El socialismo ya no le preocupa a EEUU

Revolucionariamente estamos desperdiciando el antiyanquismo, naturalmente Washington, se aprovecha de esos sentimientos para continuar con su indiferencia xenofóbica, y ahora, en el, la cuestión económica juega un papel fundamental. La enorme diferencia de los ingreso percápita y de la riqueza nacional entre los EEUU y Latinoamérica son causa de natural resentimiento. 

Las crisis económicas actuales no son transitorias porque están sujetas a la persistente forma de desarrollo global en base a los combustibles fósiles que acarrean una mortal competencia de mercado y su solución esta explícitamente ligada a una base proyectada a largo plazo y con alcance regional en un nuevo orden económico y en un nuevo mercado, las soluciones no pueden alcanzarse por medios tradicionales como países aislados del sistema mundial. 

Nuestro poderío natural, energético y nuestra ineludible rebeldía nos convierten en blanco y en victima, si a esto le añadimos la debilidad humana de apiadarse de si misma y, también, de pasarse unos a otros la pelotita nos encontramos con una variado conjunto de emociones todas tendientes a criticar a EEUU, por nuestros males que no somos capaces de resolver. 

Es verdad, una nueva era se inicio en Sudamérica, los estadounidenses siguen siendo el imperio dominante ejerciendo enormes influencias y presión por sus riquezas y poderío, pero, no volverán a gozar de la hegemonía que disfrutaron en el siglo XX. 

En los momentos actuales las naciones en desarrollo por sus materias primas desafían a los mas ricos e industrializados, la crisis económica, el calentamiento global, el pedido universal de paz, la derrota militar de EEUU en Irak y Afganistán, la crisis social al interior de Estados Unidos y en la mayoría de países de Europa, el mayor conocimiento de la población mundial gracias al Internet, permite visualizar que los marines no pueden desembarcar en donde quieran como instrumento de la política exterior norteamericana sin que las regiones reaccionen ante el desgarro moral de la ONU.. 

Cuanto nos gustaría consolidar estas realidades con las ideas incursas en el significado del socialismo del siglo XXI en Sudamérica por el impacto que produjeron en la región. Estas ideas deben presentarse en forma concisa porque la realidad es tremendamente complicada y las alternativas no están bien definidas y el desenlace por evolución o por revolución, se presenta como cuestión de décadas o de generaciones a pesar de los adelantos tecnológicos manipulados por los intereses políticos que, sin estos intereses, científicamente es posible aligerar la evolución del cambio. 

Además, los problemas que encaramos los latinos, y a los que EEUU hacen frente en sus relaciones con nuestros países solo puede comprenderse cuando concretemos en su esencia la revolución para poder ir hacia los objetivos finales y en sus disyuntivas poder llevar los antagonismos a sus conclusiones reales. 

La cantidad de ideas de estas revoluciones provocan a su vez un conjunto de reformas sobre la marcha sin radicalizar la revolución lo que ocasiona mas ideas respecto a como debe construirse el socialismo del siglo XXI, mientras por un lado la conmoción emocional que produjo la revolución bolivariana en sus inicios hoy confunde y obnubila a los pueblos, por otro lado, atrajo la atención y dio claridad sobre muchos principios y temas de discusión sobre el nuevo socialismo como alternativa del capitalismo para que los estadounidenses y capitalistas nos puedan tomar en serio en estos años de continua crisis. 

En los años del comunismo EEUU, se preocupo por la competencia bélica nuclear, por su desarrollo nuclear balístico mas no como un sistema socio-político porque su orgullo, complacencia, indiferencia, “buenas intenciones” les impide a los norteamericanos ver mas allá de sus propias narices, para ellos, el resto de países no cuenta mas que como complemento para su crecimiento y porque creen que nadie osara arrancar las plumas de la cola del águila norteamericana. 

Otra lección interna en estos tiempos revolucionarios es que el monopolio ideológico marxista-.leninista, al menos temporalmente, dejo de existir para los gobiernos en America Latina, eso y el hecho de que en la practica en pro del socialismo los gobiernos de izquierda en la primera década del 2000 no superan el primer paso por las nuevas Constituciones llenas de reformas para tratar de no parecerse a la Constitución estadounidense, pero, que siguen siendo parecidas a la norteamericana que lleva 200 años sin mayores modificaciones. 

Las reformas políticas que anuncia Cuba, para una mejor economía aplicando una nueva versión socialista, así calificada por Raúl Castro, ante el virtual colapso de la economía en la isla, no ha eliminado la atracción que ejerce el socialismo en America Latina para una solución  a sus problemas de subdesarrollo, lamentablemente, la precipitada centralización, la intervención de empresas y comercios en una mixta independencia económica y política respecto al capitalismo, no profundiza la radicalización de la revolución sosteniendo la corrupción y la violencia publica, dos de los eternos problemas de la humanidad que la revolución debería corregir. 

Desde Truman pasando por Eisenhower hasta Reagan y Clinton, la pobreza cultural Latinoamericana es, entre otras la queja permanente que EEUU nos tienen abandonados, cantaleta frenada en gran parte por el presidente Chávez, temporalmente lo olvidamos hasta que llego Obama, en donde las expectativas, incluso de Caracas, se multiplicaron por mejorar las relaciones con el coloso del norte. 

Puede parecer utópico pero tenemos que cooperar para resolver la crisis económica, social, ambiental y revolucionaria, tenemos que resolver las confrontaciones internas como uno de los mayores obstáculos contra la cooperación y la integración por ser la ganancia a corto plazo para el socialismo, aun cuando esta ganancias fueran poco duraderas requerimos de una estrategia sólida que demuestre que el socialismo es una alternativa de vida ante las constantes crisis del capitalismo. 

En todo caso lo que cuenta es la realidad y la fuerza que tiene el antiyanquismo, es una manifestación de fuerza emocional y espiritual que da validez a la conciencia revolucionaria cuya falla nos corresponde a nosotros, no aceptarlo es una manifestación mas destructiva que el mismo imperialismo. 
 

rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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