La Constituyente: sólo el pueblo salva al pueblo…

El llamado a la Asamblea Nacional Constituyente con el cual nos recibió (y hasta sorprendió) a las y los trabajadores el Presidente Nicolás Maduro este 1° de mayo, se convierte sin duda alguna en una acción política de alto calibre al procurar por esta vía pacificar al país colocando en manos del pueblo los destinos de la Patria, acción que denota el ejercicio de un estadista democrático, revolucionario claro y gran estratega.

Es así que como BUEN ESTADISTA el Presidente Maduro está dispuesto a desprenderse del poder que el pueblo le otorgó en elecciones democráticas, invocando la soberanía de ese mismo pueblo depositario del poder constituyente originario para que, tal como establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 347°, se proceda a "transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución".

Obviamente no hay algo más democrático que el poder constituyente originario depositado en el pueblo. Así pues por encima del capricho inconstitucional de elecciones generales y el fatuo acortamiento del mandato con el ilusorio llamado a elecciones presidenciales, se impone la convocatoria constitucional a "La Constituyente" cuyo rango y carácter democrático resultan a todas luces innegables dado el objeto transformador, creador y redactor que asume la participación directa del pueblo venezolano en tal cometido. Por ello consideramos que solo un verdadero "Hombre de Estado", alguien preocupado por la salud política del país en su acepción de Patria, se ocupa de despojarse del poder para someterlo a los más altos intereses de su pueblo…

En la CLARIDAD REVOLUCIONARIA del Camarada Nicolás, vemos cómo en esta acción política antepone a su condición personal la transformación, el avance y la dialéctica propia de una dinámica desatada con la transición iniciada en 1999 en nuestra búsqueda nacional por trascender, por superar y evitar el nefasto destino que esas fechas estaba escribiendo el capitalismo como pensamiento global único, como postura unipolar a escala mundial.

Paradójicamente quienes en 1999 luchaban por mantener la antigua Constitución, hoy día usan a "la bicha" para destruirla arrasando al país y sus instituciones, rebuscando entre líneas los vericuetos jurídicos que los quinta columna de la época introdujeron convenientemente, o asumiendo órganos políticos del Estado como la AN para acabar con el Estado mismo que les garantiza el ejercicio político. Es la misma contradicción existencial que no les permite recordar que en 2015 prometieron a sus electores convocar a Constituyente.

No obstante la claridad revolucionaria se pone en evidencia cuando entendemos que, como producto de la actual Constitución, nuevos contextos han surgido en el país que demandan no solo adecuar el marco jurídico, sino avanzar en un nuevo concepto del Estado, de la Sociedad, la justicia, la economía, la organización del territorio, las relaciones internacionales, entre otras, e introducirlos en un texto que responda a las nuevas situaciones y necesidades del país.

Al respecto es fundamental tener presente que la oposición en su ceguera política y ansias de poder por el poder mismo, han creado nuevas situaciones, extrapolando nuevos delitos, demostrando vacíos jurídicos que solo son subsanables mediante una Nueva Constitución. No podemos olvidar que la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente tiene justamente ese objeto…

En cuanto al GRAN ESTRATEGA, el Presidente Obrero no pudo elegir mejor fecha para realizar la convocatoria Constituyente que durante la conmemoración histórica de la gesta internacional de las y los Trabajadores, rompiendo estratégicamente con lo vociferado por la contrarrevolución nacional e internacional respecto a la negativa del Presidente a una contienda electoral.

De esta manera estratégica se aprovecharon los errores políticos del adversario en beneficio del poder Constituyente originario; se confronta al terrorismo a favor de la Paz; la traición intervencionista con la Soberanía y la Libertad de la Patria, pues contrariamente a lo espetado por los politiqueros que no creen en el poder del pueblo, el Presidente Nicolás Maduro nos llamó a una sucesión de elecciones mediante las cuales elegiremos desde los constituyentes que organizarán nuestras ideas del Estado, hasta la forma que debe tener la Nueva Constitución, por cuyas propuestas estructurales y contenidos votaremos también finalmente...

Es así que el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, en uso de sus atribuciones específicas convoca a La Constituyente: como única vía de salvación del pueblo desde el pueblo mismo. Es un llamado para una reconstrucción integral de la Patria tanto desde las trincheras sectoriales donde se desempeña cada quien, como desde el territorio local donde habitamos, haciendo gala además del respeto al pensamiento bolivariano y al legado del Comandante Eterno Hugo Chávez, bajo el principio fundamental de que "solo el pueblo salva al pueblo…"



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Albano A. Zambrano

Economista Agrícola. Profesor de la UPT ?Argelia Laya?

 albanozam@hotmail.com

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