Más allá del recuerdo de Solimar

A los faltones como yo ni que los fajen chiquito. Muchas veces he escuchado decir que; antes de tomar cualquier decisión, después de alguna molestias, es necesario contar hasta diez, para disipar cualquier mal impulso y pensar mucho mejor las cosas, pero desde el domingo 20 de Diciembre de 2009 hasta el día de hoy martes 22 de diciembre, sigo contando segundos los segundos y se me han convertidos en mayores y enormes arrecheras que me acobijan.

Legar a decir en este escrito que, Solimar Cárdenas, era mi cantante favorita o preferida, sería una grandísima y enorme falsedad, que luego no tendría yo, ningún tipo de moral, para poder pedir perdón, por mis terribles desconsideraciones a la realidad y me sentiría mucho más falso que aquellos que fueron capaz de utilizar su dulce pureza y sacar provecho de su ternura y su talento, talento que fue siendo silenciado por los falsos cantores populares que empañaron el CANTO NECESARIO de nuestra revolución, por el culto a la adoración de la imagen vendida a las luces y las lentejuelas y ella con su infinita bondad no lo soporto.

Ayer; mucho antes de tomar la decisión de hacer este escrito, recibí un correo por parte de un alguien a quien sin conocer personalmente, lo respeto y admiro mucho, por su franqueza y sinceridad que, al igual que Solimar Cárdenas; lleva en sus letras y en su música, la sensibilidad a flor de piel; en donde este camarada me manifiesta cosas que, en anteriores escritos he denunciado y criticado sobre; el mal USO…si; uso…o la mala utilización desmedida que se hacen con nuestros cantores de pueblos y al abandono total y absoluto del cual son objetos, cuando exigen para ellos el mismo respeto que se les ofrece a los ídolos mediáticos extranjeros cuando vienen a CANTAPITALIZARLE la consciencia a nuestra revolución, socialista y pacífica. Yo pudiera revelar el nombre de este camarada, pero sé que, si lo revelo, hasta ahí llegaría su existencia artística, amén de que, no me ha autorizado para que lo guillotinara.

Ahora bien; el camarada Mario Silva García, recuerdo que hace algún tiempo en uno de su programa “La Hojilla”; una vez llego a decir que…refiriéndose (creo yo), a unos artistas de los nuestros, vale decir cantores populares…”no se puede o no debemos permitir que, personas que se sientan súper estrellas en nuestro proceso político deban estar exigiendo remuneración, por sus actuaciones en los actos publico que hace la revolución” o algo muy parecido a eso que exprese, llego a decir, el camarada Mario Silva-y ¡OJO! Por Dios-espero que esto no se tome o se vaya a tomar a mal; pero luego de estas palabras del camarada Mario Silva; extrañamente fueron desaparecidos y desaparecidas, los cantautores y cantautoras de las pantallas de las televisoras y los canales de la revolución, verbigracia: Sandino Primera, Lloviznado canto, José Garcés y hasta la mismísima SOLIMAR CÁRDENAS entre otros tantos muchos cantores de pueblo que son de los nuestros.

Ayer nuestro camarada Mario Silva hizo un homenaje en honor a Solimar y, creo, que independientemente de algunas posturas, que le quedo muy bonito y mucho mejor le quedo la posición asumida, ante la actitud fatal y terrible de la denigración de su imagen por parte de unos grandísimos HIDEPU de un tal NOTICIERO DIGITAL.

Pero mi más grande arrechera, es que se le haya silenciado u ocultado a nuestro comandante en jefe, la sentida desaparición de SOLIMAR CÁRDENAS, el día domingo 20 de Diciembre de 2009. Este día domingo, al igual que todos los domingo cuando transmiten nuestro programa “ALO PRESIDENTE” me quede con la carabina al hombro, esperando que nuestro camarada presidente HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS, dijera unas palabras de condolencias en nombre o a la memoria de SOLIMAR CÁRDENAS; Pero no. A alguien se le debe haber ocurrido la no tan muy maravillosa idea de no consternarle el día a nuestro presidente, con tan insignificante cantautora, porque, de seguro tal vez, para esta persona SOLIMAR CÁRDENAS solo era o fue, una de esta artistas oportunista que solo andaba buscando alcanzar fama a costilla de nuestro camarada comandante y por ello, no era necesario meter su deceso en pauta. Mi comandante, te engañan.

Coño de la madre; yo no sé qué, tan fuerte e inconveniente podrán sonar o sentirse mis palabras en este momento, pero de la misma forma, en que una vez abandonamos a DANILO ANDERSON, de esa misma forma y manera hemos abandonado a SOLIMAR CÁRDENAS, con sus enormes soledades; y tal vez presintiendo el horror traicionero que se le avecina al ser por el cual nacían sus canciones, se dejo llevar por el supremo, para no tener que padecer en vida, dos veces la misma muerte.

Hoy, Solimar Cárdenas ya no está con nosotros y, como me dijo el amigo cuando le pedí de corazón que compusiera una canción de esas que solo él sabe escribir:

“Hablar o cantarle a Solimar en estos momentos, se entendería como si tratáramos de proyectarnos ante el dolor que causa tan irreparable y sentida pérdida”

Y ese amigo y camarada, tiene mucha razón porque este amigo si tiene muchos principios moral y mucha ética. Yo no.

Yo pueda que posea algún tipo de sentimiento, y es lo que me motivo a redactar este escrito, y por ello digo:

Solimar Cárdenas, pudo vivir en carne propia, la hipocresía que rodea a nuestro comandante en jefe, y por ello se fue en silencio para no despertar a las fieras y los demonios que lo rodean, porque en su canción “Hombre” ella lo describió.

Si quieren me condenan; pero a SOLIMAR CÁRDENAS, se la llevo la soledad que hoy rodea a nuestro camarada presidente HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS.

Hasta siempre camarada Solimar

Patria o muerte…por ti…¡venceremos!

cabacote@gmail.com


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Jesus Chua Espinoza


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