Objetividad y corresponsabilidad social en la educación

Un proceso de debate nacional por la implementación de un nuevo currículo supone el emerger de profundas contradicciones, alumbramientos de la conciencia, puntos de vistas encontrados y disimiles en la discusión de la praxis educativa. Este proceso que conlleva a una auténtica revisión del maestro y el rol que le cabe desempeñar, lo sitúa injustamente en el banquillo de los acusados, más aun en un momento de enorme crisis social donde un pueblo anda en búsqueda de una catarsis o un chivo expiatorio que cargue con la indignación colectiva.

De este modo hay un sector que intenta despolitizar el debate educativo, asumiendo casi que religiosamente una postura objetivista propia del positivismo, vaciando de contenido de clase el debate curricular y rindiéndole culto a la toda poderosa academia del saber. Más confuso se pone el tema cuando en un intento de identificar su praxis con referentes teóricos, esta corriente que llamaremos ecléctica por no encontrar un mejor termino, asocia sus aciertos con tal o cual pensador latinoamericano, extrapolando una porción de la realidad y después asumiendo aquella frase absurda y si sentido "independientemente de nuestra postura política"

Como educador venezolano no he encontrado mayor disparate epistemológico que situar una práctica educativa independientemente de posturas políticas y más aún citar o identificarse con tal o cual referente. Causa no menos que indignación tal postura de poca franqueza intelectual al menos. Citemos un par de ejemplos de algunos referente.

Simón Rodríguez, pensador latinoamericano, filosofo, académico y político. Un hombre con una claridad social que avizoraba la construcción de las nacientes republicas independizadas, libres y soberanas, con una visión propia, aquel Robinson escribe en Sociedades Americanas "La sociedad debe no sólo debe poner a la disposición de todos la instrucción, sino dar los medios de adquirirla y obligar a adquirirla" que como manifiesta el Dr. Alfonso Rumazo González, Rodríguez se anticipó un siglo al decreto de educación pública en Venezuela. Y más adelante nos interpela con una posición autocritica: todo lo bueno que hay en sociedad se debe a la crítica, o mejor dicho la sociedad existe por la crítica, entendiéndose que criticar es juzgar con rectitud…" Cientos de ejemplos podríamos citar de la postura Política Robinsoniana ante el hecho educativo.

Otro que por la calle del medio se definió como pensador marxista y de corrientes de izquierda, llevada a su praxis educativa fue Paulo Freire. En una conferencia dictada en Buenos Aires puntualizo "cuando caemos en afirmaciones en defensa de la objetividad, con discurso que niega la existencia de las ideologías, se está haciendo profundamente ideológicos, intentando confundir" Mas adelante el reivindica "las utopías, y los derechos de la gente a tener sueños y esperanzas y niego que el socialismo haya fracasado."

De igual modo tenemos a otro pionero de la Pedagogía critica, nos referimos a Peter McLaren (Toronto, 2 de agosto de 1948) quien es internacionalmente reconocido por sus análisis políticos en contra del capitalismo (específicamente del neoliberalismo) influenciado por una filosofía marxista humanista, expresados a través de sus libros con un estilo literario muy original. Actualmente es profesor de educación en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Otro pensador nuestros es el insigne maestro Luis Beltran Prieto Figueroa, pedagógo, luchador social, congresista, defensor de la educación pública y fundador de un partido político (M.E.P.). Mas ejemplos, William Ayers, catedrático e investigador destacado en la Universidad de Illinois, Chicago, E.E.U.U., hombre de pensamiento progresista, cuestionado por sus posturas antisistema y con clara posición marxista.

De allí pudiéramos seguir citando a figuras como Eduardo Galeano, José Martí, Belén San Juan, hasta llegar a Armando Rojas, todos con posturas claras y definidas en cuanto al modelo de educación necesarias para construir una sociedad inclusiva, participativa y protagónica que apunte a la reivindicación del hombre como sujeto social transformador.

De modo que preconizar la tan cacareada independencia política, en el ámbito educativo es un intento de eludir la responsabilidad de revisar a estos referentes en profundidad e incluso contrastarlos con pedagogos de tendencia neoliberal y de allí haciendo uso del pensamiento crítico dilucidar el modelo que necesitamos.

Similarmente, en el marco jurídico actual es conocido por todos el preámbulo de la constitución además de su artículo 102, sin embargo pocos se remiten al artículo 15 de la Ley Orgánica de Educación que habla de los fines y que a nuestro modo de ver no podría ser más claro: Numeral 2. "Desarrollar una nueva cultura política fundamentada en la participación protagónica y el fortalecimiento del Poder Popular, en la democratización del saber y en la promoción de la escuela como espacio de formación de ciudadanía y de participación comunitaria, para la reconstrucción del espíritu público en los nuevos republicanos y en las nuevas republicanas con profunda conciencia del deber social."

¿Qué quiso decir el legislador cuando propuso crea una nueva Cultura Política? Mas claro no podía ser, el sujeto social aparte de tener un constructo identitario, un sentido de pertenencia familiar, es un ser social que vive en comunidad y para poder vivir en ella debe establecer relaciones políticas con su semejante. La citada L.O.E. clarifica en su artículo 12 la prohibición de hacer proselitismo partidista dentro de las escuelas lo que es otra cosa muy distinta a la postura política (la visión del mundo que tiene el maestro) que necesita tener si quiere dar un ejemplo de honestidad ideológica.

En otro orden de ideas queremos fijar postura con respecto a la pretensión de atribuirle al maestro todas la causas de los males y la agudización de la crisis que son propias del neoliberalismo y del modelo capitalista rentista. Necesario es salir en defensa del maestro que el Estado había dejado a la deriva, ni siquiera se había ocupado en formarlo (cosa que se ha comenzado a hacer) y pretendía que con la formación de derecha que había recibido de las universidades nacionales podría apuntar a lo que se aspira en el preámbulo de la C.R.B.V., tamaña ingenuidad. El maestro de hoy en día es hijo del rentismo petrolero, fue formado en las universidades del pasado que hablan de la competencia, la productividad y la exclusión, fueron formados por mas de 100 años de coloniaje pedagógico pero que sin embargo están dando muestras de apertura y ánimos de ampliar sus horizontes de conceptos pedagógicos. Causa agrado ver como los maestros con posturas contrarias a la gubernamental se han apropiado de la discusión curricular y hasta han hecho propuestas innovadoras. Se hace necesario recordar la competencia del Estado Docente, donde es precisamente el estado quien administra, dirige y diseña la Política Educativa y además tienen la responsabilidad de formar o adecuar al docente a los nuevos tiempos.

Es por todos estos argumentos que necesitamos rechazar toda pretensión de hacer responsable al maestro de la enorme crisis social, económica, política y moral de todo un pueblo en guerra económica. Aun cuando no negamos la presencia de vicios y desviaciones en el ejercicio de la función docente así como también enorme importancia del maestro como agente potenciador de los cambios sociales, queremos subrayar la corresponsabilidad que tienen la familia, el estado y la escuela en un todo articulado que generara determinado sujeto, para bien o para mal, sumado a la influencia que ejercen los medios de comunicación, la sociedad del consumismo, el incremento de la violencia social, el narcotráfico, la descomposición de la familia, la impunidad, la violencia política, el despotismo, la corrupción, la falta de supervisión y control de la gestión educativa entre muchos otros.

educacionaldebate@gmail.com



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