global de intensa acumulación transnacional" (Sandoval, 2016. P. 200), pues constituye un enclave de acumulación de capital de gran relevancia en el hemisferio, a partir de las siguientes variables:
  • Desarrolla un intercambio económico formal e informal de enormes escalas: de acuerdo con cifras oficiales, en el año 2008 el comercio entre los dos países registró transacciones que superaron los 7 mil millones de dólares americanos (CEPAL, 2016). De igual manera, los presidentes de Venezuela y Colombia han expuesto su preocupación ante las millonarias pérdidas económicas de los dos países por concepto de comercio ilegal.

    Los extensos e intensos flujos de materia, información, tecnología y fuerza de trabajo (todos concebidos como mercancías en la lógica del capital), que transitan por ese nodo de intercambio, tienen una relevancia notable en la economía del hemisferio.

    Incluso en el marco del cierre parcial del tránsito fronterizo, y de la paralización del intercambio comercial formal binacional, se produjeron operaciones económicas de gran magnitud. Según el Informe de la CEPAL precitado, la Dirección de Aduanas Nacionales de Colombia (DIAN), realizó incautaciones de mercancías estimadas en 14,6 miles de millones de pesos colombianos, una cifra que se aproxima a los 5 mil millones de dólares americanos.
  • Su dinámica económica permite la captación de renta a escalas astronómicas, proveniente de dos fuentes de gran envergadura orgánicas con el capital monopólico transnacional: el ingreso petrolero venezolano y el negocio del narcotráfico.


    En la ciudad de Cúcuta se está produciendo un proceso de especulación financiera de gran escala contra Venezuela. Agencias de capital ficticio localizadas en esa ciudad controlan el intercambio monetario, con lo cual se determina de manera arbitraria la devaluación inducida de la moneda venezolana, el informe de la CEPAL (julio de 2016. p. 14) deja claro que: "la depreciación continua y acelerada del tipo de cambio (…) no muestra una relación con la evolución del comercio" entre Venezuela y Colombia, es decir, no responde a ninguna lógica de intercambio económico.



    Las operaciones de especulación que derivan en la devaluación del signo monetario venezolano, genera las condiciones para producir un saqueo sistemático de la renta petrolera venezolana, y de manera simultánea, permite el desarrollo de operaciones que facilitan la legitimación de capitales provenientes del narcotráfico.

     
  • La frontera colombo-venezolana es escenario de un Conflicto Geopolítico Trasnacional en el que convergen y se enfrentan fuerzas sociales, económicas y político-militares (que pugnan por el control de ese espacio). Por tanto, la frontera colombo-venezolana es un espacio estratégico para la dinámica de la correlación de fuerzas políticas en el continente.



    Tal situación explica la presencia de múltiples y muy diversas agencias transnacionales en el espacio fronterizo, entre las que sobresalen agencias afines a los intereses hegemónicos del capital transnacional, tales como: las fuerzas militares de los EE.UU. a través del Plan Colombia; Centrales de Inteligencia de países metropolitanos; Empresas de la industria energética; Consorcios de capital financiero; Corporaciones de la Industria Cultural, Ejércitos mercenarios conocidos como paramilitares, entre otras.

De igual manera, algunos factores contra hegemónicos respecto a los intereses del capital monopólico transnacional, entre las que se destacan: la influencia política de la revolución bolivariana y la existencia de la insurgencia colombiana, especialmente de las FARC-EP y el ELN.

Factores clave del conflicto fronterizo:

Como se planteó al principio de la presente reflexión, el conflicto de la frontera colombo-venezolana está relacionado de manera sistémica con múltiples y muy diversos factores (los cuales se conciben como una totalidad orgánica, por tanto son interdependientes).

A continuación se exponen y se caracterizan brevemente los factores más resaltantes del conflicto, cuya separación como elementos responde a la necesidad de analizar sus expresiones concretas sobre la dinámica social, el territorio y la población objeto de estudio.

  1. Los ingentes procesos de acumulación de capital que se producen en la frontera colombo-venezolana, y la lógica de intercambio desigual que domina las relaciones económicas de los dos países (notablemente desfavorable para Venezuela).

Se trata de un comportamiento histórico, en el cual la balanza comercial binacional deriva en la descapitalización de Venezuela a través de la captación de su renta. Cabe acotar que el contrabando de combustible es uno de las fuentes primordiales de ese proceso de transferencia de renta

Esta lógica de intercambio se ha instaurado primordialmente mediante un conjunto de mecanismos relacionados con la flexibilización de las tasas de cambio monetario en la frontera colombo-venezolana. En los años setenta del siglo XX, se instauraron agencias para controlar el intercambio monetario, y se utilizó el diferencial como medio para captar parte de los flujos de renta petrolera venezolana.

Posteriormente, en el marco de la crisis financiera mundial de 2008, agencias transnacionales de capital financiero se localizaron en Cúcuta (entre las que destacan aparatos de capital ficticio como Dolartoday.com, las cuales, amparadas en la legislación colombiana (Resolución Externa Nº 0008 del Banco de la República, especialmente en su reforma del año 2005), y en estructuras mafiosas (vinculadas al narcotráfico y el paramilitarismo), han asumido el dominio sobre el intercambio monetario fronterizo.

Estas agencias se localizaron en Cúcuta con tres objetivos:

  • Desarrollar un proceso de exportación de capitales provenientes de la renta petrolera venezolana, mediante operaciones de fraude cambiario y exportaciones ficticias.
  • Facilitar la legitimación de capitales provenientes del narcotráfico.
  • Incentivar una devaluación inducida de la moneda venezolana, para generar inflación y deteriorar el poder adquisitivo de la población (se trata de una acción táctica financiera con fines económicos y políticos).

El proceso de acumulación de capital de la frontera es un factor clave, en la medida en que determina la pugna por controlar el espacio fronterizo como medio para captar los flujos de renta que transitan por ese nodo de intercambio económico, como se mencionó, uno de los más importantes del hemisferio.

2. El signo antagónico de los proyectos y los modelos políticos regentes en las dos repúblicas:

Las tensiones políticas (de alcance geopolítico) que se desarrollan en la frontera colombo-venezolana, están mediadas por una situación concreta: Colombia está dominada por un modelo neoliberal, alineado con los intereses neocoloniales de los EE.UU.; mientras que en Venezuela, el Estado asumió mediante el proceso constituyente de 1999, un modelo de orientación socialista, que promueve la integración latinoamericana-caribeña, y la autodeterminación de los pueblos, tres elementos antagónicos a la lógica hegemónica del imperialismo en el hemisferio.

Esta variable genera contradicciones notables entre los gobiernos de ambos países, en la medida en que les inscribe en una visión estratégica disonante; repercute en dificultades para el desarrollo de políticas públicas de manera conjunta; y condiciona las posibilidades ciertas de establecer un diálogo binacional que produzca sinergia entre ambos Estados nacionales.

La situación se ha tornado más compleja, porque durante las últimas décadas, el Estado colombiano ha generado las condiciones jurídicas-políticas para acentuar la hostilidad política y el intercambio desigual, a través de políticas como: la implementación del Plan Colombia y de los acuerdos de cooperación en seguridad y defensa suscritos con los EEUU; la inercia ante presencia paramilitar en el territorio; la tolerancia ante agencias y mecanismos que actúan de manera sistemática para generar la depreciación inducida de la moneda venezolana (elemento denunciado por el informe de la CEPAL); el estímulo al contrabando de hidrocarburos[i].

3. El despliegue multidimensional del Plan Colombia sobre el espacio fronterizo colombo-venezolano: como punta de lanza del proyecto de neocolonización del hemisferio por parte de los EEUU, y como estrategia de contención hacia la revolución bolivariana.



Cabe reseñar las palabras del Senador de los EEUU, Paul Coverdale promotor de dicho plan en el parlamento norteamericano: Para dominar a Venezuela hay que ocupar militarmente a Colombia, y el conjunto de acuerdos de cooperación en materia de seguridad y defensa firmados durante los últimos años.



La cooperación militar de los EEUU en Colombia, mantiene una presencia significativa en el espacio fronterizo colombo-venezolano, bajo el pretexto de la lucha por la erradicación del narcotráfico (cuyos indicadores no han dejado de aumentar), y por una presunta derrota inminente de la insurgencia.



Además, el Plan Colombia es más que cooperación en seguridad y defensa, pues también desarrolla mecanismos de control social e influencia cultural, que trastocan la subjetividad de la población. Además representa una forma de coerción e intimidación en las relaciones bilaterales Colombia-Venezuela.

  1. La localización en el Catatumbo colombiano, jurisdicción del departamento del Norte de Santander, como uno de uno de los polos de la industria del narcotráfico mundial[ii]: en esa localidad se produce, procesa y exporta cocaína de alta pureza para los EEUU y Europa. Esta variable, además de significar la causa de una guerra de posiciones entre diversos factores para controlar esa industria, ha derivado en que Venezuela se convierta en un territorio clave para la industria del narcotráfico, que le impone una funcionalidad como:
  2. Proveedor de materias primas por vía del contrabando de extracción: especialmente de gasolina, cuya alta calidad e insignificante precio derivan en que resulte muy atractiva para esa industria. También se debe mencionar el flujo de componentes químicos básicos para procesar cocaína (componentes importados con divisas preferenciales para fines industriales, por tanto significan una fuga de capitales y tienen un impacto negativo sobre la productividad de la nación.
  3. Ruta de acceso al mercado europeo a través del océano Atlántico. Tal situación ha redundado en el posicionamiento de estructuras criminales sobre el territorio venezolano, y en el desarrollo de delitos conexos al narcotráfico en el país.
    1. La presencia y el posicionamiento estratégico sobre el espacio fronterizo colombo-venezolano de estructuras narco-paramilitares: en gran parte del territorio venezolano se ha producido la penetración paramilitar, pero en la zona fronteriza, la existencia y la influencia de estas estructuras sobre la vida social, económica, política y cultural es más explícita, y también más agresiva.



      El paramilitarismo forma parte orgánica del Plan Colombia, y es un fenómeno que trasciende los reconocidos ejércitos irregulares de mercenarios (la punta del iceberg), pues incluye además aparatos de finanzas que captan ingresos de manera legal a través de actividades económicas formales, y de manera ilegal, con base en la economía delictiva; de acción política abierta y clandestina; de propaganda y guerra psicológica; de control social e inteligencia, entre otros.
    2. El conflicto social, político y armado de Colombia, y su relación orgánica con la polarización política en Venezuela: a pesar de los avances en las negociaciones de La Habana entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP, aún persisten las condiciones estructurales que desencadenaron dicho conflicto, y la frontera colombo-venezolana es un espacio vital en la guerra de posiciones entre el Estado colombiano, los grupos paramilitares y la insurgencia que sigue beligerante.



      Además, el espacio fronterizo es escenario de una tragedia humanitaria de enormes proporciones, dada por el desplazamiento forzoso de millares de seres humanos (Norte de Santander está en el quinto lugar en esa materia en Colombia, país que según ACNUR mantiene el mayor número de desplazados internos en el mundo), y por la grave situación económica presente en ambos lados de la frontera.

El carácter trasnacional del conflicto colombiano, determina que se produzcan alianzas estratégicas entre actores políticos de ambos países, (especialmente en las fuerzas conservadoras). Por tanto, las tensiones políticas de Colombia tienen una presencia fuerte en Venezuela.

A manera de conclusión

El conflicto de la frontera colombo-venezolana no se puede interpretar sin el análisis concreto de sus determinaciones sociales fundamentales (la acumulación de capital y la geopolítica). De igual manera, se precisa de un enfoque historicista, que reconozca la dinámica fronteriza como una producción histórica y social; y de una visión de totalidad, para identificar y caracterizar las relaciones orgánicas y el entramado de contradicciones que se producen en el espacio fronterizo.

El conflicto fronterizo está sujeto a una dinámica condicionada por tensiones de signo multidimensional (que abarcan al menos las esferas de lo económico, lo político, lo geográfico, lo militar y lo cultural), y responde a la presión de un de factores (sistémicos e interdependientes) que son proceso y producto de dicho conflicto.

El conflicto fronterizo colombo-venezolano es una expresión concreta de la lucha de clases en el continente, y representa un espacio estratégico en la correlación de fuerzas geopolíticas del hemisferio, y en las posibilidades de subordinar a Venezuela en el espectro de los intereses del capital monopólico transnacional (cuyo centro de poder material y simbólico se ubica en los EE.UU.), como una solución espacial-temporal para el establishment mundial, a través del control y el usufructo de sus recursos naturales.

En la frontera colombo-venezolana se concentran las contradicciones sistémicas del capitalismo. Esa situación exige que desde el proyecto histórico de la revolución bolivariana se desarrolle una política con sentido estratégico, que comprenda el carácter internacional de la lucha de clases, y que implemente las medidas necesarias para construir en los hechos una nueva frontera.

Referencias:

  • Sandoval (2016) El Tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN) y el complejo militar industrial estadounidense. En: En la senda del TLCAN: Una visión crítica. Compilado por Sandoval y Vásquez. Universidad de Sonora, México.

boltxevike89@hotmail.com


[i] Para mayor información revisar: a) Decreto 2195 del 18/10/2001, el cual reglamenta el artículo 1° de la Ley 681 del 09/08/2001; b) Decreto 4236 del 16/12/2004; c) Ley 1762 del 06/07/2015; d) Decreto 4236: a través del cual se modifican los artículos 1,2 y 5 del decreto 2340 de Julio 23 de 2004, que reglamentan la importación, almacenamiento y distribución de combustibles provenientes de la Republica Bolivariana de Venezuela en las Zonas de Frontera del departamento de Norte de Santander (este último significa una legalización del contrabando).

[ii] Ver: http://www.elpais.com.co/elpais/judicial/noticias/colombia-principal-productor-coca-latinoamerica-onu



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Jorge Forero

Integrante del Colectivo Pedro Correa / Profesor e Investigador

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