Obama en Cuba...falsificando la historia

El presidente estadounidense Barack Obama dijo que su visita de estado de tres días a Cuba era una "oportunidad histórica para ambos países para construir relaciones."

Mientras él llegaba a bordo del Air Force One con su familia, Obama "anunció" que: "Yo espero reunirme y escuchar directamente al pueblo cubano."

¡Semejante presunción¡ Uno podría imaginar el escándalo en Washington si el presidente Raúl Castro hiciera un similar y condescendiente llamado al público norteamericano por encima de sus gobernantes.

El New York Times tituló: "Obama aterriza en Cuba con la promesa de escuchar a su pueblo."

http://www.nytimes.com/2016/03/21/world/americas/cuba-obama-visit-havana-dissidents.html?emc=edit_th_20160321n1=todaysheadlines&nlid=65464666&_r=0

Todo esto suena trascendental y conciliatorio. Lamentablemente no lo es. El despliegue publicitario de los medios norteamericanos desmiente el hecho que la visión que tiene Washington sobre Cuba es unilateral y grotescamente distorsionada.

El hecho es que Washington continúa imponiendo un brutal embargo comercial contra la empobrecida isla de once millones de personas. Esto equivale a una declarada guerra económica por unas supuestas razones que muchísima gente ni siquiera puede recordar. Las justificaciones oficiales para el embargo son convenientemente olvidadas debido a que la verdadera razón es la siguiente: El poder tiene la razón para aplastar cualquier forma de disensión política en el presunto patio trasero de Washington.

Estados Unidos continúa ocupando territorio cubano con su base militar-centro de tortura en la Bahía de Guantánamo.

En ambos casos, estas violaciones fundamentales de la soberanía cubana, no están para ser discutidas según el http://www.theguardian.com/us-news/2016/mar/19/obama-cuba-guantanamo-military-base-local-workers

Pero se espera que Cuba ceda el paso a los alegatos norteamericanos de entorpecer los derechos democráticos y la libertad de expresión. En cualquier caso, esas faltas cubanas son relativamente leves en comparación a los delitos a escala mundial cometidos por Washington, ya sea su implacable subversión en países extranjeros hasta guerras totales de agresión. http://www.voanews.com/content/obamas-speech-to-cuban-people-will-cap-historic-visit/3246079.html

En realidad, esa discordancia capta el meollo del problema: la arrogancia oficial de Estados Unidos y su derecho auto-concedido para atropellar a países más débiles sin la menor pizca de remordimiento.

La arrogancia oficial norteamericana es tan desenfrenada que la visita de Obama a Cuba se ha convertido en una narrativa ridícula en la cual Washington produce el cambio y la esperanza en vez de tratarse del momento en que los norteamericanos de manera genuina reconsideren la historia de su país y el pernicioso papel que este juega en las relaciones internacionales.

Los serviles informes de prensa sobre la visita de Obama nos dicen que es la primera vez que un presidente norteamericano en ejercicio visita el estado isleño caribeño en casi noventa años. Eso fue cuando Calvin Coolidge desembarcó en 1928 –a bordo de un barco de guerra norteamericano. Esa pequeña información tiende a ser omitida. Sin embargo, ella insinúa el siniestro trasfondo.

En realidad las relaciones entre Cuba y Estados Unidos están repletas de significación histórica. Cuando Estados Unidos se apoderó de Cuba en el año 1898 luego de la Guerra Hispano-Americana, esto marcó el advenimiento del imperialismo norteamericano en el hemisferio bajo el cual los países latinoamericanos serían de manera rutinaria desfigurados y subyugados al capitalismo de Wall Street. Los dictadores y los escuadrones de la muerte abundaron y millones fueron condenados a una horrorosa violencia y pobreza.

Cuando Fidel Castro, el Che Guevara y el hermano de Fidel, Raúl encabezaron la Revolución Cubana en el año 1959 ellos lograron rescatar al país de la tiranía apoyada por Estados Unidos. Como tantos otros regímenes despóticos apoyados por Estados Unidos, el nombre de Cuba era sinónimo de pobreza y barbaridades contra las masas.

La Revolución Cubana desafió este destino y se convirtió en un modelo para el desarrollo social, un país donde el hambre y las enfermedades serían abolidas y donde la educación gratuita y el cuidado de la salud fueron consagrados. Actualmente, luego de cinco décadas de un feroz bloqueo económico, los cubanos tienen una expectativa de vida mejor que la mayoría de los norteamericanos.

La Cuba socialista aceptó a la Unión Soviética solo después que la isla fue atacada por Estados Unidos en la invasión de Bahía Cochinos el año 1961. Esa fracasada invasión fue un fiasco vergonzante para la Agencia Central de Inteligencia. No obstante, fue un acto de guerra de parte de Estados Unidos contra su vecino del sur.

Durante las décadas siguientes, hubo otros incontables actos de guerra cometidos por Estados Unidos contra Cuba, incluyendo docenas de intentos de asesinato contra el presidente Fidel Castro, actos de terrorismo y sabotajes tales como la voladura del avión civil cubano en 1976 como también el envenenamiento en gran escala de cosechas agrícolas y ganado.

Otra vinculación histórica convenientemente omitida por los medios de comunicación de masas es que Cuba fue crucial en el advenimiento del "estado profundo" moderno norteamericano. El verdadero gobierno en las sombras en Estados Unidos –dominado por el complejo militar industrial, los bancos de Wall Street y el poder corporativo—nacido a partir de la obsesión por aplastar a la Revolución Cubana.

La CIA bajo la dirección de Allen Dulles y la camarilla gobernante de Estados Unidos nunca perdonaron al presidente John F. Kennedy haberse negado a enviar una invasión militar en gran escala para rescatar la debacle de Bahía Cochinos. La consiguiente política de JFK de reconciliación con Castro como también con otros gobiernos revolucionarios del Tercer Mundo en esa época, fue considerada por la CIA, los banqueros y los industriales como una traición al capitalismo norteamericano. A Kennedy le costaría la vida cuando los francotiradores de la CIA le volaron la cabeza en Dallas en el mes de noviembre de 1963.

Resulta discutible que durante los últimos cincuenta años la democracia norteamericana haya dejado de existir. Los presidentes vienen y van de manera muy similar a las marionetas, mientras el no elegido, el inexplicable gobierno en las sombras, sigue ejerciendo el poder real. ¿Causa algún asombro que las condiciones sociales de Estados Unidos continúen deteriorándose de año en año y que la pobreza y las desigualdades alcancen niveles incontrolables? Debido a que desde el golpe de estado de la CIA el año 1963 la democracia norteamericana es solo una decoración de vitrina con el objeto de ocultar el ejercicio del poder corporativo en contra de los intereses del pueblo.

Cuba es el centro de la oculta historia del deceso de la democracia norteamericana. Esto nunca lo sabremos a través de la cobertura de los medios masivos de comunicación de la "histórica" visita a la isla esta semana.

El rechazo a poner fin al embargo comercial norteamericano contra Cuba y a la devolución de la Bahía de Guantánamo, son indicadores clave para entender que Washington continúa siendo un impenitente régimen delincuente.

Traducción Sergio Anacona

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Finian Cunningham

Analista internacional


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