Alquimia Política

Herramientas para la toma de decisiones

Los problemas para la toma de decisiones, están inmersos en la poca información que se tiene al abordar situaciones que se dan en la vida diaria y en el manejo de las organizaciones. Desde un punto de vista cuantitativo y cualitativo, se ajusta a un tipo de estructura teórica que desemboca en acciones que influyen en aspectos de la vida humana. Una decisión puede no solamente cambiar la vida de los seres humanos de una localidad geográfica, sino, y es quizás lo más grave, cambiar la concepción que los hombres tienen acerca de quienes toman las decisiones en los distintos niveles de la sociedad moderna.

Así, en este sentido, abordar los distintos modelos de toma de decisiones para las soluciones posibles problemas en el contexto de la vida y de las organizaciones, implica crear una programación de meta que sea capaz de manejar los problemas y emitir decisiones con una sola meta o con metas múltiples. El tomador de decisiones creativo es capaz de captar y entender el problema de manera más amplia, aún de ver las consecuencias que otros pasan por alto. Sin embargo el mayor valor de la creatividad está en el desarrollo de alternativas que pueden generar suficientes ideas para encontrar el camino más corto y efectivo al problema.

Desde una plataforma cuantitativa, la toma de decisiones se caracteriza por la habilidad de emplear técnicas tales como: la programación lineal, programación de metas, probabilidades, entre otros. Estas herramientas ayudan a tomar decisiones efectivas, pero no hay que descuidar fortalecer las habilidades para alcanzar un manejo acorde con la pericia de las proyecciones abstractas de lo medible, comprendiendo en todo momento que no es posible reemplazar al buen juicio en el proceso de toma de decisiones.

En ese escenario cuantitativo para la toma de decisiones, está la técnica del multicriterio, la cual aborda el procesos de toma de decisiones desde la base de un modelo que puede esquematizarse de la siguiente forma: se selecciona el criterio bajo el cual se desea decidir la mejor solución; se define el conjunto de restricciones que limitan la solución del problema; y seguidamente utilizando técnicas más o menos sofisticadas, se procede a buscar entre las soluciones aquella que obtenga un mejor valor del criterio seleccionado, a esto se le denomina solución óptima.

Las soluciones posibles de acuerdo a esta estructura son aquellas que den cumplimiento al conjunto de restricciones del problema y que representen los mejores valores del criterio seleccionado por el decisor. Este problema posee una gran solidez desde el punto de vista lógico, sin embargo posee importantes debilidades que lo desvían considerablemente de los procesos reales de toma de decisiones empresariales. Dado por que en la realidad, los decisores no están interesados en buscar la solución con respecto a un único criterio, sino que desean efectuar esta tarea con arreglo a diferentes criterios que reflejen sus preferencias.

En un aspecto puntual, el problema de toma de decisiones con múltiples criterios quizás es el área de desarrollo más activo en los últimos años en el campo de la ciencia de la decisión. Esto tiene una historia que se remonta a 1972, cuando en Estados Unidos de Norteamérica se da el primer Congreso Mundial sobre Toma de Decisiones Multicriterio (Multicriterial Decision Making); en dicho Congreso se asume la toma de decisiones bajo el esquema del multicriterio como una orientación cuyo significado semántico es utilizado en un contexto teórico en el cual destacan las alternativas, como posibles soluciones o acciones a tomar por el decisor o unidad decisora; los atributos, como característica que se utiliza para describir cada una de las alternativas disponibles pueden ser cuantitativas (objetivos) o cualitativas (subjetivas), cada alternativa puede ser caracterizada por un número de atributos (escogidos por el decisor); los objetivos, que se caracterizan por ser aspiraciones que indican direcciones de perfeccionamiento de los atributos seleccionados, está asociado con los deseos y preferencias del decisor; las metas, que vienen a ser las aspiraciones que especifican niveles de deseos de los atributos; y finalmente, los criterios, cuyo término general engloba los conceptos de atributos, objetivos y metas que se consideran relevantes en un problema de decisión.

En las técnicas de análisis de la toma de decisión, bajo esquema de multicriterio, se dan los multiobjetivos y multiatributo, siendo utilizados para describir problemas que se presentan en la toma de decisión con más de una medida de efectividad, apareciendo indistintamente con un nombre u otro, no existiendo una definición universal de estos términos, se ha aceptado la definición de múltiple criterio decisión maker, que de acuerdo a la definición de varios autores es el término bajo el cual se agrupan a todos los métodos que se basan en múltiple atributos u objetivos, por lo que se divide en dos vertientes: las decisiones multiatributos las cuales se utilizan para seleccionar la mejor alternativa dentro de un conjunto explícito de ellas; y la optimización multiobjetivos se relacionan con aquellos problemas en que el conjunto de alternativas es grande y no predeterminadas, se utiliza para diseñar la mejor alternativa considerando la interacción con las restricciones, las mismas resuelven situaciones de diferente naturaleza y contenido.

Los múltiples objetivos, a grandes rasgos, se relaciona con aquellos problemas en que el conjunto de alternativas es grande y no predeterminadas, se utilizan para diseñar la mejor alternativa considerando la interacción con las restricciones, la solución de estos problemas se aborda mediante las técnicas clásicas de optimización. Y los multiatributos se utilizan para seleccionar "la mejor alternativa dentro de un conjunto explícito de ellas, la decisión final se conforma con la ayuda de la comparación de los atributos.

Otro aspecto que se aborda es que la toma de decisiones en este tipo puede variar porque existen diferentes criterios y se dice que se utiliza el mejor criterio pero no hay quien lo garantice porque simplemente es una toma de decisión que luego se materializa en un resultado, este se hace sin perder el sentido de lo primordial que es para una empresa las reducción de costos y aumento de beneficios.

Sin embargo, hoy día se le da espacio a la programación heurística, basada en el modelo de comportamiento humano y su estilo para resolver problemas complejos. Existen diversos tipos de programas que incluyen algoritmos heurísticos. Varios de ellos son capaces de aprender de su experiencia. La programación heurística comenzó en 1957, cuando los investigadores americanos Newel, Shaw y Simón, publicaron su descripción de un programa capaz de resolver problemas de lógica simbólica. Este programa se denominó Logic-theo-retic, al crearse despertó interés porque se emplearon métodos y reglas empíricas deducidas del análisis de la solución de problemas similares por el hombre. El programa propuso aplicar el término intelectual a aquellos programas que pudieran realizarse con éxito en condiciones no estudiadas teóricamente.

El programa de la lógica-teorética es la expresión de la construcción de modelos de una cierta actividad intelectual concreta, donde se destaca la existencia de mecanismos comunes en las diversas formas de creación, generando soluciones de tipo universal en donde por la vía de los procesos heurísticos en diversos campos de la actividad humana, alcanza a caracterizar los hechos que se dan de manera aisladas en cada uno de los factores que generan resoluciones desde la recreación de ciertos actos humanos intelectuales, hasta el análisis de las propiedades específicas y en las peculiaridades del objeto respecto al cual se realiza la programación.

Los programas heurísticos creados, a grandes rasgos, se dividen en dos clases: los que pertenecen a la primera clase los programas basados en la hipótesis acerca de los mecanismos comunes en la solución de problemas; y los que se constituyen sobre la base de la observación y análisis de una actividad concreta, que son capaces de resolver problemas que surgen precisamente en esta actividad.

Aunque ambos tipos de programas heurísticos poseen amplias perspectivas y gracias a ellos se pueden resolver de un modo efectivo numerosos problemas económicos y lograr un mayor efecto en la producción, sin embargo, en el sentido riguroso, propio de esta palabra, pueden denominarse programas heurísticos únicamente aquellos que se basan en el conocimiento de las leyes generales de la actividad intelectual humana.

Con respecto a la programación lineal, este asume un valor alternativo desde el cual se determina las combinaciones óptimas de los recursos de una firma para alcanzar cierto objetivo. Se tratan de métodos gráficos y simples de aplicación de esta técnica. El primer paso es definir las variables de decisión, después se debe especificar todas las metas gerenciales en orden de prioridad. Así, una característica de la Programación Meta es que proporciona solución para los problemas de decisión que tengan metas múltiples, conflictivas e inconmensurables arregladas de acuerdo a la estructura prioritaria de la administración.

La programación meta es capaz de manejar problemas de decisión con una sola meta o con metas múltiples. En tales circunstancias, las metas establecidas por el tomador de decisiones son logradas únicamente con el sacrificio de otras metas. Las características que distinguen la programación Meta es que las metas se satisfacen en una secuencia ordinal. Esto es, las metas que deben clasificarse en orden de prioridad por el tomador de decisiones son satisfechas secuencialmente por el algoritmo de solución. Las metas con prioridad baja se consideran solamente después de que las metas de prioridad alta se han cumplido. La Programación meta es un proceso de satisfacción, en el sentido de que el tomador de decisiones tratará de alcanzar un nivel satisfactorio en vez del mejor resultado posible para un solo objetivo.

La noción fundamental de la programación meta, en este contexto, es comprende incorporar todas las metas gerenciales en la formulación del modelo del sistema. En la programación meta, en vez de intentar minimizar o maximizar la función objetivo directamente, como en la programación lineal, se minimizan las desviaciones entre las metas y los límites logrables dictados por el conjunto dado de restricciones en los recursos. Estas variables de desviación, que se denominan de holgura o sobrantes en programación lineal toman un nuevo significado en la programación meta. Ellas se dividen en desviaciones positivas y negativas de cada una de las submetas o metas; el objetivo se convierte entonces en la minimización de estas desviaciones, dentro de la estructura prioritaria asignada a estas desviaciones.

En cuanto al punto de vista cualitativo, la toma de decisiones se vale de varias técnicas grupales fundamentada, básicamente, en la comunicación de grupo para sintetizar problemas y plantear metas y posibles soluciones o alternativas a ejecutar. La técnica Delphi, según Linstone y Turoff (1975), se caracteriza por ser un método para estructurar el proceso de comunicación grupal, de modo que ésta sea efectiva para permitir a un grupo de individuos, como un todo, tratar con problemas complejos. El uso generalizado del método Delphi, se asume desde una percepción del problema caracterizada por: visualizar el problema no se presta para el uso de una técnica analítica precisa, pero si puede beneficiarse de juicios subjetivos sobre bases colectivas; se necesita más participantes de los que pueden interactuar en forma eficiente en un intercambio cara a cara; por problemas de costo, de tiempo y de divergencias ideológicas de los participantes, no es posible llevar a cabo encuentros de grupos; mantener la heterogeneidad de los participantes a fin de asegurar la validez de los resultados, se prefiere este método a los encuentros cara a cara, porque ahí se evitan' los efectos de grupos de dominación por personalidades; y con este método se puede extraer la información que posea cada participante.

Las limitaciones de la técnica Delphi, están referidas fundamentalmente a la no comprensión del detalle de la técnica. Es importante tener presente la composición del panel, este es un aspecto básico en un ejercicio Delphi; y hay sesgos comunes que están presentes y que se deben considerar para no equivocar la observación de la información a recolectar para la toma de decisiones: recargar la participación de individuos claramente pesimistas, forzando el consenso en un sentido pesimista u optimista respectivamente; incluir en el panel individuos representantes de una ideología determinada -cuando ello sea variable no controlada en la experiencia- descuidando el equilibrio ideológico del panel al no incluir individuos representantes de las ideologías opuestas; la inclusión de panelistas dogmáticos en un Delphi de proyección dificultará la obtención de consenso; cuidar la formulación del cuestionario, no teniendo preguntas vagas, muy largas, separadas, con exceso o falta de información, inducirán a Interpretaciones erróneas de parte de los panelistas, por lo tanto, la desviación de las respuestas con respecto a la media será mayor que en aquellas preguntas correctamente formuladas; la no comprensión del tema objeto del estudio Delphi, por parte del grupo monitor puede conducir a plantear un cuestionarlo excesivamente largo, lo que obviamente redundará en: pérdida de interés por parte de los panelistas al responder el -cuestionario y en problemas de tabulación de la información.

A grandes rasgos, el método Delphi es más conocido por su aplicación en el campo de las proyecciones de largo plazo, pero su uso se extiende también a otros campos, que si bien son menos conocidos, han ido creciendo en importancia.

Está también la técnica de grupo nominal que permite trabajar buscando llegar a un consenso en la importancia que tiene algún tema, problema o solución que se esté revisando de acuerdo a su nivel de importancia y de acuerdo a las prioridades establecidas por el grupo. Se establece un compromiso por parte del equipo en las elecciones que se han tomado por ellos mismos así como una participación igualitaria en el proceso. Es una técnica que permite libertad para priorizar temas, sin existir dominancia de miembros del grupo de trabajo que sean fuertes sobre los que lo son menos. Al llevar a cabo este proceso es posible evidenciar si existe consenso y si no es así hace posible el discutir abiertamente desacuerdos sobre un punto específico para llegar a soluciones.

La técnica de grupo nominal consiste en permitirle a un equipo obtener un consenso rápido acerca de cuestiones, problemas, soluciones o proyectos que son importantes para el equipo.

Otra técnica es la tormenta de Ideas o Lluvia de ideas, es una herramienta de trabajo grupal que facilita el surgimiento de nuevas ideas sobre un tema o problema determinado. La lluvia de ideas es una técnica de grupo para generar ideas originales en un ambiente relajado. Esta herramienta fue creada en el año 1941, por Alex Osborne, cuando su búsqueda de ideas creativas resultó en un proceso interactivo de grupo no estructurado que generaba más y mejores ideas que las que los individuos podían producir trabajando de forma independiente; dando oportunidad de sugerir sobre un determinado asunto y aprovechando la capacidad creativa de los participantes. La tormenta de Ideas tiene como características principales: la participación, pues favorecen la intervención múltiple de los participantes, enfocándola hacia un tema específico, de forma estructurada y sistemática; y la creatividad, ya que las reglas a seguir para su realización favorecen la obtención de ideas innovadoras. Estas son en general, variaciones, reordenaciones o asociaciones de conceptos e ideas ya existentes.

La tormenta de Ideas es una puesta en común de las ideas de los componentes de un grupo sobre un tema en estudio; la información que de su utilización se extrae es una lista de posibilidades que serán el punto de partida para continuar el análisis que conduzca a brindar posibilidades de comprensión de las cualidades que juegan un papel importante en la información que conducirá a la toma de decisiones. Si es acertada o no esas decisiones, ya es un asunto de fiabilidad que podremos abordar en otra oportunidad; por el momento era necesario centrar algunos conceptos y términos básicos para la toma de decisiones desde lo cuantitativo y lo cualitativo, esperando crear un debate sano y académico desde donde se valore el impacto que hoy día significa tomar decisiones acertadas en la vida personal y en las organizaciones.



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Ramón Eduardo Azócar Añez

Doctor en Ciencias de la Educación/Politólogo/ Planificador. Docente Universitario, Conferencista y Asesor en Políticas Públicas y Planificación (Consejo Legislativo del Estado Portuguesa, Alcaldías de Guanare, Ospino y San Genaro de Boconoito).

 azocarramon1968@gmail.com

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