Venezuela: Tres escenarios políticos-económicos

El año 2022 fue, según casi todos los institutos que realizan estimaciones para la economía, un año de elevado crecimiento, pero el pasado año 2023, trajo un primer semestre de fuerte decrecimiento económico.

A falta de cifras oficiales, se estima que en el segundo semestre del 2023 hubo una cierta recuperación, pero incapaz de redimir lo perdido. De acuerdo a cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), el año 2023 mostró una decepcionante contracción económica de -1,2 % (Observatorio Venezolano de Finanzas, 2024). Declaraciones informales del Ejecutivo Nacional dicen lo contrario, afirman que en el 2023 se ha crecido nuevamente (Swiss Info, 2023). Esta información no parece ser muy creíble, además que no está respaldada por la normal publicación de la data por parte del Banco Central de Venezuela (BCV). Los salarios, excluyendo los bonos, no han sido aumentados en más de 700 días y la galopante inflación anual cerró en 2023, en 189,8 %, según el BCV. Dicha inflación fue la tercera más elevada del mundo.

Políticamente, el año 2023 se llenó de diálogos y de una mar de intentos por lograr acuerdos que tiendan a normalizar al país. La oposición radical y la que tiene posturas más abiertas a trabajar junto al chavismo, han sumado esfuerzos por superar la larga crisis política que se niega a agonizar. En cuanto a éxitos alcanzados en la democratización del país, los resultados han sido lamentables, a pesar de eventos tan significativos como una enérgica de flexibilización de sanciones a empresas estatales que trabajan en el área de petróleo, gas y oro. Así como licencias que amplían las capacidades operativas de Chevrón en el país.

El 5 de marzo de 2024 nos sorprendió con el anuncio de un adelanto repentino de las elecciones, para el 28 de julio, cuando tradicionalmente lo estándar es hacer las elecciones en diciembre, una fecha cercana a la eventual toma de posesión presidencial, dispuesta en febrero. El 2024 luce como un año de vida o muerte para la nación… un parteaguas. Veamos.

Apuntes de un complejo contexto político-económico

El abrumador devenir venezolano nos puede hacer olvidar que entre los años 2002 y hasta el 2022 se desarrollaron alrededor de diez (10) procesos de diálogo orientados a la resolución de conflictos, para atender la situación de enfrentamiento entre el gobierno y la oposición (SURES, 2023). En 2014 se produjo el primer encuentro de diálogo entre representantes de la oposición y del Gobierno de Nicolás Maduro. Ese diálogo se dio a raíz de la ola de protestas que inició en febrero del mismo año bajo el denominado plan «La salida» (CEPAZ, 2017).

En 2018, se pensaba que Nicolás Maduro podría estar razonablemente abierto a discutir las posibilidades de realizar unas elecciones medianamente competitivas. Pero, en la medida en que se daban las negociaciones, el régimen ilegalizó a varios partidos políticos y mantuvo las inhabilitaciones, además de cerrarse a la observación europea (Junyent, 2024). El resultado de aquella tratativa derivó en un adelantamiento de elecciones completamente sorpresivo que descolocó a una oposición muy fragmentada. La elección del 20 de mayo de 2018 fue tachada de inconstitucional e ilegal, por la mayoría de la oposición. El candidato opositor, Henry Falcón, fue brutalmente atacado por la misma «oposición», debido a que consideraban que Falcón era un colaboracionista, ya que se prestaba para convalidar unas elecciones marcadas por inhabilitaciones arbitrarias y persecuciones política. En medio de una muy alta abstención, Nicolás Maduro ganó sin ningún esfuerzo.

Entre 2019 y 2022 hubo varios intentos de acuerdo entre ambos bandos. Tristemente, no se avanzó más que en la liberación de algunos presos políticos y en enarbolar promesas hueras. El impacto de la invasión a Ucrania cambió de golpe la estrategia que los países occidentales tenían respecto a Venezuela. De repente, EE.UU. y los países europeos se quedaron sin acceso a los combustibles fósiles rusos, así que era crucial encontrar proveedores alternativos (Salas, 2023).

El contexto geopolítico favorable al chavismo, facilitó el avance en el pacto firmado en Barbados el 17 de octubre 2023, ello fue otro logro parcial de la oposición ya que no hay mayores formas de presión para que el régimen cumpla y acate lo acordado (Ramírez, 2023). La eliminación de la inhabilitación a María Corina Machado no estuvo puesta, taxativamente, en el acuerdo firmado. Ahí lo que se acordó fue crear un mecanismo para la revisión jurídica de las inhabilitaciones, que permitiera la libre participación política, como si Venezuela fuese un país democrático. Otro asunto importante son las trabas que el gobierno impone a la diáspora de 8 millones de venezolanos desperdigados por el mundo. El CNE exigía en los consulados original y copia de la cédula y del pasaporte, una constancia de residencia y una residencia legal permanente; todos esos documentos son inaccesibles para la inmensa mayoría de emigrados, y se constituyen en un obstáculo insalvable para ejercer su derecho ciudadano.

Desde el año 2002, el chavismo ha inhabilitado para ejercer cargos públicos a más de 1.400 ciudadanos, según la ONG Acceso a la Justicia (Singer, 2024). María Corina Machado está inhabilitada desde el 16 de septiembre de 2021, porque según el TSJ: «ha sido partícipe de la trama de corrupción orquestada por el usurpador Juan Guaidó, que propició el bloqueo criminal a la República Bolivariana de Venezuela, así como también, el despojo descarado de las empresas y riquezas del pueblo venezolano en el extranjero, con la complicidad de gobiernos corruptos.» (Singer, 2024). Semejante declaración luce delirante y sin asidero. Machado jamás tuvo ningún cargo en el gobierno interino y jamás firmó acuerdos en su nombre. Nada.

Quizás el setenta por ciento de intención de voto hacia María Corina y su triunfo en las primarias, con un respaldo de 92,35 %, podría explicar una delusoria inhabilitación. Más de 2,4 millones de venezolanos en el país y en el extranjero votaron, incluso en áreas alguna vez consideradas bastiones del partido gobernante (Rueda, 2023).

De acuerdo con la encuestadora Delphos, de mediados del año pasado, el 85,2% de los encuestados consideraba necesario un cambio de gobierno, ello podría explicar por qué el gobierno está cerrado a realizar elecciones medianamente transparentes, de acuerdo a estándares internacionales mínimos (Álvarez, 2024). Luis Vicente León cree que EE.UU. está pisando una delgada línea al utilizar la amenaza de las licencias que flexibilizan las sanciones: «el gobierno de Maduro reacciona mal a un ultimátum (…) Maduro podría recurrir a una elección cerrada o incluso cancelar la votación. Podríamos tener unas elecciones al estilo de Nicaragua» (Ferrer, 2024).

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela ha anunciado este martes 5 de marzo, día del fallecimiento de Hugo Chávez, que las elecciones presidenciales se celebrarán el 28 de julio, el día del nacimiento de Hugo Chávez (Quesada, 2024). La posibilidad de un proceso electoral mínimamente competitivo parece haberse esfumado de repente. En la oposición surgió un trágico desánimo. Atomizada y luchando entre sí con inusitada fiereza, ha sido incapaz de recrear organismos imprescindibles de articulación. El elegir precisamente esas fechas es una muestra de una arbitrariedad inenarrable, desorbitada. Todo ello luce como una imposición bochornosa que tiene como único fin entronizar a la abstención en el país.

Tres escenarios… y muchas alternativas trascendentales

Escenario número 1:

En el escenario más optimista, el gobierno y la oposición, con la intermediación de EEUU, logran acuerdos políticos trascendentes. El corazón de ese pacto global incluye la habilitación de todos, o casi todos los candidatos a la presidencia, con cierta popularidad y arrastre electoral. Estos acuerdos incluyen garantías electorales y observación internacional, a pesar de las dificultades de la proximidad de la muy apresurada fecha de estos comicios. Este acuerdo pasa por la concreción de una transición negociada que respete la vida política de ambas partes y que garantice escenarios de convivencia futura. Algo como esto ha sucedido en varias transiciones de regímenes dictatoriales, aunque parezca inverosímil. Como diría el John Magdaleno, se produciría una ruptura en la coalición dominante, los factores más conscientes de la necesidad de pacificar al país y reconstruir el proceso nacional de acumulación de capital, juegan un papel crucial. Es decir, entienden que la extensión del conflicto asfixia a la economía, imposibilita el surgir de inversiones de amplio calado y hunde al país en un estancamiento secular. Ejemplos de ello son las transiciones democráticas en Chile, Nicaragua, Suráfrica, Polonia, entre otros.

En este escenario hay apertura económica, regreso de las inversiones y una consolidación de las libertades políticas que tranquiliza a los inversionistas. La economía pudiera crecer hasta en 10 % de la mano de un levantamiento total de las sanciones. Si bien, las sanciones no causaron la crisis producto de una pésima gestión administrativa, son un insalvable impedimento para la recuperación económica. No hay forma ni manera posible de recuperar al país sin un levantamiento total de las sanciones, sin la ayuda humanitaria internacional y sin el regreso al sistema crediticio mundial.

Escenario número 2:

En el escenario intermedio, el gobierno y la oposición, con la intermediación de EEUU, logran acuerdos políticos parciales, moderados. Habría algunas garantías electorales y no habría una observación internacional de gran calado. En este caso, la transición se deja en el aire y se opta por habilitar a candidatos menos conocidos, pero que, en el rango electoral nacional, suelen aparecer con porcentajes de intención de voto respetable. Según la última encuesta de Datanálisis, entre los candidatos habilitados por el gobierno para optar a la silla presidencial, los tres con mayor apoyo serían: Benjamín Rausseo con 17 %, Leocenis García con 15,1 %, y el actual gobernador del Zulia Manuel Rosales, que acumula el 8,7 % (Descifrado, 2024). Según la misma encuesta, la intención de voto por Nicolás Maduro ronda el 15 %. Ello permite inferir que, aunque el gobierno impida la participación de María Corina, y su posible soporte de +/- 70 %, en una elección mínimamente competitiva, el candidato oficialista podría quedar hasta en cuarto lugar. Si no se realiza un fraude grotesco, el gobierno debería ser derrotado por una alianza de candidatos opositores. Aspirantes mucho más «débiles» permitirían cierto tutelaje político de un gobierno que tendría, aún sin la presidencia, un poder enorme. Ello frenaría la oportunidad para realizar un proceso de democratización profundo y podría extender la incertidumbre política.

La apertura económica sería tibia, y las inversiones bajas, en espera de ver que tan sólido puede ser el gobierno de una coalición opositora minoritaria y con poco soporte partidario, institucional e internacional. Se mantendrían las sanciones, se extenderían algunas licencias de flexibilización, y las empresas petroleras que actualmente trabajan en el país, Chevron, ENI y REPSOL, harían inversiones moderadas. La economía pudiera crecer alrededor del 3 %.

Escenario número 3:

En el escenario más negativo, el gobierno y la oposición rompen todo tipo de negociación. Surgen declaraciones cruzadas cada vez más confrontativas y el conflicto tiende a escalar. Aquí el gobierno puede tomar la vía de la Nicaragua actual. Es decir, realizar inhabilitaciones masivas e ilegalizar a todos los partidos políticos que realicen un intento de ser oposición, por más modosa y sumisa que se presente. Sería una dictadura sin cortapisas, un gobierno de partido único que puede realizar sólo elecciones en las cuales participen sus militantes más entusiastas. En este escenario la elevadísima represión actual se exacerbaría y se llenarían las cárceles de dirigentes, sindicalistas y ciudadanos que expresen algún tipo de descontento.

Este escenario podría tener un matiz si el gobierno inhabilita a casi todos los candidatos nacionalmente conocidos, y las personas no comprenden la sabiduría electoral que el pueblo de Barinas nos legó. Es decir, si los políticos menos astutos, y más egoístas, logran imponer el escenario de promover la abstención para «deslegitimar las elecciones» teniendo la fútil esperanza de una intervención militar extranjera, podría el gobierno ganar las elecciones con una abstención del 80 %, sin tener que robar un solo voto y sin recurrir a un incremento exponencial de la represión. Se repetiría un escenario parecido al de mayo de 2018.

Acá habría una apertura económica muy limitada y muy bajas inversiones. Se mantendrían o ampliarían severamente las sanciones, se podría eliminar la licencia de Chevron y saldrían los escasos capitales extranjeros que a duras penas subsisten. La economía pudiera caer hasta en 12 % de la mano de enormes dificultades energéticas (imposibles de subsanar sin grandes inversiones extranjeras) y una demanda solvente muy debilitada por los bajos salarios. Un éxodo renovado, se sucedería, con el agravante de que la comunidad internacional ha emprendido una ruta de deportaciones y rechazos de solicitudes de asilo, muy preocupante. El estancamiento secular, muy similar al acaecido en Cuba y Corea del Norte, se vería potenciado por la masiva quiebra de las inversiones en bodegones, restaurantes, tiendas de electrodomésticos y abalorios de baja calidad. Ese escenario le convendría a menos del 0,1 % de la población del país. A diferencia de 2014, la élite del chavismo gobernante se ha aburguesado por completo, es decir, son dueños directos o indirectos de miles de negocios que se vendrían a la ruina. Si para enero de 2024 el 70 % de los restaurantes creían que iban a cerrar sus puertas este año, en un escenario político negativo, es difícil imaginar quiénes quedarían en pie.

Trabajos citados

Álvarez, R. C. (26 de 02 de 2024). 25 años perdidos: Venezuela sacrificó una generación. Obtenido de Deutsche Welle: https://www.dw.com/es/25-a%C3%B1os-perdidos-venezuela-sacrific%C3%B3-una-generaci%C3%B3n/a-68378005

CEPAZ. (29 de 09 de 2017). El largo camino del diálogo en Venezuela. Obtenido de cepaz.org: https://cepaz.org/noticias/el-largo-camino-del-dialogo-en-venezuela/

Descifrado. (8 de Marzo de 2024). Datanálisis: Encuesta sobre candidatos habilitados… Obtenido de https://www.descifrado.com/2024/03/08/datanalisis-encuesta-sobre-candidatos-habilitados-benjamin-rausseo-17-y-leocenis-garcia-151-lideran-la-intencion-de-voto-por-encima-de-manuel-rosales-87/

Ferrer, E. (06 de 02 de 2024). Elecciones en Venezuela: ¿Se ha roto el Acuerdo de Barbados? Obtenido de forbes.com: https://www.forbes.com/sites/eliasferrerbreda/2024/02/06/is-the-barbados-agreement-broken/?sh=682cc6017691

Junyent, J. B. (31 de 01 de 2024). Venezuela 2024: petróleo y migración como extorsión. Obtenido de elconfidencial.com: https://blogs.elconfidencial.com/mundo/tribuna-internacional/2024-01-31/venezuela-petroleo-migracion-extorsion_3820912/

Observatorio Venezolano de Finanzas . (2 de Febrero de 2024). La economía venezolana se contrajo 1,2% en 2023. Obtenido de https://observatoriodefinanzas.com/la-economia-venezolana-se-contrajo-12-en-2023/

Quesada, J. D. (05 de 03 de 2024). Venezuela celebrará las elecciones presidenciales el 28 de julio, el día del nacimiento de Chávez. Obtenido de elpais.com: https://elpais.com/america/2024-03-05/venezuela-anuncia-la-celebracion-de-elecciones-para-el-28-de-julio-el-dia-del-nacimiento-de-chavez.html

Ramírez, E. (03 de 12 de 2023). Acuerdos políticos de ayer y de hoy. Obtenido de runrun.es: https://runrun.es/opinion/514288/acuerdos-politicos-eddie-a-ramirez-s/

Rueda, J. (26 de 12 de 2023). 2024, un año clave para definir el rumbo político de Venezuela. Obtenido de apnews.com: https://apnews.com/world-news/general-news-international-news-domestic-news-domestic-news-b3c982a84086c3ff373ed22adc158c7b

Salas, D. M. (15 de 08 de 2023). Venezuela: análisis y perspectiva del nuevo diálogo entre el Gobierno y la oposición. Obtenido de atalayar.com: https://www.atalayar.com/articulo/politica/venezuela-analisis-perspectiva-nuevo-dialogo-gobierno-oposicion/20230809161008189363.html

Singer, F. (26 de Enero de 2024). El Supremo de Venezuela confirma la inhabilitación de María Corina Machado. Obtenido de https://elpais.com/america/2024-01-26/el-supremo-de-venezuela-confirma-la-inhabilitacion-de-maria-corina-machado-para-concurrir-en-las-elecciones-presidenciales.html

SURES. (2023). Breve aproximación a las experiencias de dialogo político (Venezuela 2002-2022). Caracas: SURES. Obtenido de https://sures.org.ve/wp-content/uploads/2023/05/BREVE-APROXIMACION-A-LAS-EXPERIENCIAS-DE-DIALOGO-POLITICO_compressed.pdf

Swiss Info. (29 de Noviembre de 2023). Economía de Venezuela ha crecido en los últimos nueve trimestres, anuncia Nicolás Maduro. Obtenido de https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-econom%C3%ADa_econom%C3%ADa-de-venezuela-ha-crecido-en-los-%C3%BAltimos-nueve-trimestres-anuncia-nicol%C3%A1s-maduro/49015154

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(*) economista y director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), Caracas



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Manuel Sutherland

Marxista. Investigador del Centro de Investigación y Formación Obrera de Venezuela (CIFO) y de la Asociación Latinoamericana de Economía Marxista (ALEM).

 manuel1871@gmail.com      @Marxiando

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