Capital privado en Venezuela y trabajo asalariado

Los propietarios de capital privado, dueños de los medios de producción económica (industrial, comercial, financieros y de información), tienen en su base piramidal el trabajo asalariado de millones de trabajadores, como efectivamente lo constituyen los 10.052.985 de población ocupada por el sector privado, a octubre del año 2012.

Por el monto del salario mínimo, el trabajador vende su capacidad de trabajar, bien sea al Estado que posee los recursos de capital o a la empresa de capital privado, por lo tanto, el valor que les otorga a las mercancías/servicios el trabajo asalariado, es totalmente gestionado o por el Estado o por la empresa de capital privado, y allí es donde precisamente la contradicción se potencia, porque es a la empresa privada que la sociedad capitalista le transfiere el poder de gestión, del valor creado por la capacidad del trabajo humano, a cambio del salario y demás beneficios según ley (precio de la fuerza de trabajo).

Para garantizar y consolidar un régimen de producción socialista, es necesario un nuevo tejido productivo basado en relaciones sociales de propiedad y producción no capitalista. ¿Pero que significa que dichas relaciones sean relaciones de producción no capitalistas?, significa que el trabajo de la población no sea apropiado por los privados sirviendo este mecanismo de base para la formación de precios de todas las demás mercancías. La regulación del tiempo de trabajo y distribución del trabajo social tiene que estar bajo la responsabilidad de los trabajadores conscientes del papel que juegan en la producción social y estando perfectamente organizados para planificar su producción, haciendo efectivo el hecho que sólo el trabajo humano produce valor.

Si lo vemos en cifras, en nuestra economía se mide el valor de la producción capitalista, en términos monetarios de ventas a precios constantes 2007, como Valor Bruto de la Producción (VBP), así la Industria Manufacturera, el año 2010, reflejó un valor total de ventas (VBP) por 128.828 millones de bolívares. De este monto, 53.097 millones de bolívares (41,2%), lo genera el grupo económico, controlado por cuatro (4) empresas de las cuarenta y tres (43) que elaboran Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.

Los componentes de otro parámetro de medición, Valor Agregado (VA) son: costos de mano de obra, depreciación, utilidades o pérdidas e impuestos. El Costo de Mano de Obra, en Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco, es igual a 0,57 (1). Puesto que de cada cien bolívares de ventas, en el año de estudio 2010, cincuenta y siete bolívares, corresponden a pago de la mano de obra, pudiésemos concluir que, en este caso, la fuerza de trabajo en Venezuela está remunerada en su justo valor. Sin embargo no es así, puesto que el coeficiente técnico (VA/VBP) del grupo económico Alimentos, Bebidas y Tabaco, es igual a 0,37.

El profesor Pablo Carvajal propone, por ejemplo, tratando el valor probable de la producción socialista (2), que existen condiciones para la sustitución y eliminación regulada de sistemas de precios en varios sectores de la economía. Así es entonces necesario, sustituir la estructura de costos de capital por un “valor económico óptimo referencial” e ir eliminando gradualmente el precio. Un valor económico óptimo se debe establecer como factor de valoración real, de medida, de intercambio comercial, de control y de contabilidad, y con ello, valor económico real de producción natural económica, que permite la retoma en el trabajo humano su cualidad de producción económica directa, y no intermediada por el precio como productor de dinero; donde el dinero en si no sería necesario eliminarlo, sostiene el profesor, seguiría cumpliendo el papel de medio facilitador de intercambio, en las múltiples elecciones de productos y bienes necesarios para la manutención de la vida social.

Todo esto, por supuesto, en el ámbito de la conformación de valores por el proceso de economía socialista directa y en contraposición a las leyes capitalistas de correlación y paso de dinero a precio y de precio a dinero; la ley de corriente interna de precios múltiples, y ley de estabesco monetario financiero.

El capitalismo ideologiza el conocimiento científico en su afán de lucro y a expensas de la naturaleza. Se trata entonces de desmontar el sistema de conocimiento económico capitalista, que son los fundamentos del capital abstracto (financiero) y capitales basura, así como la estructura del capital productivo y comercial.

Las empresas de propiedad social directa e indirecta y las unidades productivas familiares, deben jugar un papel definitivo en este portentoso camino de construcción científico-social-económica y cultural.

El mal llamado libre ejercicio capitalista de la profesión y actividad privada en comercio e industria, bajo el razonamiento de precio justo pagado al trabajador como salario mínimo, insiste seguir operando un sector de “sociedad de pequeños capitalistas prósperos” mientras no encontramos alternativos estímulos de funcionamiento social.

miguelangelcarbajal@gmail.com


(1) Encuesta de Grandes Empresas Industriales 2007-2010-Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

(2) Pablo R. Carvajal. “Plan Estratégico General para el Desarrollo del Proceso de Transición hacia el Socialismo”, Pag.91-92.


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Iván Carbajal T.


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