La Revolución Bolivariana o es socialista o es humanista

El objetivo principal de este artículo es aclarar que el humanismo como sistema filosófico tiene una interpretación engañosa y no es socialismo. Muchos hablan del humanismo confusamente. Para comenzar se debe tener conciencia que la sociedad de justicia, libertad e igualdad, de que habla Bolívar en su Carta de Jamaica, la que construimos en Venezuela con la Revolución Bolivariana es socialista, no es humanista. Para poner un ejemplo: similar caso pasa con los de centro-derecha o centro-izquierda, que son tibios y dan ganas de vomitar como decía Cristo. Esos centralismos nos son socialismo.

Hilando las ideas luego se analizará la necesidad de rescatar las humanidades para la formación del ciudadano socialista que necesita Venezuela.

Básicamente se entiende por humanismo, en sentido popular y con bellas palabras: ser caritativo, misericordioso,… es decir, en la práctica del mal cristiano: tener lastima de otros y dar una ayudita dejando al prójimo en la misma miseria material y mental,.. sin salir del egoísmo.

En el caso de los que utilizan este término o corriente filosófica para atribuirle condición de humanismo a la revolución bolivariana el engaño se produce porque asumen que después de la barbarie que se vivió en la cuarta república quedaron grandes deudas con el humanismo, filosofía que defiende que dar migajas es hacer justicia, otorgar libertad e igualdad. De esta manera se justifica que para satisfacer las necesidades dejadas por el humanismo las misiones son una primera etapa de construcción del socialismo, dando al pueblo algunas herramientas para avanzar: educación, salud, vivienda, cultura, entre otros pagos pendientes con el pueblo venezolano. Pero cumplir con las deudas y seguir en el modelo anterior no es socialismo.

Lo decía Alí Primera hay que "hacer humana a la humanidad", se debe por ese motivo comenzar por rescatar el sentido de lo humano. Primero hay que entender que el llamado "humanismo" no es realmente lo que se supone o se dice, por lo menos no como corriente de pensamiento. Revisando la historia se desenmascara la teoría sofistica que se llamó "humanismo", la cual que surge como necesidad de dar sustento filosófico a las expediciones de Cristóbal Colón, que a su vez son acontecimientos impulsados por el naciente sistema económico capitalista, asumiendo los modelos esclavistas e imperialista de las cenizas del feudalismo y utiliza argumentos falsos para confundir y sustentar sus egoístas intenciones clasistas burguesas. Ese "humanismo" propone en los planteamientos de René Descartes una filosofía para distorsionar el significado de lo humano, asumiendo un centralismo antropológico simulado y con doble moral. Colón no descubre a América porque ya ésta existía y Descartes no puede tampoco plantear como novedoso que es él quien demuestra la existencia del pensamiento porque no es el primero en pensar. Lo cierto es que Colón llega a tierras americanas para entregarla al capitalismo y Descartes usa engañosamente el pensamiento para ofrecer una filosofía al capitalismo disfrazado de humano. Lo interesante y contradictorio de la historia es que el capitalismo sustentado en el "humanismo" falso considera al hombre como sujeto racional que sale a buscar nuevos mundos y a conocerse a sí mismo, basado en las "ciencias" pero olvidándose del ser humano con conciencia.

Con esta sencilla evidencia de la historia se propone que no se diga de manera ligera que la revolución bolivariana es humanista, porque no estaba en la intención de Bolívar ni de Chávez la exclusión de la conciencia en las ciencias. Bolívar plantea que "el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política". Todas estas "sumas" son ineludiblemente producto de la ciencia como servicio humano y beneficio social, esto no es otra cosa que el sistema socialista. Mención especial constituye el pensamiento bolivariano contenido en el discurso de Angostura el 12 de febrero de 1819, cuando se refirió que "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades". Esta frase encierra la valoración que de la ciencia y la ética hacía Bolívar para el desarrollo del país y la consolidación de la República. En su criterio estos elementos debían constituirse en las primeras responsabilidades a cumplir por el Estado para satisfacer las demandas de la naciente sociedad independiente, soberana y democrática. En su concepción de la importancia de la ciencia Bolívar asume que el estado tiene la responsabilidad de formar a los "intelectuales orgánicos destinados a dirigir la República y/o defender el sistema político". No basta con tener el conocimiento, es indispensable poseer valores para ser verdaderamente orgánico, integralmente formado. Bolívar utilizaba el término "intelectuales orgánicos" para referirse a la formación integral de los profesionales, tanto en conocimientos científicos propios de las especialidades, como en la virtud política, a la cual dio gran importancia como fundamento para consolidar la República. Otra de sus frases: "talento sin probidad es una amenaza, es un desperdicio", comentario derivado del uso del conocimiento hecho por la oligarquía para engañar al pueblo y seguir buscando intereses egoístas.

Todas las teorías epistemológicas y científicas tienen un fundamento filosófico, en base a esta afirmación y volviendo a hacer historia, en el siglo pasado con gran influencia aun en el presente, el desarrollismo postulado por la CEPAL, como medida política y económica propia del capitalismo de la postguerra, considera que es necesario para todos los países del mundo la tecnificación que proporcionaría luego la industrialización, la producción y las riquezas… en las burguesías. De esta manera la educación desde los organismos internacionales propone la formación de mano de obra tecnificada que sirva a las grandes corporaciones trasnacionales capitalistas, pero sobre todo lo que se impune es la desvalorización de las ciencias humanas, las artes, las ciencias sociales, la formación de un individuo sin capacidad crítica, en pocas palabras una ciencia sin conciencia.

La formación de los bachilleres en humanidades se ha reducido o desaparecido en Venezuela, las excusas para justificar este problema han sido varias desde la época cuarta republicana destacando la poca matricula de estas menciones como si fuera por desinterés de los adolescentes, cuando aun teniendo vocaciones se les impone una predisposición laboral por carreras tecnológicas o científicas tradicionales. En la Revolución Bolivariana la permanencia de esta situación es absurda y contradictoria con las ideas educativas del Comandante Chávez, quien en su ejemplo dejó claro que el desarrollo de la ciencia dependería de la formación humana y la conciencia. El Ministerio del Poder Popular para la Educación debe asumir como una bandera del bolivarianismo y el chavismo formar "intelectuales orgánicos" esto debe generar preocupación para las universidades, en especial si se considera que los objetivos de la Ley Plan de la Patria buscan crear ciencia con conciencia.

Los seres humanos tienen características distintivas de otros seres, su naturaleza es lo humano. Por antonomasia las ciencias giran en torno al beneficio de la especie, ya que todo el conocimiento y la creatividad científica tienden a mejorar la calidad de vida de los seres humanos. Aunque un científico quiera, nunca se alejará de la centralidad antropológica; en cualquier dirección que se investigue siempre se llega al hombre en las ciencias. Dentro de este bucle: ciencia y humanidad, se han infiltrado en la historia intereses viles deshumanizadores, perdiendo algunos científicos su fundamento inmanente: las humanidades.

Silogísticamente se entiende que de no ser humana la ciencia, la humanidad tendrá un fatal destino en propias manos. No es una simple conclusión, es la más cruel de las realidades. Indetenible predicción: la destrucción del planeta por la especie humana, conllevando la extinción propia. Solo hay una salida: rescatar las humanidades como fundamento de todas las ciencias.

La plena realización del Socialismo Bolivariano sólo será posible en el mediano plazo si pasa por la refundación ética y moral de la nación Venezolana, lo cual incluye la formación de ciudadanos en las ciencias humanas.

 

Licenciado en filosofía (filósofo)

Dr. En Cs Pedagógicas.

jrleon30@gmail.com



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José Rafael León León

Dr. en Ciencias Pedagógicas (Convenio Cuba-Venezuela). Licenciado en Educación. Licenciado en Filosofía

 jrleon30@gmail.com

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