La decisión de vivir en Estados Unidos

A los cubanos que viven en Estados Unidos y defienden a la Revolución Cubana, insidiosamente les preguntan con frecuencia: "¿Si la Revolución Cubana es tan buena, por qué no regresan a Cuba?". Algo semejante ocurre con venezolanos, nicaragüenses y de otras nacionalidades. Aunque carece de fundamento, es el mito preferido de la ultraderecha miamense.

En realidad, la decisión de vivir en Estados Unidos es individual y se toma por una o varias de múltiples razones que forman parte de una libertad de conciencia que nadie, sobre todo el que carece de la autoridad necesaria, puede cuestionar. En Estados Unidos viven cientos de miles de cubanos que desean se establezcan relaciones civilizadas entre este país y Cuba, poder viajar libremente a la Isla y enviar ayuda a sus familias. Dentro de este sector hay muchos que defienden el carácter humanista de la revolución, sus logros y sus triunfos, su inmenso esfuerzo por lograr un sistema de igualdad y justicia social, su solidaridad, sin que ello signifique que asuman necesariamente, en su totalidad, los principios, métodos y objetivos revolucionarios.

Una parte considerable de la población cubana en Estados Unidos ha echado ya raíces profundas. Han establecido o reconstruido sus familias. Tienen hijos, nietos, sobrinos, etc., nacidos aquí, y solamente alguien muy cegado por el rencor, muy ignorante, muy insensible, o muy irresponsable, puede exigirles que, por razones ideológicas, los abandonen y regresen a vivir a Cuba.

A un gran amigo y compañero, Michael Martínez, nacido en Estados Unidos de padres cubanos, dirigente sindical, en una manifestación exigiendo el cese de la hostilidad contra Cuba y Venezuela, una periodista de la televisión le hizo públicamente la consabida pregunta: ¿Si la revolución cubana es tan buena, por qué no te vas a vivir allá?. La respuesta de Mike fue, en mi opinión, la mejor de todas: "No me voy a vivir a Cuba porque es aquí, en Estados Unidos, donde hay que hacer la Revolución".

Mantener vínculos con la Patria es completamente normal. Lo que no es normal es que alguien, que se dice cubano, apoye el criminal bloqueo contra Cuba, abogue por recrudecer el estrangulamiento económico de su propio pueblo, trate de impedir el reencuentro de las familias, promueva la ejecución de actos terroristas en el suelo patrio y se muestre –en su odio visceral- partidario de una invasión de marines a Cuba, aunque sepa que sólo recogerán "el polvo de su suelo anegado en sangre", como advirtió Antonio Maceo.

Pero ya que de cuestionar se trata, ¿por qué no se cuestiona a los cientos de miles de norteamericanos que también por múltiples razones han establecido su lugar de residencia en el extranjero? ¿Por qué, si Estados Unidos es el paraíso, se van a vivir tantos a Costa Rica, República Dominicana, México… y es posible encontrarlos prácticamente en cualquier rincón del mundo?. Esto, sin entrar en el tema de las tropas de ocupación, estaciones de la CIA, cárceles secretas y bases militares en todo el planeta.



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Salvador Capote


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